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El hilo de la luz. Los aforismos de Gabriel Insausti

A continuación, les ofrecemos una selección. · ¿En la onda? Mejor en lo hondo. · Nuestros despistes suponen un juicio de valor. · Las agujas del reloj, cuando se cruzan, se dicen: “¿Qué, a dar una vuelta?”. · Intentar que las cosas se atengan a nuestra idea como las dunas a un mapa del desierto. · Mercaderes de ideas: su ideal de debate es la Bolsa. · Nuestro canto no resuena en ninguna cúpula, ha de erigir la cúpula. · Cuando sacan el insecticida, ¿qué se le pone a la mosca detrás de la oreja? · El exceso puede ser de moderación.  El fin no justifica el tedio · La obsesión por cuantificar esconde, en 87 de cada 100 casos, una forma de inseguridad. · El nihilista ya no milita, constata. · No se pierde la fe, se cambia de dioses. · Fue a tomar un café con los amigos y acabó en una terapia de grupo. · Los principios, como el maquillaje, se notan más cuando no están. · El naufragio sólo es otra singladura. · La vida es un juego cuyo objeto consiste en averiguar cuál es el objeto del juego. · Se requiere mucha tinta para vencer la persistencia de la primera impresión. · En la decepción hay una pedagogía. · Obstáculo: (sust.) dícese del pretexto que concedemos a nuestra pereza.  Perder la cabeza, como las cerillas, por un simple cigarrillo · Que nada te empañe la lucidez de verlo todo empañado. · Todas las opiniones son respetables salvo ésta. · Hace falta mucha astucia para conservar intacta la inocencia. · Se escucha un consejo como se lee un libro subrayado por otro. · El infiel compulsivo sólo tiene que pensar que cuando está con su mujer es infiel a todas las demás. · Un nuevo rico es un tipo que no sabe gastar el dinero que tiene. Un aristócrata es un tipo que sabe gastar el dinero que no tiene. · Lo increíble es que sea el periodismo el que tenga mala prensa. · Siempre tememos que se formen de nosotros una opinión equivocada. Deberíamos temer que se formen la opinión correcta. · En el mercado de la vida el fresco es el pescadero, no el pescado. · En grandes dosis, el desencanto es un virus. En pequeñas, una vacuna. · La diferencia entre el pesimista y el cretino estriba en que el segundo se alegra de tener razón. · Todo el mundo cree en las estadísticas, pero nadie se siente incluido en ellas. · Lo que realmente demuestra tanta teoría moderna es nuestra capacidad para equivocarnos del modo más brillante posible. · A algunos les concederían la nulidad de inmediato. Aunque no estén casados. · Mantener en pie el espejismo de la utopía sirve para no tener que cambiar nada en el desierto. · Nada como una exhortación para desbaratar un buen ejemplo. · Una renuncia sólo consiste en la sensatez de aceptar de antemano una pérdida. · Los otros están ahí para recordarnos que los espejos mienten. · A falta de luz propia no es poco, como la luna, reflejar la ajena. · El buen maestro enseña a no necesitar maestros. · ¿Conciencia tranquila? Una contradicción en los términos. · Saber que el espejismo lo...
Nueva Revista

Alfonso Armada: “La supervivencia del periodismo está en la crónica”

El fotoperiodista Gervasio Sánchez se lo advirtió: a una guerra no se va enamorado. Alfonso Armada tenía 34 años y miedo, mucho miedo. Con lo del amor no pudo hacer mucho –en verdad no hizo ni caso-, pero con el miedo sí. Completó día a día un diario personal de todo cuanto veía en Sarajevo, entonces sitiada por el Ejército Popular Yugoslavo. Corría el año 1992, Bosnia había celebrado un referéndum y en abril había declarado la independencia. Pero llegó mayo y con él la guerra. El conflicto bosnio –que entre bajas y migraciones forzadas diezmó un 64% de la población- es el telón de fondo del espanto que significó Sarajevo. Fue uno de los asedios más largos de la guerra moderna: cuatro años, de los cuales dos -1992 y 1993, los peores- los pasó Alfonso Armada como enviado especial del diario El País en esa ciudad. Los dietarios que el reportero pergeñó para espantar el horror de aquellos días ven ahora la luz en Sarajevo. Diarios de la guerra de Bosnia (Malpaso), una edición que alterna las crónicas publicadas en la prensa con las notas, a veces líricas en otras desesperadas, del joven Armada. Las acompañan además las imágenes de Gervasio Sánchez. La publicación llega con 20 años de retraso, dos décadas de silencio que añadieron al espanto ya ocurrido el agravio de sus secuelas en el tiempo. Resulta curioso que Alfonso Armada hubiese publicado experiencias posteriores como enviado especial en otros lugares, por ejemplo Cuadernos africanos, antes que volver sobre aquellas primeras notas. Se trata de un libro raro, ha dicho él. Y lo es: a mitad de camino entre la bitácora y la catarsis, entre la crónica y el desahogo, las páginas de este libro confirman que escribir resulta, sin duda, la mejor manera de escapar hacia la realidad, ese lugar del que entran y salen los periodistas. Desde entonces, adónde no ha ido y de dónde no ha vuelto Alfonso Armada. Ha sido enviado especial en la República Democrática del Congo, Ruanda, Liberia, Angola, Mozambique y corresponsal en Nueva York cuando se produjo el ataque a las Torres Gemelas. Trabajó como reportero para El Faro de Vigo y El País, y actualmente ocupa el cargo de director adjunto en el diario ABC. También poeta y dramaturgo, Armada ha publicado, entre otros, los ya citados Cuadernos Africanos (1998-2002), España, de sol a sol (2001), Nueva York, el deseo y la quimera (2007) y El silencio de Dios y otras metáforas. Una correspondencia entre África y Nueva York (2008). Acaso porque la guerra, como el amor, ha sido el lugar en el que hombres y mujeres han decidido dejarse la vida; acaso porque la palabra escrita es lo único que realmente sujeta; acaso, también, porque el reportero que escribió esos diarios ha cambiado, suman razones más que suficientes para conversar con uno de los periodistas españoles que ha asistido a más demoliciones juntas, incluyendo –quizá- la del propio oficio. ¿Cómo y cuánto han cambiado la guerra y el periodismo? ¿Cuál de los...

Adelanto: los Diarios de Ramón Loureiro

Empecemos por lo importante: la poesía. Acabo de leer –de releer- su antología, Nueva usura, editada en la célebre “colección de las rayitas” de Renacimiento. Y aunque no ha sido usted pródigo en publicaciones, su voz llama la atención por su registro culto, resonante de referencias y obsesiones, tan capaz de melancolía como de –si me lo permite- pícaro juego, y todavía con unas gotas de licor decadentista… De algo de ello ha hablado, por ejemplo, Luis Alberto de Cuenca. Sí, soy un poeta, si se quiere, más oculto que culto, precisamente porque tengo un gran respeto por el que considero el más difícil, al menos para mí, de los géneros literarios; desde mi punto de vista, la poesía hunde sus raíces en la filosofía, en la religión; por ese motivo, concibo el poema como una suerte de oración, la palabra poética debe brillar, refulgir, es incontestable, verdadera. Quizá sea el vértigo anunciado por Mallarmé en aquel verso que ya se ha convertido en consigna, “un golpe de dados no abolirá el azar” o, en otro ejemplo, El emperador de los helados, de Wallace Stevens: a mi entender, ambos representan fragmentos de la más alta creación poética, el máximo logro de la selección y de la pulcritud, la esencia, el numen... Después, a mi aventura lírica deben añadirse otras muchas lecciones: Lezama, Borges, Sarduy, Cernuda, cuyas poéticas me han invitado a realizar viajes, digamos, al más allá de la forma viva, pulida, exacta. La antología que usted cita, Nueva usura, sin embargo, parte de un comprometido, y controvertido, homenaje a Ezra Pound, en el momento en que fue aplastado por la ideología; Pound es otro de mis autores predilectos. Luis Alberto de Cuenca, uno de los poetas más eruditos de este planeta, exageró bastante sobre mis trabajos poéticos en el prólogo de esta antología, y es que nos une una gran amistad... Decía Borges que en Argentina no habían desembarcado argentinos, sino españoles, italianos, alemanes, etcétera. Usted parece llevar algo de ese cosmopolitismo inscrito en su vida –y, de hecho, se nota en toda su literatura. Le agradecería que nos contara de él, ante todo en lo que pudiera favorecer a su formación como escritor. Indudablemente los avatares de la vida personal tienen una presencia constante, más que constante, asfixiante, en mi producción literaria; por supuesto que hay páginas taimadas, pero las hay calcadas de la realidad. Y no puede ser de otro modo. Ese verso de Borges sobre Argentina: "no nos une el amor sino el espanto/será por eso que la quiero tanto", parece dedicado a aquellos que nos consideramos, y somos considerados, "objetos nacionales no identificados", es decir, escritores españoles en Argentina y argentinos en España. Esa deriva transatlántica se inscribe, efectivamente, como muy bien apunta usted, Peyró, a mi biografía, luego trasladada al papel como ficción; esa memoria activa está y estará siempre presente; se trata de una evocación extraña, una suerte de collage tamizado por las brumas de una nueva existencia en otro lugar que no ha sido...

Nota editorial: Tomás Moro y la libertad de las conciencias

En 2012 la editorial Rialp lanzó en Madrid una cuidada traducción al español realizada por Enrique García-Máiquez y Aurora Rice Derquide de la obra sobre Tomás Moro atribuida a Shakespeare, y, en fin, UNIR/TEATRO se lanzó a su representación, con compañía propia, dirigida por Tamzin Townsend, y presentada urbi et orbi en el festival de Almagro del 2013 con la adaptación del texto o, más bien, con un nuevo texto escrito por Ignacio García May a partir del palimpsesto isabelino.

De Castelao a Atlántica

Notas sobre la pintura moderna gallegaDE CASTELAO A ATLÁNTICAPor Juan Manuel Bonetrefiero al núcleo de artistas que se reúnen en La Peña, y que colaboraban asiduamente en la revista Alfar, como antes habían colaborado en sus predecesoras Vida Gallega yCasa AméricaGalicia. Ahí están, además de Ángel Ferrant, que entonces era profesor en aquella ciudad, Francisco Miguel, Luis Huici, Ramón Núñez Carnicer, Alvaro Cebreiro, a los que ocasionalmente se unirán, en las páginas de Alfar, los orensanos Manuel Méndez y Cándido Fernández Mazas. Todos estos artistas (enían mucho talento y estaban muy al tanto de las novedades foráneas y españolas, y algunos fueron estupendos xilógrafos. Pero ninguno terminó de cuajar realmente. El más importante, a mi modo de ver. fue Francisco Miguel, que ya en Vida Gallega citaba a Malevich,A historia de la pintura moderT na en Galicia ha sido una historia lenta y difícil. Ha habido en Galicia, a lo largo de este siglo. piniores excelentes, y de elloshablaremos enseguida, pero, más que en cualquier otra parte de España, ha costado trabajo la articulación de esos pintores, y su continuidad. Por de pronio, durante décadas, lo primero que tenía que hacer el artista gallego era marcharse. Marcharse, sencillamente, adonde le hicieran más caso, a una ciudad —o a un país— donde se pudiera vivir de la pintura. (Más el exilio de algunos de los mejores, después de la guerra civil).Se suele decir que el arte moderno gallego empieza con Alfonso Castelao. Eso es cierto, siempre que lo maticemos. Mientras Sotomayor o Francisco Llorens representan la continuidad del naturalismo académico en nuestro siglo, Caslelao encarna el realismo, un realismo teñido de ribetes expresionistas, y del bien conocido humor negro de este pintorescritor, que además anduvo metido en política. La visión de Galicia y de los gallegos de Castelao marca decisivamente a cuantos vienen después, y ello le confiere carácter de fundador, de faro. Inolvidables muchas de sus caricaturas, de sus tipos. Y sin embargo en el campo concreto de la pintura, llegado a un punto Caslelao no va más allá, o mejor dicho, se bate en retirada. Me refiero a su diario europeo de 1921, a las opiniones extremadamente antimodernas que ahí expone, a su alineamiento con las posiciones más retrógradas.La PeñaEl primer núcleo conscientemente moderno que surge en Galicia surge a comienzos de los años veinte, y en La Corana. MeAntón Patino. Marea Negra, 1988A visión de Galicia y de los gallegos de Castelao marcadecisivamente a cuantos vienen después, y ello le confiere carácter de fundadorque pasó parte de su vida en México, y que, al igual que Luis Huici, fue asesinado a comienzos de la guerra civil. Gracias a la exposición que César Amonio Molina le dedicó a Alfar, hun podido contemplarse algunos de sus sorprendentes cuadros marineros, entre «Nueva objetividad» y metafísicos.Maside, Seoane, LaxeiroTambién sobre la base de la asimilación de las novedades foráneas, pero con mayor peso específico, y con una clara voluntad galleguista de la que apenas encontramos huellas en Alfar, a lo largo de...

Crónica de una familia especial

e cumplirán, en este 1990, VIDA Y MUERTE DE los 15 años de la muerte de Antonio Bienvenida, sin que su memoria se haya borrado del ANTONIO BIENVENIDA recuerdo de los aficionados. Ha sido un curioso fenómeno que Título: Antonio Bienvenida. desborda los estrictos márgenes de la pura afición taurina, paAutor: Rafael Gómez LópezEgea. ra adentrarse en el terrero del Editorial: Palabra, Madrid, 1990. 520 páginas. señorío y la hombría de bien, Precio: 1.750 pesetas. como cualidades encarnadas por ese «maestro» singular dentro y fuera de las plazas. arrancó... «rápido, fuerte, confiado...» «Antonio aguantó a La casta que el novillo casi le rozara, y de los Bienvenida cuando lo tuvo en la cintura, toEsta biografía acomete la tadavía con la muleta plegada en rea de presentar la figura de la mano, dio un giro con el Antonio Bienvenida como ser cuerpo, los pies firmes en el humano, miembro de una disuelo y desplazando la pierna nastía de toreros, que vivió dederecha, pudo 4cargar la suerdicado por entero a su profesión te y sacar al toro por el lado desde antes de tener el uso de contrario al que le marcó...» «El razón, hasta el momento misnovillo, engañado casi a cuermo de su muerte. po limpio, siguió su carrera El autor, junto a la docuunos cuantos metros, para rementación que permite seguir volverse con rapidez, dispuesto el acontecer familiar y profesioa acometer al torero. Entonces, nal del diestro, lo presenta coAntonio, que ya ha desplegado mo protagonista de episodios la muleta, con la misma mano capaces de definir por sí misizquierda, lo recibe con un namos su carácter y sentido vital. tural de ensueño, que empalma Se refiere a tantos «gestos» y con una serie de tres.» «gestas» que delimitan su trayecRepite el mismo pase camtoria, contribuyendo a trazar biado por tres veces, aumentanlos perfiles de su recia personado la emoción, al mismo tiempo lidad, envuelta en una sonrisa que el peligro. El público enloamable, que tenía la virtud de quece. Al terminar la corrida, convertir en juego sencillo la le sacan en hombros, por la ejecución de las más arriesgapuerta grande y así le llevan, das suertes. calle de Alcalá arriba, hasta su domicilio, entonces, calle de General Mola, 3. Se ha escrito Antoñito una página de oro en los anay el pase cambiado les de la plaza madrileña de Las Ventas. La «gesta» de Antonio Una de ellas, tal vez la más quedará escrita para siempre en espectacular de su repertorio, el recuerdo de los aficionados. fue la del famoso «pase cambiado» que tuvo en Antonio genial intérprete. La había aprendido Una alternativa —como todo en su vida toreSegunda secuencia del«pase cambiado», en la misma corrida de la Prensa de 1946. con Miuras ra— de su padre, el Papa Negro, quien, a su vez, la recibió faena, citó al toro desde lejos, Tampoco faltan los «gestos» que Antonio la puso en práctidirectamente del primer Bieninolvidables. Estamos ahora en con la muleta plegada en la maca ante los asombrados...

Gilbert Keith Chesterton

Gilbert Keith Chesterton (1874-1936) fue no sólo el creador del Padre Brown y un elocuente defensor de la fe católica, sino un ensayista, un autor de admirables biografías, un historiador y un poeta. Estudió dibujo y pintura y llegó a ilustrar algunos de los libros de su amigo Hilaire Belloc. Luego se consagró a la literatura, pero hay en sus libros mucho de pictórico. Sus personajes entran en escena como actores, sus vívidos e irreales paisajes perduran en nuestra memoria. Chesterton vivió los años que melancólicamente se denominaban fin de siglo; en un poema dedicado a Edmund Bentley declara: «El mundo era en verdad muy viejo cuando nosotros éramos jóvenes». De ese obligado abatimiento inicial lo salvaron Whitman y Stevenson. Algo quedó en él, sin embargo, que propendía a lo horrible; la más famosa de sus novelas, El hombre que fue Jueves, se subtitula Pesadilla. Hubiera podido ser un Edgar Allan Poe o un Kafka; prefirió —debemos agradecérselo— ser Chesterton. En 1911 publicó un poema épico, La balada del caballo blanco, sobre las guerras de Alfredo el Grande con los daneses; ahí hallamos la extraordinaria comparación: «Mármol como luz de luna maciza, oro como un fuego congelado». Otro poema define así la noche: «Una nube mayor que el mundo y un monstruo hecho de ojos». No menos admirable es su Balada de Lepanto; en la última estrofa el capitán Cervantes envaina la espada y sonríe pensando en un caballero que recorre los infinitos caminos de Castilla. Su obra más famosa la constituyen los cuentos del Padre Brown. Cada uno de ellos sugiere un hecho fantásico, que luego se resuelve racionalmente. En el siglo XVIII, la paradoja y el ingenio habían sido empleados contra la religión; Chesterton los usó para su defensa. Su apología de la fe cristiana, Ortodoxia (1908), ha sido admirablemente vertida al español por Alfonso Reyes. En 1922 pasó de la iglesia anglicana al catolicismo. Entre sus estudios críticos citaremos los dedicados a San Francisco, a Santo Tomás, a Chaucer, a Blake, a Dickens, a Browning, a Stevenson y a Bernard Shaw. Escribió asimismo una espléndida historia universal, cuyo título es El hombre eterno. Su obra total supera la cifra de cien volúmenes. Bajo sus bromas había una profunda sabiduría. Su corpulencia era famosa; se cuenta que en un ómnibus ofreció su asiento a tres damas. Chesterton, el escritor más popular de su tiempo, es una de las figuras más simpáticas de la literatura.
Nueva Revista

Fundamentos del Estado Liberal de Derecho

Ilustre Señor Presidente Federal, Señor Presidente del Bundestag, Señora Canciller Federal, Señor Presidente del Bundesrat, Señoras y Señores Diputados.Es para mí un honor y una alegría hablar ante esta Cámara alta, ante el Parlamento de mi patria alemana, que se reúne aquí como representación del pueblo, elegido democráticamente, para trabajar por el bien común de la República Federal de Alemania. Agradezco al señor presidente del Bundestag su invitación a pronunciar este discurso, así como sus gentiles palabras de bienvenida y aprecio con las que me ha acogido. Me dirijo en este momento a ustedes, estimados señoras y señores, también como un connacional que por sus orígenes está vinculado de por vida y sigue con particular atención los acontecimientos de la patria alemana. Pero la invitación a pronunciar este discurso se me ha hecho en cuanto Papa, en cuanto obispo de Roma, que tiene la suprema responsabilidad sobre los cristianos católicos. De este modo, ustedes reconocen el papel que le corresponde a la Santa Sede como miembro dentro de la Comunidad de los Pueblos y de los Estados. Desde mi responsabilidad internacional, quisiera proponerles algunas consideraciones sobre los fundamentos del Estado liberal de derecho.Permítanme que comience mis reflexiones sobre los fundamentos del derecho con un breve relato tomado de la Sagrada Escritura. En el primer Libro de los Reyes, se dice que Dios concedió al joven rey Salomón, con ocasión de su entronización, formular una petición. ¿Qué pedirá el joven soberano en este momento tan importante? ¿Éxito, riqueza, una larga vida, la eliminación de los enemigos? No pide nada de todo eso. En cambio, suplica: «Concede a tu siervo un corazón dócil, para que sepa juzgar a tu pueblo y distinguir entre el bien y mal» (1 R 3,9). Con este relato, la Biblia quiere indicarnos lo que en definitiva debe ser importante para un político. Su criterio último, y la motivación para su trabajo como político, no debe ser el éxito y mucho menos el beneficio material. La política debe ser un compromiso por la justicia y crear así las condiciones básicas para la paz. Naturalmente, un político buscará el éxito, sin el cual nunca tendría la posibilidad de una acción política efectiva. Pero el éxito está subordinado al criterio de la justicia, a la voluntad de aplicar el derecho y a la comprensión del derecho. El éxito puede ser también una seducción y, de esta forma, abre la puerta a la desvirtuación del derecho, a la destrucción de la justicia. «Quita el derecho y, entonces, ¿qué distingue el Estado de una gran banda de bandidos?», dijo en cierta ocasión san Agustín1. Nosotros, los alemanes, sabemos por experiencia que estas palabras no son una mera quimera. Hemos experimentado cómo el poder se separó del derecho, se enfrentó contra él; cómo se pisoteó el derecho, de manera que el Estado se convirtió en el instrumento para la destrucción del derecho; se transformó en una cuadrilla de bandidos muy bien organizada, que podía amenazar el mundo entero y llevarlo hasta el...

¿Quién amuralla una voz?

Una fecha tan redonda como su centenario alienta las más variadas perspectivas sobre Miguel Hernández. La biográfica ha sido la más común por lo extraordinario de sus circunstancias, desde su nacimiento humilde a su muerte desgraciada. Muy recomendables en esta línea son Recuerdos de la viuda de Miguel Hernández de Josefina Manresa (Ediciones de la Torre, Madrid, 1980), Miguel Hernández, desamordazado y regresado de Agustín Sánchez Vidal (Planeta, Barcelona, 1992), y Miguel Hernández. Pasiones, cárcel y muerte de un poeta (Temas de Hoy, Madrid, 2002), de José Luis Ferris. Otra perspectiva de gran interés es la histórica. La poesía de Miguel Hernández, con sus vaivenes ideológicos, ilustra muy bien los años treinta, tan confusos como convulsos en lo cultural y en lo político. Su libro de guerra, Viento del pueblo (Socorro Rojo Internacional, Valencia, 1937), muestra quizá como ningún otro la violencia y la energía desatadas en la contienda. Recuerdola impresión que me produjo en mi adolescencia la épica del romance “Vientos del pueblo me llevan”. Sin abandonar la perspectiva histórica, releyéndole, he sufrido una impresión análoga con el poema “Sonreídme”, escrito a principios de 1935 al calor de la revolución de Asturias, bajo la influencia de Pablo Neruda, y en el que el poeta rechaza de un empujón brutal sus inicios católicos. Se retrata el clima social de la España republicana de forma inigualable. Junto a todas esas perspectivas posibles y complementarias, hay una imprescindible para leer su poesía, entenderla y disfrutarla. Se trata de seguir el camino que hubo de recorrer en busca de su propia voz. Fue una búsqueda dramática por el poco tiempo del que dispuso, por sus carencias formativas y también por la misma exuberancia de sus dotes, que podían acabar ahogándole la voz en su volumen y su feracidad. Y era un poeta con un oído tan prodigioso que las imitaciones le brotaban con naturalidad: “el poroso Miguel”, lo adjetivó Leopoldo de Luis. El clarividente Juan Ramón Jiménez vio a la primera cuál era el reto y los peligros a los que se enfrentaba el precoz poeta pastor y, saludó la “Elegía” a Ramón Sijé  y seis sonetos más, publicados en Revista de Occidente en 1936, con este deseo apremiante: “Que no se pierda en lo rolaco, lo ‘católico’ y lo palúdico (las tres modas más convenientes de la ‘hora de ahora’, ¿no se dice así?) esta voz, este acento, este aliento joven de España”. El interés de JRJ no fue único. Pablo Neruda también supo descubrir los valores de Hernández e hizo todo lo posible por atraerlo a su órbita de influencia poética y política. Pero no adelantemos acontecimientos. El destinatario de la elegía, su paisano Ramón Sijé, católico de una pieza, había sido el primero en descubrir en su humilde convecino un talento extraordinario por fructificar. Sin su ayuda generosa, Miguel Hernández habría salido adelante como poeta —si lo hubiese hecho— con mayor dificultad y más tarde. Arrastrado por una vocación impetuosa, comienza imitando a Vicente Medina y a Gabriel y Galán, inspirándose en su entorno...
Nueva Revista

Una visita al Marqués de Guadalcanal

La idea de organizar un viaje hasta los lindes de Sevilla y Extremadura para conocer el pueblo familiar de Antonio Fontán se nos ocurrió en la revista como una manera distinta de homenajearle. En octubre había celebrado sus 85 años y el pasado mes de junio su Majestad el Rey le había concedido el título de Marqués de Guadalcanal. Dos buenos motivos para que en Nueva Revista preparáramos algo especial.En lo que se refería a eventos se antojaba difícil superar el organizado por Rafael Llano con motivo de los ochenta años, en 2003, completado con el número 89 de Nueva Revista dedicado por entero a la figura de nuestro editor. Sin duda, un número especial que los lectores de nuestra publicación guardarán con cariño en sus bibliotecas particulares. La visita a Guadalcanal no pretendía ser por tanto más que una continuación de aquel homenaje anterior y, como hasta entonces nunca se había hecho, pensamos que lo ideal era que nos desplazáramos hasta la sierra sevillana algunas personas que a lo largo de la vida de la Nueva Revista habíamos participado directamente en su elaboración.La estación de Atocha era un buen marco para comenzar aquel viaje sobre el que nadie tenía ninguna expectativa, es más, confieso que se percibía un poco de desconcierto. Allí fuimos llegando uno a uno todos los viajeros para subirnos al AVE que nos acercaría a Hispalis. Quizá por lo temprano de la hora, el silencio y los periódicos fueron los primeros protagonistas del trayecto. Pero a medida que la mañana fue desperezándose la conversación comenzó a fluir dando pie a comentar algunos aspectos de la actualidad política y económica de nuestro país que recogía la prensa en aquel miércoles 29 de octubre.El viaje en tren fue cómodo y al ser la primera etapa pasó rápido. Sevilla nos recibió con cierta brisa pero el sol ya lucía allá arriba. Pasados unos minutos de descanso e intercambio de impresiones, nos saludó Francisco, el conductor de la furgoneta que nos conduciría hasta Guadalcanal. Por un momento parecíamos un grupo de alumnos de diferentes cursos que van desde sus hogares a la escuela del pueblo donde les espera el maestro. De alguna manera había sido así. En diferentes momentos de nuestras vidas don Antonio había aparecido tendiéndonos una mano para subirnos al tren en marcha que era Nueva Revista.Pilar del Castillo, Nazareth Echart y Rafael Llano se sentaban en la fila de enmedio, Arturo Moreno y Sucre Alcalá en la de detrás, y a mí, como organizador de aquel viaje, me tocaba ir junto al conductor. Sólo faltaba el micrófono para ir describiendo todo lo que se podía ver a través de la ventanilla: mucho verde, cerdos ibéricos correteando en ingenua libertad y una atmósfera especial tanto en el interior de la furgoneta como en los campos que nos veían pasar desde fuera.Al cabo de un par de horas de viaje, y después de dejar a un lado Alanís y Cazalla de la Sierra, las primeras casas blancas de...

Obama y el mundo. Comienza la partida

 La nueva pieza...El sueño AmericanoJOSÉ M . DE AREILZA CARVAJAL DECANO IE LAW SCHOOL - IE UNIVERSIDADLa elección de Barack Obama como presidente de EE.UU. supone el mayor éxito de relaciones públicas de la historia de Estados Unidos y el mejor ejemplo de recuperación instantánea de legitimidad o «poder blando» por un país hegemónico nunca visto. De golpe, los difusores del antiamericanismo han pasado de moda y al menos durante unos meses no escucharemos a tantos europeos dispuestos a dar lecciones a EE.UU. sobre cómo hacer las cosas mejor desde una superioridad moral incontestable y sin ser capaces de ponerse ellos a hacerlas.Barack Obama simboliza una generación nueva y un estilo posmoderno de hacer política, más basado en relatos y emociones que en ideologías y partidos. También encarna una aspiración kennediana a la ciudadanía global, con una historia personal que conecta con Indonesia y con Kenia y con los barrios más marginales de Nueva York y Chicago. Su inesperada victoria frente al formidable aparato del partido demócrata y frente a un candidato republicano con mucha más experiencia supone una recuperación del componente de idealismo y de utopia en la política, aunque por su manera de gestionar la campaña esta dimensión no está reñida con una gran capacidad personal de reflexión, planificación y frialdad a la hora de tomar decisiones. Su elección no sólo derriba barreras raciales, sino que vuelve a hacer atractivo el sueño americano en su país y en todo el mundo, algo diametralmente opuesto a lo que ha proyectado el Gobierno Bush durante ocho años. El presidente saliente deja una nación dividida, en recesión y metida en dos guerras mal planteadas y de resultado incierto. No es casualidad que el sector más templado y cosmopolita del Partido Republicano —con notables como Chris Buckley, Scott McClellan, Charles Fried, Susan Eisenhower y Colin Powell— se haya pasado con armas y bagajes al campo de Obama.Resulta casi increíble que la democracia norteamericana sea capaz de regenerarse tan rápidamente, en primer lugar a través de una campaña electoral en la que ambos candidatos han enarbolado de modo sincero la bandera del cambio y han hablado directamente a una sociedad preocupada con el legado de Bush y la crisis económica, pero movilizada y dispuesta a protagonizar el futuro. La regeneración continúa estas semanas de transición con una escenificación de unidad en los grandes temas en torno al presidente electo, desde la crisis financiera y económica pasando por la seguridad y la defensa. De modo admirable el pasado 17 de noviembre Obama y McCain se reunieron en Chicago. El encuentro entre los rivales concluyó con el ofrecimiento del senador republicano de ayudar a la nueva Administración demócrata en los asuntos más importantes. Asimismo, en la selección del equipo de Obama está primando por ahora el pragmatismo y la búsqueda de los mejores para cada puesto. El presidente electo se ha movido en el último año hacia el centrismo inteligente que encarnó Bill Clinton. Pero lo más notable ante una crisis financiera y económica...

Un mar de anhelos

Para esta sección dedicada al agua, Nueva Revista ha contado con la colaboración de tres de sus principales poetas: Luis Alberto de Cuenca, Julio Martínez Mesanza y Gabriel Insausti. La selección de los poemas que a continuación se pueden leer ha sido realizada por ellos mismos e incluye más de un texto inédito.

El correo de Nueva Revista 116

Sociedad humanizada, hábitat «familiarizado»«La familia es el espacio natural donde el hombre se desarrolla». Con estas palabras Juan Pablo II comenzaba su discurso del jubileo de la Familia en el año 2000. La familia como marco natural donde el hombre se desarrolla, donde la persona se hace persona y aprende a «aprender». Y es que no puede haber empresa natural más productiva, económicamente rentable, con resultados más positivos y acciones bursátiles más baratas como es la familia.Hemos sido testigos en estos últimos años de cómo uno Gobierno ha atentado contra la institución familiar con medidas ]que la han minado desde dentro. Estas políticas tangenciales han llevado a plantearnos y cuestionarnos cuál es la sociedad que se ha pretendido construir. Una sociedad desmembrada, sin referentes paternos, psicológicamente inestable, débil en lazos afectivos, «animalizada» y deshumanizada. Y por otro lado, políticas demagógicas como el cheque-bebé, permisos de maternidad y paternidad, etc. ¿Qué política hay de fondo? ¿Qué se ha pretendido con estas medidas aparentemente enfrentadas?  Nada. Es otro ejemplo más de medidas que son fruto de la improvisación.Todos somos conscientes de que cuanto más arraigada ha estado la familia en la sociedad, ésta ha tenido una mayor esta-bilidad, ésta ha tenido una mayor estabilidad, mayor cultivo cultural, y se ha avanzado más seriamente y con mayor optimismo hacia el futuro. Hacer un breve análisis social de la familia generada por políticas como las descritas anteriormente ha llevado a incertidumbres y violencia en las aulas, a generar una sociedad inestable y sin rumbo.Como muy acertadamente se dice en el artículo que comento («La familia, prioridad política», Concepción Dancausa, Nueva Revista, n° 115, págs. 14-20) hemos de optar por políticas de la vida y no de la muerte. No habría que cuestionarse tanto por el aborto si se optara por políticas de educación serias, no desde las modas falaces. «La familia es la primer escuela de las virtudes sociales que todas las sociedades necesitan». (CVII Gravissimum educationis, 3). Y es que cuando  la educación o incluso la vida se hacen un show, ésta genera actores, no personas.Apostar por políticas de la persona pasa por fomentar los ambientes naturales donde ella se desarrolla, generar espacios y hábitat naturales en los que el hombre se desarrolle como tal y pueda mirar al futuro (...). Una sociedad pensada desde y para la persona lleva implícito el desarrollo en familia.Pablo M. Millán MillánFilósofo y arquitecto La carencia del político de hoy en díaTras leer el artículo de Azorín (Nueva Revista, n° 114, págs. 8-15), mis recuerdos me han llevado a momentos y circunstancias vividas como hijo de político de la transición y no he podido menos que compararlos con los que ahora, a mis treinta y nueve años, percibo. A diferencia de entonces, hoy en día, el acento de «político» se pone en los líderes de los principales partidos (esto es Zapatero y Rajoy) y no en el grupo de hombres y mujeres que los conforman. No sé si esto es debido a la influencia presidencialista del sistema...

El correo de Nueva Revista 114

 Una bella oportunidadLa primera vez que Nicholas Negroponte me habló de su proyecto de ordenador a 100 dólares fue en el año 1999. Yo trabajaba entonces en el Gabinete del presidente Aznar donde explorábamos iniciativa que permitieran incorporar las entonces deslumbrantes Tecnologías de la Información y el Conocimiento (TIC) a la sociedad española. Naturalmente, examinamos con detenimiento las propuestas del MIT (Massachussets Institute of Technology) donde Nicholas Negroponte no dejaba de fascinar al mundo con nuevas iniciativas innovadoras, tanto en su vertiente de investigación aplicada como en la de desarrollo de modelos de transferencia de prácticas y procesos tecnológicos a la sociedad en general.Muchos eran entonces los proyectos del MIT que nos resultaron fascinantes, en parperación académica e industrial orientado a catalizar la incorporación de las TIC al tejido productivo de un país.En general, se trataba de proyectos muy innovadores, de creación de espacios de colaboración académica e industrial, de desarrollo de entornos e ideas que a pesar de su innovación poseían ciertos elementos comunes: se enfocaban a sociedades maduras en lo académico y social, requerían presupuestos importantes coordinados con las administraciones públicas, precisaban en definitiva un entorno propio de sociedad desarrollada.Sin embargo, en el transcurso de una de las conversaciones más informales que mantuvimos, el profesor Negroponte nos enseñó una fotografía reciente en la que un grupo de niños posaba en el exterior de su escuela. Cada uno levantaba, ufano y orgulloso, un ordenador portátil lo más alto que podía. Se percibía la satisfacción y la alegría desbordante de cada uno de ellos, mientras enseñaban su pequeño equipo a modo de bandera.El profesor Negroponte nos dijo: «Deberían ver lo que es capaz de hacer en una mañana un niño con un ordenador. Cada niño debería tener en la escuela su propio ordenador, pero ello no será posible si valen más de 1.000 dólares cada uno y tienen programas imposibles de entender y que además fallan a cada paso».Ya entonces nos explicó que a menudo el brillo de la tecnología produce un efecto diferente en quien se acercaba a ella por primera vez, sobre todo en función de la edad del usuario. Esta «ley Negroponte», podría enunciarse así: «La tecnología es tanto más difícil de incorporar a nuestra vida cotidiana cuanto mayor sea la destreza que hayamos desarrollado en técnicas y procedimientos que no la empleen». La visión del profesor Negroponte se despliega, a partir del concepto de que la tecnología, a la que por cierto, ha dedicado su vida con éxito durante más de cuarenta años, está en condiciones de producir un cambio radical del actual paradigma educativo. Adolece éste de servidumbres que son imposibles de cambiar a escala planetaria en periodos temporales inferiores a varias generaciones. Las cifras son escalofriantes: Más de 700 millones de niños reciben una educación que, en toda su vida no equivaldrá, ni siquiera, a dos años escolares normalizados en España. El 8 0 % de las niñas que viven en los cincuenta países más pobres del mundo nunca sabrán leer ni escribir... y...

Cómo debe ser un político

Conforme se acercan fechas electorales y en ocasiones ya mucho antes, los candidatos tratan de ganarse al electorado de muy diversas maneras, sin saber que un buen político debe serlo en la vida cotidiana, desde que se levanta hasta que se acuesta, y no debe tener la necesidad de demostrar en todo momento de puertas afuera una perfección que resulta casi siempre artificial y como tal es percibida por el ciudadano.A finales de diciembre verá la luz una nueva edición de El político de Azorín (Francisco José Martín, Madrid, Biblioteca Nueva, 2007), de cuyos artículos publicamos a continuación una selección que muestra la variedad temática y de registros del libro. En los mismos, Azorín hace una descripción de lo que en realidad debe ser un político, del estilo de vida que debe caracterizarle, de los temas que le preocupan y cómo debe afrontarlos, etc. Esta reedición llega en un momento en que la sociedad demanda un cambio importante en la actitud de la clase política para evitar la desconexión total entre ambos mundos. Quizá los textos de Azorín sirvan para abrir los ojos a algunos de ellos.En cuanto a la edición, sin querer ser académica, el autor no ha renunciado al rigor y a la seriedad del estudio. Ha pretendido más bien abrir una brecha para poder recuperar sucesivamente el pensamiento político. Llama la atención que en la operación editorial más reciente de Azorín, las Obras escogidas de Espasa Calpe en tres gruesos volúmenes, no haya ni rastro de sus escritos políticos. Ello es coherente con esa imagen de Azorín que el canon parece querer imponer: el escritor puro, el esteta preocupado por la perfección de la página. Pero es que Azorín, en realidad no fue nunca eso, sino un intelectual comprometido con su tiempo. Fue, entre otras muchas cosas, cronista parlamentario y comentarista político, diputado y subsecretario de Instrucción Pública. Pero no sólo, sino que fue también un teórico de la política. El político es, entre otras cosas, un intento de dar solidez teórica al reformismo maurista.Más adelante, en las páginas dedicadas a la Miscelánea cultural, incluimos la introducción del libro elaborada por el autor de la edición, Francisco José Martín, a quien junto a la editorial Biblioteca Nueva, agradecemos la cesión por adelantado de los textos. I. HA DE TENER FORTALEZALa primera condición de un hombre de Estado es la fortaleza. Su cuerpo ha de ser sano y fuerte. El tráfago de los negocios públicos requiere ir de un lado para otro, recibir gentes, conversar con unos y con otros, leer cartas, contestarlas, hablar en público, pensar en los negocios del Gobierno. Y sobre todo esto, se requiere una naturaleza muy firme, muy segura, para no dejarse aplanar en aquellos momentos críticos, de amargura, en que nuestros planes y esperanzas se frustran.Sea el político mañanero; acuéstese temprano. Tenga algo en su persona del labriego; este contraste entre la simplicidad, la tosquedad de sus costumbres y la sutilidad del pensamiento, servirá para realzarle. Ha de comer poco también; sea...

La energía de Loyola

]La energía de Loyola El pasado 1 de octubre se celebró en Madrid la conferencia «European Energy Challehges» organizada por el IE Business School en homenaje a Loyola de Palacio. A la conferencia asistieron como ponentes, entre otros, su hermana Ana Palacio, José Manuel Durão Barroso, presidente de la Comisión Europea, y los comisarios europeos Neelie Kroes y Andrid Piebalgs. A continuación recogemos sus ponencias en las que, por un lado, se pone de manifiesto su admiración por el trabajo y la personalidad de Loyola y, por otro, la necesidad de profundizar en un tema clave para el futuro de la sociedad europea y mundial como es la energía. Las ponencias se completan con un análisis del sector energético europeo elaborado por Alejo VidalQuadras, vicepresidente de la Comisión Europea, y otro sobre el sector en España realizado por José T. Raga, catedrático de Economía de la Universidad Complutense.

Memorias de la vieja dama

Reseña literaria de "Memorias de la vieja dama" por Antonio Burgos.

La España de Rajoy

La Sesión de Control está siendo áspera, como casi siempre en los últimos miércoles. Mariano Rajoy,después de haber interpelado a Rodríguez Zapatero a propósito de las negociaciones del Gobierno con ETA, vuelve a su despacho de las Cortes para recibir a Nueva Revista. La política, a veces, no deja tiempo para la reflexión y hemos querido celebrar un encuentro con el Presidente del Partido Popular, Mariano Rajoy, con tiempo por delante, para plantear los temas que atañen hoy a España y conocer a fondo su visión sobre todos y cada uno de ellos. La entrevista se estructura en tres partes: España por dentro, la economía española y España en el mundo. Ha sido realizada por los miembros de nuestro Consejo editorial, Miguel Ángel Gozalo, Juan Pablo de Villanueva y Antxón Sarasqueta. España por dentro «La recuperación de los consensos será unos de los puntos clave de nuestro programa electoral» NUEVA REVISTA • ¿Qué es lo que más preocupa a Mariano Rajoy en este momento? MARIANO RAJOY • Lo que más me preocupa en este momento es la ruptura de los consensos básicos de la nación: el consenso sobre el modelo de Estado, el consenso en la lucha contra el terrorismo, el consenso en política internacional, sobre el papel que España tiene que jugar en el mundo, y el alejamiento de lo que en cierta manera era el espíritu de la Transición, una voluntad de mirar hacia delante y construir entre todos el futuro. NUEVA REVISTA • ¿El Partido Popular tiene una propuesta para corregir esta cuestión? MR • La recuperación de estos consensos básicos será uno de los puntos clave de nuestro programa en las próximas elecciones generales. Un Gobierno del Partido Popular no tendría grandes dificultades para lograr acuerdos con una dirección normal al frente del Partido Socialista. Creo que el problema hoy está, más que en el Partido Socialista, en su actual dirección. NUEVA REVISTA • Se comenta que Zapatero está atascado con el «proceso de paz» y va a llamar a Mariano Rajoy. MR • Si el Presidente del Gobierno me llama, acudiré. Después de la tregua de ETA le di mi apoyo al Gobierno, pero se lo tuve que retirar cuando anunció el inicio de conversaciones políticas entre el Partido Socialista del País Vasco y Batasuna. No son admisibles ni negociaciones ni precios políticos. Cuando ETA anuncie su voluntad definitiva de dejar las armas y de extorsionar, el Estado de Derecho y los órganos competentes podrán plantearse la legalización de Batasuna. No hay otra alternativa. Sigo creyendo en el Pacto por las libertades y contra el terrorismo. NUEVA REVISTA • ¿Cree posible que el Gobierno adelante las elecciones? MR • El Gobierno no tiene agenda política. El único tema que ha puesto sobre la mesa es la negociación con ETA. Puede que Zapatero piense adelantar las elecciones para pedir apoyo a la negociación, pero no sé si lo hará. Lo que sé es que el Partido Popular está preparado para ir a las elecciones cuando las convoque. AGENDA DEL PARTIDO POPULAR NUEVA REVISTA • Se ha agotado la...

La constitución traicionada – La ideología invisible

  ]El pasado 10 de mayo, tuvo lugar en Madrid la presentación del último libro de Aleix Vidal-Quadras. Al acto acudieron la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, y el vicepresidente del Grupo Popular Europeo, Jaime Mayor Oreja. Vidal-Quadras expuso una propuesta de cómo tiene que ser la actitud de los españoles ante la «embestida secesionista»: 1) Paralizar cualquier reforma estatutaria; 2) dar la voz de alerta frente a los disimulos del Gobierno y de los nacionalistas; 3) volcarse a favor del no en el referéndum sobre el Estatuto que se celebrará en Cataluña el 18 de junio; y 4) plantear en el futuro programa electoral una propuesta esencial de reforma de la Constitución para desandar todo lo andado por socialistas y nacionalistas.  ]El socialismo español ha pasado por varias fases a lo largo de su recorrido histórico y el autor muestra su interés por enmarcar de alguna manera al actual encabezado por el presidente del Gobierno. No cabe duda de que Zapatero ha sorprendido al propio socialismo envolviéndolo en una capa a modo de ideología para hacer frente quizá a un proyecto huérfano de objetivos constructivos. Jesús Trillo-Figueroa bautiza esta «filosofía» como la «ideología invisible» y la describe como «la versión más radical del socialismo, unido al llamado « feminismo radical». Apunta con ello la similitud existente entre esta nueva utopía y el « mundo feliz» de Huxley. Cosa sería, desde luego, por las consecuencias que la sociedad se verá obligada a pagar en el futuro.

Mijail Bajtín, una voz por encima del coro

[ Luis Beltrán Almería y Manuel Fontán del Junco ]

Las elecciones rusas

La actualidad del verano entrante va a estar inevitablemente presidida por un fenómeno tan relevante para el orden mundial como las Elecciones presidenciales del país más extenso de la tierra.

Gobernar en minoría

Sería conveniente que se pactase o se plasmase en un texto legal algún mecanismo que evite el desgobierno y la alteración constitucional que provoca un supuesto: el del bloqueo a gobiernos sin mayoría arrollados por la negativa a la aprobación del Presupuesto.

Tiempo de meditación

Los resultados de las elecciones generales del 3 de marzo han dejado en manos de los nacionalistas, especialmente de los catalanes, la formación de un nuevo gobierno y, por tanto, la continuidad de la legislatura o la convocatoria inmediata de elecciones: el reto es su integración generosa en un proyecto común.

España y el futuro de la seguridad europea

España, por pura geopolítica, no puede quedarse al margen del debate abierto en la OTAN sobre el futuro de la seguridad.

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