Rafael Rubio

7 publicaciones 0 Comentarios
Profesor de Derecho Constitucional de la UCM. Subdirector de Estudios e Investigación del Centro de Estudios Constitucionales y Políticos. Asesor en el área de comunicación política.

Mayo del 68: claves filosóficas de una revuelta posmoderna

Josemaría Carabante revisa lo sucedido alrededor del mundo en 1968 pero lo hace por un camino diferente: ofrece una biografía intelectual de lo acontecido.

Gobierno abierto: más allá de los principios

Gobierno abierto y democracia deberían ser términos sinónimos, pero en el contexto de crisis generalizada la reivindicación de instituciones más abiertas a los ciudadanos ha tomado un nuevo sentido. Para Rafael Rubio, profesor de Derecho Constitucional de la UCM, el gobierno abierto, que garantizaría la legitimidad del poder político, debería asentarse en los valores de la colaboración, la participación y la transparencia.

En busca del Antiobama. El proceso de primarias del Partido Republicano frente a las elecciones presidenciales de 2012

Una Convención abierta El Partido Republicano lleva semanas tratando de elegir al candidato que se enfrentará a Barack Obama el próximo mes de noviembre en las elecciones presidenciales norteamericanas. Aunque algunos presagiaban un proceso rápido, tras la repentina aparición y desaparición de distintos precandidatos, como Herman Cain o Rick Perry, todavía falta tiempo para que se decida quién será su próximo candidato. En el próximo mes el panorama se aclarará un poco, pero no es descartable que el proceso se alargue durante meses, llegando incluso a celebrarse en Tampa Bay (Florida) una convención abierta a la que se llegaría sin el resultado decidido e incluso lo que se denomina una convención «negociada». De darse esta situación —una primera votación sin lograr la mayoría requerida—, los delegados serían «liberados» de su compromiso de voto (por el candidato en representación del que fueron elegidos) y podrían apoyar la candidatura que consideraran más conveniente en las siguientes votaciones, votando incluso a candidatos que no hubieran participado en las primarias, hasta que un candidato consiga la mayoría necesaria. Sería una situación anómala. En Estados Unidos la última convención de estas características se dio en 1952, cuando el Partido Demócrata eligió a Adlai Stevenson, que no había sido ni siquiera candidato en las primarias, frente a Estes Kefauver que había llegado a la Convención, celebrada en Chicago, con un número de delegados que rozaba la mayoría. Parece que el requisito esencial para que esto se produzca sería que se llegará a la convención con tres candidatos con posibilidades y, a día de hoy, un escenario así sigue pareciendo posible. Aunque no existe acuerdo sobre los números del reparto de delegados, parece claro que el partido sigue abierto, y que tanto Mitt Romney como Rick Santorum y Newt Gringich conservan posibilidades. Dos caminos, ¿dos almas? Atrás quedan ya Herman Cain, Michele Bachmann, Rick Perry, Jon Huntsman e incluso Donald Trump. Casi todos ellos tuvieron su semana de gloria pero hoy solo quedan cuatro precandidatos. Ante ellos dos caminos, el de la organización, fruto de un músculo financiero prácticamente inagotable (propio o de sus grupos de apoyo, los polémicos SuperPacs avalados recientemente por el Tribunal Supremo) o el de la energía, consecuencia de un mensaje claro identificado con las bases tradicionales del Partido Republicano. La experiencia de Obama demuestra que este entusiasmo puede terminar traduciéndose en financiación y en una organización competitiva, pero es necesario ir construyendo esa base social con inteligencia y con tiempo, mucho tiempo. Desde ese punto de vista, Romney, favorito desde el inicio, afronta la campaña como una carrera de fondo en la que su objetivo fundamental es aguantar, desgastando a aquellos que amenazan con hacerle sombra y evitando sufrir accidentes por el camino. Sin embargo, Santorum, que entró en campaña de manera dubitativa y se ha convertido en líder por sorpresa, necesita que pase el tiempo para convertir esa ilusión en una auténtica maquinaria electoral que le permita competir con opciones en los más de veinte estados en los que, hasta el mes de junio,...

La expansión de la democracia

En 2004 se celebró un encuentro mundial entre los disidentes de los estados. Natan Sharansky expuso una doctrina en el "Alegato por la democracia" que se ha desarrollado con fuerza tras la caída del muro de Berlín.

Por un verdadero diálogo

De cómo el diálogo ha sido materia prima de la democracia desde el principio. En los últimos tiempos, el diálogo se ha convertido en un concepto recurrente muy utilizado en las actividades políticas del momento.

Confederación de Estados, unión de ciudadanos

Desde los orígenes del Estado liberal, el artículo 16 de la Declaración de los Derechos del Hombre y el Ciudadano, del 26 de agosto de 1789, se ha considerado piedra de toque de la legitimidad democrática de cualquier sociedad: «Una sociedad en la que no esté asegurada la garantía de los derechos ni determinada la separación de poderes, carece de Constitución». Desde entonces, los principios de protección de los derechos fundamentales, la división de poderes y la Constitución escrita son los pilares de cualquier Estado democrático de Derecho. De ahí que los trabajos de elaboración de una Constitución Europea, comenzados ahora hace poco más de un año, pueden interpretarse como un paso más en la integración europea, definitivo para consolidar jurídicamente un proceso con profunda raigambre histórica que comenzó al concluir la II Guerra Mundial. Rafael Rubio Núñez analiza los detalles del Proyecto constitucional presentado recientemente por la Convención.

Estados Unidos, paisajes de una batalla

A menos de seis meses para las elecciones presidenciales en Estados AUnidos y tras casi el mismo periodo de tiempo de intensa precampaña, cuando los candidatos de los partidos ya están decididos, da la sensación de que todo el proceso de las elecciones primarias ha dejado las cosas tal y como estaban en un principio.El paisaje se presenta despejado, como si la guerra estuviera aún por empezar. En el bando republicano, George W. Bush se esfuerza ahora por lograr reunificar a sus tropas dispersas. En el demócrata, en cambio, el Vicepresidente Al Gore se presenta sólidamente al mando. Al fondo, como meros testigos invitados al duelo, se encuentran Pat Buchanan, candidato del Partido para la Reforma, y Ralph Nader, por el Partido Verde.Atrás quedan seis meses de intensos combates, a pesar de que el resultado de las elecciones primarias y el prematuro abandono, uno tras otro, del resto de los aspirantes, puedan ofrecer la impresión de que, más que batallas, las primarias han sido una especie de paseo triunfal. Nada más lejos de la realidad.Durante estos meses hemos asistido a una de las campañas más interesantes de la última década. Una campaña en la que se han presentado diferentes enfoques de la política norteamericana con un estilo diferente; un poco de aire fresco en el coto cerrado de la política tradicional de Washington. Una tormenta de ideas que, sin duda, marcará de manera decisiva las estrategias que deberá seguir, en estos próximos meses, aquél que quiera llegar a ser el Presidente de los Estados Unidos de América.El transcurso de las primarias ha sido paradójico, pues por caminos sorprendentes se ha llegado al resultado esperado. Si las primeras encuestas nos presentaban al candidato Bill Bradley como un serio oponente para el Vicepresidente Al Gore, su trayectoria durante la campaña ha dibujado una línea descendente. En el otro bando, George W. Bush figuraba como líder indiscutible del Partido Republicano, apoyado en la diversidad y el número de candidatos de su partido. Sin embargo, Bush ha observado preocupado cómo surgía de la nada un candidato inesperado, que llegaba incluso a derrotarle en Estados como Arizona o Michigan, obligándole a emplearse a fondo -tanto personal como económicamente- y a replantear su campaña de cara al asalto final de la Casa Blanca.Las primarias van a resultar determinantes para el desarrollo de la inminente campaña electoral. Los aspirantes vencidos, cada uno a su manera, han aportado una nueva atmósfera a todo el proceso electoral, forzando a los candidatos finalmente elegidos a efectuar un giro radical en sus campañas y, lo que es más importante, a la inclusión en sus agendas de nuevos temas que han ido surgiendo a lo largo de las primarias, lo que, sin duda, supone un gran beneficio para el juego democrático.LOS MANUALES DE GUERRALos famosos libros de campaña han sido el instrumento elegido por la mayoría de los candidatos para exponer sus ideas; ideas que, dicho sea de paso, no se han visto corroboradas a lo largo de la precampaña con...

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies