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La probabilidad de que un adolescente estadounidense (varón) se suicide es mayor que la de que muera en un accidente automovilístico. Las adolescentes (mujeres) de los EE.UU. tienen casi un 50 por ciento más de probabilidades de lesionarse en un intento de suicidio que de enfrentarse a un embarazo no planificado. El suicidio es la segunda causa de muerte de jóvenes de 10 a 18 años, después de los accidentes, en los EE.UU.

Según un artículo de The Economist recientemente publicado, que aquí resumimos en lo esencial, los datos del problema son estos:

—El aumento del suicidio juvenil es parte de un complejo más amplio de salud mental entre los jóvenes. Es un asunto anterior a la pandemia, pero se aceleró con ella muy probablemente. 

—Los intentos de suicidio, las lesiones y las muertes han crecido entre los jóvenes estadounidenses durante la última década. El año pasado, ningún grupo de edad experimentó una subida más pronunciada que los hombres de 15 a 24 años, según datos preliminares de Centres for Disease Control and Prevention (CDC: Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades).

—La pobreza infantil, la drogadicción o la depresión de los padres no han cambiado significativamente; de hecho, la pobreza infantil ha disminuido. Lo que ha variado es cómo los adolescentes viven y se relacionan.

—En Estados Unidos, los jóvenes que se identifican como lesbianas, gais o bisexuales tienen tres veces más probabilidades de rumiar pensamientos suicidas.

—Al igual que los adultos, los niños que viven en entornos rurales o tribales corren un mayor riesgo, en parte porque disponen de menos acceso a la atención. La tasa de suicidios de jóvenes de Alaska es cuatro veces el promedio nacional. En Alaska es de 42 muertes anuales por cada 100 000 jóvenes, la más alta de todos los estados de EE.UU.

—Australia, Inglaterra y México se encuentran entre los países (junto con los EE.UU.) en los que se ha disparado el suicidio juvenil en la última década.

—En Inglaterra y Gales, más de uno de cada seis jóvenes entre las edades de 7 y 16 años ahora tiene un trastorno de salud mental probable, en comparación con 1 de cada 9 en 2017, según una encuesta reciente del National Health Service (Servicio Nacional de Salud). Entre 2012 y 2018, la soledad de los adolescentes creció en 36 de los 37 países estudiados, según un artículo del Journal of Adolescence.

—En Inglaterra y Gales, en 2021, 6,4 de cada 100.000 jóvenes se quitaron la vida, frente a 11,2 de jóvenes estadounidenses.

—Estados Unidos también es excepcional por su disponibilidad de armas. El aumento de armas está detrás del aumento de los suicidios estadounidenses entre 2019 y 2021, según un análisis realizado por investigadores de la Universidad Johns Hopkins.

—Los adolescentes que dicen sentirse cercanos a las personas en el entorno del colegio tienen muchas menos probabilidades de sufrir problemas de salud mental y un 50 por ciento menos de probabilidades de intentar suicidarse que los que no, según los CDC. Esta capa protectora de la cercanía personal se debilita cada vez más porque los adolescentes dedican mucho menos tiempo a las actividades sociales tradicionales, como practicar deportes o quedar con amigos, que en el pasado. Hay correlación entre los informes de bajos niveles de actividad social y los sentimientos de depresión.

—Uno de los debates más encarnizados es si las redes sociales alienan a los jóvenes u ofrecen una nueva vía de conexión. Las investigaciones, hasta ahora, no arrojan datos concluyentes.

—Receta útil para todos: centrarse en mejorar la comunicación y el apoyo familiar, los lazos familiares y comunitarios, así como los lazos de los adolescentes con el colegio, para que se sientan seguros y conectados. El desafío es conseguir que todas las partes trabajen al unísono en la prevención.


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Director de Nueva Revista, doctor en Periodismo (Universidad de Navarra) y licenciado en Ciencias Físicas (Universidad Complutense de Madrid). Ha sido corresponsal de ABC y director de Comunicación del Ministerio de Educación y Cultura.