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Ver productos1 Feb 1991 - 3min.
Título: «Anales de la Cátedra Francisco Suárez. Ilustración y Revolución».
Autores: Apel, Vattimo, Market, Barcellona, Marramao, Blanco, Elorza, López Calera.
Editorial: Universidad de Granada. Cátedra Francisco Suárez. Granada 1990, 160 páginas.
Entre las diversas revistas universitarias de carácter monográfico, los Anales de la Cátedra Francisco Suárez gozan de una consolidada tradición y un bien merecido prestigio, gracias al impulso del departamento de Filosofía del Derecho de la Universidad de Granada, y especialmente de su director, Nicolás López Calera. El último número de ésta, por tantas razones, prestigiosa publicación, reproduce las conferencias que sirvieron de base para el debate sobre «Ilustración y Revolución», título de un interesante seminario organizado por los departamentos de Filosofía y de Filosofía del Derecho en la universidad granadina con objeto de conmemorar el bicentenario de la Revolución Francesa. A este seminario acudieron algunos conocidos intelectuales europeos, entre los que cabe destacar a Karl Apel y Gianni Vattimo.
Al cabo de 200 años, la intelectualidad europea puede considerarse de vuelta del optimismo ilustrado y la risueña esperanza revolucionaria. Mientras se celebraba este bicentenario caían las piedras del Muro de Berlín, y el último y más sobresaliente intento de edificar la ciudad divina con exclusivos materiales terrenos se deshacía vertiginosamente. El conflicto entre la esperanza mundana de diseñar una ciudad meramente terrenal y simultáneamente ideal y los espantosos resultados que produjeron estas iniciativas recorre las páginas de este interesante seminario, aunque los juicios de valor acerca de la viabilidad del empeño sean muy desiguales.
El pensador alemán Karl Apel, deudor o heredero de la Escuela de Francfort, insiste, en la línea de interpretación expuesta por Habermas, en la viabilidad del proyecto radical ilustrado de realizar una «crítica total de la razón» cuyo objeto sería producir una reflexión autosuficiente y total. Dicho de otra manera, el objetivo sería recuperar el proyecto de construir una ciencia humana que fuera a la vez guía de la razón práctica, o sea, una política racional, empeño en el que sin duda fracasó el marxismo, a causa, según Apel, de que toda la moderna filosofía de la conciencia no reflexionó sobre sus «presupuestos comunicativo-lingüísticos». En suma, Apel apuesta por el programa radical ilustrado de reducir a la propia conciencia o reflexión humana todos los fundamentos de la reflexión y de la ciencia, y todavía espera que la racionalidad humana pueda generar una reflexión omnicomprensiva y autosuficiente y concibe «el discurso argumentativo de la filosofía como un principio capaz de procurar el consenso».
Más escéptico y sutil se manifiesta Gianni Vattimo, quien parte del supuesto de que la razón instrumental, criticada por la izquierda de Francfort, acaba imponiéndose como razón «formal» en el Occidente ilustrado.
Otros trabajos de los Anales abordan el tema de la construcción de la «ciudad ideal terrena» a partir del proceso revolucionario desde un enfoque jurídico. De manera sutil analiza Pietro Barcellona los conceptos de «Estado de Derecho» e «igualdad formal», para concluir, citando paradójicamente a Tocqueville, que «la democracia» no «es el tiempo de la forma jurídica cristalizada en la igualdad en droit, sino el tiempo de la posibilidad incontestable de llegar a alcanzar el lugar del que decide», fórmula que enmascara la confianza en considerar la emancipación ilustrada como una exigencia moral y un programa político.
Importantes son los trabajos de Oswaldo Market, quien argumenta que el proyecto ilustrado fue una revolución del espíritu, no materialista, y el de Domingo Blanco, quien analiza las implicaciones pragmáticas del concepto de «democracia» y trata de resolver la paradoja kantiana acerca de si la aceptación de la regla de derecho como guía de la conducta es o no compatible con el «derecho de resistencia» del pueblo frente al mandato injusto del soberano. La solución de Blanco es aceptable, aunque, a mi entender, no desarrolla suficientemente las implicaciones contenidas en el concepto de «poder limitado».
Termina esta recopilación con un trabajo de Antonio Elorza más historiográfico que el resto de los ensayos reunidos.