Marcos Suárez Sipmann

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Politólogo y jurista

La transición inacabada de Egipto

Entre los militares y los islamistas: la victoria de Mohamed Mursi, el candidato de los Hermanos Musulmanes, en las elecciones presidenciales egipcias lleva por primera vez a un islamista al poder. Tras 84 años de persecución y semiclandestinidad de los Hermanos Musulmanes, Mursi tendrá que cohabitar con la cúpula castrense, encabezada por el mariscal Husein Tantawi, hasta el final de una caótica y compleja transición política.

El rompecabezas Sirio. Implicaciones geopolíticas del conflicto

En Túnez, Egipto, Libia y Yemen la represión solo generó más demandas, mayor violencia y derramamiento de sangre. A pesar de esto, el régimen sirio ha optado por una sanguinaria y homicida huida hacia adelante.
Nueva Revista

La generación Facebook contra las dictaduras

La movilización de la sociedad civil ha transformado el mundo árabe. La generación facebook organizada a través de Internet y las redes sociales obliga a dialogar cada vez más de abajo hacia arriba.

Egipto ante las elecciones

Los coptos constituyen la mayor minoría cristiana de Oriente Próximo. En realidad, muchos no se consideran una minoría. La mayor parte de ellos son cristianos ortodoxos y pertenecen a la Iglesia Ortodoxa Copta, aunque hay también unos pocos coptos católicos y evangélicos. A pesar de que no existen estadísticas oficiales, representan aproximadamente el 10 por ciento de los 80 millones de habitantes de Egipto, el país árabe más poblado. A su número hay que añadir su antigüedad y tradición. Desde hace siglos viven entremezclados con los musulmanes en todo el país. En palabras del escritor y premio Nobel egipcio Naguib Mahfuz, los coptos preservaron el espíritu del Antiguo Egipto con lo que la era Coptaha sido el nexo de unión entre su Historia Antigua y la Moderna. Enefecto, la palabra ‘coptos’ proviene de ‘Aegyptos’, que significa literalmente Egipto, en donde según la tradición, la primitiva Iglesiacopta fue fundada por el mismo apóstol San Marcos que llevó la predicación de la fe cristiana en el siglo I d.C. En el marco de una convivencia milenaria en general pacífica, en las últimas décadas se han producido periódicos enfrentamientos entre coptos y musulmanes. El último episodio ha tenido lugar a principios de  septiembre cuando miles de devotos del Islam protestaron en El Cairo acusando a la jerarquía copta de secuestrar a la esposa de un predicador cristiano que, según ellos, se había convertido voluntariamente a la fe islámica. Antes de esto, el último suceso violento ocurrió la Nochebuena de la Navidad Copta, el 7 de enero, cuando jóvenes musulmanes dispararon y dieron muerte a seis cristianos tras acudir a una misa. Las causas de esta violencia recurrente bien pudieran obedecer a la decisión del anterior presidente Anuar Sadat de presentar una enmienda a la Constitución para redefinir Egipto como un Estado oficialmente musulmán. Durante el régimen de su antecesor Gamal Abdel Naser, la religión no había sido tan importante en la sociedad como lo fue con Sadat porque, es probable que, después de la muerte del sueño panarabista de Naser, la política egipcia tornara sus ojos al Islam. Se ha afirmado, incluso, que tanto cristianos como musulmanes buscaron el refugio de la religión tras la humillante derrota de Egipto en la Guerra de los Seis Días frente a Israel, en 1967. Los coptos se sienten discriminados. Perciben cierta hostilidad en la sociedad egipcia. Sienten que la policía no les protege y que el paro les afecta en mayor medida que a los musulmanes. No pueden construir sus iglesias en igualdad con las mezquitas y se dificultan los permisos para mantener los templos existentes. Se quejan de la creciente islamización de la educación en las escuelas, donde el pasado cristiano en la historia de Egipto ha sido deliberadamente obviado. Además los coptos sufren la marginalización en el elefantiásico sector público egipcio, lo que les hace sentirse como ‘ciudadanos de segunda’. Y si bien ocupan cargos en los diferentes niveles políticos, nombres como el de Butros Butros-Ghali (ex ministro de AAEE de Egipto y posterior Secretario General de la...

Armenia y Turquía:¿normalización o bloqueo?

Bajo los auspicios de la mediación suiza y con la presencia de la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, los ministros de relaciones exteriores de Armenia, Edvard Nalbandian, y Turquía, Ahmet Davutoglu, firmaron el pasado 10 de octubre una serie de protocolos en Zúrich para el establecimiento de relaciones diplomáticas, la reapertura de las fronteras y la formación de una comisión de expertos encargada de estudiar el denominado genocidio armenio.A la reunión diplomática en Zúrich siguió el 14 de octubre otra cita, esta vez deportiva. En Bursa (Turquía) se disputó el partido de vuelta entre las selecciones de fútbol de Armenia y Turquía, partido de clasificación para el Mundial de Sudáfrica 2010. El encuentro, sin trascendencia deportiva ya que ambos equipos estaban eliminados de la clasificación, sí tuvo un fuerte contenido simbólico pues tanto éste como el partido de ida en la capital armenia, Ereván, el pasado año han servido para acercar a los dos países. Esta mejora de las relaciones gracias a la «diplomacia del fútbol» la escenificaron los presidentes de Turquía, Abdullah Gül, y Armenia, Serj Sarkisian, que asistieron juntos al encuentro.Con el trasfondo de los crímenes perpetrados durante la Primera Guerra Mundial y tras décadas de animosidades y desencuentros la disposición de los dos gobiernos a retomar las relaciones diplomáticas es una muestra de madurez y de valor políticos.UNA HISTORIA CONFLICTIVAEn 1915 el Gobierno de los Jóvenes Turcos -revolucionarios en el poder desde 1908- ordenó el arresto y asesinato de la élite armenia a la que siguió (hasta 1917) la deportación y matanzas masivas del pueblo armenio en el Imperio Otomano. Se estima que casi la mitad de la población armenia de Turquía; más de un millón de personas, murió víctima del genocidio. Mientras en Armenia se habla de más de millón y medio de muertos, segúnTurquía, que rechaza el término de genocidio, fueron de 300.000 a 500.000. Las pérdidas en el legado cultural, espiritual y material han sido incalculables.Con la desaparición de la URSS Turquía reconoció en 1991 la independencia de Armenia. La falta de relaciones diplomáticas se explica porque en Turquía no gusta que la Declaración de Independencia armenia se refiera a la región de Anatolia oriental (hoy parte integrante de Turquía) como Armenia occidental y, sobre todo, que en esa declaración se alud aal genocidio armenio que Turquía se empeña en negar.La frontera común que separa una Armenia -mutilada territorialmente en todas direcciones- y Turquía deja el monte Ararat, símbolo nacional de Armenia, hoy en territorio turco. La montaña sagrada, donde según la tradición bíblica encalló el arca de Noé, puede divisarse desde Ereván.En 1993 Turquía cerró su frontera con Armenia en apoyo a su aliado turcófono de Azerbaiyán, después de que Armenia tomara el control del enclave separatista del Alto Karabaj, habitado mayoritariamente por armenios.LAS COMPLICACIONES PARA LA RATIFICACIÓNPara entrar en vigor, los protocolos deben ser ratificados por los parlamentos nacionales en los próximos dos meses. En Turquía el proceso de ratificación ya ha empezado. Aunque los dos partidos en el poder,...

Wilhelm von Humboldt, pensador universal, espíritu independiente

El erudito y hombre de Estado prusiano, Wilhelm von Humboldt, nace en 1767 en Potsdam, próxima a la metrópoli Berlín. Pertenece a la generación que vive el final del absolutismo y la reconfiguración de Europa tras la Revolución francesa y las guerras napoleónicas. Intelectual y reformador de enorme influencia en la cultura alemana, sus ideas constituyen un brillante exponente del pensamiento europeo.De familia noble y acomodada, Wilhelm von Humboldt recibe, junto a su hermano menor Alexander, el que será futuro científico universal y explorador, una cuidada educación. Los hermanos pierden pronto a su padre que muere cuando Wilhelm tiene apenas 12 años. La madre, severa y de raíces calvinistas, toma las riendas de la familia. Anhela ver a sus hijos convertidos en altos funcionarios de la Administración prusiana y con ese fin les proporciona los mejores preceptores y maestros de Berlín.En 1789 Wilhelm von Humboldt es un joven estudiante en la Universidad de Gotinga donde además de Jurisprudencia ha comenzado a profundizar sus conocimientos de Filosofía, Historia y Filología clásica. Interrumpe sus estudios para realizar un viaje de formación (Bildungsreise), algo usual entre los hijos de familias aristocráticas.Humboldt viaja con el pedagogo y lingüista Joachim Heinrich Campe, su mentor durante largos años. Tras tener noticias en Aquisgrán del asalto a la Bastilla, se dirigen al París revolucionario. Testigo objetivo y desapasionado de los acontecimientos, Humboldt será sin embargo consciente del significado histórico de la Revolución cuyas ideas ejercerán en él una influencia duradera. Dos años después ya escribe la obra Ideas sobre la organización del Estado suscitadas por la nueva Constitución francesa.Los hermanos Humboldt pronto comienzan a participar en la vida cultural de Berlín y lo hacen frecuentando aquellos salones en los que reina el espíritu de la Ilustración. Entre ellos destaca el que se da cita en casa de Henriette Herz, esposa del médico judío Marcus Herz. Es ella quien imprime en Humboldt la imagen de mujer emancipada que aparecerá posteriormente en sus obras y los vínculos con el hogar de los Herz determinarán su comportamiento exento de prejuicios hacia sus conciudadanos judíos. Ambos hermanos tendrán una singular e intensa relación con la familia de Moisés Mendelssohn, símbolo de la Haskalá (Ilustración judía) y círculos intelectuales judíos relacionados con ella.En 1792 escribe Ideas sobre los límites de la realidad del Estado en la que defiende las libertades del individuo. Este ensayo no se publicará íntegramente hasta años después de su muerte. Sí es publicada la parte relativa a la educación, «Sobre la instrucción pública del Estado», en la que Humboldt marca estrechos límites al Estado. Aunque más adelante su opinión acerca de la influencia del Estado experimenta una transformación no dejará de propugnar su ideal afirmando que el ser humano no es objeto del Estado, sino que debe convertirse en su sujeto y moldear por símismo las relaciones sociales. Defiende que cada persona, en la medida de sus necesidades y de sus inclinaciones, limitada únicamente por su capacidad, pueda desarrollar adecuadamente su propia individualidad.Tras dimitir de su actividad...

Promesas incumplidas en Venezuela

En su discurso de incorporación a la Academia Nacional de Historia de Venezuela en 1960, el politólogo y escritor venezolano Arturo Uslar Pietri, premio Príncipe de Asturias de las Letras en 1990, ponía de relieve la simplificación de la historia nacional. Señalaba que la atención reconcentrada en los grandes hechos de la lucha por la Independencia reducían prácticamente a la insignificancia los tres siglos previos de existencia colonial, la herencia anterior a éstos, así como el siglo y medio posterior de vida en el que Venezuela se había consolidado como Estado nacional.En palabras del nuevo académico, esta perspectiva «ha creado en la mente del venezolano medio, una imagen heroica de la historia y una inclinación a considerar la violencia como la única forma de la acción creadora, a no aspirar sino a las más inalcanzables promesas y a confiar en la llegada mesiánica del héroe sobrehumano que nos las va a deparar convertidas en realidad gratuita». La llamada de atención de Uslar Pietri sobre las posibles graves consecuencias de esta curiosa manera de sentir y narrar la propia historia, casi cuarenta años antes de los excesos de la actual revolución bolivariana era tanto más significativa cuanto que provenía de un admirador de la figura del Libertador.La veneración por Bolívar fue instaurada por el presidente Antonio Guzmán Blanco en el siglo XIX y ha venido siendo un fenómeno generalizado desde entonces. Entre las pocas excepciones cabe citar al historiador Luis Castro Leiva, uno de los primeros autores venezolanos en fustigar el culto acrítico del Libertador, quien además consideraba que Bolívar había sido el fundador del militarismo, del personalismo y del providencialismo voluntarista en Latinoamérica.Hasta 1958, año en que fue derrocado el dictador Marcos Pérez Jiménez, Venezuela vivió su periodo de consolidación del Estado nacional con el establecimiento de los sucesivos gobiernos representativos, que se vieron constantemente amenazados por insurrecciones militares, algunas de ellas exitosas. De 1958 a 1992, etapa conocida como la IV República, el país vive su fase de mayor apertura democrática. Se inicia con la firma, en 1958, del llamado Pacto de Punto Fijo, acordado entre los partidos políticos COPEI (de perfil democristiano cuyas siglas corresponden a Comité de Organización Política Electoral Independiente), el socialdemócrata AD (Acción Democrática) y URD (Unión Republicana Democrática, de centro-derecha y doctrina liberal). El objetivo del pacto, cuyos firmantes se habían reunido en la residencia de Caldera en Caracas, de nombre Punto Fijo, era conseguir la sostenibilidad de la recién instaurada democracia, mediante la participación equitativa de todos los partidos en el gabinete ejecutivo del partido triunfador. La marginación del Partido Comunista de Venezuela (PCV), uno de los principales partidos que luchó contra la dictadura del general Marcos Pérez Jiménez, y que quedó fuera del pacto, entre otras razones, por la dinámica de la guerra fría junto a la progresiva pérdida de influencia en el sistema de URD creó, en la práctica, un bipartidismo entre AD y COPEI. «Legalmente» sólo duró hasta el primer gobierno de Rafael Caldera, quien no integró a ningún...

Manfred Rommel, un símbolo de reconciliación

La proximidad y cercanía que caracteriza las políticas locales les perLmite cumplir su función primordial que no es otra que la eficaz gestión de los asuntos públicos que más directamente afectan al ciudadano. La consecución de este objetivo principal adquiere su verdadera dimensión si es inspirado por unos principios a los que en el ámbito local y regional no siempre se les presta la atención que merecen. Por un lado, la misma inmediatez de las tareas requiere una especial capacidad de integrar y, en su caso, reconciliar a todos los ciudadanos. Por otro, y al tiempo que defiende y promueve de manera legítima los derechos e intereses específicos de la comunidad que representa, el político local ha de tener en cuenta y contribuir al bien común del ente estatal y supraestatal que la engloba.Manfred Rommel ha sido uno de los políticos que en Europa ha entendido su labor en este sentido amplio e integral. Han transcurrido ochenta años desde que nació en la ciudad de Stuttgart, capital del Land (Estado federado) de BadenWürttemberg en el sur de Alemania. Como toda su generación, vivió los horrores de la guerra teniendo que presenciar, además, a la edad de quince años, la decisión de su padre, Erwin Rommel, de enfrentarse a la muerte. En octubre de 1944 y momentos después de comunicárselo a su único hijo, el mariscal de campo y estratega de la contienda mundial, se quitaba la vida para proteger a su familia y ante su creciente oposición a las ideas de Hitler, tras ser conminado por éste en un mensaje personal a elegir entre el suicidio o ser sometido a un consejo de guerra. Esa escena ha acompañado al hijo a lo largo de su vida y le llevó a aprender muy pronto las enseñanzas de la historia. Manfred Rommel afirmaba que se suele pensar equivocadamente que en el pasado las personas debieron haber sabido todo lo que en el presente aparece como claro y previsible. Siempre lamentó no haber podido preguntar a su padre acerca de tantas cosas que llevaron a Alemania y al mundo a aquella terrible tragedia.ALCALDE DE STUTTGARTEn los años cincuenta, Rommel comenzó su carrera convirtiéndose en funcionario de la administración regional, llegando a desempeñar funciones como secretario de Estado de finanzas del Land de BadenWürttemberg. Mas lo que iba a ser la verdadera vocación de su carrera política, siempre en el seno del partido cristiano demócrata alemán (CDU) al que se unió en 1953, no se reveló hasta que en 1974 se presentó a las elecciones a alcalde de su ciudad natal que, desde el final de la guerra mundial, había sido regida interrumpidamente por el independiente Arnulf Klett.A pesar de no contar como favorito, Rommel se impuso en 1974 en la segunda vuelta renovando su mandato en las sucesivas elecciones con amplias mayorías. Durante los veintidós años al frente de la alcaldía de Stuttgart se convirtió en el político municipal alemán más conocido, tanto dentro como fuera del país, siendo elegido en tres...

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