Enrique García-Máiquez

62 publicaciones 0 Comentarios
Enrique García-Máiquez (Murcia, 1969). Estudió Derecho en la Universidad Navarra y lo enseña en un instituto de secundaria de Puerto Real. Ha publicado cuatro libros de poesía, el último es "Con el tiempo" (2010), tres dietarios (el más reciente, "Un largo etcétera", 2017), dos colecciones de sus columnas periodísticas (la última, "Un paso atrás", 2012), un libro de aforismos, "Palomas y serpientes" (2016) y un brevísimo cuadernillo de haikus, "Alguien distinto" (2005). Tiene en prensa "El burro flautista", nueva colección de columnas periodísticas. Ha traducido a Mario Quintana, a G. K. Chesterton, en prosa y en verso, y el "Tomás Moro", de William Shakespeare, nada menos, y de otros. Codirigió la revista literaria "Nadie parecía" y escribe crítica de poesía en diversas revistas especializadas. Mantiene el blog "Rayos y truenos".
La obra. representada por actores la compañía de Teatro Lucía. Foto: José Mº Visiers.

Chesterton, caja de sorpresas, en Madrid

Se estrena por primera vez en español la obra teatral "La sorpresa", de Chesterton, en la madrileña Sala Arapiles. Se trata de dos historias de amor cruzadas en una comedia romántica que lleva el sello, las ideas y las paradojas del autor inglés.
El motor de Hanff es la pasión por los libros © Wiki Commons

“Charing Cross Road, 84”, cruce de caminos: el libro bibliófilo de Helene Hanff

"Charing Cross, 84" es un libro epistolar que recoge las cartas que durante veinte años se cruzaron la autora, Helene Hanff (Philadelfia, 1916-Nueva York, 1997) y los empleados de una librería de viejo de Londres, principalmente Frank Doel. Se ha convertido en un bestseller y un objeto de culto.
Londres bombardeada © WikiCommons

Año 1943: Humanismo en un tiempo de crisis

Cinco intelectuales (Simone Weil, Jacques Maritain, W.H. Auden, C.S. Lewis y T.S. Eliot) se plantearon el modelo de sociedad que querían cuando terminara la Guerra Mundial, cuando ya se vislumbraba la victoria de los aliados. Alan Jacobs lo analiza en "The Year of Our Lord 1943". Las propuestas de los cinco intelectuales tienen hoy singular vigencia.
Homenaje a Van Gogh, de Ramon Gaya. © Pre Textos

Ramón Gaya: otra modernidad, nueva posmodernidad

Pre Textos publica "Otra modernidad. Estudios sobre la obra de Ramón Gaya", de Miriam Moreno, sobre la pintura y las ideas estéticas del artista que desafió la posmodernidad. A Gaya se le podría aplicar la frase de T.S. Eliot: «Tenemos que ser modernos para defender el pasado y creativos para defender la tradición».
Rafael Sánchez Ferlosio © Wiki Commons

Ferlosio, vinieron sus libros y nos hicieron más lúcidos

Rafael Sánchez Ferlosio (1927-2019) no sólo deja una destacadísima obra de ficción ("El Jarama", "Industrias y andanzas de Alfanhuí") sino también ensayística. Su libro "Vendrán más años malos y nos harán más ciegos" resume en aforismos lo mejor de su pensamiento.
Lev Shestov. ©. Hermida

De Atenas a Jerusalén, pasando por Moscú, el pulso filosófico de Lev Shestov

El mayor filósofo existencialista ruso pone en tensión los pilares de Europa, fe y razón, en su obra más importante, "Atenas y Jerusalén", (Hermida Editores) que se publica por primera vez en castellano.
Michael J. Sandel con un grupo de estudiantes

Alzado, planta y perfil del profesor Michael J. Sandel

Las nuevas tecnologías permiten a cualquiera asistir a las clases de Michael J. Sandel en la Universidad de Harvard gratis por Youtube y al reciente documental "El gran debate" en la plataforma de cine en «streaming» Filmin. Las viejas tecnologías nos facilitan la lectura reposada y silenciosa de su libro "Justicia". Gracias al cruce de estas tres perspectivas —alzado, planta y perfil— extraemos las exactas dimensiones de Sandel como profesor.
Sir Roger Scruton © The Archtects Journal.

Lo que vale la pena salvar hoy

¿Hay cosas que se pueden salvar? Roger Scruton plantea que hay tres, de carácter transversal: la llamada de la belleza, el descubrimiento de la verdad y la lucha por la bondad. La belleza, en concreto, interpela a todos por encima de las ideologías: es un punto de partida para entedernos.
Una calle de Cirencester (Reino Unido)

Viaje a Scrutopia: la experiencia de ser alumno de Scruton en su propia casa

Los dos últimos veranos Roger Scruton ha convocado Scrutopia, un curso de nueve días para veinte alumnos que es mucho más que un curso. El nombre remite a un lugar. Es todo lo contrario, por tanto, a una utopía; y es un lugar y un nombre que giran alrededor del filósofo.
Ilustración del libro por Beardsley © Siruela

Arturo y la nobleza: una vuelta más a la Tabla Redonda

La editorial Siruela publica la cuidada edición de Lancelyn Green, sobre "Arturo y sus caballeros de la Tabla Redonda", una joya literaria y artística, que se puede seguir, además, como un manual de liderazgo.
comimos y bebimos Nueva Revista

Comimos y bebimos

La última obra del ya consagrado escritor Ignacio Peyró celebra la literatura y la cocina, yendo de la mesa a la vida, en un libro que nos deja con hambre de más
El profesor Rémi Brague.

Brague y la aristocracia en tiempos democráticos

En su conferencia "God as a Gentleman", organizada por la revista First Things, en Nueva York, el intelectual francés Rémi Brague, profesor de Filosofía Medieval, traza un paralelismo entre los valores que definen la aristocracia, la democracia y la trascendencia.
Jane Austen

Los clásicos, como escuela de vida

Novelistas como el italiano Alessandro D’Avenia o la española Natalia San Martín, y especialistas como el norteamericano Travis Curtright, se dieron cita en Roma en un debate internacional sobre el papel educativo de la literatura en la formación de los jóvenes.

La Comedia de Dante, al alcance del lector del siglo XXI

El catedrático y poeta José María Micó ha hecho una traducción transparente de la obra cumbre de Dante, quitando la palabra "Divina" y siendo así fiel al título original.
Esteban Torre se inserta en una larga tradición de sonetistas clásicos –Garcilaso, Lope de Vega, Góngora, Quevedo– y contemporáneos –Rubén Darío, Manuel Machado, Juan Ramón Jiménez, Jorge Luis Borges, Blas de Otero– y considera el soneto como forma nuclear de la poesía de occidente.

Esteban Torre: LXII sonetos

Jorge Luis Borges llamó la atención sobre el hecho de que algunas formas clásicas de poesía quedaron completamente obsoletas, pero no el soneto. El nuevo libro de Estaban Torre viene a demostrarlo.
Angélicas vengadoras

Karen Blixen (Isak Dinesen), Pierre Andrézel y sus angélicas vengadoras

"Angélicas Vengadoras" es una de las novelas que escribió Isak Dinesen, Karen Blixen, bajo el seudónimo de Pierre Andrézel.
el deber moral de ser inteligente

El deber moral de ser inteligente

El deber moral de ser inteligentes consiste en una colección de artículos y conferencias con el denominador común de la pedagogía, campo en el que Gregorio Luri es un experto de reconocimiento internacional
Uno de los temas de nuestro tiempo, cuya importancia revelan varios ensayos de éxito, es el afán por revitalizar la antigua idea de la nobleza de espíritu. Antigua y tan seria, que, para analizarla, hacen falta múltiples perspectivas (y una pizca de humor).

La olvidada idea de la nobleza de espíritu

La importancia de revitalizar la antigua idea de la nobleza de espíritu se revela en varios ensayos actuales de éxito. Estamos ante una idea tan antigua y tan seria que para analizarla hacen falta múltiples perspectivas.

Rosales, un florilegio de aforismos

Luis Rosales (1910-1992) fue uno de los grandes conocedores de nuestra poesía del Siglo de Oro. La querencia hacia el aforismo le venía por partida doble, como se manifiesta en este nuevo libro suyo ahora editado.

Mario Míguez: La cabeza de Tomás Moro

En esta obra, los poemas largos son mayoría y casi todos son narrativos, porque también el yo se va borrando, se va borrando del todo, o casi, que todavía se cuela una estremecida “Plegaria por mis sueños”.

Diez ideas reales para convertirse en un lector auténtico

"Una lectora poco común", de Alan Bennet, explica cómo la lectura convirtió a la Reina de Inglaterra en “un ser humano”.

Monsieur Ladmiral va a morir pronto (según Pierre Bost)

"Un domingo en el campo" le demostrará que su vida sólo es rutinaria porque usted no sabe contemplarla correctamente. Con una mirada perspicaz, es, en realidad, apasionante.

Juan Ramón Jiménez por aforismos

Los aforismos de Juan Ramón Jiménez muestran a un pensador inagotable que los pensadores profesionales no parecen todavía haberse tomado la molestia de considerar.

Ulrich L. Lehner: Dios y el buenismo

No es lo mismo ser bueno que inofensivo, describió C. S. Lewis en "Las crónicas de Narnia" por medio de la figura del león Aslan. Lehner, en el libro que ahora publica, trata este mismo asunto desde el punto de vista teológico.

Entre cuatro Paredes y una ventana más

"El Sr. Marbury", la obra de Alfonso Paredes, entra de lleno, como quien no quiere la cosa, en uno de los debates más candentes de la literatura actual. Los límites entre la ficción y la biografía.

Ximena Maier en el Prado

La personalidad del libro de Maier no estriba en el tamaño, sino en sus características. Es el libro de una ilustradora y esto significaba que sabe ver muy bien los cuadros y hacérnoslos ver.

Reglas para la vida de Jordan B. Peterson

Hay una imponente cantidad de estudio detrás de las frases más coloquiales e impactantes de este pensador canadiense, que se ha convertido en un fenómeno mediático mundial.

Toma y lee

Si hay un momento histórico paradigmático de la lectura como clave para encontrar el sentido de la vida, es Agustín de Hipona sin saber qué camino tomar y escuchando al otro lado del jardín una voz que repite: «Tolle, lege» (Toma y lee).

Grandes libros, grandes búsquedas

Más allá de su calidad estrictamente literaria o de su importancia histórica, los grandes libros son grandes búsquedas de sentido. No son por ello menos obras de arte y, de hecho, si son instrumentos imprescindibles, es precisamente gracias a su belleza y a su hondura.

Humor, arte y literatura en la revista “Litoral”

EL BARBERO DE LOS LIBROS. Fundada en 1926 por Emilio Prados y Manuel Altolaguirre, la malagueña Litoral es una de las revistas literarias más emblemáticas de España. El último número lo dedica al humor, y buena falta nos hace, además de ponernos en suerte para las vacaciones.

Nicolás Gómez Dávila: el reaccionario concéntrico

Este autor colombiano, como prosista es acerado. No sobra nada. Como pensador es acerado. No hace concesiones a la modernidad. Así que ándense ustedes con cuidado.

Alta cultura de primera necesidad, advierte Bellamy

Hemos decretado que la lengua era fascista, la literatura sexista, la historia nacionalista, la geografía etnocentrista y las ciencias dogmáticas, y no comprendemos por qué nuestros alumnos terminan por no conocer nada, nos recuerda este joven autor francés en "Los desheredados".

Hazañas cotidianas de Ismael Grasa

EL BARBERO DE LOS LIBROS. Este pequeño libro de Ismael Grasa (Huesca, 1968), profesor de Filosofía en Zaragoza, es muy grande y en Nueva Revista nos interesa especialmente porque trata de la nobleza de espíritu y de los grandes libros.

Ascética para estetas (de san Juan de Ávila)

EL BARBERO DE LOS LIBROS. También a los no creyentes, si son amantes de la buena literatura, les dará pena perderse la lectura de este libro, con un castellano tan sabroso, tan transparente y, a la vez, tan denso.

Últimas noticias de Hadjadj

La más reciente obra del autor francés nos permite comprender los ritmos de su alma. Bajo el optimismo antropológico de sus libros anteriores, late un esfuerzo de resistencia que no duda en enfrentarse, con las armas de la inteligencia y el humor, a lo más tonto y triste de este tiempo.

La buena mala leche de Wislawa Szymborska

EL BARBERO DE LOS LIBROS. En este último libro de la Nobel de Literatura polaca se recoge una selección de las respuestas (más bien cortantes, según advertían las reseñas) que fue dando durante 28 años a los entusiastas que mandaban inéditos para su publicación a la revista literaria Zycie literackie [Vida literaria].

De Homero a Kafka: bibliografía de un alma

El barbero de los libros. En esta sección el autor nos ofrece –tras unas líneas introductorias— unos secos cortes a navaja de obras clásicas y actuales de las que nos conviene o nos gustará tener noticia.

García Morente y el progreso petrificado

Lo más impresionante de este ensayo del filósofo español es comprobar lo poco que ha progresado el progreso. Lo que dijo en su discurso de ingreso a la Real Academia en 1932 sigue de rabiosa actualidad en 2018.

Un Shakespeare marxista

"Timón de Atenas" es una de las obras menos leídas del genio británico, pero sirve y mucho para la búsqueda de sentido; quizá por ello era la preferida de Marx.

Haikus, la unidad mínima del lirismo máximo

Antonio Moreno publica ‘Más de mil vidas’, dedicado enteramente al género en boga del pequeño poema japonés.

“La taberna errante”: Chesterton y su poética de peso

El autor británico no se contenta con escribir una divertida novela de aventuras: nos deja entre líneas una concepción del hombre y una audaz propuesta de sentido.

Filosofía neopopularista: Pemán

EL BARBERO DE LOS LIBROS | Quinta entrega de esta sección en la que Enrique García-Máiquez nos ofrece –tras unas líneas introductorias— unos secos cortes a navaja de obras clásicas y actuales de las que nos conviene o nos gustará tener noticia.

El arte del anacronismo: Murena

EL BARBERO DE LOS LIBROS | Cuarta entrega de esta sección en la que Enrique García-Máiquez nos ofrece –tras unas líneas introductorias— unos secos cortes a navaja de obras clásicas y actuales de las que nos conviene o nos gustará tener noticia.

José Jiménez Lozano, comenzar desde antes del principio

EL BARBERO DE LOS LIBROS | Tercera entrega de esta sección en la que Enrique García-Máiquez nos ofrece –tras unas líneas introductorias— unos secos cortes a navaja de obras clásicas y actuales de las que nos conviene o nos gustará tener noticia.

Venir por vino y volver con todo

EL BARBERO DE LOS LIBROS | Segunda entrega de esta sección en la que Enrique García-Máiquez nos ofrece –tras unas líneas introductorias— unos secos cortes a navaja de obras clásicas y actuales de las que nos conviene o nos gustará tener noticia.

Atrapados en un síndrome de Peter sistémico

EL BARBERO DE LOS LIBROS. Primera entrega de esta sección en la que Enrique García-Máiquez nos ofrece –tras unas líneas introductorias— unos secos cortes a navaja de obras clásicas y actuales de las que nos conviene o nos gustará tener noticia.

El barbero del rey de Suecia

EL BARBERO DE LOS LIBROS | Exposición de motivos e introducción histórica de esta sección en la que Enrique García-Máiquez nos ofrecerá –tras unas líneas introductorias— unos secos cortes a navaja de obras clásicas y actuales de las que nos conviene o nos gustará tener noticia.

“Poemas pequeñoburgueses” de Juan Bonilla

Reseña de Enrique García-Maiquéz del libro "Poemas pequeñoburgueses" del poeta Juan Bonilla (editorial Renacimiento, 2016).

Leer a Dante hoy. Una invitación a la Divina Comedia

Para afrontar esta introducción a Dante nos atendremos a las seis preguntas clásicas del periodismo. A fin de cuentas, del in-mortal florentino se ha dicho que fue «un periodista teológico», un corresponsal en el Más Allá.

Alta tensión. Una lectura contemporánea de Gustavo Adolfo Bécquer

Bécquer es, en buena medida, una víctima de su éxito. «Un artista puede ser incomprendido no solo cuando se le desdeña, sino también cuando se le admira», nos advierte Luis Cernuda

Un belén de canto y verso. La Navidad en nuestra poesía reciente

 La poesía española ha mostrado siempre un intenso interés por el tema navideño, hasta el punto de reservarle en exclusiva una forma poética. Según el poeta Antonio Cáceres, prologuista y antólogo de la preciosa colección de poemas navideños Hoy son flores y rosas (Fundación El Monte, Sevilla, 1995): "Se observa una sintonía profunda entre la poesía española, en general, y la poesía navideña, un discurrir paralelo de sus destinos". El tema resulta prácticamente inagotable, abriendo numerosos campos de estudio, ya que, en palabras del mismo escritor, es llamativa "la supremacía de la Navidad sobre cualquier otro tema religioso en nuestra literatura. Este hecho, fácil de comprobar al repasar cualquier manual, ha de encerrar alguna de las claves definidoras del genio poético español".Concentrémonos en esta ocasión en un aspecto encantador. La poesía navideña de los últimos tiempos ha tendido a crear una serie de figuritas de belén de canto y verso. Ha recogido así un carácter de nuestro belenismo, bien descrito por Berenguer y Rivas como "tan atento a la gestualidad de las figuras y costumbrista en su realismo, tan abigarrado, siempre en busca de representar, con característica ucronía en sus tipos y oficios populares el énfasis en la viveza y el movimiento, el acento regionalista". Esa influencia fue explícitamente reconocida por Rafael Alberti. Escribe la serie "Navidad", de la que daremos después algunas muestras, inspirándose directamente en las figuritas del Nacimiento que levantó con sus sobrinos.Pero no se bebe del belenismo sólo. Hay una línea de fuerza que viene de nuestra poesía navideña del renacimiento y, sobre todo, del barroco, que recreó a numerosos personajes, lo que la acercaba a la dramatización de sus lejanos orígenes (recuérdese el Auto de los Reyes Magos, del siglo XIII). No hay más que repasar los nombres propios de los pastores (Mingo, Pascual, Llorente, Antón) y su consiguiente caracterización. Silvia Iriso ha destacado "los villancicos de negro", que gozaron de tanto predicamento: "Son piezas en las que los pastores que se dirigen al portal pasan por ser esclavos africanos e imitan su pronunciación , cambiando o abreviando palabras , añadiendo vocabulario propio o incorporando interjecciones, onomatopeyas y ritmos probablemente vinculados a su música tradicional". No es el único caso en una lírica que se llena de tipos, caracterizados por su origen, como el gallego, el asturiano, el portugués, el gitano, el catalán, el portugués o el vizcaíno; o por su oficio: el alcalde, el poeta, los estudiantes, el alguacil... Quizá, siendo la celebración de la Navidad la gran fiesta de la dignidad y redención de todos los hombres, los autores se podían permitir buscar el lado más humorístico de unos pueblos o caracteres sin hacer por ello sangre.El ya citado Alberti, en libro que alitera con su nombre, El alba del alhelí, de 1925, con el que cierra su trilogía neopopularista, incluye una serie titulada "Navidad" de catorce piezas de canto y verso que, amén de profetizar algunos tonos del inminente Sobre los ángeles, revitalizan esa tendencia a la creación de personajes...

Ten más modestia, muerte

Machado, mediante Juan de Mairena, ironizó sobre el deber profesional de los poetas de hablar de la muerte, y se recreó en la sorpresa que, a pesar de haberla nombrado tanto, se llevaría más de uno al encontrarse de golpe con ella. Por debajo de la broma de humor negro, late una verdad muy honda: la poesía lleva enfrentándose a la muerte desde sus inicios.A veces, plantándole cara. Otras, huyéndole, como en el viejo “Romance del enamorado y la muerte”. Otras, más de perfil, contando con ella, como cuando José Mateos dictamina que verdadero poema sólo es aquel que puede recitarse a un moribundo. Otras, acompañando a los muertos, como intentaron, incluso físicamente, Ulises, Orfeo, Er el Armenio, Eneas y Dante con sus respectivas bajadas a los infiernos. Bécquer, ya nuestro contemporáneo y, por tanto, resignado, se limitó a lamentarse delicadamente: “Dios mío, qué solos se quedan los muertos”. Buena parte de la grandeza de las Coplas de Jorge Manrique se debe a que no renuncia a ninguna de las posibilidades: tiende astutas celadas a la muerte, la encara directamente y, a la vez, la asume con melancolía y esperanza.Horacio encontró las palabras precisas, breves e inmortales, que plantaban los poderes de la poesía frente a la muerte: Non omnis moriar (“No moriré del todo”), decía, confiando en sus propios versos. A Unamuno aquello le puso de un pésimo humor y le replicó con ásperos endecasílabos: “¡No todo moriré! Así nos dice/ henchido de sí mismo aquel poeta/ que odia al vulgo profano y que le reta/ a olvidarle esperando le eternice/ el reto mismo; es calculada treta”. Quizá se enfadó porque Horacio le lleve siglos de inmortalidad de ventaja, o quizá porque esa inmortalidad, “donde el recuerdo es lo único que queda” le sepa a poco al cristiano (atormentado, pero cristiano) Unamuno. Lo indiscutible, se ponga como se ponga el rector de Salamanca, es que Horacio ha quedado en nuestro recuerdo, y eso ha dado moral a los poetas para mirar a los ojos a la muerte.Nadie con más dulzura que John Keats: “A thing of beauty is a joy for ever”, y nadie con más contundencia que su tocayo John Donne, que dio muchas vueltas al asunto. De él es el cinematográfico verso sobre la conveniencia de no preguntar por quién doblan las campanas cuando lo hacen a muerto: ¡es por ti! Pero para compensar, de Donne es también el afilado soneto donde le pone los puntos sobre la i a la misma parca. Víctor Botas lo tradujo con maestría: “Ten más modestia, Muerte, aunque se te haya/ erróneamente dicho poderosa/ y temible; pues esos que has borrado/ no mueren, pobre Muerte, incapaz hasta/ de aniquilarme a mí. Si el reposo/ y el sueño son tan gratos, cuánto más/ no debes serlo tú: así se explica/ que los mejores antes den contigo/ libertad a sus almas y a sus huesos/ descanso. Azar, reyes, suicidas,/ son tus amos, habitante de pócimas,/ enfermedad y guerras. Y más diestros/ que...
Macbeth

Macbeth, de Shakespeare (y de Cuenca)

TRADUCTORES Y POETAS Una noticia espléndida es que poco a poco vamos completando el canon de la obra completa de Shakespeare traducida por poetas contemporáneos de primera fila. Luis Cernuda tradujo Troilo y Cresaida, Pablo Neruda Romeo y Julieta, Tomás Segovia, Hamlet, Jenaro Talens, La tempestad, entre tantas otras, Agustín García Calvo, el mismo Macbeth, etc. A este espléndido elenco se suma ahora Luis Alberto de Cuenca. Fue otro importante poeta traductor de Shakespeare, en su caso al catalán, Josep M. de Sagarra, quien protestó contra la costumbre de volcar íntegramente en prosa las obras del Bardo: «Eso, a mi en-tender, es impropio porque cuando se escribe en verso, por algo se escribe». Puede parecer una tautología, pero el verso tiene una importancia esencial, porque es una naturaleza propia: dice distinto que la prosa. La música de la métrica, las pausas de los encabalgamientos, el ritmo y la imagen son actores principales e imprescindibles del texto shakespeariano. Razón por lo que reclama alguien experto en poesía. Ni basta cortar las líneas en porciones más o menos simétricas ni tampoco cumplir con ciertos preceptos métricos. El verso se mide por fuera, pero se modula por dentro. UN LUIS ALBERTO DE CUENCA SHAKESPERIANO Y VICEVERSA Sin duda, la traducción de Luis Alberto de Cuenca y de José Fernández Bueno cumple este requisito, que, en el caso de Macbeth, una obra casi íntegramente en verso, adquiere todavía mayor relevancia. Hay todo un despliegue de maestría técnica, con un amplio abanico de endecasílabos, dodecasílabos y alejandrinos; sin olvidarse de la rima de las canciones, donde tan importante es, aunque suele olvidarse. También se han ceñido al número de versos original. Es un dato a tener en cuenta porque la concisión también significa. En el prólogo, De Cuenca rememora una representación en el salón de actos del Colegio del Pilar, a mediados de los años sesenta, donde hizo el papel del heredero legítimo e inocente Malcolm. Quedó para siempre marcado y no ha querido, afirma, «irse al otro barrio sin traducir la inmortal tragedia shakespeariana». Como siempre en Luis Alberto de Cuenca, lo que parece una simple anécdota biográfica se carga de sentido literario, pues se nos avisa, como si cualquier cosa, de que esta traducción nace de la vida, de la memoria y del deseo, nada menos. Y se nos señala, implícitamente, otro hecho importante. En varias ocasiones, Luis Alberto de Cuenca ha reconocido su deuda con Shakespeare. En el número 144 de esta misma revista, escribió: «Leer a William Shakespeare ha sido lo más importante que me ha pasado en los últimos sesenta y dos años. Y estoy seguro de que será, también, lo más importante que va a pasarme en el futuro». Y ha explicado hasta qué punto esa lectura está imbricada con su biografía: «Como aprobé la Reválida de 4º con matrícula de honor, mis padres me regalaron las obras completas de Shakespeare, traducidas por Luis Astrana Marín (Aguilar). Las leí de cabo a rabo a lo largo de todo el curso siguiente, durante las triunfantes mañanas de los domingos y,...

Ibáñez Langlois: Libro de la Pasión

Presumo de no quejarme de las razones o contrarrazones metaliterarias que hacen que a veces el escritor católico disfrute de menos reconocimiento que el que va a favor de los vientos y las mareas del siglo. En líneas generales, creo que lo mejor que puede sucederle a cualquier autor es tener que ganarse el aplauso palmo a palmo, si se lo gana, que si no, qué importa. Sin embargo, mi postura gallarda y serena hace agua en el caso de José-Miguel Ibáñez Langlois (Santiago de Chile, 1936). Solivianta ver que un poeta de tal potencia artística, de tanta osadía de pensamiento, de oído prodigioso, de visión hondísima, de cultura completa, de sabio manejo de los modos modernistas, de ecos inmemoriales… no tenga un mínimo reconocimiento equiparable al de otros escritores de su generación. Libros como Futurologías (1980) o Historia de la Filosofía (1983) son hitos únicos, que la inmensa mayoría de los lectores de poesía se están perdiendo. En España no existen ediciones.En su obra brilla con especial intensidad un poemario que varios de los happy few que conocen al autor leemos cada Semana Santa: Libro de la Pasión (Rialp, Madrid, 1986; 3º edición, 2003). Se recorren en él los últimos días de Jesucristo, intercalando reflexiones, diálogos, oraciones y también, al más puro estilo de Ezra Pound, monólogos dramáticos de distintos personajes. Así, por ejemplo, se nos presenta al centurión del Calvario:Jesús era sólo un rumor para él hasta anocheuna nota pintoresca del paisaje hebreodonde se está de paso para ascenderun centurión está hecho a las ejecucionesy él personalmente no presumió nunca de sensitivopero ese crucificado esa bestia agónica qué majestadcuando suplicó el perdón del cielo para sus verdugosal centurión se le derrumbó todo su conocimiento de la naturaleza humanatenía los ojos fijos sobre su cara en sangreestaba a punto de llorar como ni en su niñez Ibáñez Langlois sigue los relatos evangélicos y otros libros piadosos, especialmente el Vía Crucis de San Josemaría Escrivá de Balaguer y La dolorosa Pasión de Nuestro Señor Jesucristo de la beata Anna Katherina Emmerich. Lo hace, como ya han podido comprobar ustedes, con un verso libre, sin apenas signos de puntuación, con un gran despliegue imaginativo y con vuelo poético.Alguna vez pensé que el hecho de que se publicara en una editorial de espiritualidad, hubo de restarle lectores de poesía generales. Luego se recogió completo en una colección escrupulosamente poética, en la sevillana Númenor, dentro de la antología Oficio (2006) , y ya no hubo excusa. En realidad, lo religioso y lo poético no pueden ni deben distinguirse. En la solapa de otro libro de Ibáñez Langlois, Poemas dogmáticos II (Editorial Universitaria, Santiago de Chile, 1995) se explica de forma nítida: En 1935, T.S. Eliot, en su ensayo sobre Religión y Literatura, decía desconfiar de la poesía intencionalmente religiosa y eclesiástica, pues en ella la conciencia de sus fines obstruiría la inconsciente y sincera energía que lo poético más alto requiere. ¿Es así en idioma inglés, en los metafísicos del siglo XVII, en el...

Lewis ante el peligro

La obra de Mark St. Germain La sesión final de Freud es un duelo titánico entre Sigmund Freud y C. S. Lewis. C. S. Lewis está sistemáticamente en inferioridad de condiciones. Quizá un lector apresurado de la obra o un espectador hedónico de la representación no se dé demasiada cuenta. Lo cual es mérito del autor, del actor y, por supuesto, del propio C. S. Lewis.

Epílogo del sedentario

El insaciable espíritu aventurero de Ignacio Jáuregui ya ha quedado atestiguado a lo largo y ancho de este libro, pero si alguien todavía abrigara alguna pequeña duda no tendría más que ver a quien se trajo a escribir el epílogo. Más sedentario no lo hay. Es fama que los libros de viajes se escriben para los sedentarios, pero uno lo es en grado recalcitrante. Hasta la literatura viajera me da jet lag, por no hablar de los reportajes fotográficos de aquellos que se empeñan en mostrárnoslos demoradamente, como si el hecho de que no viajemos se debiese a una incapacidad económica o a una minusvalía que sus fotos y comentarios vendrían a consolar. Firme partidario de la libertad ajena, me gusta mucho que la gente viaje (y de algunos confieso que incluso preferiría que lo hiciesen más), con la única condición de que luego no me lo cuenten ni me enseñen las fotos.No lo digo para hacerme el interesante: lo tenía escrito y, con toda seguridad, Jáuregui —que entre viaje y viaje encuentra tiempo para leerlo todo— me lo tenía leído. ¡Y todavía se atreve a abrirme las puertas de sus 50 ensayos de secesión! Cuánto valor. O mejor dicho, cuánta fe en el valor literario de sus crónicas, que es por donde me rindo.Mi entusiasmo rendido por este libro no se debe, pues, en ningún caso a que esté escrito en la prestigiosa Indochina o en la cool Chiapas, sino a que está escrito muy bien. Véase la puesta de sol en Marsella, ciudad que es, por lo visto, "antes que nada, una luz portentosa":La caída del sol es aquí un acontecimiento lento, agónico, aparatoso, dulcísimo, de una belleza exasperante. Yates aparatosos de esos que parecen electrodomésticos de alta gama. El cielo es ya una pantalla plana de un naranja carnoso y violento sobre la que los barcos que vienen de vuelta se recortan con nitidez de sombras chinescas en una misma lava incandescente.Estuve a punto de advertir a mi amigo de la duplicidad del adjetivo "aparatoso", tan bien puesto en ambos casos; pero, al dudar de dónde aconsejarle que lo quitara, caí en la cuenta de que aparece de modos muy distintos: en el primer caso, refiriéndose a una compleja tramoya espectacular y en el segundo, con una guasa fina, apuntando a la simple condición niquelada de esos yates de un lujo fuera de lugar. La proximidad destaca la divergencia de ambos "aparatosos", los hace más expresivos y remarca, como quien no quiere la cosa, la de registros (y recursos) que maneja Jáuregui en un palmo de terreno. Con esas sutilezas y precisiones escribe siempre. Sostiene una soterrada tensión literaria que no se da tregua. Reléase, por ejemplo, la adjetivación de Bangkok: "borboteante", "bullanguera", "avasalladora efervescencia", "gigantesca marmita"… O esta fotografía genovesa, ante la precipitada ciudad que crece hacia los montes, tomada en el click instantáneo de una greguería que podría haber firmado Ramón Gómez de la Serna: "Génova: una avalancha invertida".El lector, en...

Chesterton, la sorpresa interminable

"La sorpresa",por primera vez en español de la mano de Renacimiento, nos revela a Chesterton como hombre de teatro. Adelantamos el prólogo escrito por el también traductor del volumen. 

Más que una obra

Enrique García-Máiquez es, junto con A. Rice, traductor de la obra Tomás Moro, sobre la que García May realizó la versión representada en el Teatro Fernán Gómez de Madrid. Nadie mejor que él, pues, para valorar la función y realizar una lectura comparada entre la obra literaria y el espectáculo teatral. García-Máiquez identifica los aciertos de esta adaptación y concluye que García May ha potenciado las virtudes de la obra original.

Sobredosis de brevedad (y homeopatía)

La brevedad se impone por su propio peso, o por su propia risa. Es tan rápida que solo se la puede manejar con una estrategia doble: reivindicar y defender los espacios reposados e indispensables de la extensión y la profundidad, y reinventarla y contraatacar con su mismo ritmo frenético, pero con la intensidad y la altura de los aforismos. Un género antiquísimo que suma a sus indudables virtudes otra más: la de ser una vacuna contra la levedad actual.

Plática

Para entender y disfrutar del todo este último poemario, tan breve, de Fernando Ortiz (Sevilla, 1947), hay que echar largamente la vista atrás. Ortiz es de los poetas de la llamada «Segunda generación del 70» mejor equipados teóricamente y de los que mayor influencia estaban llamados a ejercer entre las generaciones siguientes.

Chesterton, autor -sobrevenido- de aforismos

«No hay duda de que la mejor manera como un hombre podría poner a prueba su aptitud para relacionarse con la común variedad del género humano sería descolgarse a la ventura por la chimenea de cualquier casa y procurar congeniar todo lo posible con la gente que encontrase dentro. Esto es esencialmente lo que cada uno de nosotros hizo el día en que nació». La escena central de la película Los amigos de Peter (Kenneth Branagh, 1992) consiste en una sentida glosa de esta cita de Gilbert K. Chesterton hecha por el protagonista ante el expectante silencio de sus amigos. Teniendo en cuenta que el cine es el gran excipiente de las tendencias sociales, podríamos utilizar esa secuencia para visualizar hasta qué punto un Chesterton autor de aforismos se ha ido haciendo, en estos setenta y cinco años que han pasado desde su muerte, con un papel principal entre la crítica y el público.Hoy se le cita tanto que a menudo se hace con una leve petición de excusas del tipo «como decía Chesterton, quién si no» o «volviendo a Chesterton» o «G. K. C., naturalmente, pensaba» o «como ya saben, Chesterton escribió»... Propagando sus mejores frases, hay una cuenta en Twitter (@ChestertonQuote) que remite a un blog monográfico. En todas las páginas de citas de la Red, incluyendo, por supuesto Wikiquote, se le dedica un generoso apartado. Se ofrecen almanaques y calendarios con sus pensamientos. Muchos estudiosos y articulistas lo tienen como constante referente intelectual, casi como un estribillo. Incluso se le atribuyen citas apócrifas, que es un estadio de celebridad que solo alcanzan los más grandes: no es suyo aquello tan repetido de «Cuando los hombres ya no creen en Dios, no es que no crean en nada, es que se lo creen todo», aunque bien podría haberlo sido. Numerosos libros se dedican a recoger sus pensamientos: Chesterton. Las quintaesencias (selección de Ramón Setantí, Ediciones de la Gacela, Madrid-Barcelona, 1941), G. K. Chesterton, The Apostle of Common Sense (Dale Ahlquist, Ignatius Press, San Francisco, 2003), The Wisdom of Mr. Chesterton (Dave Armstrong, Saint Benedict Press, Charlotte, North Caroline, 2009), Ciudadano Chesterton, una antropología escandalosa (José Ramón Ayllón, Palabra, Madrid, 2011) o The Quotable Chesterton (Kevin Belmonte, Thomas Nelson, Neshville, 2011), entre otros. Por último y quizá lo más importante, puede observarse entre los fervientes lectores de Chesterton una admiración más viva aún a sus ideas, expresiones, imágenes y hasta anécdotas, que a cualquiera de sus títulos concretos, incluidos los de la serie del padre Brown, que tanta celebridad le dio en vida.Estamos ante una paradoja netamente chestertoniana: se impone el autor de aforismos, aunque él, que practicó con maestría casi todos los géneros, desde la poesía hasta la novela policíaca, pasando por el ensayo, el columnismo, la narración, la oratoria, la hagiografía, el teatro y la autobiografía, nunca los escribió. Su réplica a un poema de T. S. Eliot sí podría ser, en cambio, un atisbo profético de lo que está pasando. Eliot había rematado su poema,...

Una introducción sin anestesia a la poesía de José Miguel Ibáñez Langlois

Que otros se jacten de los libros que han escrito, a mí me enorgullecen los que he editado; podría declarar parafraseando a Jorge Luis Borges, sobre todo después de haber hecho la selección y el prólogo a Oficio, la antología de José Miguel Ibáñez Langlois que acaba de publicar la colección de poesía Númenor. Es muy posible que a usted el nombre de Ibáñez Langlois le diga poco. No se extrañe: con contadas excepciones, entre la literatura hispanoamericana y el público español hay un insondable océano de desconocimiento, como si alguien hubiese dibujado en los mapas monstruos marinos, figuras mitológicas y un lacónico aviso: non plus ultra. La intención de estas páginas es, por el contrario, ir más allá: presentarles a un poeta extraordinario y ofrecerles una pequeña antología de los Poemas dogmáticos, una de sus creaciones más representativas. José Miguel Ibáñez Langlois nace en Santiago de Chile en 1936. Además de Teología, ha estudiado Filosofía y Periodismo. Crítico literario desde 1966 en el diario El Mercurio con el seudónimo de Ignacio Valente. Escritor abundante e infatigable, es autor de más de treinta libros, de los cuales, junto a varios ensayos filosóficos o teológicos y ocho de crítica literaria, once son de poesía. Además (y sobre todo) es sacerdote. No es ése un dato privado para relegar entre las curiosidades biográficas: se trata de un aspecto central del personaje poemático, del hablante lírico, perfectamente integrado en su discurso, como ha observado el profesor Eddie Morales Piña en Lecturas sobre textos líricos (Facultad de Humanidades, UPLA. Valparaíso, 2004). José Miguel Ibáñez Langlois lo reafirma, adelantándose a las reticencias de un hipotético público laicista, con una provocadora naturalidad: OFICIO Soy cura y qué otros buscan perlas en el fondo del mar o instalan ojos y oídos humanos en la estratosfera yo trabajo en este y en el otro mundo yo tengo el poder de expulsar demonios de las computadoras yo transformo leprosos en arcángeles y mujeres de Lot en estatuas de sal yo me visto como ni los reyes para celebrar la Misa yo hablo todas las lenguas de Pentecostés y algunas otras nuevas yo soy la mano de Dios que borra los pecados más increíbles yo soy el espejo de Dios que camina por la historia sagrada otros tocan la flauta a las serpientes artificiales yo resucito muertos soy cura y qué El ministerio sacerdotal también resulta clave para encuadrar al poeta en su tiempo y entorno. Juan Manuel Martínez Fernández, en la laudable tesis doctoral Tres caminos y nueve voces en la poesía religiosa hispanoamericana contemporánea (Universidad Complutense de Madrid, 1999), estudia la abundancia de poetas sacerdotes, entre los que sobresalen, además, Joaquín...

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies