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Brendan Case: «Conocer lo que conviene saber»

Brendan Case es director asociado de investigación del Human Flourishing Program de la Universidad de Harvard. Ha participado en las jornadas sobre la Educación del carácter en la universidad, celebradas en Madrid el 30 de septiembre y 1 de octubre de 2021, organizadas por UNIR y por el ICS (Instituto Cultura y Sociedad) de la Universidad de Navarra. Su ponencia versó sobre Love Builds Up: Positive Epidemiology on Education for Virtue («El amor edifica: epidemiología positiva para la educación en la virtud»). La reproducimos a continuación: en vídeo (primero doblado y luego con el sonido original inglés) y transcrita en las partes más significativas.


[Minuto 3:54] Los cristianos antiguos y medievales tenían un nombre para un tipo de desorden que caracterizaban con la palabra latina curiositas, una palabra asociada, en latín, al vicio. En el lenguaje moderno existen conceptos como la lujuria o la glotonería, pero no hay un término que haga referencia a este deseo perverso del conocimiento, sin embargo se sigue reflejando en este proverbio inglés: La curiosidad mató al gato (curiosity killed the cat). [Lo contrario de la curiositas es la studiositas, que regula el apetito de saber. La studiositas frena el deseo descontrolado de todo conocimiento, es decir, empuja al hombre a conocer lo que le conviene saber y a realizar el esfuerzo que eso lleva consigo].

[Minuto 4:55] No considero que sea particularmente controvertido afirmar que la curiosidad, el conocimiento separado del amor, es uno de los vicios de nuestra época y que uno de sus grandes templos de culto es la Universidad de Harvard. Esta institución destaca por la investigación y descubrimientos en casi todos los ámbitos del conocimiento y ha producido el mayor número de ganadores del Premios Nobel, más que cualquier otra universidad del mundo, sin embargo, como decía Flynn, hay un gran descontento, sobre todo entre el alumnado, que se pregunta constantemente preguntándose para qué sirven sus talentos y sus esfuerzos. [Minuto 5:35] A pesar de la mejora de la calidad de vida gracias a las revoluciones industrial y científica, la evidencia sugiere que, en el mundo actual, especialmente en todo el primer mundo, si lo comparamos con nuestros vecinos de países menos desarrollados, hay una menor satisfacción por la vida, menos sentido del propósito y relaciones menos profundas y duraderas. Todas estas tendencias han ido empeorando progresivamente y yo diría que las disrupciones de los últimos años no nos van a ayudar a cambiarlo.

[Minuto 6:09] El conocimiento hincha, decía San Pablo y el amor se va desarrollando progresivamente. Hoy en día nos encontramos en un experimento, de casi dos siglos de duración, radical y a veces aleatorio, para desafiar esa propuesta. Esto lo hacemos a través de una implacable campaña para impartir conocimiento a las nuevas generaciones sin tener en cuenta que necesitamos ayudarles también a desarrollar aquello que San Agustín identificaba con las virtudes. [Minuto 6:30] Este experimento se arraigó en Inglaterra mucho antes que en otros países y lo hizo bajo la influencia de la filosofía utilitarista de Jeremy Bentham, cuyas políticas consistían, por encima de todo, en una educación más amplia, y asignaturas más técnicas y científicas.

[Minuto 7:00] En su conjunto el utilitarismo aspiraba a conquistar no solo al que más sabe o al más letrado, sino a los más curiosos. Los utilitalistas eran un grupo de personas ariscas y vanidosas y naturalmente consiguieron llamar la atención de los escritores de sátiras más brillantes de toda Inglaterra entre los que podemos encontrar a autores como Charles Dickens y su novela Hard Times («Tiempos difíciles»). También encontraron las críticas de los escritores ingleses más perspicaces, entre los que destaca San John Henry Newman, que fue muy crítico con los problemas de la reforma educativa en Inglaterra. En una de sus primeras intervenciones sobre este tema, a través de una serie de conferencias sobre la fe y la razón, se quejaba de que mientras el siglo XVIII se enorgullecía de ser un tiempo de evidencias, realmente era una época en donde había mucha frialdad en el amor. [Minuto 8:16] Uno de los primeros ataques de Newman a la idea de transformación social a través de la acumulación y divulgación de información quedó plasmado en su ensayo The Tamworth Reading Room. Este texto es una respuesta a una ponencia de Robert Peel en la que Peel defendía que
[Minuto 8:40] el conocimiento útil es el gran instrumento de la educación, el padre de la virtud, el enfermero de la religión, el que exalta al hombre a su máxima perfección […].

[Minuto 8:56] Newman no estaba nada de acuerdo con esta idea y responde que el arte de la vida consiste en el cultivo del conocimiento (…). Decía: «Si la virtud domina la mente, si está en la acción, si es la perfección, el orden interior de armonía y paz debemos buscarlo en lugares más solemnes y sagrados que las bibliotecas y salas de lectura».

[…].

[Minuto 10:40] La perspectiva de Newman era que un tipo de educación que actúa principalmente en la cabeza, pero no da forma al corazón, será inefectiva a la hora de cambiar el razonamiento de una persona, no digamos su vida.

[…].

[Minuto 11:40] Newman […] pronunció nueve conferencias sobre la naturaleza de la educación en la universidad que más tarde fueron publicadas en un libro titulado La idea de la Universidad (1852). [Minuto 12:00] En la quinta ponencia, titulada «El conocimiento tiene su propio fin», se plantea […] si la educación es algo útil para los estudiantes. La respuesta de Newman es «no». El objetivo de educación liberal es simplemente la excelencia intelectual, que es un objeto tan intangible como el cultivo de la virtud, pero al mismo tiempo es completamente diferente.

[…].

[Minuto 14:05] Con esto no quiere decir que las artes liberales no tengan una aplicación en la vida real. En su séptima conferencia describe la relevancia de las artes liberales en el curso del ámbito profesional e insiste que particularmente cuando son perseguidas como un fin en sí mismo, la educación liberal es algo profundamente útil.

[Minuto 15:00] Podemos pensar en varios ejemplos de personas intelectualmente cultivadas, pero moralmente monstruosas; Flynn Cratty nos lo ha explicado perfectamente en la figura de Nerón, pero a mí esto me hace pensar en un episodio de la vida del escritor Patrick Lee Fermor, publicado por uno de sus camaradas, W. Stanley Moss, en la obra I’ll Met by Moonlight: The Abduction of General Kreipe. Cuando Fermor se unió al Ejército lo introdujeron en una unidad clandestina de inteligencia en una isla griega ocupada por los nazis. Él y sus camaradas llevaron a cabo un plan para arrestar a este general, consiguieron capturarle, huir por las montañas y meterlo en un submarino inglés. Unos años más tarde de la publicación del libro de Moss, Fermor publica su famosa obra A Time of Gifts, en donde recuerda que mientras atravesaban las montañas, comenzó a amanecer y Kreipe se detuvo para recitar una oda Horacio de memoria y Patrick continúo recitando donde su enemigo había parado.

[Minuto 17:05] Por un lado, esta escena representa un momento precioso de reconciliación que se ha conseguido invirtiendo en los clásicos. Dos enemigos que tienen algo en común a pesar de todo el dolor y sufrimiento que están viviendo. Pero por otro lado Kreipe representa el fracaso de la educación liberal; una persona extremadamente cultivada que no le impidió convertirse en un general nazi al igual que tampoco lo consiguió con Heisenberg u otros generales alemanes, que recibieron la misma formación, pero eran devotos militantes de este partido. [Minuto 18:05] Newman mantiene la idea de que es un error pensar que este tipo de estudios, que permiten recitar clásicos como Horacio, o ser un experto en Aristóteles, te dan la fibra moral necesaria para sentir rechazo hacia la ideología nazi. Si se espera conseguir eso con Horacio, se busca en el lugar equivocado.

[Minuto 18:37] Newman no estaba convencido de que una educación amoldada a los principios del utilitarismo en el ámbito de la curiosidad pudiera conseguir mucho en lo que se refiere a transformación moral. Esto no quería decir para él que la universidad no tuviera ningún compromiso moral con los estudiantes, al contrario, él simplemente pensaba que debían ejercitar esa responsabilidad de formas diferentes al tipo de instrucción que te hace saber más sobre Horacio o Aristóteles.

[Minuto 19:00] Para Newman, el corazón de la universidad se basaba en el sistema de tutores. Su sobrina, Anne Moore, cuenta en sus memorias que a Newman le gustaba observar cómo un tutor no era un policía académico, sino un guardián moral y religioso de los jóvenes que le eran confiados. [Minuto 20:17]. Esta era la lógica que seguía la Universidad de Oxford cuando exigía que su profesorado fuesen miembros del clero no casados, y que viviesen dentro del campus con sus estudiantes; sus responsabilidades profesionales no terminaban con sus clases sino que debían asistir a misa con sus alumnos y también comer con ellos. [Minuto 21:26] Newman creía firmemente que una universidad podría forjar el carácter de los estudiantes en la medida en la que las instituciones se asocien o adopten formas de una comunidad religiosa. Pensaba que se debería invertir más a la hora de promover esta idea en el campus especialmente a través del culto.

[…].

[Minuto 22:40] Se puede subdividir en el concepto de prosperidad en tres dominios […]. Una vida bien llevada. Esto es el equivalente a una vida virtuosa. Una vida que va bien. Es decir, la persona tiene todas sus necesidades cubiertas: alimento, hogar, vestimenta, actividades lúdicas, etc. Una vida en la que uno se siente bien:  felicidad subjetiva […].

[Minuto 22:40] […] Hay evidencia de que la participación religiosa afecta a esos tres dominios [de forma positiva] […]. [Minuto 26:23] En todos los países, la creencia en una vida posterior está asociada a una mayor productividad económica y a una menor delincuencia […].

[Minuto 33:00] Hace un siglo, tras las universidades occidentales había una fundación religiosa que las marcaba de una forma profunda […] [Minuto 35:12] Sugiero que, si las universidades quieren producir universitarios más virtuosos, contentos y felices, la evidencia empírica es muy clara sobre la forma de hacerlo: promover la participación religiosa entre los estudiantes […].

[Minuto 40:19] Uno de los retos a los que nos enfrentamos con la tarea de la educación del carácter es volver a aprender estas lecciones que hemos olvidado. Para las universidades que quieran aprenderlas, les resultará difícil encontrar un mejor profesor para esto que una comunidad religiosa.


[Texto traducido del inglés por Ana Fernández Míguez. Edición y subrayados: José Manuel Grau Navarro].

Emma Cohen de Lara: «No leemos los grandes textos porque nos digan la verdad, la buscamos con ellos»

Emma Cohen de Lara es profesora titular de Teoría Política en la Universidad de Ámsterdam (Amsterdam University College). Ha participado en las jornadas sobre la Educación del carácter en la universidad, celebradas en Madrid el 30 de septiembre y 1 de octubre de 2021, organizadas por UNIR y por el ICS (Instituto Cultura y Sociedad) de la Universidad de Navarra. Disertó sobre Can Core Texts Shape Character? («¿Pueden los textos nucleares forjar el carácter?»). Reproducimos a continuación su ponencia: en vídeo (primero doblado y luego con el sonido original inglés) y transcrita.


Muchísimas gracias a todos los organizadores de estas jornadas. Es un placer venir a España. Me llamo Emma Cohen de Lara, soy profesora en la Universidad de Ámsterdam, pero este semestre soy profesora visitante en la Universidad de Navarra.

Quisiera explicar un poco qué es lo que hacemos en la Universidad de Ámsterdam, hablar de las lecturas de vida, de cómo estas obras pueden ofrecer una educación moral y finalmente me gustaría también hablar sobre los retos que hemos observado, especialmente en la Universidad de Ámsterdam, con la enseñanza a través de estos textos base.

[Min. 2:05] […] El Amsterdam University College (AUC) es una institución internacional, con 900 alumnos. Ofrecemos un grado en Artes Liberales y Ciencias, un programa de tres años con sesenta créditos anuales para obtener así a un total de 180 créditos. Los estudiantes deben elegir una especialización que es muy amplia, ya que pueden escoger entre ciencias, ciencias naturales, sociales o humanidades, y también deben cursar unas materias obligatorias dentro del programa troncal, que están más orientadas a las habilidades como escritura académica, estadística … Aparte hay una gran variedad de asignaturas optativas.

[Min. 3:09] El enfoque es que cada estudiante tenga libertad para poder diseñar su propio programa de estudio. Este es uno de los principales motivos por los cuales vienen a esta universidad. Un alumno que quiere estudiar Económicas, pero además un poco de Derecho, Ciencias Colíticas e incluso algo de cinematografía, lo puede hacer. Contamos con un sistema de tutores personalizado y su papel principal es ayudar a los estudiantes a crear este currículo. Yo soy tutora desde hace muchos años y por supuesto aparte de esto también hay momentos en los que surgen asuntos personales, sobre todo en lo que tiene que ver con el progreso académico. Este sistema esta diseñado para que el tutor asignado a un alumno mantenga esta posición a lo largo de toda la estancia académica del estudiante, para poder desarrollar así una relación más personal con ellos.

[Min. 4:17] Son clases reducidas, internacionales, con una atención personal muy cercana por parte de los profesores, que se centran en temas de gran alcance y problemas del mundo real. Los estudiantes aprenden de las diferentes disciplinas académicas. [Min 4:40] Amsterdam University College no utiliza las palabras educación del carácter. Tampoco considero que esta universidad sea el principal modelo aquí, aunque sí es cierto, como he dicho antes, que de alguna manera cada institución de educación superior forja el carácter de una persona. La pregunta es si lo hace de forma reflexiva y consciente o de forma irreflexiva. Creo que nosotros en ese sentido estamos en un punto medio.

[Min. 5:11] Sí que existe un enfoque en el desarrollo social y personal. En la comunidad universitaria todos los estudiantes viven en el campus. Hay asistentes de residencia de forma que el sistema está hasta cierto punto regulado. [Min 5:35] No sé si se diría que esto es típicamente holandés. Sé a ciencia cierta que en los campus norteamericanos esto existe. En cualquier caso, en la AUC hay varias actividades que se desarrollan de forma extracurricular y son iniciativas que van de abajo arriba, es decir, los estudiantes deciden si es necesario un club de debate o huertos orgánicos, y también hay varios alumnos que forman parte del consejo de estudiantes. Es una universidad muy democrática y a menudo puede resultar muy caótica. Los estudiantes tienen una voz real en el funcionamiento de la universidad.

[Min. 6:27] Las clases son pequeñas, con un máximo de veinticinco estudiantes. Hay  mucho espacio para el debate y el razonamiento práctico. Nos tomamos nuestro tiempo para debatir de una forma más personal con ellos en clase. Los estudiantes en Ámsterdam se sienten más cómodos a la hora de expresar su opinión, si lo comparamos con el contexto español en el que ahora tengo más experiencia como profesora visitante. En la AUC, no son tímidos para debatir en clase. Por otro lado, también es difícil mantener un cierto nivel de respeto e inculcarles las cualidades de escucha como parte de este debate.

[Min. 7:35] Realmente no tenemos cursos de lecturas o textos fundamentales. Lo que tenemos en su lugar es a muchos profesores de perfil internacional. Inicialmente contratamos a mucha gente que tenía una educación estadounidense, donde se está más acostumbrado o se tiene una mayor afinidad con estas grandes lecturas o grandes libros. [Min. 8:25] Algunos de mis colegas utilizan exclusivamente estas obras en sus clases. En un curso introductorio de Sociología o un curso de Introducción a la Antropología se ve que hay una tendencia hacia los títulos de los clásicos. Yo soy profesora de Introducción a Teoría Política. Recibí parte de mi formación en los Estados Unidos y también trabajo primordialmente con clásicos como Platón. Estas enseñanzas con los grandes libros están un poco ocultas en el currículo, algo que no recomiendo necesariamente. Pero creo que en las instituciones hay que trabajar con la cultura que se desarrolla dentro de la misma.

[Min. 9:13] Cambiando ya de tema, ¿qué es la educación basada en estas lecturas fundamentales? Algunos de vosotros estaréis familiarizados con cursos y la educación basada en los grandes libros. Me gustaría definirlos como textos clásicos de tradiciones filosóficas, históricas, literarias o culturales que incluyen lo mejor que se ha escrito. En el libro que acaba de publicarse y que he editado junto a Edward Brooks, José María Torralba y Álvaro Sánchez, definimos la educación basada en los grandes libros como un enfoque dialógico centrado en importantes textos literarios y filosóficos y para ello utilizamos algunos de los ejemplos que les presento aquí: textos de Cicerón o Dostoievski, entre otros.

[Min. 10:06] Me gustaría profundizar sobre por qué pienso que son importantes estas lecturas para la educación del carácter en las aulas. Considero que este tipo de educación es fundamental también para los profesores. Aristóteles dice que la educación del carácter no termina hasta que no llegamos al final de nuestra vida. Eso tiene sentido. Un capítulo del libro nuestro que he mencionado, Literatura y educación del carácter en las universidades, habla sobre el hecho de que no solo el estudiante se vuelve más reflexivo al desarrollar su carácter; también el profesor se ve afectado por ello, ya que como mínimo se espera que salga de su disciplina académica para involucrarse con estos grandes libros y conseguir que piense más ampliamente sobre diferentes temas. [Min. 11:20] Otro capítulo del libro lo redactó un estudiante de Medicina, y su coautor estudia Diseño. Escribieron sobre las enseñanzas de Un mundo feliz, de Aldoux Huxley, una obra literaria que habla del impacto de la ciencia en la sociedad.

[Min. 11:46] ¿Por qué son importantes estas lecturas de vida para la educación del carácter? Aunque podríamos meternos en detalle sobre esta cuestión, quizás resulte más apropiado dejarlo para una investigación más profunda. Nuestra sensación es que se pueden entrenar varias virtudes haciendo una lectura reflexiva y que, en general, esta nos permiten un nivel de reflexión en los diferentes dilemas de los seres humanos. Por supuesto hay mucho debate sobre qué virtudes entrenar, si realmente es posible entrenarlas y cómo las virtudes intelectuales, que quizás resulten más fáciles de entrenar en el aula, están conectadas con las virtudes morales, que al final dependen, por ejemplo, no solo de leer sobre la amistad sino de ser un buen amigo en la vida real. [Min. 12:45] Como ejemplo de esto les presento el curso doy en la Universidad de Navarra, en donde reflexionamos y debatimos a partir de las cuestiones planteadas en estos grandes libros sobre la virtud, la amistad virtuosa y las amistades. Algunos de los autores que utilizamos son Platón, Aristóteles, Cicerón, Tomás de Aquino y Montaigne, entre otros.

[Min. 13:00] Finalmente voy a hablar de algunos retos de la educación con grandes libros. Esto lo he experimentado en Ámsterdam, pero por supuesto también en Estados Unidos y Europa. Muchas veces hablamos de las guerras culturales de los noventa. Parece que están resurgiendo. Esperemos que pronto desaparezcan, pero pueden suponer un gran reto.

[Min. 13:44] Ámsterdam es una ciudad muy progresista, al igual que su universidad, como muchos de sus estudiantes (aunque algunos pueden ser un poco radicales en este aspecto) e incluso sus profesores, y esto provoca que sea un reto defender una educación basada en los grandes libros. También observo que esto se relaciona con el lenguaje que se utiliza. Los textos fundamentales pueden resultar quizás mejores que los grandes libros, porque en muchas ocasiones los grandes libros implican un tipo de canon  compuesto prácticamente en su totalidad por autores hombres, blancos y fallecidos. Y se asocia este tipo de discurso a ideologías opresivas. Es un reto que el lenguaje dominante, por lo menos en Ámsterdam, se basa en la descolonización del currículo, lo que supondría eliminar a estos autores clásicos para introducir unos nuevos de unas tradiciones más indígenas.

[Min. 14:44] También está el discurso posmoderno, que dice que no hay una verdad como tal sino una serie de verdades que se van generando mediante las relaciones de poder. Pero no leemos estos textos porque nos digan la verdad,  sino porque hay una búsqueda común de la verdad a través de la lectura de estos textos.

[Min. 15:10] Muchos de los académicos son entrenados en una disciplina especifica, con la metodología de esa universidad, por lo tanto, hay muchos académicos que no están familiarizados con la aproximación de los grandes libros (a no ser que tengan una educación norteamericana). Los colegas que provienen de universidades más continentales piensan que la lectura de los grandes libros es más una afición y que no deberían introducirse en la universidad.

[Min. 13:47] Mi conclusión sobre si en realidad se puede educar el carácter mediante estos textos fundamentales es que sí. Yo creo que hay una necesidad de que los profesores estén familiarizados con este tipo de educación. Por supuesto necesitamos llevar a cabo una mayor investigación sobre cómo funciona exactamente, cuál es el vínculo real entre estos textos y cómo se forma la educación del carácter en la teoría y en la práctica, así como poder medir los resultados de estas investigaciones.

Muchas gracias.


[Traducción del inglés: Ana Fernández Míguez.
Edición y subrayados: José Manuel Grau Navarro].

Edward Brooks sobre los retos en la educación del carácter

Edward Brooks es director ejecutivo del Oxford Character Project. Ha participado en las jornadas sobre la Educación del carácter en la universidad, celebradas en Madrid el 30 de septiembre y 1 de octubre de 2021, organizadas por UNIR y por el ICS (Instituto Cultura y Sociedad) de la Universidad de Navarra. Su ponencia versó sobre Challenges of the Oxford Character Project («Retos del Oxford Character Project). La reproducimos aquí a continuación: en vídeo (primero doblado y luego con el sonido original inglés) y transcrita.


Muchísimas gracias por darme la oportunidad de hablar ante este público tan distinguido de un tema tan importante como es la educación del carácter. Gracias a todos los profesores y a las personas que han estado involucradas en la organización de estas jornadas. Es un auténtico privilegio estar hoy aquí […].

[Min. 1:05] The Oxford Character Project («El proyecto del carácter en Oxford») es un programa que surgió en la Universidad de Oxford en el año 2014 y del que yo soy director desde sus inicios. Me gustaría hablar de sus retos poniéndolos en contexto con otras dos temáticas: el cambio y la oportunidad. Esto lo he sacado de un magnífico libro escrito por Derek Bok, antiguo presidente de la Universidad de Harvard, en donde habla de la educación avanzada en el siglo XXI.

[…].

[Min. 2:30][…] Derek Bok destaca tres retos: división, desorientación y desconfianza.

División: el mundo está masivamente conectado, pero hay gente que se desconecta de esa globalización y se encuentra cada vez más dividida. Un ejemplo es lo que está pasando ahora en el Reino Unido.
Desorientación: causada por el delirante ritmo al que se transforma la sociedad.
Desconfianza: dentro de una misma comunidad, entre individuos.

[Min. 3:10] No todo es negativo. También podemos encontrar oportunidades, sobre todo en nuestro contexto de la educación universitaria. […] Las universidades educan a jóvenes en una fase crucial de su desarrollo. Por eso los profesores tienen una gran oportunidad para generar unas bases sólidas que permitan a los alumnos prosperar en la vida, ayudarles en sus carreras e introducirles en la sociedad.

(Min. 4:09) El primer reto del que me gustaría hablar es sobre la educación del carácter dentro del proyecto de Oxford […]. No cabe duda de que la universidad de Oxford produce pensadores y lideres. Pero ¿produce pensadores sabios y buenos lideres?

[…].

[Min. 5:40] Por supuesto, este problema no es exclusivo del Reino Unido […].  [Min. 6:08] […] Se pueden hacer dos cosas: en primer lugar, podemos investigar y entender qué significa, en la época moderna, educar el carácter en instituciones como las nuestras y desarrollar programas para ello. Con esto en mente, basándonos en investigaciones para entender el carácter, y a través de la iniciativa del liderazgo global, hemos creado grupos de quince estudiantes de posgrado por todo el mundo y les hemos introducido en un curso de siete meses, sobre el liderazgo […].

[Min. 7:00] El segundo reto es el escepticismo, un reto conceptual y práctico al mismo tiempo […]. ¿Qué es la virtud?, ¿qué es carácter?, ¿podemos confiar en cultivar algo que se llama carácter? Tenemos que ser conscientes de todas las reticencias que nos podemos encontrar. Son muchos los autores que se muestran escépticos sobre rasgos consistentes y globales del carácter y no creen que se pueda actuar sobre él. Entonces: ¿deberíamos hacerlo?, ¿podemos hacerlo? Exploramos estas cuestiones como una oportunidad de investigación y nos pusimos a trabajar en tres áreas. [Min. 8:30] Primero, en el desarrollo del carácter en la educación superior. Aquí pensamos en diferentes metodologías prácticas. ¿Cómo se desarrolla el carácter a lo largo del tiempo? A partir de esto diseñado siete estrategias de las que hablaremos más adelante […].

[Min. 9:05] La siguiente área en la que trabajamos fue la de ponernos en contacto con otras instituciones que estuviesen llevando a cabo proyectos similares al nuestro en otras partes del mundo, para hacer de esto una disciplina global. A partir de una conferencia que organizamos en el año 2017 […], hemos trabajado el desarrollo del carácter a través de diferentes disciplinas. Se está llevando a cabo una excelente tarea en la educación del carácter en diferentes lugares, sobre todo en la Universidad de Wake Forest en Carolina del Norte. Christian Miller ya trabajaba en la educación del carácter antes que nosotros, y Nathan Hatch, el antiguo presidente de esa universidad, nos ha apoyado mucho para desarrollar el carácter como un objetivo institucional de las universidades.

[Min. 9:50] Después continuamos con el carácter y el liderazgo. ¿Cómo están relacionados estos conceptos? ¿De qué modo un programa sobre el liderazgo puede educar el carácter? […] Hemos hecho lo posible por trabajar de forma sistemática y rigurosa con los diferentes grupos que forman parte de nuestro proyecto y que han compartido la misma motivación desde el momento en el que se apuntaron. Hemos publicado esos resultados en el Journal for Moral Education el año pasado. Se corresponde con la primera fase de nuestra investigación.

[10:35] Sobre la cuestión de si las universidades deberían cultivar la virtud, la respuesta es que sí. Las universidades están para formar a las personas que estudian en ella. Los espacios físicos, las personas con las que interactuamos…, todo ello nos impacta.

[Min. 11:00] [Cuatro razones por las que cultivar la virtud en las universidades, tomadas de Christian Miller]:

[Min. 11:38] La primera: las aspiraciones de los estudiantes. Los alumnos son conscientes de que las vidas virtuosas son inspiradoras y admirables. A través de nuestra experiencia hemos observado que están ansiosos por formar parte de nuestro programa. Empezamos con pequeñas reuniones para almorzar, animando a los estudiantes a preguntarse sobre sus ideas sobre el carácter y el liderazgo. Rápidamente nos percatamos de que hay muchos más estudiantes interesados en unirse a los programas que estamos desarrollando de lo que inicialmente habíamos pensado y para los que teníamos capacidad. Estos proyectos son largos y extracurriculares y suponen un gran compromiso por su parte, pero aun así los alumnos tienen un interés real por saber quiénes son, en qué se están convirtiendo, qué estructuras hay a su alrededor y dónde están los recursos que necesitan.

[Min. 12:30] A la hora de plantearnos la forma correcta o incorrecta de iniciar esta conversación con nuestros alumnos no creo que debamos decirles lo que tienen que hacer, es necesario presentar una idea de deseos más que de mejora del carácter. Es ahí en donde se abre la gran mayoría de oportunidades de desarrollo.

[Min. 12:45] La segunda razón: es un bien público. Las vidas virtuosas no son simplemente beneficiosas para el individuo; hacen que el mundo sea un lugar mejor para vivir.

[Min. 12:56] La tercera razón es el beneficio personal. Un buen carácter es gratificante.

[Min. 13:00] La cuarta razón es la fe religiosa. Este es un punto muy importante. Muchas universidades son seculares. Hay muchos estudiantes que vienen de diferentes partes del mundo con unas creencias religiosa concretas y que apoyan el florecimiento personal y la formación de carácter.

[Min. 13:28] La quinta razón es el desarrollo del carácter psicológico y social. Están aprendiendo a ser adultos. Este es un momento crucial para el desarrollo del carácter. Es una idea que se refuerza través de diferentes trabajos recientes desde el punto de vista neurocientífico y del desarrollo del cerebro.

[Min. 13:50] La sexta razón es la buena ciudadanía. Las comunidades políticas que están surgiendo necesitan líderes y ciudadanos que ejerzan la virtud del carácter […].

[Min. 13:55] La séptima razón es su desarrollo académico […] y profesional. 

A continuación, les presento las siete estrategias que he mencionado al principio sobre cómo pueden las universidades cultivar el carácter.

[Min. 14:12- 20:12] […]
1. Hábito a través de la práctica. Somos lo que hacemos. La clásica idea de Aristóteles. ¿Cómo podemos ser justos? Pues actuando de forma justa. Al igual que alguien que toca el arpa o que construye casas necesita practicar para conseguir mejorar su técnica, una persona es valiente haciendo cosas valientes. La práctica nos ayuda a aprender y debemos habituarnos a cultivar nuestro carácter.
2. Reflexionar sobre la experiencia personal. Es fundamental para aprender […]. Los estudiantes tienen que aprender a reflexionar sobre su experiencia personal, de forma colectiva e individual.
3. Comprometerse con ejemplos virtuosos. Se han llevado a cabo buenas investigaciones sobre la educación moral. Véanse los estudios teóricos de Linda Zagzebski, de la Universidad de Oklahoma, desde un punto de vista filosófico. Hay también mucha investigación empírica sobre el tipo de modelos que son más relevantes para el desarrollo del carácter. Deben ser imitables, no perfectos […].
4. Diálogo que aumente la alfabetización [la compresión del vocabulario] de la virtud. [Min. 16:33] […] He de decir que nosotros no impartimos un curso filosófico teórico sobre la virtud. Intentamos introducir la teoría suficiente que apoyan los objetivos de desarrollo. Ayudamos a los estudiantes a que vean de dónde viene la teoría, pero intentamos que esta quede en un segundo plano, mientras que los objetivos de desarrollo personal ofrecen a los estudiantes la oportunidad de explorar más, si lo desean. Empezamos con el método socrático. Presentamos la virtud de carácter como tema de debate y suele haber un tímido consenso sobre su importancia. Por ejemplo, si queremos hablar de la gratitud como una virtud del carácter, empezamos a explorar las diferentes lecturas que podamos incluir en la conversación y que resulten útiles y aprovechables para los estudiantes: artículos de opinión, poesía, literatura, etc. Después moderamos un debate empezando con ejemplos de gratitud conocidos, importantes en liderazgo. Luego entramos en temas más profundos. Suelen surgir desacuerdos, pero al mismo tiempo se promueve una atmósfera de seguridad psicológica. Los alumnos se atreven a decir cosas de las que no están muy seguros, pero que creen que es su postura, y se les anima a retar a otros.
5. Ser consciente de las variables de contexto […]. Las diferentes presiones que nos rodean, las diferentes formas en las que las instituciones dan incentivos…
6. Recordatorios morales. [Min. 19:16] Compromisos con nosotros mismos o con otras personas. No vale solo introducir una idea y dejarla ahí, hay que desarrollarla con el tiempo y recordarles a los alumnos cuáles son sus compromisos y sus convicciones.
7. Las amistades de responsabilidad mutua. [Min. 19:30] Aristóteles habla de tres tipos de amistades: amigos de utilidad, como los compañeros de trabajo; amigos de placer, aquellos con los que compartimos intereses; y amigos de virtud, que simplemente están interesados en la prosperidad de una persona. Todos estos tipos de amistad tienen su momento y su lugar […].

Son estrategias sencillas que después integramos en todos nuestros programas de formas diferentes. Esto lo hemos hecho desde nuestros inicios en 2014 de forma consistente. Michael Lamb ha liderado este proyecto. Fue nuestro primer alumno de posdoctorado. Ahora está en Wake Forest.

[Min. 20:30] Pasamos a hablar sobre el tercer reto: la escala. Desde el año 2014 y hasta el 2017, hemos disfrutado enormemente con estos grupos de quince a veinte alumnos. Tuvimos la oportunidad de contar con excelentes ponentes, como Nannel O. Keohane, una teórica política con mucho renombre, que ha escrito sobre liderazgo. Estos grupos pequeños están funcionando muy bien, pero la cuestión es: [Min. 21:20] ¿cómo conseguimos llegar a mucha más gente? Pues a través de las alianzas […]. No podemos llevar a cabo este tipo de proyectos tan ambiciosos solos […].

[Min. 25:52] El cuarto reto, las presiones de la situación. La imagen que acompaña a esto es una sandía cuadrada. Las cultivan dentro de una caja y consiguen esta forma tan curiosa. Y lo que quiero trasmitir con ese ejemplo es que las instituciones en las que crecemos nos van dando forma. Michael Lewis, el famosos periodista financiero, habla de «los riesgos laborales de trabajar en Wall Street» […].

[Min. 26:58] Mientras los universitarios van avanzando en Oxford, están dentro de un entorno maravilloso con diferentes personas, pueden conversar, compartir comidas, generar debates interesantes […]. Pero la realidad es que al final de esta etapa universitaria cada uno se marcha a diferentes partes del mundo y ejercen trabajos diferentes. Abogados, políticos, trabajadores de ONG… Todos estos contextos ya existen, ya tienen unos marcos a su alrededor para darles forma.[…]. Estamos preparando a los estudiantes para el mundo […]. Debemos entender el contexto al que se van a enfrentar los estudiantes y ver cómo podemos ayudarles a que estén preparados.

[…]

[Min. 28:10] El año pasado, con la ayuda de la Fundación Tempelton, empezamos un nuevo proyecto sobre liderazgo, cultura y carácter en cuatro sectores: financiero, tecnológico, legal y empresarial. Contábamos con veinte empresas, todas pequeñas y con sede en el Reino Unido, con las que fuimos estableciendo alianzas. Queríamos explorar, al trabajar con nuestros socios, la importancia en su contexto de las virtudes del carácter y cuáles son las fundamentales que hay que desarrollar. Para conseguir responder a esa pregunta, debemos entender cómo esas empresas pueden ayudar a nuestros estudiantes a forjar las virtudes del carácter.

[Min. 28:55] Empezamos este proyecto a partir de las siguientes preguntas: ¿cuáles son los valores más importantes?, ¿cuál es el papel del carácter en el buen liderazgo?, ¿cómo la moral y el ecosistema intelectual de las organizaciones influye sobre el carácter? […], ¿cómo se desarrolla el carácter en las organizaciones y en la educación profesional?, ¿se analizan  todas las ideas que pueden surgir en una compañía para ayudar a las personas a desarrollarse de forma ética e intelectual para que la empresa funcione bien? [Min. 29:40] Actualmente aún seguimos recolectando datos […].

[Min. 31:05] A través de un estudio longitudinal de diez años realizamos un seguimiento a los alumnos desde su primer año de la carrera para saber cómo estas presiones ambientales les han afectado y cómo podemos nosotros ayudarles a vivir bien y continuar el crecimiento que empezaron en su vida universitaria o quizás antes. Seguimos trabajando para medir de forma empírica el desarrollo del carácter antes y después a través de estudios longitudinales y programas específicos. […] El Oxford Internet Institute y Grant Blank nos han ayudado mucho en este sentido.

[Min. 31:50] Finalmente, el quinto reto […] El reto del covid-19, que ha supuesto un gran desafío para la educación superior. […] En Oxford toda la docencia ha sido online […]. [Min. 32:30] Tuvimos que trabajar con todos nuestros grupos de forma online y ver cómo evolucionaban y si el aprendizaje que había funcionado tan bien en el ambiente offline podía ser replicado en el online. Lo hicimos a través de un programa híbrido llamado Global Leadership Challenge. Lo creamos con la Universidad de St. Gallen, que a lo largo de cincuenta años ha tratado el liderazgo intergeneracional en temas importantes. [Min. 33:00] Se trata de ayudar a las nuevas generaciones en un tiempo clave y difícil ya que la sociedad está reinventándose […]. [Min. 33:30] Unimos las ideas de carácter y desarrollo de líderes responsables en un programa de una semana de duración […]. Los estudiantes se adhirieron, algunos de forma presencial en Oxford y St. Gallen, otros desde diferentes partes del mundo de forma virtual […].


[Traducción del inglés: Ana Fernández Míguez. Edición y subrayados: José Manuel Grau Navarro].

Álvaro Lleó: «Tu & Co, un programa de mentoría basado en el desarrollo de competencias»

Álvaro Lleó es profesor de dirección de personas en Tecnun-Escuela de Ingeniería (Universidad de Navarra). Ha participado en las jornadas sobre la Educación del carácter en la universidad, celebradas en Madrid, con la ponencia «Tu & Co, un programa de mentoría basado en el desarrollo de competencias», que reproducimos a continuación: en vídeo y transcrito.


Voy a hablar sobre la experiencia del Programa Tu&Co que desarrollamos en la Universidad de Navarra.

[…]

[Minuto 9:05] Aquí les muestro la web de la Universidad de Navarra que habla de su proyecto educativo. Tal y como dice el rector, Alfonso Sánchez-Tabernero: «Queremos que nuestros estudiantes tengan una experiencia formativa transformadora, que no solamente tengan una formación intelectual buena, sino que, en la medida de sus posibilidades y deseos, los años universitarios les permitan crecer como personas».

En la Universidad de Navarra el sistema de mentoring es uno de los tres pilares básicos con los que desarrollamos el proyecto educativo, junto con la docencia y la investigación. Es obligatorio para los profesores, mientras que para los alumnos es optativo.

[Minuto 9:50] ¿Cuáles son los elementos básicos de la educación del carácter? […]. Yo considero que son tres:

  • Un entorno que facilite que la gente crezca y se cuestione cosas.
  • El contenido de las clases: asignaturas que ayuden a los alumnos a reflexionar no sombre la materia que se esté impartiendo, sino sobre su propia vida.
  • La interacción personal uno a uno para poder ir concretando las necesidades de cada estudiante, respetando por supuesto la libertad.

[Minuto 10:30] El programa Programa Tu&Co surgió porque nos encontramos con un problema: muchos profesores a los que les encantaba el proyecto no se sentían capacitados para hacerlo, consideraban que no tenían unos conocimientos especiales, y con bastantes alumnos es muy complicado dar el salto de lo académico a lo personal.

[…]

[Minuto 16:20] Pablo Cardona, actual decano de la Facultad de Economía de UNIR, escribió hace un tiempo un libro en donde define las competencias como «comportamientos observables y habituales que facilitan el desarrollo de una determinada función».

[Minuto 16:40] A nosotros nos gustó esta definición por tres razones:

  • Si las competencias son comportamientos eso quiere decir que se pueden desarrollar.
  • Si las competencias son observables quiere decir que se pueden evaluar.
  • Si las competencias son habituales quiere decir que son estables, no son comportamientos esporádicos.

[Minuto 17:00] Uno puede decir que esta definición de competencia tiene una orientación profesional, pero si la función de la que estamos hablando es el gobierno de la propia vida, ahí ya nos estamos orientando hacia la educación del carácter. Otro de los aspectos que analizamos en este programa es hasta qué punto esto puede ayudar a la empleabilidad del estudiante. Aun así, nuestro foco principal es cómo facilitar el desarrollo y el crecimiento personal del estudiante.

[…]

[Minuto 19:44] Me gustaría comentar el contenido del programa a través de cinco aspectos, que considero cruciales para no perder de vista cómo podemos ayudar a nuestros estudiantes en su crecimiento y desarrollo personal en la etapa universitaria.

  • Convencimiento personal de que cualquier persona puede mejorar.
  • Que el mentor se ilusione y que nosotros nos ilusionemos por intentar ayudar a nuestros estudiantes a que crezcan.
  • Fijarse en sus fortalezas y en sus virtudes más que en sus carencias y debilidades.
  • Implicación en un camino que en ocasiones puede resultar arduo pero que vale la pena.
  • Ser conscientes de que el alumno es el protagonista de su desarrollo personal. Es él quien debe enfrentarse a la realidad de su vida y tomar decisiones que le permitan crecer.

[Minuto 22:19] ¿Cuál es el contenido concreto del programa de mentoring? […]. Comenzamos con las competencias. Nosotros empezamos con veinticinco y rápidamente nos dimos cuenta de que esto resultaba demasiado ambicioso, redujimos a dieciocho, pero finalmente nos paramos en doce, que a su vez están clasificadas en tres grandes áreas.

  • Competencias interpersonales
  • Competencias de eficacia personal
  • Competencias de autogobierno que están muy relacionadas con las cuatro virtudes cardinales. Las hemos puesto como últimas a propósito porque consideramos que son básicas para poder desarrollar el resto. Es muy difícil trabajar en equipo si no hay equilibrio emocional, la gestión de conflictos resulta complicada si no se posee un mínimo de integridad.

[…]

[Minuto 25:56] A cada estudiante que participa en el programa le enviamos cuatro cuestionarios: uno para una autoevaluación de competencias y tres para que elija a personas que él conozca bien y que realicen una evaluación externa. Esto es una especie de radiografía de cómo somos. Tú crees que eres una forma determinada y otras personas no, por eso es fundamental que sea el propio estudiante quien escoja a los evaluadores externos para que los resultados sean más impactantes.

[Minuto 27:34] Cuando entregas los resultados como mentor lo mejor que puedes hacer es callar y observar como el estudiante va reflexionando sobre su evaluación. De un modo bastante sencillo esta permite que el estudiante vaya entrando en el autoconocimiento. A partir de ahí el programa de mentoring tiene tres grandes fases: evaluación, diagnóstico y plan de mejora.

[Minuto 29:00] En la segunda fase, ayudamos al estudiante a que vaya analizando los resultados y conociéndose mejor. Desde el punto de vista de tu autoevaluación, ¿cuáles son sus fortalezas y debilidades? Y lo mismo desde la evaluación externa. ¿Podría automatizarse este proceso? No sería complicado, pero yo creo que lo interesante no es lo que sale en el papel sino lo que va pasando por la mente del estudiante a medida que va rellenando esos apartados.

[Minuto 30:40] Una vez hemos identificado las competencias sobre las que vamos a trabajar, las que se puede priorizar, empezamos a desarrollar nuestro plan de mejora, un plan de acción que sea medible, alcanzable, realista, especifico y susceptible de seguimiento.

[Minuto 31:26] Otro de los puntos fuertes es que de cada una de las competencias desarrollamos una guía de trabajo para facilitar el diseño de este plan de mejora, integrando la experiencia del sentido común tanto de profesores como estudiantes. Cada guía de trabajo tiene seis apartados: definición de la competencia, comportamientos característicos, manifestaciones conductuales que demuestran que vas bien en esa competencia, síntomas de carencia, preguntas para reflexión, sugerencia concreta de mejora y recursos (aquí publicamos artículos, videos, libros, películas y ofrecemos herramientas concretas para aquellas competencias que lo necesiten)

[Minuto 32:39] ¿Que otro aspecto me atrevería a afirmar que es fundamental? Pues cómo son las conversaciones entre el profesor y el estudiante. El gran reto que tenemos es mover a la acción. ¿Cómo conseguimos que el estudiante salga de esta conversación distinto a como ha entrado?, ¿cómo conseguimos que el estudiante salga con mayor nivel de autoconocimiento?, ¿cómo conseguimos que el estudiante salga ilusionado por querer mejorar?, ¿cómo conseguimos que el estudiante sepa cómo puede llevar esto a la práctica? Una tendencia bastante general es que el profesor tiende a decir tú, lo que tienes que hacer es…, cuando lo realmente interesante es el método socrático; intentar escuchar, comprender y saber hacer preguntas que de algún modo incomoden, que hagan pensar al estudiante.

[…]

[Minuto 35:45] Uno de los grandes retos es cómo medir la eficacia del programa. Hoy en día, con dos indicadores que son más cualitativos que cuantitativos. El primero es el grado de satisfacción del estudiante y del profesorado y el segundo el nivel de confianza, o en algunas ocasiones de amistad, que se genera entre un profesor y un estudiante. Cuando hay confianza, considero que facilita el crecimiento personal y que es más difícil que haya aspectos negativos.

[Minuto 37:32] Otro de los retos es cómo podemos escalar este programa. Nosotros hicimos una prueba en la Escuela de Ingeniería, salió bien y entonces lo escalamos a toda la universidad. La Universidad de Navarra tiene 12.000 estudiantes. Es un programa optativo, pero tiene que estar accesible para cada uno de ellos. No soy consciente del número de profesores de la universidad, pero también debe ser accesible a ellos.

[…].

Muchas gracias.


[Texto transcrito por Ana Fernández Míguez y extractado y editado por José Manuel Grau Navarro. Se señala el minutaje respecto del vídeo. Los subrayados son nuestros].


 

 

Emma Cohen de Lara: «Los grandes libros educan el carácter»

Para educar el carácter hay que «percibir los sentimientos, preocupaciones e ideas de los estudiantes». Emma Cohen de Lara, profesora titular de Teoría Política en la Amsterdam University College (AUC) y promotora de The Association for Core Text and Courses (Asociación para Textos y Cursos Troncales), considera decisivo que «las universidades cuenten con los espacios y el tiempo necesarios para poder reflexionar sobre estos temas con el alumnado». Ha descrito sus puntos de vista  en una mesa redonda durante las jornadas sobre Educación del carácter en la universidad (de 31-09-21 al 1-10-21), promovidas por UNIR y por el Instituto Cultura y Sociedad (ICSI) de la Universidad de Navarra.

En conversación con Nueva Revista, señala: los grandes libros de la literatura, de la filosofía y de la historia propician que «los universitarios se planteen cuestiones importantes para la vida». Cohen de Lara imparte un curso Sobre la amistad, «un tema fundamental para los jóvenes». Leen a clásicos de la filosofía, como Platón y Aristóteles, pero también relatos de ficción. «En las novelas es más fácil conseguir esa asociación con el carácter a través de la empatía por lo que le sucede al personaje». Una de las novelas que utiliza para ello es Cry, The Beloved Country, escrita por Alan Paton, y que trata de la amistad justo en un lugar históricamente complejo: Suráfrica.

Esta docente holandesa valora mucho el papel ejemplar del profesor: «Si dedico tiempo a mis estudiantes, si, digamos,  respondo a los emails a conciencia y puntualmente, les estoy dando pautas de cómo deben proceder, con la fe de que observen e imiten ese comportamiento». El objetivo es pasar de la educación del carácter desde el punto de vista «intelectual» a una experiencia «mucho más enriquecedora: la amistad entre el profesor y el alumno y entre estudiantes».

Pero no hay que desdeñar solo «lo intelectual». Los grandes libros abren horizontes «que pueden ayudar a educar el carácter». Para avanzar en esta dirección, propone «la creación del vocabulario de las virtudes», actualizado a las condiciones de nuestro mundo. A la vez, encarece descubrir la esperanza porque, «por lo menos mis alumnos en Ámsterdam, sienten mucha inseguridad, no saben qué quieren hacer con su vida». Ella les anima a que aprovechen los fracasos «para reflexionar» y «crecer como personas». Visto desde otra perspectiva: «En las universidades hay que buscar el equilibrio entre la excelencia académica de los alumnos y los errores que pueden resultar beneficiosos».

Flynn Cratty: «La educación del carácter integra los estudios con la vida real»

Flynn Cratty es director asociado del Human Flourishing Program de la Universidad de Harvard. Su institución investiga sobre lo que Aristóteles llamaba «vida lograda», en griego, eudaimonía (εὐδαιμονία). Ha participado en las jornadas sobre la Educación del carácter en la universidad, celebradas en Madrid, con la ponencia How Do You Teach a University to Flourish? («¿Cómo se enseña que una universidad prospere?»).

—¿Qué es la educación del carácter?
—Parte de la educación de la persona. El objetivo de la mayoría de los alumnos que estudian en la Universidad de Harvard es conseguir un buen trabajo, pero también queremos que desarrollen sus habilidades para razonar éticamente, que piensen en problemas moralmente complejos, que muestren valentía, autocontrol, respeto y afecto. La educación del carácter es un enfoque educativo que busca integrar los estudios con la vida real. Deseamos que nuestros alumnos prosperen también como personas cuando salgan de la universidad.

—¿Cómo puede la universidad contribuir a la educación del carácter? 
—A muchas universidades les resulta difícil hablar de la educación del carácter. Puede ser porque se cuestionan que los profesores universitarios sean las personas adecuadas para llevar a cabo esa tarea. Ciertamente no lo pueden hacer solos. Hay muchos factores que contribuyen a la educación del carácter: los padres, la comunidad, las instituciones religiosas. Pero en las universidades, centros donde los eruditos investigan, existe la particular capacidad de introducir a los alumnos en la gran tradición humana de reflexionar sobre el carácter y la virtud.

—¿Es el buen ejemplo el mejor educador del carácter? 
—Yo pienso que sí. Sospecho que en algunas disciplinas más que en otras. Hay una serie de materias técnicas como las matemáticas o la física en donde las respuestas son las que son y están bastante distanciadas del carácter de la persona que imparte esas materias. No creo que todos los profesores deban ser ejemplos irrepetibles de moralidad, pero sí considero que podemos invitar a los alumnos a reflexionar sobre nuestras tradiciones éticas para que podamos llegar a vivir una vida más significativa.

—¿Se puede educar el carácter sin cercanía o sin amistad sincera?
—El papel de la amistad en la educación del carácter es fundamental. No creo que mucha gente realmente lo eduque exclusivamente a través de la lectura o escuchando ponencias. Aristóteles hablaba de amistades de virtud, en las cuales un amigo reconocía la virtud en el otro. Es algo a lo que podríamos aspirar. La mayoría de nosotros, si reflexionamos sobre las razones por las que nos hemos convertido en las personas que somos, inmediatamente pensamos en personas de nuestro círculo más cercano. Considero, no obstante, que hay algunas cosas que aprendemos mejor en comunidad. Creo que los profesores pueden intentar crear estas comunidades en sus aulas.

 

«En las universidades existe la particular capacidad de introducir a los alumnos en la gran tradición humana de reflexionar sobre el carácter y la virtud»

«Una de las mejores maneras de leer es entender el pasado como una conversación todavía en marcha»

«Hay algunos rasgos del carácter que ayudan más en ciertas profesiones, como por ejemplo en las relacionadas con las ciencias de la salud»

«El fracaso puede ser también una oportunidad»

«Los mejores lideres se reconocen como servidores»

 

—¿Cuál es el papel de la lectura en la educación del carácter?
—De los libros hemos heredamos el legado del pasado. Nadie, de forma realista, puede posicionarse desde cero hasta el conocimiento completo de la virtud o del carácter. Debemos aprovecharnos de todo aquello que fue pensado y enseñado a lo largo de los siglos. Una de las mejores maneras de leer es entender el pasado como una conversación que todavía está en marcha, darnos cuenta de que hay diferentes voces y perspectivas. A medida que vamos leyendo y enseñando estamos al mismo tiempo asimilándolas.

—¿Es necesario un carácter especial dependiendo de los estudios o las profesiones?
—Sí que considero que hay algunos rasgos del carácter que ayudan más en ciertas profesiones, como por ejemplo en las relacionadas con las ciencias de la salud, en donde el carácter compasivo o el afectivo son particularmente importantes. Pienso que hay algunos atributos base probablemente necesarios en todas las profesiones. En el ámbito universitario, la valentía, la perseverancia o la abnegación pueden ser de las virtudes más importantes.

—¿Aprendemos del fracaso? ¿Cómo debemos manejar el fracaso?
—Es importante pensar sobre cómo debemos tratar el fracaso. Es agradable considerar que tanto nuestra vida como nuestros estudios sean una cadena de éxitos, pero sabemos que no funciona así. El fracaso puede ser también una oportunidad. En muchas ocasiones nos permite reconsiderar decisiones que hemos tomado o suposiciones que hemos hecho. Puede que nos hagan reflexionar sobre nuestro propio carácter.

—Los dirigentes, ¿deberían ser humildes? 
—Es esencial que un líder sea humilde. Debe poseer un tipo especial de seguridad en sí mismo, una visión moral singular para ser capaz de gobernar a un grupo de personas. Los mejores lideres se reconocen como servidores. Son conscientes de que no tienen todas las respuestas, y siempre se rodearán de personas expertas y sabias que les ayuden en el desempeño de su tarea, para hacerla de la mejor forma posible.


[Las respuestas han sido editadas por el entrevistador para la versión de arriba en español, a partir del total de la conversación recogida en vídeo, y de la traducción de las respuestas realizada por Ana Fernández Míguez].

Edward Brooks: «Las universidades pueden ayudar a desarrollar virtudes morales y cívicas»

Edward Brooks es director ejecutivo del Oxford Character Project. Ha participado en las jornadas sobre la Educación del carácter en la universidad, celebradas en Madrid el 30 de septiembre y 1 de octubre de 2021, organizadas por UNIR y por el ICS (Instituto Cultura y Sociedad) de la Universidad de Navarra. Su ponencia versó sobre Challenges of the Oxford Character Project («Retos del Oxford Character Project). Antes, respondió a las preguntas de Nueva Revista en este vídeo:

 

Edward Brooks precisó más aún posteriormente por escrito su mensaje. Lo ofrecemos aquí, traducido y en versión original:

—¿Qué entiende usted por «educar el carácter»?
—La educación del carácter es el esfuerzo deliberado para cultivar las virtudes del carácter, es decir, una disposición profunda de la personalidad humana que puede ser desarrollada a lo largo del tiempo, que se manifiesta en actos y que es el corazón de lo que significa vivir una vida próspera. Es posible diferenciar entre diferentes categorías de virtudes: virtudes intelectuales, como tener una mente abierta, humildad intelectual y curiosidad para la búsqueda de conocimiento y entendimiento; virtudes morales como la integridad, la humildad, la valentía y la esperanza, que son centrales para entender lo que significa vivir bien y hacer el bien en el mundo. En gran medida la educación se centra en la adquisición de conocimiento y habilidades prácticas. La educación del carácter la completa poniendo el foco no solo en lo que los estudiantes saben y hacen, sino también en quién se convierten.

[Respuesta original en inglés] Character education is the deliberate effort to cultivate virtues of character – deep dispositions of human personality that can be developed over time, are manifested in action, and are at the heart of what it means to live a flourishing life. It is possible to distinguish between different categories of virtues: intellectual virtues such as open-mindedness, intellectual humility, and curiosity relate to the pursuit of knowledge and understanding; moral virtues such as integrity, humility, courage, and hope are at the heart of what it means to live well and do good in the world. Much education focuses on the acquisition of knowledge and practical skills. Character education completes the picture of a rounded education, placing the focus not only on what students know and do but who they become.

—¿Cómo puede la universidad contribuir a la educación del carácter?
—El carácter se desarrolla a lo largo del tiempo y se moldea con los hábitos vitales, con la gente que nos rodea, con las historias que contamos y con los espacios que habitamos. Es personal pero también social y crece dentro de las instituciones, que influyen en la formación. Esto es particularmente cierto para las centros académicos como pueden ser las universidades, donde el enfoque se sitúa en ayudar a los estudiantes a ser conscientes de su potencial y contribuir con sus vidas de una forma positiva a la sociedad. Las universidades pueden ayudar a los estudiantes a desarrollar virtudes morales y cívicas (que son necesarias para cumplir un papel como ciudadanos y líderes en las sociedades democráticas) por medio de la enseñanza y a través de programas extracurriculares, tutorías y los modelos y prácticas de las culturas institucionales.
The Oxford Character Project y Jubilee Centre for Character and Virtues  (Universidad de Birmingham) han publicado un documento marco para la educación del carácter en las universidades. Este documento brinda unos principios fundamentales para el desarrollo del carácter en la educación superior y dialoga con algunos de sus retos. Si la educación del carácter es importante en las universidades, el preparar a los estudiantes para el trabajo y la vida lo es también para subrayar que los universitarios son adultos y deberían ser libres de elegir de forma crítica cómo quieren alcanzar ese desarrollo del carácter: «El carácter puede ser mejorado (por ejemplo, a través de modelos a seguir) y enseñado en las universidades, pero su perfección debería ser buscada por los propios alumnos».
La sabiduría práctica, la metavirtud que incluye el juicio para saber cuál es la mejor forma de actuar en contextos específicos, es clave para la educación del carácter en el ámbito universitario. Se desarrolla por la experiencia; implica evaluar la importancia práctica de los valores que hay que utilizar, las emociones y el rumbo para distinguir y perseguir aquello que es correcto y bueno. La sabiduría práctica es el corazón de ese tipo de desarrollo de carácter autoguiado, que concuerda con que sean los propios estudiantes los que tomen las riendas de su propósito y de su lugar en el mundo.

[Respuesta original] Character develops over time and is shaped by the patterns of life, the people around us, the stories we tell and the spaces we inhabit. It is personal but also social, and is developed within institutions, which have a formative influence. This is particularly true for educational institutions, such as universities, where there is a focus on helping students to fulfil their potential and make a positive contribution to society through their lives. Universities can help students to develop intellectual, moral and civic virtues (those needed to fulfil a role as citizens and leaders in democratic societies) through teaching, extracurricular programmes, personal coaching, and the patterns and practices that constitute institutional cultures.
The Oxford Character Project and Jubilee Centre for Character and Virtues have published a framework for character education in universities, which lays out key principles of character development in higher education and engages with some of the challenges. If character education is important at universities, equipping students for work and life it is also important to emphasize that university students are adults and should be free to critically decide how they pursue the development of character. As we put it in the framework: “character can be caught (e.g. through role-modelling) and taught at universities, but it should ultimately be sought by students themselves.” Practical wisdom, the meta-virtue that involves judgment of the best course of action in specific contexts is key to character education at the university level. Developed through experience, it involves assessing the practical importance of competing values, emotions, and courses of action to discern and pursue what is right and good. Practical wisdom is at the heart of the kind of self-guided character development that accords with students taking ownership of their purpose and place in the world.

¿Se necesita un carácter especial para según qué estudios o profesiones?
—El buen carácter es fundamental para el bienestar de los individuos y de la sociedad, pero también tiene una importancia particular en algunas profesiones, es decir, hay que considerarlo cuando se forma a la gente para esas profesiones. Por ejemplo, perculiaridades de carácter se imbrican en campos como la enseñanza, la medicina y el derecho. También añadiría el mundo de los negocios. Aquí hay un creciente énfasis en el fin social de las empresas, más allá de conseguir beneficios, y en los valores y comportamientos que permiten que las organizaciones prosperen.
Sin embargo, mientras que hay razones de peso para centrarse en el cultivo de virtudes de carácter específicas para la práctica profesional en determinados grados y programas vocacionales, el carácter no es solo instrumental, sino intrínsecamente valioso. Las virtudes del carácter no son solo atributos de un buen abogado, doctor, profesor, contable, soldado, etc. Son cualidades humanas con un componente medular para el bienestar del individuo y de la sociedad.

[Respuesta original] Good character is fundamental to the well-being of individuals and society but it also has a particular importance in certain professions and the education that is needed to prepare people for them. For example, characterological concerns are woven into the nature of teaching, medicine, and law. I would also add business, where there is an increasing emphasis on the social purpose of firms beyond making a profit and on the values and behaviours that enable organisations to flourish.
However, while there is good reason to focus on the cultivation of specific character virtues for professional practice in vocational degree programmes, character is not only instrumentally but intrinsically valuable. Character virtues are not only the qualities of a good lawyer, doctor, teacher, accountant, soldier etc. they are qualities of human life that are a core component of human well-being and the well-being of society.

—¿Cuál es la misión de la universidad?
The Oxford Character Project ha analizado recientemente las declaraciones de misión de todas las grandes instituciones académicas en el Reino Unido. Hay tres temas prominentes en lo que las universidades describen como su razón de ser: promover el conocimiento a través de la investigación, proporcionar una educación de alto nivel y tener un impacto positivo en la sociedad. Términos como «prosperidad», «florecimiento» y «bienestar» son comunes a estudiantes, personal y contribución de las universidades a la sociedad en sentido amplio. Cuando se trata del fin último de la educación que ofrecen, las universidades normalmente señalan «las capacidades del graduado» o «las habilidades del siglo XXI». Tanto capacidades como habilidades enfocan significativamente al carácter, a las cualidades de la mente y de la vida que ayudarán a los estudiantes a vivir bien y hacer el bien en el mundo.

[Respuesta original] The Oxford Character Project recently analysed mission statements for all the higher education institutions in the UK. Three themes are prominent as universities describe their reason for existence: furthering knowledge through research, providing higher-level education, and impacting society for good. Terms such as “thriving”, “flourishing”, and “well-being” are common, in relation to students, staff, and the contribution of universities to society more widely. When it comes to the overall purpose of the education they offer, universities often speak of “graduate attributes” or “twenty-first century skills”. A significant focus of these is character – the qualities of mind and of life that will help students to live well and do good in the world.


[Traducción y edición: José Manuel Grau Navarro]

Brendan Case: «Ser profesor implica atraer al estudiante a perseguir una pasión común»

Brendan Case es director asociado de investigación del Human Flourishing Program de la Universidad de Harvard. Ha participado en las jornadas sobre la Educación del carácter en la universidad, celebradas en Madrid el 30 de septiembre y 1 de octubre de 2021, organizadas por UNIR y por el ICS (Instituto Cultura y Sociedad) de la Universidad de Navarra. Su ponencia versó sobre Love Builds Up: Positive Epidemiology on Education for Virtue («El amor edifica: epidemiología positiva para la educación en la virtud»). Antes, conversó con Nueva Revista.

—¿Qué entiende usted por «educar el carácter»?
—Es una expresión muy general que engloba una gran variedad de intervenciones para formar la fibra moral. Puede ser un programa que asigna un tutor a un estudiante, donde comparten comidas y conversaciones y hay una relación personal profunda. Pueden ser intervenciones cortas, altamente expansibles, pero con menos impacto, como conferencias online u otros contenidos. En la educación del carácter hay muchas posibilidades para combinar elementos.

—¿Cómo puede la universidad contribuir a la educación del carácter?
—Cuanto más se interactúe con una persona, mayor será la posibilidad de afectar su carácter. No somos solo entes intelectuales. Somos seres con cuerpo y alma, con costumbres y deseos, que nos relacionamos a través de redes personales. Por supuesto: la idea clásica universitaria en donde el alumno vive en el campus y mantiene una estrecha relación con sus profesores o tutores proporciona la versión formativa más estimulante. Las universidades online, que son obviamente nuevas dentro de la historia de la educación, nos ofrecen otros estilos porque una gran parte de nuestra vida ya está en internet. La gran mayoría de nosotros disponemos de un smartphone que llevamos siempre encima y que está permanentemente conectado a internet. Una parte aún sin explorar de la educación del carácter son las intervenciones transmitidas a partir de plataformas online y conectadas ininterrumpidamente con los usuarios. Creo que ya existen aplicaciones que desarrollan algunos aspectos que tienen que ver con el bienestar mental: envían recordatorios para ser agradecidos, pausar, meditar, rezar… Hay muchas posibilidades creadas por estos dispositivos aún por explorar. Estoy muy interesado en saber qué lograrán.

—¿Es el buen ejemplo el mejor educador del carácter?
—¿La función primordial de un profesor consiste en convertirse en la versión ejemplar de aquellas virtudes que él espera inculcar en sus alumnos? Yo considero que no. Si esto fuera así supondría una carga extremadamente pesada para él. Su responsabilidad profesional es enseñar, ser un experto, digamos, en literatura española, teología o filosofía. Los profesores, en el curso del desempeño de sus funciones, pienso que han de intentar dejar huella en la vida de sus alumnos a través de modelos que ellos mismos imitan. Hay un maravilloso poema de Rilke que habla del torso sin cabeza de Apolo, la escultura que se encuentra en los museos vaticanos. Rilke plasma su impresión al ver la escultura por primera vez, una pieza de la antigua Roma. Termina con el siguiente verso: Du mußt dein Leben ändern («Tienes que cambiar tu vida»). Eso de alguna manera es una parte profundamente importante de la experiencia de un profesor. Mostrar a sus alumnos una gran obra, ya sea de literatura, arte o filosofía, y explicarles que les ofrece una aspiración vital, de lo que su vida podría llegar a ser, y animarlos a conseguirlo. Sócrates nunca afirmó ser sabio, pero amaba el conocimiento, y animaba a otros a perseguirlo con él. Considero que esto, en su mejor versión, es lo que implica ser un profesor: atraer al estudiante a perseguir una pasión común.

—¿Cuál es el papel de la lectura, si lo tiene, en la educación del carácter?
—Me parece importante antes reconocer cuáles son los límites de lo que se puede conseguir en la educación del carácter a través de las artes liberales, y esto lo digo como humanista completamente comprometido en hacer llegar a mis alumnos las grandes obras de filosofía, teología y literatura. Hay un dato interesante sobre nosotros y es que somos capaces de absorber y admirar grandes obras sin ser, aparentemente, transformados por ellas. Todos los comandantes y generales nazis habían tenido una educación clásica de primera línea. Esto es obviamente un ejemplo extremo. Pero no es difícil encontrar a personas profundamente cultas y al mismo tiempo inmorales. Debemos tener muy claros los límites a la hora de transmitir a los alumnos las enseñanzas de Homero, Dante, Dostoyevski o quien sea. Los harán más listos o más cultos, pero no tienen necesariamente por qué mejorar su carácter. Creo que necesitamos un objetivo más modesto de lo que podemos conseguir con este tipo de lecturas. Yo lo expresaría de la siguiente manera, y ya aludí a ello en parte en una de mis respuestas anteriores: intentaría ofrecer una versión de lo que la vida podría llegar a ser, procuraría ensanchar los horizontes gracias a la lectura de grandes obras, especialmente del pasado. Leer una obra escrita hace dos mil años es muy parecido a viajar a un país extranjero. De repente eres consciente de una gran variedad de posibilidades que nunca habías considerado. La literatura de ciencia ficción lo haría también, por supuesto, pero es un poco más difícil y por eso leemos libros de personas que ya no están entre nosotros. Este es un aspecto enormemente poderoso de la literatura: la capacidad que tiene de abrirte los ojos, de ofrecerte una visión a la que puedas aspirar. El hecho de que te encuentres con esta visión no quiere decir que automáticamente te transforme, pero te ofrece la posibilidad. Te cuestionas a ti mismo: ¿por qué no soy así?, ¿por qué no personifico la concepción de Aristóteles del hombre magnánimo? A partir de ese momento estas preguntas forman parte de mi vida. Si no hubiese leído a Aristóteles no tendría estos pensamientos. La lectura puede ser una profunda fuente de cambio, un catalizador si se cumplen otras condiciones, pero por sí sola no creo que transforme.

«No es difícil encontrar a personas muy cultas y al mismo tiempo inmorales»

«La lectura puede ser una profunda fuente de cambio, un catalizador si se cumplen otras condiciones, pero por sí sola no creo que transforme»

«La universidad existe para la verdad, para acercar los alumnos a ella y animarlos a buscarla»

 

—¿Qué virtudes intelectuales y morales se requieren para la vida académica?
—En primer lugar, la verdad, que en el fondo es para lo que la universidad existe, para acercar a los alumnos a esa verdad y animarlos a buscarla. Después, la sinceridad. Hay mucha evidencia empírica que demuestra que es una virtud de la cual, hoy en día, hay una carencia importante en la mayoría de los estudiantes universitarios, particularmente en los Estados Unidos, pero podría asumir que en otros lugares también. Hacer trampas o copiar es un gran problema para los instructores. Hay que pensar en formas de cultivar la honestidad en nuestros estudiantes. Es crucial para nuestro trabajo como profesores, pero también para nuestros alumnos, que van a salir al mundo y que tendrán las mismas tentaciones de deshonestidad en su vida profesional o personal. La humildad intelectual es tremendamente importante, sobre todo en instituciones de elite, donde la gente suele tener un concepto alto de sí mismo. Finalmente, la studiositas, una virtud mencionada por los antiguos escritores clásicos y medievales: el deseo solo del conocimiento bueno y útil para uno. Es una virtud muy importante, de la que ni siquiera poseemos un vocabulario adecuado para describirla y adquirirla. La habilidad de preguntar y responder con integridad a preguntas como: ¿por qué estas estudiando esta asignatura?, ¿por qué quieres saber esto? ¿qué vas a hacer con esto una vez que lo sepas? Son cuestiones parecidas a las se formulan a los investigadores en las juntas institucionales universitarias, a los  que se les interpela, digamos, con un: «¿Deberías realizar experimentos de terapia de electrochoque en niños pequeños?». Verdad, sinceridad, humildad, studiositas:  estas son las virtudes que agruparía como las más importantes para todos aquellos que nos encontramos en el mundo académico, y que debemos aspirar a cultivar tanto en nosotros mismos como en nuestros alumnos.


[Las respuestas han sido editadas por el entrevistador para la versión de arriba en español, a partir del total de la entrevista recogida en vídeo, y de la traducción de las respuestas realizada por Ana Fernández Míguez].