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Tenemos ante nosotros un libro muy notable cuya lectura ha de resultar realmente provechosa a economistas, sociólogos, historiadores de las ideas y de los hechos, a quienes deseen entender mejor el complejo proceso de formación de nuestro pensamiento actual y nuestra realidad y, en general, a las gentes cultas. El libro consiste (formalmente) en una colección de 33 tectos de don Lucas Beltran, precedida por un estudio introductorio escrito por Jesús Huerta de Soto y seguida de una entrevista al autor realizada por Francisco Cabrillo. Los textos, en su mayor parte posteriores a 1980, han sido publicados previamente como artículos en revistas, capí-tulos de libros colectivos y prólogos y recensiones de libros de otros autores, a excepción del que constituye el último capítulo, que es la transcripción de la última lección que como catedrático en activo pronunció el profesor Beltrán. Sin embargo, este libro no es simplemente una colección de ensayos.

El libro contiene ciertamente, como indica su título, ensayos de Economía Política: ideas, historia de las ideas, las instituciones y los hechos económicos y sociales, política económica y social y biografías intelectuales de economistas muy interesantes en sí mismos.Pero estos ensayos tomados (¡leídos!)conjuntamente, son también, y sobretodo, algo distinto de una mera recopilación de ensayos: constituyen objetivamente la expresión orgánica, desplegada a través del examen de temas de índole muy diversa, de una cierta concepción humanista de la economía libre de mercado. Es la presencia de esta concepción en los diferentes ensayos, ora como trasfondo claramente perceptible, ora como sistema analítico expresamente utilizado, lo que da carácterorgánico a los ensayos. Lo que a lo largo de los textos se va presentando y perfilando es, fundamentalmente, una concepción del despliegue de la actividad económica basada en la toma en consideración -como acto analítico «positivo», consecuente de ciertas notas»constitutivas», ¡no «disponibles»!- de la persona como son la libertad, la sociabilidad (ciertamente inclusiva, aquí,de la solidaridad), la responsabilidad, la creatividad y el deseo de «ir a mejor».Esa concepción se expresa en estos ensayos no como exposición doctrinal sistemática, sino más bien de modo dialéctico: en interacción argumental con las ideas y los hechos constitutivos de lo que para el autor ha ido siendo la actualidad y, también, con los diversos antecedentes doctrinales e históricos de esa actualidad.

Esta actualidad, referente de sentido histórico para los ensayos del profesor Beltrán, está fuertemente marcada desde el punto de vista socioeconómico (doctrinal y real) por los procesos de enfrentamiento, intelectual y políticosocial, entre concepciones de sociedades con economías de mercado y concepciones de sociedades con economías (sistemáticamente) intervenidas (por los «poderes públicos»).

Aunque, como hemos señalado más arriba, la gran mayoría de los ensayos han sido escritos después de 1980, la «actualidad» para el autor comienza, propiamente, a principios de la década de 1930. La experiencia (vital e intelectual) que de estos procesos de enfrentamiento entre sociedad con mercado libre y sociedad con economía intervenida tiene el autor es particularmente amplia y rica. En la dinámica paneuropea y mundial, su exposición abarca desde la crisis (profundísima ya en los años de treinta) de la economía de libre mercado, con la coexistencia de comunismo, fascismo, socialismo nacional, regímenes autoritarios diversos y socialismos menos plenos como «experiencias alternativas» a las sociedades con mercado libre, hasta, más tarde, las economías de guerra y la coexistencia (tras el final de ésta) del comunismocon sociedades con economías diversamente intervenidas -en grados y sentidos- y con economías de mercado más libres. También se aborda el comienzode la crisis intelectual y -hasta cierto punto- real del intervencionismo estatal en la economía y el colapso de las sociedades comunistas en Europa, hasta llegar a la actualidad.

En la dinámica histórica de España, el autor se sitúa en el comienzo de la Segunda República, y pasa por la guerra -vivida por Beltrán en Cataluñapara llegar de nuevo hasta hoy.

El autor explica todo esto desde su experiencia como intelectual de profunda fe cristiana y sólida formación humanística y científica, española y universal; como economista abierto a las más avanzadas corrientes intelectuales y científicas del mundo; como asesor de iniciativas empresariales y administraciones públicas, desde la Barcelona de la República hasta la banca madrileña de la postguerra y la Comisaríadel Plan de Desarrollo -entre otras—; como profesor universitario en varias sedes académicas, ejerciendo -principalmente, pero no de forma exclusivaun fecundísimo y espléndido magisterio desde su cátedra; y, finalmente, como autor. Como autor el profesor Beltrán es, a la vez, un especialista de amplio espectro temático, claro, riguroso y de brillante pulcritud estilística; permanentemente abierto al progreso doctrinal desde una actitud básica de cohe-renda intelectual, indiferente a las modas y artificios vigentes del momento y lo que (si cabe) me parece aún más notable: plenamente integrado en las más significativas corrientes de la ciencia económica mundial -por la índole de su obra y por su trato, durante décadas, con algunos de los más eximios exponentes de esas corrientes- y, simultáneamente, no menos plenamente consciente del valor que, precisamente en relación con esas corrientes contemporáneas, tiene el pensamiento económico español más original.

Ciertamente, los ensayos no son una suerte de resumen de la extensa obra del profesor Beltrán, pero no creo exagerado afirmar que en ellos quedan perfectamente incorporados todos los diversos y positivos elementos constitutivos de la experiencia vital y de la obra del autor brevemente reseñados más arriba. El tema central y dominante de los ensayos es la demostración de la superioridad, desde todos los puntos de vista, de la economía de libre mercado frente a los sistemas de intervención «pública» sistemática de la economía.

La explicación de la economía de libre mercado goza de una virtud más bien rara en los tratadistas: la ponderación razonable, que procede principalmente del ánimo de sincera búsqueda de la verdad en los argumentos propios y en los contradictorios. Esto necesariamente conduce al descubrimiento de la enorme complejidad de los fenómenos. El profesor Beltrán, firmísimo defensor de la economía de libre mercado, está muy lejos del doctrinarismo simplista. Podríamos mostrar muchísimos ejemplos, pero seguramente es preferible que sea el lector quien lo constate por sí mismo.

El extenso, completo y rigurosoensayo biográfico que Jesús Huerta de Soto ha escrito sobre don Lucas Beltrán es magnífico. Su lectura, además de servir de eficaz introducción a los ensayos, dará materia de reflexiónacerca de nuestra historia intelectual reciente. Y la penetrante entrevistaque realiza Francisco Cabrillo a don Lucas pone al lector en contacto personal, por así decirlo, con nuestro autor.


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