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Fernando Becker es catedrático emérito de Economía Aplicada de la Universidad Rey Juan Carlos. Doctor en Economía por la Universidad Autónoma de Madrid, fue consejero de Economía y Hacienda de la Junta de Castilla y León, presidente del Instituto de Crédito Oficial y director corporativo de Iberdrola.

Marina Serrano es presidenta de aelēc (Asociación de Empresas de Energía Eléctrica) y vicepresidenta de la Fundación CEOE. Abogada del Estado, jurista e historiadora, ha sido secretaria del consejo de administración de Red Eléctrica de España, directora de los servicios juíridicos de la Comisión Nacional de Energía, y  directora general del Patrimonio del Estado en el Ministerio de Hacienda. 

Pedro Antonio Merino es director de Estudios y economista Jefe en Repsol. Licenciado en Ciencias Económicas y MBA por el Instituto de Administración de Empresas (IADE), ha sido subdirector adjunto de Deuda Pública en la Dirección General del Tesoro, consejero del Banco Europeo de Inversiones (BEI),  y asesor del Director Ejecutivo por España en el Fondo Monetario Internacional.

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AVANCE

La transición energética es uno de los grandes retos de nuestro tiempo, debido al cambio climático y -desde hace un año- a la guerra de Ucrania. Fernando Becker afirmó, en su intervención, que “la descarbonización es un objetivo irrenunciable y factible», que se inscribe en el proceso de sustitución histórica de la energía, desde los combustibles fósiles hasta las renovables. Y que además, “tenemos un compromiso moral con las  generaciones venideras, porque no les podemos dejar un planeta inhabitable”. Añadió que, en este contexto, “España tiene un balance energético muy bueno, con un mix de generación muy equilibrado.”

Marina Serrano afirmó que “la transición energética, es posible con algunas condiciones imprescindibles: si se impulsa la energía renovable; si los precios son estables y competitivos; con una fiscalidad adecuada; con estabilidad regulatoria; y con un despliegue de recursos de gestión de demanda en redes”. Y Pedro Antonio Merino afirmó que «lograr el objetivo del Net Zero emisiones para el año 2050 es imposible. Pero mientras haya una posibilidad, no se abandona. Las claves son mitigar y adaptar”.

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ARTÍCULO COMPLETO

“La descarbonización es un objetivo irrenunciable y factible. Es algo que no tiene discusión; otra cuestión es la velocidad a la cual podemos conseguirlo” señaló Fernando Becker, catedrático emérito de Economía Aplicada de la Universidad Rey Juan Carlos, en una sesión celebrada en la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR), titulada Transición energética. 

Participaron como ponentes Marina Serrano, presidenta de aelēc (Asociación de Empresas de Energía Eléctrica) y vicepresidenta de la Fundación CEOE, y Pedro Antonio Merino, director de Estudios y Economista Jefe en Repsol.

Se trataba de una nueva sesión en el ciclo de conferencias Pensar el siglo XXI, dirigido por el catedrático emérito de Sociología, Emilio Lamo de Espinosa, vicepresidente de UNIR.

Este enmarcó el debate, recordando que desde casi comienzos del pasado siglo “la economía mundial y la sociedad industrial han reposado en la explotación de combustibles fósiles. Pero el cambio climático obliga a descarbonizar urgentemente nuestras sociedades. Además, la guerra de Ucrania está acelerando la transición a energías renovables, que crecieron un 25% en 2022, según la Agencia Internacional de la Energía (AIE); y la UE ha fijado para el 2050 alcanzar el objetivo de neutralidad climática”.

Pedro Antonio Merino, Emilio Lamo de Espinosa, Fernando Becker y Cristina Hermida.

Fernando Becker señaló que desde la Revolución industrial, que se inicia con el carbón, la energía irrumpe en la vida de Occidente y hace que aumente el PIB por habitante:  “Entre 1820 y 2020 el PIB mundial se ha multiplicado por más de 78 y el consumo de energía por 62. Gran parte del desarrollo de la humanidad ha sido posible gracias al petróleo, un recurso energético abundante, pero al depender de la geopolítica (y los frecuentes conflictos) sus precios son volátiles. Todo lo cual ha obligado a diversificar los recursos energéticos”.

Fernando Becker: “Tenemos un compromiso moral con las próximas generaciones, porque no les podemos dejar un planeta inhabitable”

Desde mediados del siglo XX, “ganan peso paulatinamente nuevas fuentes como la energía nuclear, la hidroeléctrica, las gas natural y las renovables como la eólica y la solar”. Aunque en términos de demanda, el mundo “sigue siendo una economía del petróleo, crecen las renovables y el gas natural. China y la India son las que más energía demandan y consumen”. 

“La transición energética -afirmó Becker- se inscribe en el proceso de sustitución histórica de la energía; y en ese contexto, la descarbonización es una meta irrenunciable que exige fijar objetivos plausibles y consistentes con el crecimiento económico”. La Unión Europea se ha erigido “como una de las principales regiones en ese compromiso de descarbonización, al liderar la acción por el clima”.

En este sentido, enfatizó el experto, “tenemos un compromiso moral con las  generaciones venideras, porque no les podemos dejar un planeta inhabitable”. 

España: balance energético muy bueno

Respecto a España, destacó que “el balance energético es muy bueno, con un mix de generación muy equilibrado”. Han perdido peso relativo los productos petrolíferos y ha crecido la importancia de gas natural, energía nuclear, y las renovables. “España, por sus condiciones -añadió- disfruta de una posición excelente para aprovechar mejor estas últimas”.

Indicó que la integración en el mercado energético europeo además de movilizar recursos necesarios en generación, “se deben potenciar las interconexiones eléctricas y por tubería con las economías de nuestro entorno”.

El ponente concluyó señalando que “el modelo energético exige seguridad jurídica, regulación eficiente y consenso político”.

Marina Serrano: “La transición energética es posible con algunas condiciones imprescindibles

Marina Serrano, por su parte, afirmó que “la transición energética, de la que Europa ha decidido ser líder, es posible con algunas condiciones imprescindibles: si se impulsa la energía renovable; si los precios son estables y competitivos; con una fiscalidad adecuada; con estabilidad regulatoria; y con un despliegue de recursos de gestión de demanda en redes”. 

España está actuando en ese sentido, aunque el proceso debe hacerse de “forma ordenada y adecuada”. Indicó que España y Europa han alcanzado los objetivos fijados para 2020 en los capítulos de renovables y eficiencia energética, pero para lograr la senda a 2030 se necesita una mayor electrificación de la economía. 

Pedro Antonio Merino: “Mientras haya una posibilidad de lograr la transición energética, no se abandona”

Pedro Antonio Merino.

Finalmente Pedro Antonio Merino, manifestó que la transición energética debe tener una dimensión global, lo cual es “complicado”. «Lograr el objetivo del Net Zero emisiones para el año 2050 es imposible. Pero mientras haya una posibilidad, no se abandona. Las claves son mitigar y adaptar”.

Añadió que en ese proceso, no se debe olvidar la seguridad energética y la eficiencia económica. Y tener muy presentes los costes. “La velocidad es el límite de la transición, si es demasiado rápida paramos, porque entonces el coste se acelera” apostilló.


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