Agustín López Kindler

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Catedrático de Filología latina de universidad

Horacio o un clásico modelo de ciudadanía

Una excursión periódica al suelo hispano brinda la oportunidad de tomar el pulso real al país, imposible de detectar a través de la opinión impresa, que da la impresión de estar cada vez más irreconciliablemente polarizada.Uno de los temas que este año irrumpen apasionadamente en la conversación con las gentes es, sin duda, el de la formación para la ciudadanía, que amenaza, una vez más, con dividir las dos Españas. El acaloramiento se comprende en cuanto comienzan a discutirse los contenidos de una asignatura que sea capaz de estar a la altura de una tan noble denominación. Es natural que los principios de los que se parte y los objetivos a los que se quiere llegar resulten irreconciliables, cuando no se quiere o no se sabe prescindir del bagage cultural que cada uno lleva consigo, cuando se bebe exclusivamente en fuentes, cuyas aguas están contaminadas por las encontradas corrientes del pensamiento actual. En tal situación hace bien al ánimo bucear en un oasis, en el que se puede disfrutar de una bebida pura, en la que se destilan precisamente los valores que están en la base de esta amplia discusión. Me refiero a la persona y la obra de Quinto Horacio Flaco, que el buen oficio de José Luis Moralejo ha puesto al alcance del gran público con su esforzada publicación de la obra poética de este clásico de la áurea era augústea (1) .¡Cuánto se podría aprender de la vida y el ideario de este hombre y ciudadano ejemplar! En primer lugar, de su Menschsein, que está en la base de cualquier filosofía. En su biografía, sellada por los vertiginosos cambios de la res publica romana entre el asesinato de Julio César (el 15 de marzo del 44 a. C.) y la apoteosis de César Augusto, puesta de manifiesto en los Ludi saeculares, en cuyo marco se recitó el Canto secular -un himno en honor de Apolo y Diana, entonado por dos coros de 27 muchachos y otras tantas doncellas- el 3 de junio del 17 a. C.), se asientan las bases del ideario que refleja toda su obra, es decir no sólo la de contenido más propiamente ético -Epístolas, Sátiras-, sino la poética, de la que el catedrático de la Universidad de Alcalá se ocupa.Por encima, o más bien en la base, de cualquier filiación de escuela -estoica, cínica, epicúrea-, Horacio representa en su obra lírica el modelo de hombre que se guía por el sentido común de que esta vida pasa con rapidez para acabar en la muerte (Oda I 4, 1315. 28, 1516; II 14, 14. 17; IV 7), meta inevitable que impone el disfrute de cada día (I 9, 1318 y, sobre todo el mítico carpe diem de I 11, 8, repetido en cadencia más placentera en el dona praesentis cape laetus horae, de III 8, 27); de que debe mantenerse, en la virtud y en su contrario, la medida impuesta por la razón, es decir un sano punto medio, una aurea mediocritas (II...

Panegírico y votos de futuro

PANEGYRICUM AC DESIDERATAANTONIO FONTÁNIN EIVS OCTOGESSIMO NATALI DIE COMPOSVITForte pater superum prospexit ab aethere térrasiamque ut conueniant coeü incolae Arcas uolat,nunc planas, nunc fronte mouens; uix contigit aruaet toto descendit auo, more, terra uel aerindígenas misere deos. Post ordine adsunt: Pampineus Liher, Mars trux, Tirynthius hirtus,nuda Venws, fecunda Ceres, pharetraut Diana,¡uno grauis, prudem Pallas, turnia Cybele,Saturnus profugus, uaga Cynthia, Phoebus ephebus,Pan pauidus, Fauni rigidi, Satyri petulantes. Quis canat hic aulam coeli, rutiíanlia cuiusIpsa pauimentum sunt sidera? lam pater aureotranquillus sese solio locat; inde prioresconsedere dei. Sanctus stans fatetur ista: "Est mihi, quae Latió se sanguine tollit alumnam,tellus clara uiris, cui non dedit óptima quondamrerum, opifex natura parem: Betica ferax. Cederé Antonium ego tam fortes hos uolui,qui nobilitat solus auos. Libet edere tantigesta uiri et longam paucis percurrere uitam. Soluerat in partúm; generosa puérpera castiuentris onus; rnanifesta dedi rnox signa futuritalenti ac totam fausto trepidi patas aulamimpleui augurio; licet idem grandia naticulparet fata, iuuit fortunara studio. Surgentes animi Musis formantur et illoqui Cicerone tonat; didicit quoque facta suorumante ducum; res gestae uita librisque relegit. Praeterea quidquid Latiaribus indere librisprisca aetas studuit, totum percurrere suetus:Mantua quas ocies pelagique pericula lusit,Zmymeas imitata tubas, uel quicquid in aeuummittunt Euganeis Patauina uolumina chartis,qua Crispus breuitate placet, quo pondere Varro,quo genio Plautus, quo fulmine Quintilianus,qua pompa Tacitus nunquam sine laude loquendus. Eligitur primus, iuuenis, hinc latinitatisprofessor. Rem publicam impiger is colit solus. PANEGÍRICO Y VOTOS DE FUTURO QUE COMPUSO EN HONOR DE ANTONIO FONTÁN EN SU OCTOGÉSIMO ANIVERSARIOUn día el padre de los dioses contempló desde lo alto el mundoy ya vuela Arcas1, para convocar a reunión a los habitantes del cielo,avanzando una veces con las alas de sus pies y otras con las de la frente.Apenas toca el suelo, tras descender la ladera del Atlas, la montaña de su abuelo,cuando el mar, la tierra y el aire envían a sus respectivos dioses.Por orden se presentan:Líber con sus pámpanos, Marte el feroz, el velludo Tiryntio,Venus desnuda, la fecunda Ceres, Diana con su aljaba,la severa Juno, Palas la prudente, la almenada Cibeles,el prófugo Saturno, Cintia la vagabunda, el joven Febo,el temible Pan, los groseros faunos, los petulantes sátiros. ¿Quién sería capaz de cantar aquí la sala del cielo,cuyo pavimento son las rutilantes estrellas? Júpitertoma plaza majestuoso en su trono de oro y a continuación, por rigurosa prioridadse acomodan los dioses. El piadoso que truena se pone en pie y dice: «Tengo una tierra que se considera pariente del Lacio por su sangre,cuna de hombres preclaros, y a quien jamás ha dado una rivalla naturaleza, creadora de todas las cosas: Bética, la fértil. "Fue mi voluntad que todos ellos, aun siendo tan ilustres, cedieran el paso a Antonio,quien por sí solo ennoblece a toda la estirpe. Es un placer contarlas hazañas de tal personaje y recorrer en pocos trazos su larga vida. »Apenas la generosa madre había soltado en el partoel peso de su casto vientre, cuando yo ya di señal manifiestade su futuro talento y llené la casa del padre impacientecon un augurio favorable. Este, aunque atribuía al hadolas cualidades del hijo, ayudó a la fortuna con el esfuerzo. »La...

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