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Es uno de los grandes intelectuales de los siglos XIX y XX, cuya huella se percibe tanto en el mundo católico como en el anglicano. Brillante escritor y ensayista, clérigo de la Iglesia de Inglaterra, John Henry Newman (Londres 1801 –Birmingham 1890) se convirtió al catolicismo en 1845, y posteriormente llegó a ser cardenal. 

Sufrió el rechazo y la incomprensión de la sociedad victoriana, que le tachaban de desleal. Impulsó el llamado Movimiento de Oxford, grupo de teólogos y eclesiásticos que pretendía que la Iglesia anglicana volviera a sus raíces antiguas para hacer frente a la secularización. Destacados miembros de ese Movimiento se convirtieron al catolicismo.

Su huella en la cultura contemporánea, va más allá de la esfera estrictamente religiosa. Sintetizamos los cinco motivos por los que vale la pena leer a John Henry Newman.

1. Porque es un defensor de la libertad frente a los abusos del poder 

Con elegancia y respeto, pero con firmeza, el cardenal hizo una defensa de la libertad en su obra Carta al duque de Norfolk (1875), en la que responde a  la  acusación de William Gladstone, primer ministro de la reina Victoria, relativa a la falta de patriotismo que injustamente atribuye a los católicos ingleses.

Newman se muestra en este texto como defensor de la verdad frente a la intolerancia, y de la libertad frente a los abusos del poder, con argumentos expuestos de forma serena pero irrebatible, en los que destaca que el católico es tan ciudadano como el que más, y debe luchar por sus derechos.

Carta al Duque de Norfolk, (Rialp), 144 págs.

2. Por sus aportaciones a la formación universitaria

Newman hizo una decisiva aportación a la filosofía educativa. Escribió sobre la formación de los universitarios, al apostar por el hábito filosófico, el estudio  humanístico y el carácter interdisciplinario de los saberes, incluido los de ciencias. Todo ello lo expone en La idea de la Universidad. El texto cobra singular vigencia en nuestros días, ya que en Newman propugna recuperar la figura del profesor, como guía comprometido en la búsqueda de la verdad. 

Fue un pionero de la educación liberal, orientada a cultivar la inteligencia

Fue un pionero de la educación liberal, orientada a cultivar la inteligencia. La educación liberal persigue una sólida preparación humanística. El resultado, según Newman, es formar caballeros (“gentlemen“). Personas habituadas a discernir la verdad, con capacidad para desmontar el sofisma: mentes amplias, cultas, con curiosidad intelectual… Y todo ello completado con formación humana, basada en los valores, la disciplina y el gusto por la excelencia.

3. Por la Apologia pro vita sua, modelo de ensayo autobiográfico 

La Apología pro vita sua ha sido comparada con las Confesiones de san Agustín, por su calidad literaria y su perspicacia psicología. Fue escrita por Newman en 1864 para defenderse frente a la incomprensión que había causado en Inglaterra su conversión del anglicanismo al catolicismo.  Modelo de ensayo autobiográfico, es también un modelo de argumentación filosófica, con elementos retóricos. Aborda, entre otros, el tema de la libertad personal y, en concreto del papel decisivo de la conciencia.  

Apologia pro vita sua. (Encuentro), 424 págs.

Apologia es su obra más relevante e influyente, aunque no son menos valiosos otros numerosos escritos que dejó, tales como Perder y ganar, La fe y la razón, o Ensayos críticos e históricos. Destaca por su valor literario, filosófico y teológico, El sueño de Geroncio, poema de 900 versos, que es una reflexión sobre la ancianidad y la muerte, escrita cuando tenía 64 años.

El sueño de Geroncio (Encuentro), 148 págs.

4. Por su carácter universal y ecuménico

Su legado es universal y su figura ha terminado ganando prestigio en la propia Inglaterra, a pesar del rechazo inicial que provocó. Aunque los católicos de la era victoriana eran considerados ciudadanos de segunda, Newman se ganó la consideración pública ya en el siglo XIX, como constatan las numerosas y elogiosas necrológicas de los periódicos británicos, incluido The Times

Resulta significativo que el príncipe Carlos de Inglaterra haya publicado un artículo en L’Osservatore Romano, con motivo de la canonización, calificando a Newman de “un gran británico”. Y que destaque que como anglicano “trajo a esta Iglesia a sus raíces católicas”. También subraya que el nuevo santo supo defender sus convicciones “sin acusar y sin faltas de respeto”. 

5. Por su influencia en Tolkien, Chesterton o Evelyn Waugh

No se puede entender a algunos de los más originales escritores y pensadores británicos del siglo XX sin la influencia que ejerció sobre ellos el cardenal Newman. Desde Robert Benson, autor de la distopía Señor del mundo, hasta Evelyn Waugh, y su Retorno a Brideshead, pasando por Chesterton, C.S. Lewis, o Hilaire Beloc, y sobre todo J.R.R. Tolkien, que se educó en el Oratorio de Birmingham, fundado por el cardenal.  La obra ensayística o literaria de todos esos autores debe mucho al pensamiento de Newman y al Movimiento de Oxford.


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