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Emma Cohen de Lara es profesora titular de Teoría Política en la Universidad de Ámsterdam (Amsterdam University College/AUC). Ha participado en las jornadas sobre la Educación del carácter en la universidad, celebradas en Madrid el 30 de septiembre y 1 de octubre de 2021, organizadas por UNIR y por el ICS (Instituto Cultura y Sociedad) de la Universidad de Navarra. Disertó sobre Can Core Texts Shape Character? Challenges of the Oxford Character Project («¿Pueden los textos nucleares forjar el carácter?»). Reproducimos a continuación su ponencia: en vídeo (primero doblado y luego con el sonido original inglés) y transcrita.


Muchísimas gracias a todos los organizadores de estas jornadas y a la Universidad de Navarra por su hospitalidad. Es un placer venir a España. Me llamo Emma Cohen de Lara. Soy profesora en la Universidad de Ámsterdam y este semestre soy profesora visitante en la Universidad de Navarra.

Quisiera explicar un poco qué es lo que hacemos en la Universidad de Ámsterdam, hablar de las lecturas de vida, de cómo podemos ofrecer una educación moral a través de estos textos fundamentales y finalmente me gustaría también hablar sobre los retos que hemos observado en la Universidad de Ámsterdam.

[Minuto 1:13] La Universidad de Ámsterdam está obviamente ubicada en la ciudad del mismo nombre. Dentro de las principales tenemos la Universidad Libre de Ámsterdam y la escuela superior conjunta. Venimos de la universidad protestante anterior y hace unos quince años hubo ciertas tensiones para que se fusionaran las dos universidades. Ambas son grandes, con culturas muy diferentes y por tanto esta unión nunca se sintetizó. No obstante, hubo distintas iniciativas que sí se hicieron de forma conjunta y, de hecho, funcionaron muy bien; una de ellas es esta, el University College, que surge de las dos universidades de Ámsterdam. Es una institución internacional, donde estudian 900 alumnos. Ofrecemos un grado en Artes Liberales y Ciencias, un programa de tres años con sesenta créditos anuales para obtener así a un total de 180 créditos. Una vez superados deben elegir una especialización que es muy amplia, ya que puede ser Ciencias Naturales, Sociales o Humanidades. Tienen bastantes clases dentro del programa troncal, que están más relacionadas con las competencias, como puede ser escribir un artículo académico, por ejemplo, o tienen distintas optativas de las que pueden escoger.

[Minuto 3:09] El enfoque de esta institución es que cada estudiante tiene la suficiente capacidad de decisión para poder diseñar su propio programa de estudio, y este es uno de los principales motivos por los cuales vienen a esta universidad. Por ejemplo, un alumno que quiere estudiar Económicas, pero además también un poco de Derecho o Ciencias Políticas lo puede hacer. También contamos con un sistema de tutores personalizado en donde un tutor es responsable de un alumno durante los tres años del curso, les ayudan a crear este currículo tan especial y se crea una relación cercana. Yo he sido tutora durante un tiempo y por supuesto también hay momentos en los que surgen asuntos personales, sobre todo en lo que tiene que ver con el progreso académico.

[Minuto 4:19] Son clases reducidas con una atención personal muy cercana por parte de los profesores, que se centran en temas de gran alcance y problemas del mundo real. Los estudiantes aprenden de las diferentes disciplinas académicas. No creo que la universidad sea el principal ejemplo con respecto a la educación del carácter, pero sí creo que de alguna manera cada institución de educación superior forja el carácter de una persona. La pregunta es si lo hace de forma reflexiva y consciente o de forma inconsciente. Creo que nosotros en ese sentido estamos en un punto medio.

[Minuto 5:11] Si nos centramos en el desarrollo social y personal, vemos que en la comunidad todos los estudiantes viven en el campus. Hay asistentes de residencia de forma que el sistema está regulado.[Minuto 5:45] No sé si se diría que esto es típicamente holandés, pero hay varias actividades que se desarrollan fuera de clase y son iniciativas que van de abajo arriba, es decir, los estudiantes fundan sus propios clubs, como por ejemplo de Debate, o Huertos orgánicos, y también hay varios alumnos que forman parte del consejo de estudiantes. Es una universidad muy democrática y a menudo puede resultar muy caótica; los estudiantes tienen una voz real en el funcionamiento de la universidad.

[Minuto 6:30] Las clases son pequeñas, con un máximo de veinticinco estudiantes. Hay mucho espacio para el debate y el razonamiento práctico. Nos tomamos nuestro tiempo para hacernos preguntas con ellos en clase. Los estudiantes en Ámsterdam se sienten más cómodos a la hora de expresar su opinión y de tener debates en clase. No son tímidos en ese sentido. Por otro lado, también es difícil mantener un cierto nivel de respeto para inculcarles las cualidades de escucha como parte de este debate.

[Minuto 7:35] Hablando propiamente, no hay cursos de lecturas de biografías o textos fundamentales. Nuestra universidad es internacional. Inicialmente contratamos a docentes formados en los Estados Unidos, donde la gente está más acostumbrada o tiene una mayor afinidad a la hora de dar clases con grandes lecturas o grandes libros. Algunos de mis colegas utilizan estas obras y de ahí surge por ejemplo un curso introductorio de Sociología o un curso de introducción a la Antropología, en donde se ve que hay una tendencia hacia los títulos de los grandes clásicos. Yo soy profesora de introducción a Teoría Política y también trabajamos con Platón y seguimos con los autores principales, está un poco oculto en el currículo, algo que no recomiendo.

[…]

[Minuto 10:08] […] Este tipo de educación es importante también para los profesores, ya que hace que nos demos cuenta de que el desarrollo del carácter no termina hasta que dejemos de vivir. Me parece interesante pensar en ello. Un capítulo de este libro, Literatura y educación del carácter en las universidades, habla sobre esto. No se trata solo del estudiante, que se vuelve más reflexivo al desarrollar su carácter, sino también del profesor, al que como mínimo se le pide que salga de lo que se considera estrictamente su disciplina académica […]. [Minuto 11:48] […] Se pueden entrenar varias virtudes haciendo una lectura reflexiva y que estas nos permiten un nivel de reflexión en los dilemas de los seres humanos. Por supuesto hay mucho debate sobre qué virtudes entrenar, si realmente se entrenan y cómo y quizás estas estén conectadas con las virtudes morales que las al final dependen, porque, por ejemplo, se trata no solo de leer sobre la amistad, sino de ser un buen amigo en la vida real.

[Minuto 13:00] Finalmente voy a hablar de algunos retos de la educación con grandes libros. Esto lo vemos en Ámsterdam, pero por supuesto también en Estados Unidos. Muchas veces hablamos de las guerras culturales en los años noventa. Parece que están resurgiendo de nuevo y esperemos que pronto desaparezcan, pero pueden suponer un gran reto. [Minuto 13:44] Algunos estudiantes pueden ser radicales, así como algunos de mis colegas, lo que provoca que realmente suponga un reto defender la educación con los grandes libros. Esto tiene mucho que ver con el tipo de lenguaje que se utiliza. Los textos fundamentales pueden resultar quizás mejores que los grandes libros, porque en muchas ocasiones los autores de estas obras ya están muertos. Existe un discurso que habla de que a veces se están imponiendo ideologías opresivas y se habla mucho en Ámsterdam de la descolonización del currículo, lo que supondría eliminar estos autores clásicos para introducir unos nuevos quizás más indígenas.

[Minuto 14:44] También está el discurso posmoderno, que dice que no hay una verdad como tal, sino que hay una serie de verdades que se van generando mediante el poder y las relaciones. No leemos estos textos porque nos digan la verdad, sino porque hay una búsqueda común de la verdad a través de la lectura de estos textos.

[Minuto 15:11] Otro reto que quizás puede resultar más común en las universidades es que la disciplina es importante a la hora de enseñar y a veces no se puede aplicar el enfoque de los grandes libros. Muchas veces hay una mala comunicación en este sentido. Colegas que provienen de universidades más continentales piensan que la lectura de los grandes libros es más una afición y que no deberían introducirse en la universidad.

[Minuto 15:11] Mi conclusión sobre si en realidad se puede educar el carácter mediante estos textos fundamentales es que sí. Yo creo que hay una necesidad de que los profesores estén familiarizados con este tipo de educación. Por supuesto necesitamos llevar a cabo una mayor investigación sobre cómo funciona exactamente, cuál es el vínculo real entre estos textos y cómo se forma la educación del carácter en la teoría y en la práctica, el poder medir los resultados de estas investigaciones.

Muchas gracias.


[La ponencia de Emma Cohen de Lara fue traducida simultáneamente al español por dos intérpretes de la empresa Kelp Forest. A partir de ahí, hemos publicado este texto, editado por Ana Fernández Míguez y por José Manuel Grau Navarro, señalando el minutaje. Los subrayados son nuestros].

 


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Emma Cohen de Lara es doctora por la Universidad de Notre Dame y profesora titular de Teoría Política en la Universidad de Ámsterdam («Amsterdam University College» / AUC). Cohen de Lara realizó un máster en la London School of Economics y en la Universidad de Leiden. En la AUC, enseña Pensamiento Político Clásico y Moderno y Textos Filosóficos Antiguos. También participa activamente en investigaciones y actividades relacionadas con la educación en artes y ciencias liberales. Ha organizado varios simposios, como «Repensar la educación liberal: retos y oportunidades contemporáneas», «La educación en artes y ciencias liberales y los textos fundamentales en el contexto europeo» y «Cuidar las almas: ¿pueden los textos fundamentales educar el carácter?».