José María Aresté

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Crítico de Cine. Director de www.decine21.com
Orson Welles

Peter Biskind (ed.), Mis almuerzos con Orson Welles

Mis almuerzos con Orson Welles. Conversaciones entre Hendry Jaglom y Orson Welles
Guerra fría y cine

Cine: La guerra fría caldea las películas

En el momento en que se cumplen 25 años de la caída del Muro de Berlín, surgen nuevas tensiones entre Occidente y la Rusia de Vladimir Putin. Y mientras, la ficción cinematográfica y televisiva no deja de revisitar la época de la guerra fría.

Gloria al cine de la Primera Guerra Mundial

Este artículo repasa los documentales y los filmes de ficción que reflejaron desde distintas ópticas la experiencia de la I Guerrra Mundial y la evolución en el tratamiento de la guerra que se ha producido en el ámbito cinematográfico.

¿Qué fue del cine de aventuras? A propósito de Mud

En la era del imperio de las videoconsolas y las redes sociales, se diría que muchos adolescentes desconocen el significado de la palabra «aventura». En tal tesitura brilla en el firmamento fílmico Mud, una película que nos hace pensar que tal vez no esté aún todo perdido.

Terrence Malick o el cine pensado

Wonder Filmmaker. Treinta años haciendo cine. Un corpus fílmico con seis títulos de lirismo incomparable. Genuinamente americano y genuinamente universal. El filósofo cineasta Terrence Malick ha sabido abordar en sus películas las grandes cuestiones sobre la condición humana con una coherencia y sinceridad indiscutibles.

¡Viva el cine libre! Las películas sobre la esclavitud en Estados Unidos

Pese a lo que podría sugerir el título, Lincoln no es un biopic sobre el célebre presidente americano, sino que centra su atención en la lucha política mantenida en enero de 1865, cuarto año de la Guerra de Secesión, por recabar apoyos que permitan que el Congreso apruebe la decimotercera enmienda de la Constitución, que supondría la abolición de la esclavitud. Abraham Lincoln acaba de ser reelegido, y fue usando de sus poderes excepcionales como presidente en tiempos de guerra que aprobó la emancipación de los esclavos; pero la búsqueda de una paz honorable para el Sur en un país desangrado podía suponer una regresión en tan espinoso asunto. Steven Spielberg tuvo la clarividencia, cuando su guionista le entregó un primer libreto de 500 páginas, elaborado a partir del libro de Doris Kearns Goodwin Team of Rivals: The Political Genius of Abraham Lincoln, de ver que en las 70 páginas que ponían el foco en la «batalla» de la reforma constitucional tenía una película. Para el director, «Lincoln guió a nuestro país en sus peores momentos y permitió que los ideales de democracia americana sobrevivieran y garantizaran el fin de la esclavitud». El gran mérito de Steven Spielberg es haber logrado filmar una magnífica lección de historia, más audaz y atrevida todavía que La lista de Schindler (Schindler’s List, 1993) y Salvar al soldado Ryan (Saving Private Ryan, 1998). Porque estos dos filmes que le dieron el Oscar tienen la ventaja de abordar lo universal —el holocausto de los judíos, los sacrificios que supuso la causa aliada en la Segunda Guerra Mundial— a través de lo particular —el industrial que trata de salvar a sus trabajadores hebreos, el esfuerzo por devolver a su madre al hijo superviviente de cuatro hermanos combatientes—, y ello con pasajes muy espectaculares del horror de los campos de exterminio y el fragor de la batalla. Munich (2005) ya anticipaba Lincoln, no en balde los dos títulos comparten guionista, Tony Kushner, y es que ahí el rigor narrativo era casi documental hasta el punto de sacrificar en parte la emoción. Una forma de hacer a la que se ha recurrido nuevamente con una brillante narración, compleja, donde abundan los pasajes discursivos y pasean múltiples personajes, y ello con la virtud de apasionar y no aburrir. Sin caer en desahogos épicos forzados, hay espacio no obstante para lo emotivo, con escenas maravillosamente escritas, a lo que se suma la inteligencia de trenzar la narración histórica de la cuestión esclavista con el drama familiar de Lincoln, la salud mental de su esposa, la frustración del hijo que quiere luchar en el campo de batalla. De modo que el retrato de un gran personaje, un extraordinario hombre bueno, queda perfectamente perfilado, a lo que ayuda desde luego la sensacional interpretación de Daniel Day-Lewis, verdaderamente transfigurado en un Lincoln humano, cercano, creíble. Hay además en el filme un buen sentido de la oportunidad, como explica Kushner: «Los dos pensábamos que llegaba en un momento muy oportuno, ya que en estos tiempos...

Cine con poderes: por qué los superhéroes encandilan a Hollywood

Los vengadores, The Amazing Spider-Man y El caballero oscuro: la leyenda renace han demostrado en 2012 que el cine de superhéroes goza de buena salud. Las costosas campañas de marketing y los vistosos efectos visuales no explican por sí solos la popularidad de un tipo de historias que invitan al espectador a desplegar sus talentos, sin escudarse en las innegables debilidades propias o en los obstáculos exteriores de la sociedad en que les ha tocado vivir.

El cine mudo sigue hablando. A propósito de “The Artist” y “La invención de Hugo”

En un momento cultural en el que los filmes parecen manufacturados y similares, hay también espacio todavía para obras maestras que, en contra de los valores dominadores, cosechan un enorme éxito comercial. Es lo que ha ocurrido, contra todo pronóstico, con The Artist, de un lado, y La invención de Hugo, por otro.

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