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Ver productosEn este artículo se analiza el papel de los Campus de Excelencia Internacional (CEI) como instrumento para la dinamización de las interacciones público-privadas de innovación y desarrollo tecnológico. Desde su creación los CEI han sido protagonistas activos en el fomento de la interacción de las universidades con el entorno empresarial con el objeto de crear ecosistemas de innovación en sectores estratégicos.
Los CEI han participado activamente en el desarrollo de una cultura emprendedora en la comunidad universitaria que ha permitido en muchos casos el crecimiento y consolidación de nuevas empresas basadas en tecnologías y conocimientos desarrollados en el entorno universitario. No obstante, esta herramienta que tanto interés suscitó en sus comienzos no ha sido adecuadamente financiada en los últimos años y necesita un mayor apoyo en el futuro.
Los Campus de Excelencia Internacional se crean desde la iniciativa Estrategia Universidad 2015, donde la mejora y la excelencia del entorno social y empresarial de las Universidades en España se revela como factor clave para el desarrollo socioeconómico y tecnológico del país. Es importante indicar que la tercera misión de la universidad después de la docencia y la investigación es la transferencia de conocimiento al sector productivo y la generación de impacto socio-económico en el entorno (Ley 14/2011 de la Ciencia, la Tecnología y la Innovación), por tanto, los Campus de Excelencia Internacional serían el instrumento idóneo para generar polos de innovación y conocimiento en torno a las universidades. Las universidades no son solo unidades de formación o conocimiento, sino que son agentes de crecimiento de la región donde se ubican. Los pilares básicos de los Campus de Excelencia Internacional han sido la agregación, especialización e internacionalización. La dotación económica total del programa CEI ha ascendido a unos 187 millones de euros entre los años 2011-2015 y no habiendo habido dotación en los últimos cuatro años.
La participación de los proyectos en el programa CEI se ha realizado por concurrencia competitiva donde se definieron en la convocatoria tres modalidades de participación: proyectos CEI (globales), capaces de competir con los mejores proyectos CEI a nivel internacional; proyectos CEI de ámbito regional, que no poseen amplias posibilidades de competir con otros CEI a nivel internacional pero resultan los mejores promotores regionales y proyectos prometedores, obteniendo estos proyectos una evaluación positiva pero sin ser seleccionados por la Comisión de Evaluación Internacional. Solo forman parte del grupo Campus de Excelencia Internacional los proyectos CEI globales y los proyectos CEI de ámbito regional.
En la siguiente tabla se enumeran todos los Campus de Excelencia Internacional españoles (37 en total) presentados al programa en las sucesivas convocatorias y reconocidos, así como sus áreas temáticas.
Fuente: Elaboración propia
| Convocatoria 2009 | Título del CEI | Área Temática del Campus |
| CEI09-0005 | Campus de Excelencia Agroalimentario (cei-A3) | Agroalimentación |
| CEI09-0006 | BKC Barcelona Knowledge Campus | Ciencias de la vida; ciencias sociales y tecnologías |
| CEI09-0011 | Cantabria Campus Internacional | Agua y Energía; Biomedicina y Biotecnología; Banca, Finanzas y Actividad Empresarial y Patrimonio y Lengua |
| CEI09-0019 | Campus Moncloa: la energía de la diversidad | Cambio Global y Nuevas Energías; Materiales para el Futuro; Agro-Alimentación y Salud; Medicina Innovadora; Patrimonio y Movilidad Sostenible |
| CEI09-0020 | Ad Futurum | Energía; Medioambiente y Cambio Climático y Biomedicina y Salud |
| CEI09-0029
|
Campus Carlos III | Análisis económico; Tecnologías industriales; Tecnologías de la información y las comunicaciones; El Derecho en la sociedad del conocimiento y Métodos matemáticos y estadísticos. |
| CEI09-0038 | UAB CEI: apuesta por el conocimiento y la innovación | Mejora en investigación y docencia; internacionalización de la UAB; entorno territorial; Emprendimiento y Empresa |
| CEI09-0049 | Campus Vida | Ciencias de la Vida (Ciencias Biomédicas y Tecnologías de la Salud) |
| CEI09-0050 | Campus de Excelencia Internacional UAM+CSIC | Biología y Biomedicina; Nanociencia, Nanotecnología y Materiales Avanzados; Física Teórica y Matemáticas; Ciencias Sociales, Ciencias Jurídicas y Humanidad |
| Convocatoria 2010 | Título del CEI | Área Temática del Campus |
| CEI10/00014 | Andalucía TECH | Aeroespacial, Biotecnología para una Sociedad Saludable, Comunicaciones y Movilidad, Energía y Medio Ambiente, Turismo y Desarrollo Territorial, y Transporte |
| CEI10/00008 | CAMPUS ENERGÍA: Energía para la Excelencia | Energía |
| CEI10/00016 | CAMPUS IBERUS: Campus de Excelencia Internacional del Valle del Ebro | Agroalimentación y Nutrición, Energía, Medioambiente y Sostenibilidad, Tecnologías para la Salud y Desarrollo Social y Territorial |
| CEI10/00006 | Campus UPF ‐ Icària Internacional Universidad Pompeu Fabra | Ciencias sociales y humanas; las ciencias de la salud y de la vida y la comunicación y las tecnologías de la información. |
| CEI10/00041 | CEI Montegancedo I2Tech | Innovación internacional centrada en las TICs |
| CEI10/00027 | EUSKAMPUS | Procesos Innovadores y Nuevos Materiales; Ecosistemas Sostenibles y Tecnologías Ambientales y Envejecimiento Saludable y Calidad de Vida |
| CEI10/00034 | Health Universitat De Barcelona Campus (HUBc) | Salud |
| CEI10/00024 | VLC/CAMPUS | Salud; tecnologías de la información y la comunicación y sostenibilidad |
| CEI10/00036 | Campus BioTic | Biosalud; Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC); Sistema Tierra y Patrimonio y Cultura |
| CEI10/00011 | Campus de Excelencia Internacional Catalunya Sud | Química y Energía; Nutrición y salud; Turismo; Patrimonio y Cultura y Enología |
| CEI10/00019 | Campus do Mar «Knowledge in depth» | Ciencias del Mar |
| CEI10/00037 | CAMPUS MARE NOSTRUM | Bioeconomía basada en la agroalimentación, la calidad de vida y las tecnologías sanitarias y el mar Mediterráneo y las tecnologías navales y del mar |
| CEI10/00018 | CEI CANARIAS (Campus Atlántico Tricontinental) | Sostenibilidad en el ámbito marino y marítimo; astrofísica y biomedicina |
| CEI10/00013 | Studii Salamantinii (R.) | Lengua Española y valores del mundo hispánico |
| Convocatoria 2011 | Título del CEI | Área Temática del Campus |
| CEI11-0002 | Euromediterráneo del Turismo y del agua | Sostenibilidad turística; Agua; Física, Computación, y Aplicaciones; y Alimentación y Salud |
| CEI11- 0005 | HIDRANATURA | Agua y Recursos Hidronaturales |
| CEI11- 0006 | ARISTOS Campus Mundus | Innovación social y cambio social; Management y responsabilidad social; Educación: innovación, competencias y valores; Salud y biociencias y Energía y sostenibilidad |
| CEI11- 0007 | Campus VTC- Valorización, Transferenica, Conocimiento Mondragón | Valorización y Transferencia |
| CEI11-0009 | Energía Inteligente | Energías Limpias e Infraestructuras Inteligentes |
| CEI11-0013 | Proyecto Horizonte 2015 | Ingeniería, Nutrición, Humanidades y Enfermedades Olvidadas |
| CEI11-0014 | CAMPUSHABITATAT5U | Edificación y el hogar, en el ámbito del hábitat, y la planificación y la mejora del espacio social, tanto urbano como rural, en el ámbito del territorio |
| CEI11-0016 | CEI MAR | Investigación Marina |
| CEI11-0017 | EXPLORIA | Movilidad internacional |
| CEI11-0019 | Campus de Excelencia Triangular E3 “Los Horizontes del Hombre” | Evolución Humana, Ecomovilidad y Envejecimiento. |
| CEI11- 0023 | Patrimonium 10 | Patrimonio |
| CEI11- 0027 | CEI CamBio en Medioambiente, Biodiversidad y Cambio Global | Medio Ambiente, la Biodiversidad y el Cambio Global |
| CEI11- 0029 | Mediterranean Campus | Tecnología lingüística aplicada a la lengua y a la cultura españolas; Ciencias aplicadas al mercado; Vida y Ciencia |
| CEI11- 0032 | CYTEMA. Campus Científico y Tecnológico de la Energía y el Medioambiente de la UCLM | Energía y Mediomabiente |
2. Núcleos de innovación
La innovación defiende la importancia del progreso científico y tecnológico como parte indiscutible del progreso social. Aun siendo esta una condición necesaria, no es suficiente porque es preciso contar con una sociedad proclive y abierta a la innovación que acoja el desarrollo y la adopción de nuevas ideas y su incorporación a nuevos procesos, productos y servicios. Es, por tanto, una estrategia abierta a todos los agentes, que promueve la coordinación entre los mismos, así como su internacionalización e impulsa, especialmente, la búsqueda de soluciones orientadas a resolver los principales retos de la sociedad, que coinciden, en buena medida, con los grandes retos mundiales. Se habla de innovación tecnológica si ésta se consigue mediante la utilización de tecnología o de los conocimientos científicos y tecnológicos, o supone para la empresa la introducción de un cambio técnico en sus productos o proceso.
Los Campus de Excelencia Internacional (CEI) se presentan como el instrumento idóneo para generar polos de innovación y conocimiento en torno a las universidades
En el caso que nos ocupa, siendo las universidades el impulso en materia de formación para el desarrollo de actividades de I+D+i, es muy importante utilizar los polos del conocimiento innovador establecidos a partir de los Campus de Excelencia Internacionales, para crear junto con las empresas los ecosistemas regionales de innovación y desarrollo (núcleos de Innovación).
Por ello, innovar no sólo exige una sólida base de investigadores, científicos, tecnólogos y profesionales: es preciso, además, potenciar la creatividad a lo largo de todos los ciclos formativos, fomentando la formación para el emprendimiento y habilidades directivas. Los Campus de Excelencia Internacional junto con las universidades, los organismos de investigación y centros de I+D y las empresas, han de competir por el atraer y desarrollar el mejor talento para poder competir a nivel internacional. En la siguiente figura (Figura 1) se resumen los principales tipos de interacción entre los Campus de Excelencia Internacional (CEI) y el entorno socioeconómico.
Figura 1. Modelo de núcleos de innovación basados en CEI.

2.1. Alineación con RIS-3: Estrategia regional de investigación e innovación para una especialización inteligente
Las estrategias nacionales y regionales para una especialización inteligente (RIS3) se aprobaron en diciembre de 2013 en el Consejo de la Unión Europea. El principal objetivo estriba en el máximo aprovechamiento de las inversiones de los Fondos estructurales para que las regiones europeas crezcan de una manera innovadora, inteligente y sostenible. Para ello las políticas locales han realizado el esfuerzo de reflejar las distintas vías de desarrollo innovador dentro de cada región para crear desde lo local polos innovadores replicables hacia lo global.
En España el programa actual de financiación de fondos estructurales es el denominado programa Multi Regional Spain (ERDF), el cual cuenta con un presupuesto hasta el año 2020 de 4.352.996.223 €, en el que la mayor parte se ha destinado a investigación e innovación (1.468.026.025 €) y a economía de descarbonización (1.119.709.025 €). Para impulsar la competitividad de las pequeñas y medianas empresas (pymes) se han invertido 125.926.745 €. En la Figura 2 se puede observar con detalle la distribución de los fondos.
Figura 2. Áreas de financiación del RIS3 en España.

Con la categorización de los CEI españoles según las áreas prioritarias RIS3, se podría obtener un indicador nacional respecto de las principales vías innovadoras de desarrollo en las agregaciones público-privadas de excelencia. En el presente trabajo se han clasificado los Campus de Excelencia Internacional en las siguientes áreas: AREA 1: Energía, medioambiente y transporte (incluida la aeronáutica); AREA 2: Nanociencia, materiales avanzados, tecnologías industriales y del espacio (patrimonio; robótica; espacio); AREA 3: Tecnologías de la información y las comunicaciones y servicios de alto valor añadido y AREA 4: Salud, biotecnología, agua y agroalimentación.
Los CEI han apostado por el emprendimiento de sus investigadores (a través de la creación de empresas de base tecnológica) y por el fomento del espíritu emprendedor entre los alumnos universitarios
En la Figura 3 podemos observar que la mayoría de los CEI han centrado sus esfuerzos en desarrollar ecosistemas innovadores dentro del área 4 relativas a salud, biotecnología, agua y agroalimentación.
Figura 3. Áreas temáticas de los CEI en España.

2.2. Caso de éxito de los CEI como núcleos de innovación
En este apartado se muestran algunos casos de éxito de los CEI como núcleos de innovación.
Esfera UAB-CEI
El campus de excelencia UAB CEI: apuesta por el conocimiento y la innovación (CEI09-0038), presenta claramente un caso de éxito denominado Esfera UAB- CEI. Este proyecto engloba un entorno de excelencia, un ecosistema de conocimiento, dónde conviven y colaboran las instituciones vinculadas a la UAB para contribuir al desarrollo socioeconómico del territorio. La agregación supone un incremento de masa crítica, compartir recursos, sinergias, optimización de inversiones y mejora de la sostenibilidad del sistema, que resulta en la consecuente mejora de la competitividad internacional. La agregación está formada por la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), el Consejo Superior de Investigaciones científicas (CSIC), la red de Infraestructura Científico y Técnica Singular española Sincotrón ALBA, y los Centros de Investigación de Cataluña (CERCA).
En la actualidad la Esfera UAB-CEI está organizada en tres niveles:
Primer nivel, núcleo constituido por la UAB y sus centros y servicios: Grupos de investigación; Departamentos; Institutos universitarios de investigación; Centros de estudios y de investigación; Servicios científico-técnicos; Clúster de investigación.
Segundo nivel, constituido por los centros de investigación con CIF propio adscritos y/o participados: Empresas de base tecnológica del Parque Tecnológico de la UAB; Centros de investigación hospitalaria; Otros Centros adheridos.
Tercer nivel, constituido por agentes del territorio: Empresas externas;
Ayuntamientos; Organizaciones empresariales y vecinales del entorno; Cátedras con empresas & Parques Tecnológicos.
Figura 4. Esfera de innovación UAB-CEI.

Microclústeres VLC Campus
El Campus de excelencia Internacional VLC/ CAMPUS (CEI10/00024) ha desarrollado un conjunto de microclústeres. La agregación de este campus está formada por la Universidad de Valencia, Universidad Politécnica de Valencia y el CSIC.
Estos 50 microclusteres se han desarrollado en las áreas del conocimiento relativas a salud, tecnologías de la información y la comunicación (TIC), comunicación y sostenibilidad, en los que participan 279 estructuras de investigación y 1.543 investigadores.
Redes Mediterráneas de Innovación
El Campus de Excelencia Internacional Campus Mare Nostrum (CEI10/00037), formado por la Universidad de Murcia y la Universidad Politécnica de Cartagena, ha creado la red Mediterránea de innovación con 15 nodos de investigación. De éstos destacan los siguientes: aprendizaje cooperativo; Beside marketing; Estrategias organizativas y comerciales de las empresas; Innovación, derecho y tecnología; Innovación tecnológica organizativa (ITO) y el Laboratorio de Investigación Urbana.
CEImarnet
El campus de excelencia internacional del Mar, CEI MAR (CEI11-0016), liderado por la Universidad de Cádiz (UCA), y con el apoyo de la Universidad de Huelva (UHU), la Universidad de Málaga (UMA), la Universidad de Granada (UGR), la Universidad de Almería (UAL) y los organismos e instituciones relacionados con la investigación marina de esta zona (CAS, CSIC, IEO, IFAPA, ROA, IHM y ARQUA), han creado la Red CEImarnet donde 14 universidades y organismos públicos de investigación que forman parte de los cuatro Campus de Excelencia Internacional de temáticas marinas que hay en España se han unido para aumentar el impacto internacional de dichos campus de excelencia. Esta red aglutina al Campus do Mar (promovido por las universidades de Vigo, Santiago y A Coruña, el CSIC y el IEO, y también a 4 universidades portuguesas, así como centros y plataformas tecnológicas vinculadas a la I+D marina) junto con el Campus Mare Nostrum (Universidades de Murcia y Politécnica de Cartagena), el Campus Atlántico Tricontinental (Universidades de Las Palmas de Gran Canaria y La Laguna) y CEI·MAR (impulsado por las cinco universidades costeras andaluzas Cádiz, Málaga, Huelva, Almería y Granada; el CSIC y el ( Instituto Español de Oceanografía) IEO.
3. Apuesta por la Innovación Abierta
El concepto de Innovación Abierta surge de la necesidad que tienen las empresas de innovar y de posicionarse en nuevos mercados siendo preciso para éstas cambiar de paradigma, saliendo de su zona de confort, y planificar a corto plazo el establecimiento de trabajo colaborativo con otras empresas e instituciones científicas con el fin de dar a conocer su tecnología para comercializarla mediante la transferencia tecnológica. En este aspecto los Campus de Excelencia Internacional aportan factores tan importantes, como son el factor humano, donde los alumnos actúan como germen de los emprendedores futuros y los investigadores como potenciales emprendedores y otro factor lo entrañaría todo el bagaje de transferencia de tecnología de las universidades y Organismos públicos de investigación (OPIS) quedando a disposición de las empresas que forman parte de las agregaciones estratégicas de los CEIs.
3.1. Caso de éxito de los CEI en Innovación abierta.
En este apartado se muestran algunos casos de éxito de los CEI en innovación abierta.
Este proyecto se desarrolla dentro del Campus de Excelencia Internacional del Valle del Ebro, Campus Iberus (CEI10/00016), coordinado por las universidades de Zaragoza, Pública de Navarra, La Rioja y Lleida. DEMOLA permite a los estudiantes que adquieran experiencia laboral en el marco de proyectos empresariales reales y concretos, al tiempo que las empresas participantes encuentran soluciones innovadoras a sus necesidades mediante la integración en sus modelos de negocio de nuevos conceptos, ideas, servicios y productos desarrollados por la comunidad estudiantil.
Hasta el momento, el proyecto ha facilitado que más de 9.000 estudiantes y 700 empresas hayan participado en aproximadamente 2.000 proyectos. Más del 70 por ciento de las innovaciones generadas han sido licenciadas o adquiridas por el sector empresarial para su explotación comercial. Los resultados obtenidos muestran un muy positivo impacto y eficacia de esta plataforma, que proyectan este proyecto como un exitoso modelo de innovación abierta en el marco de la cooperación universidad-empresa. Este modelo ofrece a sus estudiantes, emprendedores, investigadores y desarrolladores un entorno para la innovación abierta, permitiendo la transformación y desarrollo de ideas en prototipos, proyectos piloto, productos y servicios, nuevos modelos de negocio, así como un acercamiento entre academia e industria y un motor de empleo basado en el conocimiento, desde una perspectiva multidisciplinar y con alcance internacional.
El campus de Excelencia Internacional CEI Montegancedo I2Tech, coordinado por la Universidad Politécnica de Madrid, ha registrado un nuevo modelo de comercialización de tecnologías desarrolladas por las estructuras de I+D de la universidad (Figura 5). El modelo se describe en la siguiente figura donde se representan diversos «círculos» que las tecnologías pueden recorrer en su camino hacia la comercialización (las burbujas «t» pueden encontrarse en diversos estadios dentro de los círculos representados como se ve en la figura). El proceso comienza con la identificación de tecnologías prometedoras en estrecho contacto con grupos, centros de I+D+i e institutos universitarios. Para algunas de las tecnologías seleccionadas puede pasarse a un mecanismo de exploración concreta de posibilidades (scouting) que puede ir acompañado, en una fase posterior, de estudios complementarios de prospectiva, vigilancia tecnológica y análisis de posibilidades de creación de una nueva empresa que explote la tecnología generada. Finalmente, se llegaría a la firma de acuerdos de licencia tras la negociación con clientes y los mecanismos de seguimiento posterior de las ventas realizadas.
Figura 5. Modelo de Innovación abierta I2_Tech del CEI Montegancedo de la UPM.

Sinergiak: Campus de Innovación Social
Este proyecto ha sido puesto en marcha por el Campus de Excelencia Internacional EUSKAMPUS (CEI10/00027), coordinado por La Universidad del País Vasco/Euskal Herriko Unibertsitatea (UPV/EHU), la Corporación Tecnalia (Tecnalia) y el Donostia International Physics Center (DIPC). El proyecto consta de cuatro áreas de actuación diferenciadas: Innovación social que se define como el desarrollo e implementación de nuevas ideas (productos, servicios, modelos etc) para satisfacer una necesidad social con más eficacia que las existentes, crear nuevas relaciones sociales y ofrecer mejores resultados con el proyecto SIMPACT: Social Innovation; Innovación Pública creando valor público en áreas de política pública, servicios, infraestructuras y gestión con el proyecto Social Innovation Community (SIC); Innovación en los contextos de trabajo como el Gipuzkoa-workplace-innovation e Industrias culturales y creativas como son los proyectos Transcreativa (Proyecto europeo Interreg IV B SUDOE (SOE3/P1/E529)) y Guipúzcoa Creativa.
Proyecto Carricola
Este proyecto se ha ejecutado desde el Campus de Excelencia CAMPUSHABITATAT5U (CEI11-0014), coordinado por las universidades Universitat de València (UV); Universitat Politècnica de València (UPV); Universitat d’Alacant (UA); Universitat Jaume I (UJI) y Universidad Miguel Hernández de Elche (UMH). Lo innovador de esta iniciativa Carricola es la consecución de la aplicación de buenas prácticas de desarrollo rural, social e inclusivo siendo este municipio un ejemplo de desarrollo sostenible, quedando finalista a capital de la biodiversidad dentro de la categoría de municipios de menos de 1.000 habitantes – siendo un municipio de menos de 100 habitantes- a través de la Fundación de la Biodiversidad + Proyecto Life UE + FEMP.
Intership Cytema prácticas en empresa
El Campus Científico y Tecnológico de la Energía y el Medioambiente de la UCLM, CYTEMA, (CEI11- 0032), Coordinado por la Universidad de Castilla La Mancha (UCLM) y con instituciones asociadas como la Universidad Paris-Est Créteil y la Universidad Tecnológica de Eindhoven, empresas punteras como ELCOGAS, INDRA y SOLARIA y de instituciones singulares como el Centro Nacional de Experimentación en Tecnologías del Hidrógeno y Pilas de combustible (CNH2) y el Instituto de Sistemas Fotovoltaicos de Concentración (ISFOC), así como del Parque Científico y Tecnológico de Albacete (PCYTA), ha desarrollado este programa de 27 becas remuneradas para formación de jóvenes graduados mediante el desarrollo de un programa formativo integral en empresas y centros tecnológicos con una duración de tres meses, relacionados con dos sectores identificados como de interés estratégico en la RIS3 de CLM, como son la Energía y el Medio Ambiente y la Bioeconomía en el período 2016-2017.
La autofinanciación de los CEI en muchos casos no se ha conseguido plenamente debido a la dificultad de posicionar en el mercado nuevos procedimientos y tecnologías
4. Fomentando el emprendimiento de investigadores y alumnos
Los CEI han apostado por el emprendimiento no sólo de sus investigadores (a través de la creación de empresas de base tecnológica) sino fomentado el espíritu emprendedor entre los alumnos universitarios. Los CEI han sido personajes activos en el fomento de
creación y consolidación de nuevas empresas, en la generación de empleo especializado, y apoyando con la dotación de estructuras y servicios necesarios para el correcto desarrollo de la actividad emprendedora que permitan difundir la cultura emprendedora entre la comunidad universitaria y la mayor interacción de los potenciales emprendedores con los viveros de empresa universitarios.
5.1 Caso de éxito de los CEI en emprendimiento de investigadores y alumnos.
En este apartado se muestran algunos casos de éxito de los CEI para el fomento del emprendimiento de investigadores y alumnos.
Este proyecto se desarrolla dentro del Campus de Excelencia Internacional del Valle del Ebro, Campus Iberus (CEI10/00016), coordinado por las universidades de Zaragoza, Pública de Navarra, La Rioja y Lleida. Iberus Labs son espacios de cocreación en los que equipos multidisciplinares de talento joven de nuestras universidades generan soluciones codo con codo con las organizaciones que ponen en marcha cada laboratorio y con el equipo de Campus Iberus. El carácter multidisciplinar de estos laboratorios de innovación, hace que el tema propuesto se nutra de los diferentes enfoques de los participantes, lo que provoca que las innovaciones vayan más allá del tema propuesto, y se generen soluciones disruptivas que sobrepasan el resultado esperado.
Cada participante del Lab tiene la oportunidad de trabajar en áreas de innovación o investigación específicas de su rama de conocimiento a la vez que adquieren competencias transversales tales como trabajo en equipos multidisciplinares, habilidad en la toma de decisiones, compromiso, gestión del tiempo y creatividad y resolución de problemas. Es una oportunidad de participar en proyectos reales de innovación y tener un primer contacto con el mundo laboral.
El CEI BKC Barcelona Knowledge Campus (CEI09-0006) ha ejecutado el edificio bautizado como K2M que acoge proyectos de investigación o pequeñas empresas todavía inmaduros en el ámbito de las TIC y a los que se pretende ayudar a consolidarse para ser competitivos en el exterior. Actualmente alberga a 11 empresas relacionadas con las TIC, BIG DATA, Blockchain, tecnología Cloud e ingeniería.
EL CEI Campus Energía (CEI10/00008), liderado por la Universidad Politécnica de Cataluña, ha lanzado una convocatoria para los estudiantes para diseñar un concepto de interiorismo para la casa solar LOW3 – Solar Decathlon Europe 2010, basado en tres pilares, edificación sostenible, efieciencia energética y confort y habitabilidad sostenible.
El Campus UPF ‐ Icària Internacional Universidad Pompeu Fabra (CEI10/00006) alberga la creación de esta empresa. Esta iniciativa se establece con el objetivo de convertir su tecnología en un negocio viable que les permita maximizar el impacto social y el retorno económico de la investigación. Está abierta tanto a entidades públicas como privadas y está especializada en gestión de la innovación presentando estrecha colaboración con la Oficina de Transferencia de Tecnología de la UPF. Las tres áreas temáticas de trabajo son las Ciencias de la Vida, las TIC y las Ciencias Sociales y Humanidades.
Esta iniciativa abarca la incubadora de empresas del CEI Campus BioTic (CEI10/00036), liderado por la universidad de Granada (UGR), CSIC y el Parque Tecnológico Salud Granada. BIC es una bio-incubadora y aceleradora de empresas de base tecnológica especializada en ciencias de la vida y la salud, y desarrolla servicios tecnológicos y de innovación.
Éste es un programa de emprendimiento marino creado desde el Campus do Mar: «Knowledge in depth» (CEI10/00019), liderado por la Universidade de Vigo y promovido también por las universidades de Santiago de Compostela y A Coruña, el Consejo Superior de Investigaciones Científicas y el Instituto Español de Oceanografía. Este programa tutela y financia al menos 4 iniciativas innovadoras empresariales de emprendimiento marino en Cabo Verde.
http://medialab.usal.es/actividades/
Este laboratorio digital se ha creado desde el CEI Studii Salamantinii (CEI10/00013), liderado por la Universidad de Salamanca (USAL) siendo su función prioritaria el habilitar a los alumnos en tecnologías para la innovación mediante espacios y talleres específicos dedicados a innovación social y a la creatividad.
Aulas de emprendimiento
La Universidad Rey Juan Carlos de Madrid a través del CEI en “Energía Inteligente” está empezando a desarrollar aulas de emprendimiento definidas como espacios creativos y colaborativos de trabajo para el desarrollo y puesta en marcha de una idea de negocio.
El objetivo es fomentar la habilidad de transformar las ideas de los estudiantes en una empresa real que compita en el mercado; pasar de la idea, al desarrollo del proyecto y a la puesta en marcha del negocio.
Los CEI deberían implementar una plataforma a nivel internacional donde se crearán grupos de trabajo en función de las temáticas de las distintas áreas
5. Conclusiones: Barreras y acciones de mejora
Los Campus de Excelencia Internacional se han revelado como considerables agentes de innovación en los entornos territoriales de los campus y en muchos casos se presentan como motores de emprendimiento y transferencia tecnológica principalmente al entramado empresarial adscrito a la agregación de los distintos campus. Han contribuido en gran medida a la especialización inteligente RIS3 de las distintas regiones españolas, potenciando los recursos naturales y tecnológicos de las mismas.
Así mismo, estos proyectos representan “sellos de calidad internacional” para las instituciones que han ayudado a potenciar su visibilidad dentro y fuera de nuestras fronteras e incluso ayudan a posicionar en el mercado tecnologías disruptivas derivadas de los mismos.
El principal problema del programa CEI ha sido la falta continuidad de financiación estatal desde el 2015 para llevar a cabo los distintos proyectos, que en la mayoría de los casos requieren de una inversión elevada para el mantenimiento de su actividad. Por otro lado, la autofinanciación de los campus en muchos casos no se ha conseguido plenamente debido a la dificultad de posicionar en el mercado nuevos procedimientos y tecnologías y a la escasa experiencia dentro del ámbito académico en la obtención de productos tecnológicos cercanos al mercado.
Para incrementar la visión internacional de los Campus de Excelencia Internacional, sería necesario implementar una plataforma a nivel internacional donde se creen grupos de trabajo en función de las temáticas de las distintas áreas RIS3, que tenga un efecto multiplicador en los objetivos territoriales conseguidos y crear sinergias y futuros proyectos faro en las distintas regiones europeas. Es importante resaltar estas iniciativas público privadas como marca española de excelencia.
Juan Antonio Melero Hernández es Catedrático de la Universidad Rey Juan Carlos
Vicerrector de Innovación y Transferencia. Director del Campus de Excelencia Internacional en Energía Inteligente.
Mar Gómez Zamora es Doctora en Ingeniería Agronómica. Técnico del Campus de Excelencia Internacional en Energía Inteligente de la Universidad Rey Juan Carlos.
Bibliografía
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Campus de Excelencia Internacional 2010 (2010, 15 de octubre). Economía & Empresa. Edición digital.
Delgado, L. (2017). Campus de Excelencia Internacional. Hacia una reforma estructural del Sistema Universitario Español. La Cuestión Universitaria, 9. PP. 46-59. ISSN 1988-236x.
Delgado, L., Rubiralta, M. (2019). Estudio Interacciones Empresas – Campus de Excelencia Internacional Agroalimentarios. Fundación Triptolemos. RED CEI’S AGROALIMENTARIOS. http://www.triptolemos.org/
Ministerio de Educación. Secretaría General de Universidades (2010). El Programa Español de Campus de Excelencia Internacional. Catálogo de publicaciones del Ministerio: educacion.es. Catálogo general de publicaciones oficiales: 060.es.
Ministerio de Educación. Secretaría General de Universidades (2010). Campus de Excelencia Internacional. Convocatoria CEI 2010. Presentación de los proyectos seleccionados. Catálogo de publicaciones del Ministerio: educacion.es. Catálogo general de publicaciones oficiales: 060.es.
Ministerio de Educación. Secretaría General de Universidades (2011). Balance de 3 años del Programa Campus de Excelencia Internacional. Catálogo de publicaciones del Ministerio: educacion.es. Catálogo general de publicaciones oficiales: 060.es.
Ministerio de Educación. Secretaría General de Universidades (2011). Campus de excelencia internacional presentación de los proyectos seleccionados convocatoria CEI 2011. Proyectos aprobados convocatoria CEI 2009. Catálogo de publicaciones del Ministerio: educacion.es. Catálogo general de publicaciones oficiales: 060.es.
Ministerio de Educación. Secretaría General de Universidades (2011). Identidad, innovación y entorno en la Universidad Española. Proyectos Campus de Excelencia Internacional. Catálogo de publicaciones del Ministerio: educacion.es. Catálogo general de publicaciones oficiales: 060.es.
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European Commission. European Structural and Investment Funds. Recuperado el 29 de julio de 2019 de https://cohesiondata.ec.europa.eu/countries/ES#
Desde hace años, la escuela en Occidente, y muy especialmente en Europa, está en crisis. Se ha convertido en una institución preocupada por el entretenimiento de los alumnos más que en su formación, por la igualdad al precio de eliminar la excelencia, por dotar de soberanía al niño por encima de la autoridad del maestro.
Esta situación fue hace tiempo denunciada en España con especial brillantez por el profesor Ricardo Moreno Castillo, que en su «Panfleto antipedagógico» señalaba cómo nunca ha sido el curso más largo, ni han gastado tanto los alumnos en material escolar, ni la administración en mantener a expertos, equipos, gabinetes y psicólogos que asesoren a estudiantes y profesores, y nunca antes habían sido los conocimientos de los alumnos tan ridículos ni el desánimo de los profesores tan grande.
Además debemos aludir a los problemas adicionales añadidos con el uso masivo y erróneo de las nuevas tecnologías, utilizadas para acortar los procesos de aprendizaje y buscar atajos hacia el resultado, dañando la adquisición de conocimientos por uno mismo y descuidando, en palabras de Massimo Recalcati, «la disciplina paciente de la formación». «Las posibilidades de internet y de la información tecnológica de la enseñanza cultivan la ilusión de la exclusión del cuerpo erótico y de la transferencia de la relación de la enseñanza». Es lo que Ricardo Massa define como «falacia de la tecnología didáctica» en la que por desgracia nos encontramos sumergidos en estos tiempos de covid-19.

Massimo Recalcati, en su obra La hora de clase. Por una erótica de la enseñanza, abarca la ruinosa situación de la educación actual desde su perspectiva como profesor y como psiquiatra, aprovechando para ello, el hilo de su propia biografía escolar llena de fracasos, frustraciones y desencuentros, pero que acabará enderezándose gracias a la labor de algunos maestros inolvidables por su pasión y humanidad en el ejercicio de su labor docente; conscientes de que «el saber puede ser amado, puede convertirse en un cuerpo erótico…es decir, capaz de movilizar el deseo de saber».
Como señala el autor, el gran problema de la escuela actual es que ha dejado de ser decisiva en la formación de los individuos: «Garantizar la eficacia del rendimiento cognitivo se ha convertido en una exigencia prioritaria que succiona esos necesarios nichos de tiempos muertos, de pausas, de desviaciones, de bandazos, de fracasos, de crisis, que son, por el contrario, como bien saben los psicoanalistas, y no solo ellos, el corazón de todo auténtico proceso formativo…Hoy prevalece un modelo hipercognitivo que aspira a emanciparse por completo de toda preocupación por los valores, para fortalecer las competencias orientadas a resolver problemas en lugar de saber planteárselos».
En esta situación, el alumno queda reducido a «recipiente vacío, que ha de ser llenado de contenidos». La conocida expresión según la cual enseñar es encender un fuego, no llenar un cubo (atribuida a diversos autores, pero que pertenece muy posiblemente al poeta irlandés William Butler Yeats), hace tiempo que quedó olvidada e inutilizada en pro de un pragmatismo salvaje que lo inunda todo en aras del imperativo de la productividad por encima del saber y del espíritu crítico.
El aprendizaje, como señala Recalcati, no se realiza por el trasvase de una copa llena a otra vacía, porque el modelo en el que se cimienta no es jamás el de un vacío que ha de llenarse —las cabezas vacías de los alumnos en cuyo interior debe verterse el cemento del saber— sino el de «un vacío que ha de abrirse…Pero para ello el maestro debe ser capaz de despertar el deseo de saber del alumno y para ello el maestro ha de ser capaz de contagiar su pasión». Porque el saber no es de ninguna manera un objeto que pueda pasar de un recipiente a otro, sino la consecuencia final de un recorrido previo y complejo que todo individuo ha de descubrir por sí mismo, sin que haya, para garantizarlo, una trayectoria definida a priori.
Llenando recipientes el conocimiento se adquiere sin esfuerzo de forma inmediata (favorecido en muchas ocasiones por el uso masivo de la tecnología, como el paso de datos de un ordenador a otro) y se pierde lo que Recalcati denomina «el erotismo de la enseñanza y la sublimación de los conocimientos». O lo que en otras palabras Jorge Wagensberg denominó el «gozo intelectual»: sin gozo no hay pedagogía, no hay conocimiento verdadero sin disfrute. Según Wagensberg, «el gozo intelectual es el gran logro de la selección natural que da paso a la selección cultural y, con ella, a la creatividad humana». El gozo intelectual empuja y orienta nuestra natural indolencia hacia el conocimiento inteligible, algo decisivo tanto a la hora de sobrevivir como a la hora de sublimar el alma (Jorge Wagensberg, El gozo intelectual. Teoría y práctica sobre la inteligibilidad y la belleza, 2007).
En la misma línea, el experto en educación británico Ken Robinson afirmaba que «la educación debe enfocarse a que encontremos nuestro elemento: la zona donde convergen nuestras capacidades y deseos con la realidad. Cuando la alcanzas, la música del universo resuena en ti, una sensación a la que todos estamos llamados” (K.Robinson: «La creatividad se aprende igual que se aprende a leer», La Vanguardia, lunes, 12 de noviembre de 2012).
El saber puede y debe ser amado, convirtiéndose en un «cuerpo erótico». Se trata de encontrar por medio de la enseñanza aquel goce capaz de ensanchar los horizontes del alumno y hacer su vida más rica y satisfactoria. Esa debería ser la principal función de la escuela: «Hacer del conocimiento un objeto capaz de despertar el deseo, un objeto erotizado en condiciones de funcionar como causa del deseo, capaz de estimular, de atraer, de poner en movimiento al alumno…capaz de movilizar el deseo de saber».
Una enseñanza digna de ese nombre no pretende llenar las cabezas pasivas con idénticos contenidos (que mantiene al sujeto en posición de sometimiento y dependencia acrítica), que unifica y apelmaza provocando que los sujetos renuncien al uso de la razón por sí mismos; sino activar en cada alumno de forma diferente e individual el deseo de conocer por uno mismo; no pretende la uniformización, sino «el arrebato», el movimiento activo y consciente del alumno en busca de lo que le falta, de lo que desea aprender, de lo que le atrae, capturado por un nuevo saber. No se trata de conceder el saber al otro, sino de provocar el impulso del deseo hacia el saber.
Lo primero —la transferencia automática e indiscutida de conocimiento— es la base del adoctrinamiento. Lo segundo —el despertar del deseo hacia el saber— es la base de la libertad individual. Lo primero es una manifestación de autoritarismo del maestro sobre el alumno. Lo segundo es una manifestación de amor pues, en palabras de Recalcati, «ese es el regalo más valioso, ya que no vincula al discípulo a obediencia alguna, sino que lo deja libre de irse, de separarse del maestro».
En este sentido señalaba Robert Redeker que la educación se extravía si cae en la ilusión democrática. Toda educación debe ser aristocrática, en la medida en que se propone crear excepciones y no semejantes. No clones. La educación no se plantea fabricar el hombre de la calle, el hombre sondeado, el hombre cualquiera, el hombre sin cualidades, sino más bien un único, una excepción (Robert Redeker, La crisis de la escuela, ¿es una crisis de sociedad o una crisis de (la) vida?, Conferencia en Barcelona, 18 de octubre de 2007).
Pero en la actualidad existen diversos escollos que hacen imposible la «erotización» de la enseñanza. Uno de ellos es la absurda idea de que el niño debe ser libre para adquirir por sí solo los conocimientos, quedando el maestro como mero observador. Esta idea, anticuada y obsoleta, no pertenece al siglo XXI sino que fue ya instaurada por Rousseau que aconsejaba dejar al niño que se desarrollase al ritmo de la naturaleza y pedía que se eliminaran del diccionario pedagógico los verbos obedecer y mandar y propiciaba que fuera el propio niño quien estableciera sus propias reglas de comportamiento. Luego con la revolución del 68 adquirió un nuevo y fortalecido impulso que renació de nuevo a finales de la década de los ochenta —bajo la influencia del psicólogo ginebrino Jean Piaget— con el denominado «constructivismo pedagógico» según el cual, el alumno adquiere el conocimiento a través de un proceso de construcción individual y subjetivo, a partir de su propia forma de ser, pensar e interpretar la información. En este proceso, el maestro debe renunciar a la transmisión de cualquier conocimiento objetivo y, en consecuencia, la negación de la existencia de verdades absolutas o lo que es lo mismo el triunfo del relativismo académico que, paralelo al relativismo moral, impregna la práctica pedagógica de los últimos años.
La autoformación, como afirma Recalcati, no existe más que como fantasma narcisista, el alumno que rechaza ser formado por otro vive el «mito hipermoderno de la autogeneración de sí mismo, rechaza la filiación simbólica que lo inscribe en el Otro, se pretende prometeicamente amo del fuego al declararse sin padres…La escuela para ser tal debe oponerse al mito narcisista de la autoformación».
Vivimos una época, a ojos de Recalcati, en la que la única obligación que parece existir es la del goce en sí mismo. «El economicismo que desbarata el proceso educativo se acopla paradógicamente a la exigencia de evitar el pensamiento crítico. No hay que pedir a los jóvenes que piensen, sino que lo fundamental es interactuar con ellos, entretenerlos, distraerlos, enfatizar el valor de relacionarse en cuanto tal. De esta manera la escuela abandona su función y se desliza hacia algo nuevo, que la reduce a una suerte de parque infantil en el que se está exento de toda relación comprometida con el saber»; de este modo el profesor se transforma en compañero de juegos.
En relación con este aspecto ya decía Miguel de Unamuno: «El maestro que enseña jugando, acaba jugando a enseñar. El alumno que aprende jugando, acaba jugando a aprender».
Y es que, como mantiene Fernando Savater, «la misma idea de ir a la escuela a jugar es disparatada; para jugar los niños se bastan y sobran por sí solos… precisamente lo primero que aprendemos en la escuela es que no se puede estar siempre jugando… el propósito de la escuela es preparar a los niños para la vida adulta, no confirmarles en regocijos infantiles» (Fernando Savater, El valor de educar, 2004).
Este modelo demagógicamente atractivo deja a los alumnos sin conocimientos y a la sociedad sin capacidad de reacción. La enseñanza siempre implica cierta forma de coacción, de pugna entre voluntades. No se puede educar a un niño sin contrariarle en mayor o menor medida. Para poder ilustrar el espíritu primero hay que formar la voluntad y eso siempre duele bastante. Ningún niño quiere aprender aquello que le cuesta trabajo asimilar y que le quita el tiempo precioso que desea dedicar a sus juegos.
Recalcati critica también el desprecio por la memoria en la labor docente. Algo que en España fue defendido desde el siglo XIX con especial fervor por Rafael Torres Campos que, en verano de 1878, asistió como representante de la Institución Libre de Enseñanza a la Exposición Universal de París, de donde volvió convencido de la bondad de esta nueva idea pedagógica en boga en Francia, bajo la denominación de «enseñanza intuitiva», que proclamaba el abandono de la enseñanza tradicional por demasiado memorística y abstracta.
Al respecto, Recalcati, mantiene que todo proceso de conocimiento implica la memoria, pero solo con el fin de suspenderla para hacer posible un nuevo acto, una subjetivización inédita, es decir, una desindentificación del discurso ya establecido del otro. El aprendizaje conlleva siempre una imprescindible cuota de olvido que permita al sujeto la separación del saber ya sabido del otro. Aprender de memoria, no significa solo someterse a la autoridad del discurso preconstituido, abdicar servilmente del propio discurso para identificarnos de forma pasiva con el discurso del otro, sino también dar nuestro consentimiento a sumergirnos en el lenguaje como sede de nuestra providencia. La escuela no solo debería ser testimonio de la educación en el olvido para hacer posible el acto singular de la subjetivización del saber, sino también de la educación en la memoria como condición previa imprescindible del olvido.
La educación humanista no sólo consiste en «enseñar a aprender», en fomentar la «espontaneidad creadora del alumno», ni mucho menos en preparar técnicamente, sino también en transmitir contenidos fraguados en la dialéctica de los siglos y en desarrollar la memoria de un legado pasado que da sentido al presente y abre el paso al futuro (Fernando Savater, El valor de educar, 2004).
Como afirma el profesor Ricardo Moreno, leer a Virgilio puede ser algo muy hermoso, pero para ello hay que estudiarse primero las declinaciones latinas, una de las cosas más aburridas del mundo. La memoria proporciona unos conocimientos «a modo de perchero» donde se irán colgando otras cosas que se vayan aprendiendo.
En esta situación Recalcati hace una apuesta firme por el amor: «Es solo el amor —el eros— con el que un profesor envuelve el saber lo que hace que ese saber sea digno de interés para sus alumnos, elevándolo a objeto capaz de causar deseo…la transmisión del saber sólo se produce por contagio, por testimonio».
El auténtico docente es aquel capaz de transformar la hora de clase en aventuras, encuentros, hondas experiencias intelectuales y emocionales. La hora de clase debe abrir siempre un mundo, provocar un encuentro. Y son aquellos que son conscientes de la imposibilidad de su función, aquellos que no se identifican con el profesor ideal, aquellos que están en contacto con su propia insuficiencia. Aquellos que aman su labor y aman al alumno.
En la misma línea señala Recalcati que «en la clase la confianza se genera cuando la palabra del docente se revela digna de respeto y sólo se vuelve tal si se apasiona por lo que enseña…la hora de clase es el momento en el que el maestro debe promover el amor por el conocimiento, como condición para todo aprendizaje posible…una clase sólo será tal si sabe mantener despierto el deseo, si es capaz de generar transferencia, arrebato, enamoramiento primario del saber…la Escuela como centinela del erotismo del saber, de la posibilidad contingente del despertar…una clase nunca deja de ser el milagro de la encarnación viva y erótica del saber que contagia y pone en movimiento», lo que significa que sabe amar la «vid torcida», lo que implica la excepción, la desviación, la divergencia, la heterodoxia. La escuela no debe ser el lugar de enderezamiento de vides torcidas. Sabemos que son precisamente las distorsiones, las anomalías, las desviaciones del surco ya trazado de la normalidad las que manifiestan por lo general los talentos más fructíferos de nuestra juventud. Debemos aprender como docentes a amar la torcedura de la vid en lugar de tratar autoritariamente de enderezarla. Debemos ser jardineros no escultores de los alumnos.
Por ello, es fundamental que el profesor ame su materia, «lo que más cuenta en la formación de un joven no es el contenido del conocimiento sino la transmisión del amor por el conocimiento…el amor por el saber… Solo así la palabra del docente será digna de respeto. Solo si se apasiona por lo que enseña. Una hora de clase impartida con pasión, con amor por el saber y por el alumno puede cambiar la vida de quien la recibe, puede dar al destino otra dirección, permite al alumno toparse con lo inesperado, lo inédito, lo asombroso, lo maravilloso. Puede llegar a ser una experiencia mental y humana intensísima, provoca despertares, deseos, cuestiones, arrebato, enamoramiento del saber».
El profesor, el verdadero profesor, ama al alumno, como el padre ama al hijo, y por ello debe existir una diferencia simbólica entre el alumno y el maestro. No puede existir ninguna simetría falsamente igualitaria de la relación didáctica. Una diferencia simbólica distribuye claramente sus posiciones. «La transmisión del saber esta siempre inscrita en un proceso de filiación». El profesor es en definitiva alguien que por encima de todo «sabe amar a quien esta aprendiendo». Esta es la razón por la que un profesor, un verdadero profesor, nunca podrá ser reemplazado por un ordenador.
El amor no es tanto un sentimiento, una tendencia, como una actitud. El amor permite al maestro ver en el niño lo que otros ojos indiferentes no perciben. Este conocimiento y comprensión del niño permitirá al maestro descubrir en qué es talentoso. ¡Todos somos superdotados en algo! Se trata de descubrir en qué. Esa debería ser la principal función de la educación. Hoy, en cambio, está enfocada a clonar estudiantes. Como señala Redeker, la mayoría de los ciudadanos malgastan su vida haciendo cosas que no les interesan realmente, pero que creen que deben hacer para ser productivos y aceptados. Sólo una pequeña minoría es feliz con su trabajo, y suelen ser quienes desafiaron la imposición de mediocridad del sistema. Son quienes se negaron a asumir el gran error anticreativo: creer que sólo unos pocos superdotados tienen talento. Y debería hacer lo contrario: descubrir qué es único en cada uno de ellos (R. Redeker, La crisis de la escuela, ¿es una crisis de sociedad o una crisis de (la) vida?, Conferencia en Barcelona, 18 de octubre de 2007).
Educar es pues conocer, comprender y amar al alumno. En este sentido el autor insiste: «Pensar en transmitir el saber sin tener que pasar por una relación con quien lo encarna es una ilusión, porque no existe didáctica más que dentro de una relación humana» (lo que es prácticamente imposible de alcanzar en la educación online).
El maestro tiene que amar a los niños, sin amor a la infancia no hay posible pedagogía práctica. En palabras de Georg Kerschensteiner: «El educador ve en el niño el futuro realizador de sus valores, de los valores humanos. Y así como el educador ama los valores y percibe más o menos claramente su propia imperfección en este sentido, así también ama a su obra, al educando, en cuya alma se siente asimismo compenetrado en fe, esperanza, amor y respeto» (Georg Kerschensteiner, El alma del educador y el problema de la formación del maestro, 1928).
En estas circunstancias, podemos decir que, no es tanto la educación lo que está en crisis, sino la vida. Una crisis de la vida humana, una crisis del hombre. Como señaló Charles Péguy: «Las crisis de la enseñanza no son crisis de la enseñanza; son crisis de vida; denuncian, representan crisis de la propia vida; son crisis de vida parciales, eminentes, que anuncian y denuncian crisis de la vida general; o, si se quiere, las crisis de la vida general, las crisis de la vida social, se agravan, se recogen, culminan en las crisis de la enseñanza, que parecen particulares o parciales, pero que en realidad son totales porque representa el todo de la vida social ; (…) cuando una sociedad no puede enseñar, no es en absoluto que le falte accidentalmente algún aparato o alguna industria; cuando una sociedad no puede enseñar, es que esta sociedad no puede enseñarse a sí misma; para toda la humanidad, enseñar es, en el fondo, enseñarse; una sociedad que no enseña es una sociedad que no se quiere; que no se estima; y este es el caso de la sociedad moderna.”(Charles Péguy, Pour la rentrée, Oeuvres complètes, Tomo I, 1897-1899).
Detrás de la cuestión de la educación se encierra la cuestión del hombre, «la verdad propia del ser humano» (recordemos al respecto las palabras de Benedicto XVI dirigidas a los profesores de Universidad en El Escorial, agosto 2011: «La Universidad es la casa donde se busca la verdad propia del ser humano»). Esta imposibilidad de responder a la pregunta del hombre, esta desaparición histórica del ideal del hombre, verdadero crepúsculo, es la causa principal de la crisis de la educación, la crisis de la enseñanza, que no es ni una crisis sociológica, ni una crisis pedagógica, sino una crisis metafísica, de la que solamente se puede salir mediante una reconstrucción de la idea racional del hombre (Redeker). Como afirmó Manuel García Morente, el tipo ideal de educación es aquella que trata de desarrollar al individuo, elevándolo hasta el máximum posible de humanidad en todas las direcciones y rebasa infinitamente todos los límites de la individualidad, penetrando con sus más profundas raíces en la comunidad humana. «La humanidad como ideal del hombre, tal es el sentido de la educación» (Manuel García Morente, «Prólogo» a la Pedagogía social de Paul Natorp, La Lectura, Madrid, 1913).
Esta es la idea básica del libro de Recalcati. Una obra que, desde el sentido común y sobre la base que le aporta al autor su experiencia tanto de profesor, como de psicoanalista, propugna la vuelta a la disciplina, a la exigencia, al esfuerzo personal, al sentido de la responsabilidad, al fomento de la memoria, del entendimiento y de la voluntad; colocando en el lugar que le corresponde al maestro, al verdadero maestro —el que se apasiona por los contenidos que transmite y ama al alumno en su singularidad propia— protagonista del proceso educativo.
Pero este libro es ante todo y sobre todo un sentido y emotivo elogio a aquellos maestros que aman su labor docente, que se apasionan con la transmisión de conocimientos, que ven a sus alumnos como seres únicos e irrepetibles destinados a ampliar e incluso cambiar los conocimientos adquiridos desde la pasión por el saber. Profesores que son capaces de abrir mundos nuevos ante los ojos de los niños, plantear retos, despertar su espíritu crítico. Profesores sabedores de que su misión no es crear clones, ni llenar recipientes, sino favorecer el deseo de saber de cada alumno por derroteros inexplicables, nuevos, heterodoxos. Profesores sabedores de que el buen alumno no es el que copia a su maestro sino el que lo supera por sus propios razonamientos. Maestros que saben que una hora de clase nunca es baladí; porque puede estar repleta de aventuras, encuentros, hondas experiencias intelectuales y emocionales capaces de cambiar la vida de un niño. Un profesor pleno de peso simbólico y de autoridad (en un tiempo caracterizado por la horizontalidad líquida y la indiferenciación simbólica de los roles) adquirida por su pasión hacia los conocimientos que transmite, sabedor humilde a su vez de “la imposibilidad de saber todo el saber”.
Un libro que da respuesta a la deuda simbólica que tenemos con los maestros a los que debemos restituir urgentemente su valor como «figura central en el proceso humanizador de la vida».
Uno de los claros desafíos de la educación actual –sin duda uno de los más retadores– es la formación en liderazgo. No cabe duda de que al término de la etapa académica salimos de nuestras universidades con muchos y muy buenos conocimientos técnicos (idiomas, destrezas profesionales y competencias en las distintas áreas científicas y técnicas), pero con muy poca y muy escasa formación en herramientas y habilidades para la vida. En eso consiste el liderazgo en sentido amplio, en saber relacionarnos mejor con nosotros mismos, con los demás y con el mundo que nos rodea.
En ninguna universidad nos enseñan a cómo lidiar con nuestras frustraciones, nuestros miedos o nuestras inseguridades. No hay asignatura donde recibamos información sobre cómo descubrir nuestra propia identidad, sobre cuáles son nuestros valores individuales o sobre cómo averiguar nuestro propósito vital.
Tampoco nos entrenan para saber relacionarnos con los demás superando sanamente los conflictos o para poder trabajar en colaboración con otras personas de manera efectiva y cohesionada. Se supone que serán nuestras familias o la propia vida las que nos enseñarán todo esto a lo largo de los años. Y puede que, para algunos, así ocurra. Pero puede que, para otros, tal vez no. ¿Qué hacemos en esos casos? ¿Tienen las universidades la responsabilidad de formarnos también como líderes?
Conocerse a fondo exige valentía, esfuerzo y tenacidad pero supone avanzar en el propio desarrollo personal
Yo, sin ir más lejos, fui un caso de libro de los de “no ocurrió”. Después de ser una estudiante de las de todo sobresaliente en el colegio, licenciarme en Economía y cursar dos másteres, tras 15 años de una vida profesional exitosa, en 2015 me vi inmersa en un pozo vital de color gris. Lo tenía todo –trabajo estable cerca de casa, un buen sueldo, un nivel de estrés razonable, un compañero de vida de diez, dos niños preciosos…– y, sin embargo, algo por dentro no funcionaba, me sentía desmotivada. Con 37 años ya había logrado todas esas cosas que socialmente se supone que hay que lograr, pero la realidad es que nunca me había preguntado si lo que había conseguido (sobre todo a nivel profesional) era lo que yo me había propuesto lograr, o era más bien una proyección de lo que los demás –mi familia, mi entorno, la sociedad…– habían definido para mí, y yo había aceptado inconscientemente. Nunca, en mis veinte años de vida académica entre escuela y universidad, me habían enseñado a hacerme las preguntas clave sobre mi existencia.
No sabía qué quería hacer con mi vida profesional, no tenía herramientas que aplicar ante esta situación, y no había másteres en el mercado – a pesar de los miles que hoy coexisten – sobre qué hacer con tu vida si te sientes perdido. Así que comencé una profunda búsqueda. Busqué fuera del sistema universitario lo que el sistema universitario no me había dado y, por suerte, lo encontré.
Si a las limitaciones de nuestra mentalidad unimos un bajo nivel de inteligencia emocional y relacional, las posibilidades de frustrarse y fracasar aumentan exponencialmente
Lo primero que descubrí es que el liderazgo no es algo reservado solo para unos pocos. Todos somos líderes. El liderazgo no es algo que corresponda únicamente a personas con carisma o con un determinado puesto. Todos tenemos la capacidad de liderar. Porque el liderazgo, en esencia, consiste primero en descubrir quién eres –en conocer tu verdadera identidad–, para después, conscientemente, decidir y tomar responsabilidad de qué impacto quieres tener en los demás y en el mundo.
LA NECESIDAD DE LIDERAZGO HOY
No cabe duda de que el siglo XXI es un siglo VUCA. VUCA es el acrónimo que se utiliza en inglés para describir entornos caracterizados por la volatilidad, la incertidumbre, la complejidad y la ambigüedad. Este concepto aparece por primera vez en EE.UU. en la década de los 90 para describir al mundo volátil, incierto, complejo y ambiguo que surge tras la Guerra Fría.
Y lo cierto es que nunca antes en la historia de la humanidad habíamos vivido un mundo tan VUCA como el actual. El desarrollo galopante de la tecnología, la globalización, la deslocalización comercial, la volatilidad de los mercados, las características demográficas de una población en aumento que vive más años, los nuevos modelos de negocio, la complejidad geopolítica, etc., hacen que las empresas y las organizaciones se vean obligadas a adaptarse a continuos cambios que atacan sus planes estratégicos y sus objetivos de negocio planificados en tablas Excel. Los cambios a los que nos enfrentamos actualmente en un mundo interconectado son de enorme magnitud y velocidad, haciendo, por un lado, incierto el futuro y, por otro, multiplicando las posibilidades en cualquier esfera de la vida hasta cifras exponenciales.
En este contexto ya no funciona simplemente aplicar lo aprendido técnicamente en la universidad. El mundo, nuestro entorno, nuestros trabajos, han dejado de ser predecibles. La relación causa-efecto ya no es una garantía en un alto porcentaje de casos. Este nuevo escenario requiere profesionales con capacidad de adaptación al cambio, generadores de soluciones creativas, y con habilidad para asumir nuevos desafíos (OCDE, 2011). Requiere, por tanto, personas capaces de liderar los retos a los que nos enfrentamos como sociedad.
Pero, ¿cómo nos preparamos para ello? ¿Cuál es la clave para operar y liderar en un mundo VUCA? La respuesta es paradójicamente sencilla y compleja a la vez: cambiar y entrenar nuestra mentalidad (mindset), hasta convertirla en una mentalidad en crecimiento.
Carol Dweck, doctora en Psicología y profesora de la Universidad de Stanford, define mindset como «la mentalidad de crecimiento, de lo posible, la mentalidad de creer que se puede mejorar».
Dweck, tras décadas de estudio, determinó que los seres humanos presentan dos tipos de mentalidades. Si usted es de esas personas que cree que con tiempo, esfuerzo y práctica se puede adquirir cualquier habilidad o destreza, entonces tiene una mentalidad de crecimiento. Por el contrario, tendrá una mentalidad fija si piensa que las personas nacemos con unas habilidades innatas establecidas, imposibles de cambiar y que por tanto no podemos hacer aquello para lo que no hemos nacido.
En su libro Mindset: The new psychology of success (2006), Dweck presenta cómo el tener una mentalidad u otra influye en la vida de las personas, concluyendo que aquellas personas con una mentalidad de crecimiento tienen más éxito en todos los aspectos de su vida que aquellas con mentalidad fija.
La siguiente tabla muestra las diferencias, según Dweck, entre una mentalidad de crecimiento y una mentalidad fija.
Tabla 1: Características de las dos mentalidades según Carol Dweck.
| Mentalidad fija | Mentalidad de crecimiento | |
| La inteligencia | Es algo estático | Puede ser desarrollada |
| Deseo intrínseco | Parecer listo e inteligente | Aprender continuamente |
| Los errores | Son algo no deseable | Son algo de lo que aprender |
| Retos | Son algo a evitar | Son algo a aceptar y aprovechar |
| Obstáculos | Provocan rendirse con facilidad | Generan un deseo de persistir ante los contratiempos |
| Esfuerzo | Es algo que no merece la pena | Es el camino a la maestría |
| Críticas constructivas | Son algo a evitar e ignorar | Son algo de lo que aprender |
| Éxito de otros | Provoca un sentimiento de amenaza | Provoca un sentimiento de inspiración y aprendizaje |
| Como resultado | Pueden estancarse temprano y conseguir menos que su pleno potencial | Alcanzan siempre mayores niveles de logro |
| Visión del mundo | Determinista | Mayor sentido de su propia voluntad |
Fuente: Adaptado a partir de las investigaciones de Carol Dweck y el gráfico de Nigel Holme
Yuval Noah Harari, profesor de Historia de la Universidad Hebrea de Jerusalén y autor de libros como Sapiens, de animales a dioses (2015) o Homo Deus, breve historia del mañana (2017), señala que “solo aquellos con una mentalidad flexible podrán salir adelante en el 2050”.
¿Y qué hacer si tenemos una mentalidad fija? ¿Cómo cambiamos nuestro mindset? En eso consiste el verdadero desarrollo del liderazgo en un mundo VUCA: en cambiar la manera de pensar sobre nosotros mismos y sobre lo que creemos posible. O dicho de otra manera: en hacer evolucionar nuestro complejo mapa mental hacia un mayor nivel de conciencia (de uno mismo, de los demás y de nuestro entorno).
LAS UNIVERSIDADES Y EL CAMBIO DE MINDSET
Ante esta situación, ¿cuán conscientes de la profunda necesidad de desarrollar nuestro mindset son las universidades y qué están haciendo al respecto? Egresados muy bien preparados pero con mindsets limitados cada vez lo tendrán más difícil para lograr el éxito personal y profesional. Si a esa limitación en el mindset unimos un bajo nivel de inteligencia emocional y relacional, las posibilidades de frustrarse y fracasar aumentan exponencialmente (Goleman, 2011).
Las universidades, como instituciones responsables de formar a los líderes del mañana, ¿pueden permitirse no enseñar cuestiones tan vitales como estas? La respuesta es categórica: no.
De todos los conocimientos, el más sabio y útil es conocerse a sí mismo. El precio de ignorarlo es demasiado alto si se busca vivir una vida plena
Según una extrapolación estadística realizada por la Universidad de Harvard, la Fundación Carnegie y el Instituto de Investigación de Stanford, a partir de un Estudio sobre la Educación en Ingeniería de Charles Riborg Mann de 1918[1] (¡sí, 1918!), el éxito profesional se basa en un 85 por ciento en tener bien desarrolladas las habilidades “blandas[2]” –las habilidades blandas (soft skills), también llamadas habilidades interpersonales (people skills), habilidades clave (key skills) o competencias transversales-, mientras que solo el 15 por ciento del éxito viene determinado por las habilidades “duras” (hard skills), es decir, por competencias técnicas y conocimiento.
Si sabemos que las soft skills son cinco veces más importantes que las hard skills desde hace más de cien años, ¿qué hace que las universidades continúen poniendo prioritariamente el foco en las habilidades duras? Bien es cierto que la introducción del Espacio Europeo de Educación Superior y la Declaración de Bolonia de 1999 supusieron una aceleración para la consideración de las soft skills –y específicamente el liderazgo como una de ellas- dentro de los currículos universitarios. No cabe duda de las múltiples investigaciones y debates realizados en el seno de las universidades españolas sobre cómo introducir las habilidades blandas en los currículos. Sin embargo, en gran parte de los casos estas acciones se han llevado a cabo sin el suficiente debate sobre el tema para aclarar los conceptos y analizar los modelos de enseñanza más apropiados (Cinque, 2011).
El resultado es que la formación y la enseñanza de las habilidades blandas ha dejado de ser exclusiva del sistema universitario, ya que también –y sobre todo– es ahora en las empresas donde se realiza la verdadera capacitación de estas habilidades. En los últimos años hemos sido testigos del “boom” de las universidades corporativas, cuyo principal objetivo consiste en fomentar el desarrollo de líderes capaces de mejorar los resultados de la compañía (Ilie-Cardoza, Cardoza Bulla, Hugas Sabater, 2014), alineando estrategia y talento.
¿Podrían ser entonces las empresas las encargadas de generar transferencia del conocimiento en materia de liderazgo, a las universidades? ¿Qué supondría este hecho para estudiantes, personal docente investigador y gestores universitarios?
TRANSFERENCIA DE LA EMPRESA A LA UNIVERSIDAD: ¿UN FUTURIBLE DESEABLE?
Tradicionalmente se ha asociado el liderazgo con tener un cargo de responsabilidad frente a otros y con tener ciertas aptitudes innatas para dirigir e influir sobre las personas. El diccionario de la lengua española de la Real Academia define “líder” como persona que dirige o conduce un partido político, un grupo social u otra colectividad. Sin embargo, socialmente no existe una definición consensuada de lo que es el liderazgo. Pida a diez personas que definan liderazgo y recibirá diez respuestas diferentes (Maxwell, 1993). Porque el liderazgo tiene múltiples dimensiones y requiere de múltiples capacidades, independientemente del cargo o de la posición.
Sin duda, la más compleja y a la vez la más apasionante de todas esas dimensiones –y sobre la que se asientan todas las demás- es el liderazgo de uno mismo. El autoliderazgo o liderazgo interior comienza por conocerse a sí mismo y continúa por decidir conscientemente en quién se quiere convertir, qué impacto desea tener en los demás y cuál quiere que sea su contribución al mundo. Todo ello es liderar, y todos tenemos capacidad para ello (Tovar, 2017). Porque el desarrollo del liderazgo es una cuestión profundamente personal.
Y ante la interesante pregunta de ¿Los líderes nacen o se hacen?, la provocativa respuesta es Se hacen, puesto que el liderazgo es un músculo que no solo podemos, sino que debemos entrenar. No nacemos líderes, pero sí podemos llegar a serlo a través de un proceso de aprendizaje y transformación.
De ahí que la gran mayoría de los Programas de Desarrollo del Liderazgo para la alta dirección –o PDLs- que hoy se llevan a cabo en las principales empresas del mundo, a pesar de su diversidad y variedad en función de quién los ejecute, se orienten al desarrollo de ese músculo y se fundamenten en lo siguiente: primero aprenda a liderarse a usted mismo, y después hablemos de cómo liderar a otros (equipos, áreas de negocio o incluso organizaciones enteras).
La consultora internacional para el desarrollo de líderes transformadores Oxford Leadership [3] señala que existe una correlación directa entre liderarse a uno mismo y la habilidad para liderar a otros, y presenta el siguiente gráfico donde establece tres niveles de liderazgo bien diferenciados:
Gráfico 1: Niveles de liderazgo según Oxford Leadership

LIDERARSE A UNO MISMO
Ya lo anticipaba Ortega y Gasset: “Para dirigir a los demás, es requisito indispensable imperar sobre usted mismo”.
Una de las competencias más básicas para liderarse a sí mismo es trabajar nuestro autoconocimiento. La profunda revolución que uno vive cuando se explora por dentro con valentía es el punto de partida para poder trascender el ego y descubrir la verdadera esencia, el auténtico potencial que todos albergamos como seres humanos.
Ya los sabios de la antigua Grecia inscribieron el aforismo Conócete a ti mismo en el pronaos del templo de Apolo en Delfos, suponiendo un valioso legado para las generaciones futuras. Es, sin duda, el punto de partida en el camino del desarrollo del liderazgo y una aptitud básica para mejorar la inteligencia emocional. Parece algo simple, pero desde luego no es tarea sencilla.
CONOCERSE PARA GESTIONARSE
Autoconciencia significa tener una profunda comprensión de las emociones, fortalezas, debilidades, necesidades y motivaciones propias (Goleman, 2004). Nos permite, mediante un proceso de introspección, conocer aspectos de nuestra psicología más profunda.
Existen numerosos modelos y herramientas para potenciar el autoconocimiento que bien valdría introducir en los planes de estudio universitarios, independientemente de la titulación que se cursase.
La siguiente tabla muestra algunas de las herramientas clásicas junto a otras más modernas que se han desarrollado en los últimos años en materia de autoconocimiento.
Tabla 2: Algunas herramientas que permiten potenciar el autoconocimiento.
| Herramienta de autoconocimiento | Tipos y características |
| Eneagrama[4] | · El 1: El reformador o perfeccionista
· El 2: El ayudador o amable · El 3: El triunfador o buscador de estatus · El 4: El especial o individualista · El 5: El investigador u observador · El 6: El leal o dubitativo · El 7: El entusiasta o generalista · El 8: El líder o desafiador · El 9: El pacificador o indolente |
| DISC[5] | · D-Dominante: orientado a resultados, decisivo, directo, contundente.
· I-Influyente: extrovertido, vivaz, optimista, persuasivo, impulsivo. · S-Estable (en inglés, Steady): confiable, leal, humilde, paciente, sereno. · C-Cumplidor: Concienzudo, correcto, preciso, meticuloso, reservado. |
| Insights Discovery[6] | · Preferencia cromática rojo: audaz, directo, resuelto, decidido, dominante, competitivo.
· Preferencia cromática azul: preciso, formal, objetivo, analítico, prudente, metódico. · Preferencia cromática amarillo: inspirador, comunicativo, espontáneo, entusiasta, sociable. · Preferencia cromática verde: comprensivo, tranquilo, conciliador, constante, tolerante, paciente. |
| I am type Co-Active model[7] | · Tipo encanto: genera calor, conexión, comodidad, estar relajado.
· Tipo belleza: genera profundidad, quietud, apertura emocional. · Tipo sexo: genera movimiento y mayor conciencia del cuerpo. · Tipo peligro: genera quietud, nerviosismo e incomodidad a la vez que ayuda a afrontar lo que tememos. · Tipo humor: genera ligereza, alivio, cambio de energía sin esfuerzo, diversión. · Tipo excéntrico: genera imprevisibilidad, deleite, apreciar la rareza de las cosas, extravagancia. · Tipo inteligencia: genera claridad y competencia, sensación de facilidad y ser capaz. |
| The Leadership Circle[8] | · Tendencias reactivas: complacencia, protección y control.
· Competencias creativas: relaciones, autoconciencia, autenticidad, conciencia sistémica y logro. |
Fuente: elaboración propia.
Además de las señaladas en la tabla anterior existen muchas otras -como el Myers-Briggs Type Indicator (MBTI)[9], los Roles de Belbin[10], las fortalezas de Gallup[11] o la ventana de Johari[12], entre otras-. Lo común a todas ellas es que ofrecen diferentes categorías o tipos de personalidad con una serie de características de comportamiento y patrones de pensamiento asociados que, una vez descubierto cuál encaja mejor con cada uno de nosotros, nos permiten conocernos y entendernos a un nivel más profundo, además de darnos pistas sobre cómo evolucionar hacia una mejor versión de nosotros mismos.
Todas ellas nos ayudan a descubrir más sobre los talentos y las virtudes que tenemos, los valores individuales sobre los que se asienta nuestra identidad y aquello que nos motiva y nos hace ponernos en acción; a la vez que nos dan información sobre las partes menos virtuosas que todos tenemos.
Conocerse a fondo exige valentía, esfuerzo y tenacidad, pero supone una base firme sobre la que poder entenderse, gestionarse, regular las emociones, automotivarse y avanzar en el propio desarrollo personal (y profesional).
Decía Shakespeare que “de todos los conocimientos posibles, el más sabio y útil es conocerse a sí mismo”. El precio de no hacerlo es demasiado alto si uno busca vivir una vida plena.
DEL DESARROLLO PERSONAL AL DESARROLLO DEL LIDERAZGO
Si bien el proceso de desarrollo personal depende en buena medida del conocimiento que tengamos de nosotros mismos, el desarrollo del liderazgo requiere dar un paso más: una vez que conoces tus luces y tus sombras, trasciende ese conocimiento que tienes sobre ti, sobre cómo eres, y entonces se decide conscientemente quién quieres ser –o mejor, en quién te quieres convertir-, y además se elige cómo quieres que sea tu relación con los demás y con el mundo.
Porque en última instancia el desarrollo del liderazgo va de decidir conscientemente y de elegir. Dos conceptos íntimamente ligados con la propia responsabilidad personal, que no es otra cosa que nuestra habilidad para responder. Ante nosotros, ante los demás y ante nuestro entorno. Porque líderes son aquellos que son responsables de su mundo (Kimsey-House, 2015).
Conocerse a fondo exige valentía, esfuerzo y tenacidad pero supone avanzar en el propio desarrollo personal
¿Cuántas veces escuchamos a la gente quejarse a nuestro alrededor? Sobre la pareja, los compañeros de trabajo, el salario, las condiciones laborales, los políticos, las empresas… ¿Y cuántas de esas quejas vienen acompañadas de una verdadera habilidad de las personas para responder ante ellas? No se nos educa en liderazgo. Maquillamos nuestros planes de estudio con competencias para mejorar la empleabilidad de los estudiantes cuando lo que deberíamos ofrecerles además, y ante todo, son competencias para mejorar su habilidad para responder, empoderándoles como seres humanos.
Las universidades se focalizan en continuar produciendo human doings en lugar de human beings. Y como resultado obtenemos ciudadanos – y líderes de organizaciones– desbalanceados mucho más hacia el hacer que hacia el ser. Y aun sabiendo que hacer es vital para el progreso y el avance de la sociedad, analizar cómo somos y cómo elegimos ser es clave a la hora de liderar. Esto es, nada más y nada menos, lo que los Programas del Desarrollo del Liderazgo ofrecen a sus C-levels[13]: desarrollar su nivel mental, emocional y relacional.
Estos programas suponen un espacio para que los participantes -acompañados por coaches ejecutivos a lo largo del proceso- encuentren tiempo para conectarse y reflexionar sobre cómo es su relación con las cuatro dimensiones del ser humano –recogidas en el gráfico 2–, para así ir esculpiendo poco a poco su liderazgo.
Gráfico 2: Las cuatro dimensiones del ser humano.

Especial mención merece la dimensión espiritual para el desarrollo del liderazgo, que nada tiene que ver con la religión, sino con dar un sentido a nuestra existencia descubriendo lo que podemos aportar a la sociedad, definiendo un propósito profesional y vital que incluso nos trascienda. Trabajar las cuatro dimensiones – y no solo la mental, que es donde tradicionalmente se enfocan las instituciones académicas – es clave para el entrenamiento del liderazgo.
REFLEXIONES FINALES
El entorno complejo y en constante cambio que hoy vivimos exige ampliar la mirada y abrirnos a las infinitas posibilidades que hoy nos ofrece el binomio universidad-empresa.
Tradicionalmente la transferencia del conocimiento la hemos entendido desde la universidad hacia la empresa, pero ¿y si pudiéramos invertir el sentido en aquellos ámbitos donde la empresa pueda transferir conocimiento a la universidad? Uno de esos ámbitos es sin duda el liderazgo.
Las universidades hacen un excelente trabajo en lo relacionado con la formación técnica de los egresados, contribuyendo a que las generaciones actuales de egresados sean de las técnicamente más preparadas de la historia, pero sin embargo presentan importantes carencias en la educación emocional y relacional de los líderes del futuro. Estos egresados, si no complementan su formación, se verán incapaces de liderar eficazmente a la salida de las aulas en el complejo y cambiante entorno al que se enfrentarán.
Por su parte, las empresas hoy, gracias a sus Programas de Desarrollo del Liderazgo, cuentan con técnicas y procesos especializados en esta materia, que bien podrían cubrir la inexperiencia actual que existe en las universidades.
De cara a superar los enormes desafíos de este tiempo debemos aprender a colaborar juntos a través de nuevas maneras que nos permitan acceder a los talentos y las habilidades de todos (Kimsey-House, 2015).
La transferencia del conocimiento en materia de liderazgo desde la empresa a la universidad podría ser, sin duda, una nueva fórmula a explorar.
NOTAS
1. Investigación basada en las pág. 106 y 107 de A Study of Engineering Education, de Charles Riborg Mann, publicado en 1918 por la Carnegie Foundation.
2. Habilidades intra e interpersonales (socioemocionales), esenciales para el desarrollo personal, la participación social y el éxito en el lugar de trabajo (K. Kechagias, 2011).
3. www.oxfordleadership.com.
4. Riso, D., Hudson, R. (1999), La sabiduría del Eneagrama. Don Richard Riso. Russ Hudson. Editorial Urano.
5. Moulton Marston W. (1928), Emotions of Normal People, New York, Harcourt, Brace and Company.
6. https://www.insights.com/es/
7. Kimsey House, H. & Skibbins, D. (2013), The Stake: The Making of Leaders, California, Coactive press.
8. http://theleadershipcircle.es/.
9. https://www.myersbriggs.org/.
10. https://www.belbin.es/roles-de-equipo/.
11. www.gallupstrengthscenter.com.
12. Luft, J.; Ingham, H. (1955). «The Johari window, a graphic model of interpersonal awareness». Proceedings of the western training laboratory in group development. Los Angeles.
13. Se conoce como C-levels los puestos de alta dirección o cargos de alto rango de una empresa.
BIBLIOGRAFÍA
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Dweck, C (2011), Mindset: The New Psychology of Success, New York, Ballantine Books.
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Harari, Y.N (2017), Homo Deus, breve historia del mañana, Barcelona, Debate.
Ilie-Cardoza, C., Cardoza Bulla, G., Hugas Sabater, J. (2014). Universidades corporativas: nuevos desafíos, nuevas oportunidades, ICADE. Revista cuatrimestral de las Facultades de Derecho y Ciencias Económicas y Empresariales, nº 93 septiembre-diciembre 2014, ISSN: 1889-7045.
Kechagias, K. (2011), Teaching and Assessing Soft Skills, Thessaloniki, MASS Project. Kimsey-House, H&K. (2015), Co-active Leadership, California, Berrett-Koehler Publishers.
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Maxwell, J. (1993), Desarrolle el líder que está en usted, Tennessee, Grupo Nelson. Moulton Marston W. (1928), Emotions of Normal People, New York, Harcourt, Brace and Company.
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Riborg Mann, C. (1918), A Study of Engineering Education, New York, Carnegie Foundation.
Tovar, P. (2017), Coaching para líderes cotidianos, Madrid, Letras de autor.
No es la primera vez que analizamos la obra de Massimo Recalcati, uno de los más profundos y controvertidos estudiosos del comportamiento humano de la actualidad. Recalcati trabaja en Milán como psicoanalista y es miembro de la Escuela Lacaniana de Psicoanálisis, atesorando el título AME (analista miembro de la Escuela). Fundador de JONAS (Centro de Investigación Psicoanalítica sobre los Nuevos Síntomas). Da clases en la Universidad de Bérgamo y Pavía, así como en el Instituto Freudiano de Milán. Ensayista mediático y colaborador habitual de La Repubblica, dedica la mayor parte de sus obras a analizar los males de la hipermodernidad.

El secreto del hijo. De Edipo al hijo recobrado, Anagrama, 2020, complementa algunas de las anteriores obras del autor, gestando una impresionante trilogía sobre el mundo de las relaciones intrafamiliares en la sociedad hipermoderna actual, plena de complejidades y paradojas. Para comprender esta última obra resulta por lo tanto imprescindible hacer referencia brevemente a las precedentes.
Sobre la figura paterna, Recalcati publicó dos obras previas: El complejo de Telémaco. Padres e hijos tras el ocaso del progenitor, Anagrama, 2014, y ¿Qué queda del padre? La paternidad en la época de la hipermodernidad, Xoroi Edicions, 2015.
En la primera de estas obras, el autor se sirve de la Odisea para psicoanalizar al hijo de Penélope y Ulises, que creció mirando al horizonte añorando constantemente la presencia de su padre: «Si todas las cosas se hicieran a gusto del hombre, eligiéramos antes el día en que vuelva mi padre», (Odisea, XVI, 148 y ss.). Como afirma Zoja: «Telémaco permanece en suspenso, a la espera: no tanto de un hombre —del cual no tiene memoria, porque éste partió cuando él era un recién nacido— como de una imagen de un padre, noble y admirado» (L. Zoja, El gesto de Héctor, Prehistoria, historia y actualidad de la figura del padre, Taurus, 2018). Telémaco representa a los hijos huérfanos de padres vivos de nuestro tiempo. Estos hijos crecen y viven toda su existencia con «hambre de padre», imposible de dejar atrás o de metabolizar (por las cosas emocionales no compartidas, por los momentos no vividos en común, por las palabras necesitadas y no recibidas, por los gestos ausentes) que es, quizá, el dolor más sensible, íntimo y silenciado que habita en cada varón que ha experimentado la ausencia, física o psíquica, de su progenitor.
En su siguiente obra, ¿Qué queda del padre?, Recalcati observa a Héctor, héroe troyano de la Ilíada, para intentar comprender la paradójica situación en la que se encuentran los padres que desean ejercer su función paterna correctamente en la actualidad. Héctor es fuerte y valiente, decidido a enfrentarse a peligros y dar su vida por sus seres amados; por ello lleva su armadura y su yelmo, que le cubre la cabeza en las batallas que habrá de afrontar en la defensa de Troya. Pero antes de salir a luchar frente a Aquiles, se despoja de su yelmo para no provocar miedo en su pequeño hijo, Astianacte, y poder tomarle en sus brazos para despedirse con ternura antes de dar la vida por su pueblo. «El gesto de Héctor», despojarse de parte de su armadura (fortaleza, seguridad, agresividad, autoridad) para mostrar su lado más humano (amable, afectuoso, tierno, intimista) constituye la gran novedad del padre actual; y supone un delicado y complejo equilibrio que los hombres deberán aprender mediante el propio ejercicio de su paternidad. El hombre, para ser parentalmente competente, deberá realizar un ejercicio malabar de equilibrio entre la fortaleza y la delicadeza. Debe ser bifronte, la autoridad y la afectividad son el anverso y el reverso de una misma moneda (Como señala Ceriotti, Héctor es una figura muy querida y citada por los especialistas en masculinidad, M. Ceriotti Migliarese, Masculino. Fuerza, eros, ternura, Rialp, 2019).
En la segunda parte de la trilogía, la dedicada a la madre, Recalcati, en su obra Las manos de la madre. Deseo, fantasmas y herencia de lo materno (Anagrama, 2018), navega psicoanalíticamente por las páginas de los libros sagrados, tanto del Antiguo como del Nuevo Testamento, para mostrar ejemplos históricos de auténtico y generoso amor maternal: desde la Virgen María, hasta Sara, pasando por la madre que en el juicio de Salomón renunció a su hijo para que no fuera partido en dos por la espada del Rey. Todas ellas sabían que «dar a luz un hijo…supone ya desde el principio perderlo, reconocerlo como pura trascendencia, generarlo como una alteridad…absoluta inmanencia y absoluta trascendencia».
Ahora, en El secreto del hijo, Recalcati vuelve a sumergirse, tanto en los textos bíblicos, como en los clásicos de la literatura griega, tratando de encontrar sentido, sobre aquellas raíces antiguas de nuestra civilización, a las peculiaridades propias de las relaciones paterno-filiales en la actualidad. Para ello, se sirve de dos hijos «rebeldes»: Edipo de Sófocles y el hijo pródigo de la parábola bíblica transcrita por San Lucas.
Tanto Edipo, como el hijo pródigo, comparten un terrible secreto en común: el parricidio. Ambos, de forma consciente o no, cometen el abominable crimen contra el padre. En la obra de Sófocles, Edipo asesina a su progenitor de forma material, a través de la lucha a muerte con su padre Layo y su escolta. En la parábola, el hijo pequeño mata de forma simbólica a su padre, cuando rechaza el sentido de filiación al exigirle de forma perentoria: «¡Dame la parte de la hacienda que me corresponde!». Como afirma Nouwen, en su profundo estudio de esta parábola a través del análisis del famoso cuadro de Rembrandt: «La manera que el hijo tuvo de marcharse es equivalente a desear la muerte del padre…es un acto mucho más ofensivo de lo que puede parecer en una primera lectura. Supone rechazar el hogar en el que el hijo nació y fue alimentado, y es una ruptura con la tradición más preciosa mantenida cuidadosamente por la gran comunidad de la que él formaba parte» (H.J.M. Nouwen, El regreso del hijo pródigo. Meditaciones ante un cuadro de Rembrandt, PPC, 1999, p. 40).
Pero ¿la aniquilación simbólica del padre no es una verdad ineludible y universal en la relación entre padres e hijos? Todo hijo supone de hecho, como señaló Hegel, la superación del padre, su muerte.
Todo hijo está llamado a tener un proyecto de vida propio y diferente al de su padre. La familia no puede agotar el horizonte del mundo. El padre así se convierte en el eslabón de unión del hijo con la sociedad. Aquel deberá enseñar al hijo a vivir en sociedad, como su madre le enseñó a hacerlo en el seno materno. Así como la madre regala la vida biológica, corresponde al padre el regalo de la vida social. Inicia al hijo en el mundo real. Le muestra en su crudeza La Verdad (aunque consista en comer algarrobas y dormir entre los cerdos). Sin verdad no hay educación. Lo inserta en la sociedad, evitando de este modo el individualismo egocéntrico y narcisista al que le puede llevar el crecimiento en el limitado y protector mundo del hogar familiar (como le sucede al hijo mayor de la parábola).
En palabras de Fromm: «La emancipación, el comienzo del desarrollo, es consecuencia de liberarse, y la liberación comienza por uno mismo y por los padres. No hay duda: si uno no se emancipa de los padres, si no siente cada vez con más firmeza el derecho a decidir por sí mismo, siempre tendrá cerradas las puertas del camino de la independencia».
El padre debe ser el puente humano que une al hijo con la vida pública de compromiso y responsabilidad. El padre es la brújula que guía la vida del hijo más allá del horizonte cerrado de la familia. Es el intermediario entre el hogar y el mundo. El padre debe ser el instrumento de la transmisión cultural y de la orientación general que introduce al hijo en la complejidad del mundo social, en la vida fuera de la esfera familiar; así el padre opera como propulsor de la emancipación de los hijos. Como afirma Recalcati en relación con el hijo pródigo: «Solamente la errancia, no la identidad cerrada sobre sí misma, puede generar conocimiento».
Pero la angustiosa novedad de la hipermodernidad es que los hijos no tienen a quien «matar», no tienen contra quien rebelarse; bien porque el padre está ausente (física o psíquicamente); bien porque no cumple su función paterna de imponer la Ley (por «amiguismo», por dejadez, por miedo a no ser amado). Y en consecuencia, no hay ley que infringir. Si no hay Ley, no hay culpa (Edipo) y no hay perdón (Hijo pródigo). En estas circunstancias, el verdadero trauma para los hijos no es la transgresión de la Ley, sino la conciencia de que la propia Ley ya no tiene peso simbólico alguno, de que carece de valor. Los hijos viven en su subconsciente el vacío de la Ley como un drama ya que, como señala Recalcati, «necesitan encontrar obstáculos en sus padres incluso cuando estos no lo son, porque el conflicto custodia la diferencia simbólica entre las generaciones y es, por lo tanto, un escalón indispensable para la formación de la vida».
Amar es igual a dejar marchar. Este principio es una constante en todos los libros de Recalcati, como lo es en la obra de diferentes prestigiosos colegas suyos de todos los tiempos. Amar es equivalente a conceder al hijo plena libertad para decidir sus propios derroteros. El regalo más grande del padre de la parábola de San Lucas -que es también el mayor regalo que todo padre puede ofrecer a sus hijos- es el regalo de la libertad del hijo.
En este punto, el autor se sirve de nuevo de un pasaje de la Biblia, en concreto del Antiguo Testamento, para comprender que ser genitor de la vida no nos convierte en sus propietarios: el sacrificio de Abraham. Este sabe amar sin reclamar ningún derecho de propiedad sobre el hijo. Esta es la más alta manifestación de amor paterno-filial: «Dejar que el hijo se vaya, saber perderlo». En el sacrificio, desde el punto de vista psicoanalítico, no se le está exigiendo a Abraham que mate al hijo físicamente, sino que sacrifique toda propiedad sobre él, con el fin de que pueda convertirse en un hombre. Es el anverso de Edipo, hijo abandonado, odiado y maltratado. Isaac es el hijo más querido y deseado, pero es necesario practicar un corte en las ataduras. Abraham «descubre otro rostro del padre a partir del sacrificio de la paternidad como dominación sobre el hijo».
El mayor logro de la paternidad, la certificación indudable de que la misión ha sido bien cumplida consiste en dejar de ser necesitados por nuestros hijos, en que habiendo alcanzado el desarrollo de sus propias condiciones e instrumentos, ellos vengan a nosotros por amor, simplemente para compartir y celebrar el encuentro, y no por necesidad, por incapacidad, por confusión emocional respecto del vínculo que nos une.
El regalo más grande que un padre puede hacer es donar la libertad, ser capaz de dejar que sus hijos se vayan, sacrificar toda propiedad sobre ellos. En el momento en el que la vida crece y quiere ser libre más allá de los estrechos confines de la familia, la tarea de un padre es dejar marchar a sus hijos, «saber perderlos, ser capaces de abandonarlos». Como señaló el propio Recalcati en otra de sus obras: la «hospitalidad sin propiedad» es lo que define a la madre; mientras que la «responsabilidad sin propiedad» es lo que define al padre (M. Recalcati, Las manos de la madre, Anagrama, 2018)
El hijo no me pertenece porque, como afirma Ceriotti, «es un don que se pertenece a sí mismo y a la vida…cuanto más elevadas sean las expectativas, más fácil es decepcionarlas. Naturalmente, cada padre y madre, cultiva expectativas justas para sus hijos y espera lo mejor para ellos. Pero saber que el hijo no es una posesión le permite aceptar de manera distinta lo que la vida le reserve» (M.Ceriotti, Erótica y materna. Viaje al universo femenino, Rialp, 2019, p. 61).
El padre solo recibe a sus hijos «en consignación», somos depositarios de su vida, como indica San Pablo: debemos proteger su vida, asegurar su educación y respetar su libertad. Todo buen padre sabe que tiene el deber de preparar al hijo para una vida que no será, en la mayor parte de su recorrido, para él ni con él. Es precisamente el amor lo que permite a un padre dejar que el hijo encuentre su propia vida, incluso a riesgo de perderla. Es responsabilidad de los hijos decidir cómo van a escribir sus propias historias. Se trata de una maravillosa paradoja: «Soy amado, en la medida en que soy libre para dejar el hogar» (H. J. M. Nouwen, El regreso del hijo pródigo. Meditaciones ante un cuadro de Rembrandt, PPC, 1999, p. 49).
Pero ante el mismo punto de partida, la muerte del padre, la reacción de ambos progenitores, Layo y el padre de la parábola, es bien diferente. Mientras la historia de Edipo no prevé reconciliación alguna, en la del hijo recobrado el padre no responde al gesto parricida de su vástago con odio, sino que opta, cuando regresa, por concederle su perdón como regalo que rompe el encadenamiento, dándole así la posibilidad de un nuevo comienzo. El abrazo del padre es liberador. No por casualidad, la palabra «misericordia» significa en hebreo «generar de nuevo».
Así, el padre de la parábola, a diferencia de Layo, muestra no temer, sino amar profundamente «el secreto absoluto del hijo», sabedor de que todo padre debe, en un momento de la vida, reconocer que ya no es indispensable para el hijo y aceptar la vida del hijo como «un secreto, una trascendencia que carece de amos».
El padre que sabe aceptar sin preguntas el retorno del hijo (sin pretender que le rebele su «secreto»… sus razones… sus motivos… qué le impulsó a irse) es aquel que sabe perdonar y que, en consecuencia, sabe ejercer correctamente la función paterna en su vertiente más dura: exponiéndose sin reservas a la incógnita del hijo y sabiendo aceptar con dignidad su ocaso.
El respeto por su vida (y su secreto) diferente a la del padre es la clave para rehabilitar una descendencia generativa consintiendo que el hijo asuma la responsabilidad de su vida. En la parábola de San Lucas, el padre respeta el secreto del hijo hasta el extremo, hasta el límite. Tiene fe en el secreto incomprensible del hijo, no le retiene, no le exige que siga sus pasos o comparta sus intereses. Y, al regresar, no le pide explicaciones, no le pregunta por qué. Deja que en su viaje a «tierras lejanas» se extravíe y conozca la derrota y la herida, el dolor y la humillación con el fin de que encuentre su propia vida, su propia andadura.
Un buen padre sabe que un hijo no viene a llenar nuestros vacíos existenciales, a cumplir nuestros sueños frustrados, a ser corcho de los agujeros de nuestro subconsciente, a dar seguimiento a una tradición familiar, a servirnos de acompañamiento y consuelo en nuestra soledad o a ser trofeo de nuestro narcisismo. Los hijos tienen que ser los autores de su propia vida. A los hijos hay que amarles por su esencia, no porque cubran o cumplan nuestras expectativas. No hay peor pesadilla, dijo el filósofo Guilles Deleuze, que ser prisioneros de los sueños de otro.
El mayor regalo de amor del padre es dejar marchar al hijo y estar siempre listo para acogerlo a su regreso. «Siempre en la puerta esperándolo, sin pedirle nunca que regrese».
En este libro, a través de la historia de dos célebres hijos y de la compleja relación con sus respectivos padres, Recalcati pretende cuestionar críticamente el resultado del discurso educativo hipermoderno actual, basado en la «horizontalidad de los vínculos», tratando de señalar la existencia de otro camino. Sobre la base del reconocimiento de que la vida del hijo es, por encima de todo, otra vida, ajena, distinta, imposible de entender, portadora de sus propios secretos que no deben ser forzados. Por ello, afirmaba Freud, que ser padre es una profesión imposible. En otras palabras, es imposible que un padre no se equivoque como padre. El reverso de esta afirmación es pues que los mejores padres son aquellos que saben que ésta es una profesión imposible, que se saben desconocedores del secreto del hijo.
Con la exposición de las profundas verdades que el psicoanálisis hereda del cristianismo, Recalcati nos muestra cómo las Sagradas Escrituras son el mejor manual de paternidad que jamás se haya escrito; textos que rezuman sabiduría y una paradójica plena modernidad que los convierte en libro de cabecera para todo hombre, creyente o no, que quiera ejercer plenamente su función paterna.
“La Universidad clásica presencial ya no volverá atrás: su futuro será la combinación de la presencialidad y la virtualidad”, ha afirmado la catedrática Adelaida de la Calle, expresidenta de la Conferencia de Rectores (CRUE), en una nueva sesión del seminario Los futuros de la Universidad, organizado por Nueva Revista, y que dirige Rafael Puyol, presidente de UNIR.
[En el vídeo que ofrecemos se puede seguir su intervención completa].
Catedrática de Biología Celular, Adelaida de la Calle ha sido rectora de la Universidad de Málaga y consejera de Educación de la Junta de Andalucía. En su exposición señaló que la Universidad del siglo XXI debe “incorporar procesos de aprendizaje más flexibles, sistemas de evaluación menos rígidos y una actividad académica (presencial, semipresencial o a distancia) orientada también al autoaprendizaje”.
La apuesta por los nuevos formatos de aprendizaje es uno de los “compromisos” de la Universidad con la sociedad para ampliar sus funciones ante los retos del futuro. Otros compromisos son “la innovación, el emprendimiento, la internacionalización, el entorno de una Universidad para la sociedad, la responsabilidad social y la sostenibilidad”.
La Universidad debe apostar por “grados más innovadores, vinculados a las nuevas necesidades de la sociedad”
La profesora De la Calle destacó que la Universidad debe apostar por “grados más innovadores, vinculados a las nuevas necesidades de la sociedad, relacionadas con la tecnología más avanzada, la alimentación, la gestión y protección de datos, la sostenibilidad, la salud o la industria”.
Y la Universidad debe ser, en el ámbito de la investigación, “el Departamento de I+D+i de las empresas”. El sector empresarial “necesita de nuestra “I” para poder llevar a cabo la “D+i”. Lo cual debe plasmarse en empleabilidad: “Es preciso enseñar a nuestros alumnos a transformar las ideas en negocios: formándoles en competencias y emprendimiento”.
La investigación “requiere inversión” subrayó la catedrática. Y la sociedad cae en la cuenta de la importancia de la investigación desde el ámbito universitario, “cuando ésta se convierte en una necesidad urgente, como es el caso de la vacuna contra el Covid-19”.
“En el futuro será precisa la formación a lo largo de toda la vida profesional”
Otro compromiso de la educación superior es proporcionar formación a lo largo de la vida profesional. “La formación universitaria ya no se circunscribe a una franja de edad. Cada vez es mayor el número de universitarios mayores de 25 años; y en el futuro será precisa la formación a lo largo de toda la vida profesional.”
La ponente indicó que la internacionalización forma “parte sustancial de la función universitaria”, y que se debe potenciar “la movilidad de los estudiantes, el intercambio de profesionales de la docencia, la investigación o la gestión, las enseñanzas conjuntas con universidades extranjeras”.
Apostó también por los campus de excelencia, la posibilidad de claustros globales en el que los profesores puedan impartir docencia en varias universidades.
Cambio climático, migración, envejecimiento
Adelaida de la Calle explicó que asumiendo estos compromisos, la Universidad irá más allá de sus funciones clásicas de generación y transferencia de conocimiento, y podrá hacer frente a grandes retos de la sociedad en el momento presente, como “el cambio climático, los movimientos migratorios, el envejecimiento de la población o las pandemias”.
Las universidades -apostilló- no son sólo instituciones de enseñanza sino también “factores de cambios políticos y culturales, de transformaciones sociales y de creación de modelos económicos”.
El seminario Los futuros de la Universidad ha contado en anteriores sesiones, con las intervenciones de Juan Vázquez, exrector de la Universidad de Oviedo, y Federico Gutiérrez-Solana, exrector de la Universidad de Cantabria.
En próximas sesiones intervendrán los profesores Ángel Gabilondo y Roberto Fernández, expresidentes de la CRUE (Conferencia de Rectores de Universidades Españolas), además de su actual presidente, José Carlos Gómez Villamandos, rector de la Universidad de Córdoba.
La habilidad del filósofo surcoreano para percibir las distorsiones de la actualidad se puede percibir con el hecho de que su libro haya precedido a la polémica sobre el ritual del acto de homenaje de Estado a las víctimas del COVID, celebrado en Madrid el 16 de julio. Buena parte de la problemática de fondo de aquel acto ya se estudia en este libro. Así, la fuerte carestía de lo simbólico que sufre el mundo actual, la dificultad de fundamentación profunda de sus ritos y la dificultad de crear ritos ex novo, porque los rituales tienen un componente esencial en la obediencia a una tradición heredada.

De que no estamos ante un tema menor, nos convence Han en las breves páginas de su ensayo, construido con frases concisas, casi aforismos, lo que termina otorgando una coherente solemnidad a su propio estilo. Tras constatar el peligro de extinción de los rituales, expone tres grandes razones por las cuales su desaparición es una gravísima pérdida antropológica.
UNA PROTECCIÓN CONTRA EL PASO DEL TIEMPO
Para empezar, los ritos hacen que el tiempo no se precipite. Esto es, nos liberan de la tiranía de lo contingente. Es una idea que había explicado ya C. S. Lewis. De una manera similar a las estaciones (y muchas veces coordinada con ellas), los rituales son diques de contención para el fluir continuo y anodino del tiempo.
De alguna manera, lo canalizan. Y el referente de la tradición, lo refrena y domestica. En el libro, se cita a Kierkegaard: «Solamente se cansa uno de lo nuevo, pero no de las cosas antiguas» […] Lo antiguo es el pan de cada día, que sacia de bendición»
UN SALUDABLE OLVIDO DEL YO
Añade una segunda razón: «Quien se entrega a los rituales tiene que olvidarse de sí mismo». Teniendo en cuenta que, para Han, la inflación del ego es uno de los más graves problemas contemporáneos, se deduce con facilidad el valor terapéutico que podrían tener los ritos, olvidados justo cuando más falta hacen.
Incluso, añade, podrían aliviar los trastornos de la atención, en buena medida fomentados por las interferencias continuas del yo efervescente. Recurriendo a la etimología, sugiere que «no es casualidad que la palabra “religión” proceda de relegere, fijar la atención […] Según Malebranche, “la atención es la oración natural del alma”». No es la única enfermedad de nuestro tiempo que el ritual contribuiría a prevenir: también la depresión. En cuanto que «se basa en una referencia hiperbólica a sí mismo».
Byung-Chul Han lo tiene claro: «Los rituales, por el contrario, exoneran al yo de la carga de sí mismo. Vacían el yo de psicología y de interioridad».
El filósofo ofrece una esperanza en la posibilidad de recuperar la lectura en profundidad para llegar de nuevo a la valoración del tiempo, de la tradición, de los ritos y de la soberanía de la persona.
Otros ritos menores, como las costumbres sociales o las buenas maneras también contribuyen a que el yo pase, al menos, a un segundo plano. Imponen un «usted, primero», como mínimo.
Aunque la idea tiene ilustres precedentes (Pascal o Eugenio d’Ors), recoge una cita del filósofo francés Alain que explica los efectos casi mágicos de las normas de urbanidad: «Los gestos de cortesía ejercen gran poder sobre nuestros pensamientos, y es un remedio tanto para el mal humor como para los dolores estomacales si se simula amabilidad, benevolencia y alegría: los movimientos necesarios para ello —reverencias y sonrisas— tienen de bueno que hacen imposibles los movimientos opuestos de cólera, desconfianza y tristeza. Por eso gustan tanto los eventos sociales: dan ocasión de simular la felicidad. Y esta comedia nos salva sin duda de la tragedia, lo cual no es poco».
Byung-Chul Han detecta una paradoja. La falta de formalidad no deviene en una mayor comodidad o relajación del trato o tolerancia. Cuanto más descortés es una sociedad, más moralizante se vuelve. Si se relajan las formas, se tensan los fondos, y no ganamos más libertad ni respeto mutuo, como salta a la vista.
LA DIMENSIÓN SOCIOLABORAL
La tercera razón a favor de los rituales es que interrumpen la insaciable voracidad del capitalismo, «al que no le gusta la calma» ni lo sagrado. El rito es un enemigo acérrimo de todos aquellos procesos productivos que priorizan la utilidad. Se llama la atención sobre el fenómeno imparable del datismo, que «también se encuadra en esa dinámica deshumanizadora y productiva. El hombre abdica como productor de saber y entrega su soberanía a los datos». Pero va mucho más allá. Llega incluso a la guerra y al amor. La brutal irrupción de la técnica y de las exigencias «productivas» en los ejércitos ha exigido que los militares sean más soldados (por el sueldo) que guerreros (por la lucha y la honra). Los efectos pueden resumirse en el aumento exponencial de la crueldad de los conflictos bélicos.
La búsqueda de la productividad también alcanza y adultera el amor, explica Han citando al G. Bataille de La felicidad, el erotismo y la literatura. Cuando el amor se desnuda del rito (del cortejo, de las formas y el pudor) y sólo busca «su productividad» terminamos dejando atrás la seducción y el erotismo y dando de lleno en la pornografía, una de las preocupaciones constantes del pensador surcoreano.
El rito es un enemigo acérrimo de todos aquellos procesos productivos que priorizan la utilidad, defiende Byung-Chul Han en su último libro
El utilitarismo amenaza la soberanía del alma humana en cuanto que pone, por encima de ésta, las preocupaciones por la eficiencia de la productividad y el consumo infinitos. Los ritos, por el contrario, conllevan no estar sometido a una necesidad ni subordinado a un objetivo ni a una utilidad. Es el privilegio del juego, por ejemplo, cuando no se profesionaliza, sino que se convierte en una actividad gozosa que se recrea en sus propias reglas autónomas.
UN ATISBO DE ESPERANZA
Aunque el tono del ensayo es de lamento por la desaparición casi irremediable de los rituales, hay dos asideros de esperanza. El primero, que el filósofo no pierde jamás de vista su importancia e incluso su indispensabilidad. No se resigna. Los rituales tejen una imprescindible red de protección de la naturaleza humana, como explica la cita de H. Rosa (Resonanz. Berlín, 2016) que recoge: «Crean ejes de resonancia que se establecen socioculturalmente, a lo largo de los cuales se pueden experimentar relaciones de resonancia verticales (con los dioses, con el cosmos, con el tiempo y con la eternidad), horizontales (en la comunidad social) y diagonales (referitadas a las cosas)».
El segundo asidero es la coincidencia con François-Xavier Bellamy en hacer un llamamiento a la recuperación de la literatura y, en concreto, de la poesía. Byung-Chul Han asocia, con una fina intuición, esa pérdida a la desaparición de los rituales. Pero como el camino de ida es también el camino de vuelta, nos ofrece una esperanza —al igual que Bellamy, aunque más sutilmente— en la posibilidad de recuperar la lectura en profundidad para llegar de nuevo a la valoración del tiempo, de la tradición, de los ritos y de la soberanía de la persona.
A principios de mes, un nutrido grupo de representantes culturales firmó en EE. UU. una carta abierta en la revista Harper’s en defensa de la libertad de expresión. Ahora, otro grupo de intelectuales, esta vez en España, publica su apoyo a dicha carta, con su propia misiva [véase debajo el texto íntegro de la carta abierta, en cursiva, y de los firmantes].
Lejos de ser un mero gesto de apoyo o de solidaridad con sus colegas de allende los mares, esta iniciativa española se muestra como una adhesión fuerte a la queja y a la petición de reflexión y cambio que contenía su homóloga americana. Refleja así que, aunque el debate sobre la libertad de expresión es aún menos crudo en España, y aunque los ámbitos donde el debate se da con más fuerza sean un poco diferentes, el problema también existe y es igualmente preocupante.
Por otra parte, la carta española no se ha limitado a traducir la americana, sino que contiene algunas diferencias cuyo análisis resulta interesante.
Para empezar, la nómina de firmantes es probablemente más variada, pues incluye, entre nombres muy reconocidos, a personas de muy distinta ideología (la carta de Harper’s era fundamentalmente de pensadores liberales). La muestra más clara de ello está en la lista de periodistas, miembros de medios que abarcan prácticamente todo el espectro ideológico, desde La Razón a Público, pasando por El País o El Mundo.
Esta observación parece chocar con otra de las diferencias, haciéndola destacar más, por paradójica. Me refiero a que la carta española parece estar más polarizada que la americana, como se extrae de algunas de las expresiones que emplea. Por un lado, niega (o pone en duda) la condición de progresistas de aquellos a quienes interpela, pues se refiere a ellos como «supuestamente progresistas» y se distancia claramente al hablar de ellos como de «cierta izquierda». Por otro lado, la carta de Harper’s hablaba de una derecha radical, peligrosa y antidemocrática, a la que se asemejan quienes siguen las conductas censoras que critican. La versión española, en cambio, tras mencionar también a la extrema derecha, expone como uno de los peligros, beneficiado de la conducta de esta nueva izquierda radical, al pensamiento conservador, que equipara con los «nacionalpopulistas». Quizás sea el motivo por el que algunos de los firmantes han mantenido sus discrepancias con algunos aspectos de la carta, aunque, adheridos a su espíritu y petición principal, no han retirado su firma.
Continuando con los matices del lenguaje que diferencian a ambas cartas, se puede apreciar que en la carta española se menciona explícitamente lo «políticamente correcto», mientras que en la estadounidense parece querer evitarse, recurriendo a giros eufemísticos. Esa estrategia, que puede deberse a que el término se asocia habitualmente a los pensadores conservadores, parece sustituirse en la carta española por cierta ambigüedad: al hablar de «corrección política intransigente» queda abierta la duda de si existe una «corrección política transigente» y, por tanto, aceptable, o si toda corrección política es de por sí intransigente. Esto es, en términos lingüísticos, si el adjetivo «intransigente» es explicativo o especificativo. La distinción no es banal: podría esconder alguna reticencia a la crítica a la actitud censora en determinados casos.
Una última diferencia destacable entre ambas cartas tiene que ver también con el lenguaje empleado. La carta española explicita algunas cuestiones que en la carta original solo aparecen sugeridas. Por ejemplo, aparecen ostensivamente algunos de los temas en los que el ambiente censor se ha impuesto, como «los abusos oportunistas del #MeToo o del antiesclavismo new age», así como antes se ha mencionado, además del sexismo y el racismo, el tema de la xenofobia al hablar del «menosprecio al inmigrante», entre las reivindicaciones justificadas que pierden fuerza por culpa de la defensa mediante el linchamiento. Estas precisiones son importantes porque, por un lado, hablan de problemas que, al menos en la forma reflejada por la expresión curiosamente escogida, han tenido poca repercusión en nuestro país (se podrían haber mostrado otras formas de la lucha feminista o antirracista más autóctonas que también han empleado el linchamiento como método para su argumentación). Por otro lado, la precisión de la inmigración sí aborda un tema que, sin ser en absoluto ajeno a la sociedad estadounidense, sí tiene un especial calado en nuestro país (y en la sociedad europea en general), que ha ido incrementándose en los últimos años, sobre todo a partir de la crisis de los refugiados sirios. Hay una precisión más que expresa esta carta, mientras que la original solo la sugiere: «la responsabilidad» y «el miedo» de quienes ostentan cargos en instituciones culturales, que son quienes tienen en sus manos la respuesta que se debe adoptar frente al linchamiento social.
Para terminar, hay otro aspecto más que da relevancia a la carta española y que hace especialmente interesante que se haya publicado en este país. Se trata del contexto social que afecta, aunque de manera muy diferente a como lo hace en el ámbito estadounidense, también a nuestra cultura. Por una parte, un buen número de los «damnificados» por el último linchamiento social, a través, principalmente, de derribo de estatuas, forman parte del legado cultural de España en el país americano. Por otra parte, ese revisionismo histórico que se emplea como justificación para el derribo de dichas estatuas, se relaciona (tangencialmente, quizás) con debates muy vigentes en nuestro país en torno a la memoria histórica. Además, proporciona algunas claves para entender críticamente lo que se entiende por izquierda o derecha, extrema izquierda o extrema derecha, y las actitudes que se atribuyen a una u otra tendencia política, cuando las acusaciones al contrario de ser radicales están cada vez más presentes en el debate político. Por último, el debate llega en un momento en que, unido a la problemática de la pandemia, se ha fortalecido la discusión sobre libertad de expresión y el derecho a la información, tocando temas como la lucha contra las fake news o bulos en internet y cuál debe ser el grado de intervención de los poderes públicos en ella.
Somos de la opinión que la carta remitida a HARPER’S por escritores e intelectuales de diversas procedencias y tendencias políticas, dentro de una corriente liberal, progresista y democrática, contiene un mensaje importante.
Queremos dejar claro que nos sumamos a los movimientos que luchan no solo en Estados Unidos sino globalmente contra lacras de la sociedad como son el sexismo, el racismo o el menosprecio al inmigrante, pero manifestamos asimismo nuestra preocupación por el uso perverso de causas justas para estigmatizar a personas que no son sexistas o xenófobas o, más en general, para introducir la censura, la cancelación y el rechazo del pensamiento libre, independiente, y ajeno a una corrección política intransigente. Desafortunadamente, en la última década hemos asistido a la irrupción de unas corrientes ideológicas, supuestamente progresistas, que se caracterizan por una radicalidad, y que apela a tales causas para justificar actitudes y comportamientos que consideramos inaceptables.
Así, lamentamos que se hayan producido represalias en los medios de comunicación contra intelectuales y periodistas que han criticado los abusos oportunistas del #MeToo o del antiesclavismo new age; represalias que se han hecho también patentes en nuestro país mediante maniobras discretas o ruidosas de ostracismo y olvido contra pensadores libres tildados injustamente de machistas o racistas y maltratados en los medios, cuando no linchados en las redes. De todo ello (despidos, cancelación de congresos, boicot a profesionales) tienen especial responsabilidad líderes empresariales, representantes institucionales, editores y responsables de redacción, temerosos de la repercusión negativa que para ellos pudieran tener las opiniones discrepantes con los planteamientos hegemónicos en ciertos sectores.
La conformidad ideológica que trata de imponer la nueva radicalidad —que tanto parecido tiene con la censura supersticiosa o de la extrema derecha— tiene un fundamento antidemocrático e implica una actitud de supremacismo moral que creemos inapropiada y contraria a los postulados de cualquier ideología que se reclame «de la justicia y del progreso».
Por si fuera poco, la intransigencia y el dogmatismo que se han ido abriendo paso entre cierta izquierda, no harán más que reforzar las posiciones políticas conservadoras y nacionalpopulistas y, como un bumerán, se volverán contra los cambios que muchos juzgamos inaplazables para lograr una convivencia más justa y amable.
Desde estas líneas recabamos el apoyo de quienes comparten la preocupación por la censura que se ejerce sobre el debate acerca de determinadas cuestiones que quedan convertidas en nuevos tabúes ideológicos, que se suponen intocables e indiscutibles.
La cultura libre no es perjudicial para los grupos sociales desfavorecidos: al contrario, creemos que la cultura es emancipadora y la censura, por bienintencionada que quiera presentarse, contraproducente. Tal como opinan los firmantes del manifiesto Harper’s, «la superación de las malas ideas se consigue mediante el debate abierto, la argumentación y la persuasión y no silenciándolas o repudiándolas».
Juan Abreu, escritor // Miguel Ángel Aguilar, periodista // Rafael Alarcón, ingeniero industrial // José María Albert de Paco, periodista // Víctor Amela, periodista y escritor // Nicole d’Amonville Alegría, poeta, traductora y editora // Rebeca Argudo, periodista // Daniel Arjona, periodista // Javier Arias, decano de la Facultad de Medicina, Universidad Complutense // Francesc Arroyo, periodista // Mikel Arteta, doctor en Filosofía Moral y Política // Javier Asensio, profesor de economía, UAB // Félix de Azúa, escritor // Nuria Azancot, crítica cultural // Beatriz Becerra, eurodiputada experta en DDHH // Jorge Eduardo Benavides, escritor // Javier Benegas, editor en Disidentia // Jordi Bernal, periodista // María Blanco, columnista // Pablo Blázquez, editor de Ethics // José Manuel Blecua, filólogo (RAE) // Marc Antoni Broggi, cirujano // María Borrás Blancaflor, directora de Qué Leer // Milena Busquets, escritora // Jorge Bustos, periodista // César Calderón, consultor político // Jesús Calero, periodista // Cristian Campos, periodista // Nacho Cardero, director de El Confidencial // Cristina Casabón, columnista // Jaume Casals, rector (Universitat Pompeu Fabra) // David Castillo, escritor // Juan Luis Cebrián, periodista // Joaquim Coll, historiador y articulista // Álvaro Colomer, escritor // Jesús Conill Sancho, catedrático de Filosofía Moral de la Universidad de Valencia // Jordi Corominas, poeta y cronista // Adela Cortina, catedrática Emérita de Ética y Filosofía Política de la Universidad de Valencia // Juan Cruz, periodista // Luis Alberto de Cuenca, poeta // Antonio Diéguez Lucena, profesor de Filosofía de la Ciencia // Ricardo Dudda, periodista // Arcadi Espada, periodista // Ramón de España, columnista // Anna Estany, catedrática de Filosofía de la Ciencia, UAB // Manuel Felices, cirujano // Jorge Ferrer, traductor y escritor // Diego Fonseca, periodista // Verónica Fumanal, consultora política // Guillermo Garabito, columnista // Luis García Gil, escritor // Javier García-Gibert, filólogo y ensayista // Daniel Gascón, periodista y escritor // Juan Gérvas, médico y escritor // Meritxell Girvent, Profesora de Nutrición Humana (UPF) // Santiago González, periodista // Teresa Giménez Barbat, escritora y ex eurodiputada // Gonzalo Gragera, poeta // Carlos Granés, escritor // Mariano Hernández, psiquiatra // Manuel Hernández Iglesias, catedrático de Lógica y Filosofía de la Ciencia // Juanjo de la Iglesia, periodista // Leyre Iglesias, periodista en El Mundo // Pedro Insua, profesor de Filosofía // Diego Isabel, director del Foro de Nueva Economía e Innovación Social // Juan Irigoyen, profesor de sociología, Universidad de Granada // Juanjo Jambrina, escritor y psiquiatra // Tomás Jiménez, profesor de la UOC // Leopoldo Kulesz, editor // Rafa Latorre, periodista // José Lázaro, profesor de Humanidades Médicas en la UAM // Gloria de la Llave Cuevas, profesora de Filosofía y escritora // Víctor Lenore, periodista cultural // Teodoro León Gross, periodista // Patricia López Lucio, periodista // José Luis López Linares, director de documentales // Pablo de Lora, profesor titular de Filosofía del Derecho de la UAM // Ignacio Martínez de Pisón, escritor // David Mejía, profesor y columnista // Sabino Méndez, escritor y músico // Pablo Malo, psiquiatra // Diego A. Manrique, periodista // Guillem Martínez, periodista // José María Merino, escritor y miembro de la RAE // Pere Mestres, Saarland University (Alemania) // Eduardo Moga, poeta // Alejandro Molina, abogado // César Antonio Molina, poeta // Mercedes Monmany, escritora // JA Montano, columnista // Cristina Moreno, abogada // Joan Josep Moreso, catedrático de Filosofía del Derecho (UPF) // Enrique Murillo, editor // Aurora Nacarino-Brabo, politóloga // Miquel Nadal Tárrega, historiador y abogado // Pedro Narváez, periodista // Jesús Nieto Jurado, escritor, columnista y actor de doblaje // Alberto Olmos, escritor // Félix Ovejero, filósofo // Luis Palomo, médico, director de Salud 2000 // Sergi Pàmies, escritor // Amelia Pérez de Villar, traductora // Lola Pérez, escritora y sexóloga feminista // Lluís Pascual, economista // Mercedes Pérez-Fernández, médica y escritora // Ariel Petrucelli, profesor de Historia, Universidad de Comahue, Argentina // Alberto Planes, médico de familia // Carmen Posadas, escritora // Ponç Puigdevall, escritor // Jaime Prat, catedrático emérito de Patología (UAB) // Verónica Puertollano, traductora // Alexis Ravelo, escritor // Maite Rico, periodista // Javier Rioyo, escritor y cineasta // Elvira Roca Barea, escritora // Cayetano Rodríguez, médico // Jimina Sabadú, escritora // Karina Sainz Borgo, escritora // Josep Sampera, gestor cultural // Guadalupe Sánchez, abogada // Galo Sánchez, Evalmed // Carlos Sánchez Almeida, abogado // Eduardo Sánchez Iglesias, profesor de Ciencias Políticas y Sociología de la UCM // Ferran Sanz, catedrático de informática biomédica (UPF) // Fernando Savater, filósofo // Borja Sémper, expolítico // Montse Serrano, librera // Eva Serrano, editora // Antonio Sitges-Serra, escritor y cirujano // Juan Soto Ivars, escritor y columnista // Eduardo Spagnolo, epidemiólogo // Mauricio Suárez, catedrático de Lógica y Filosofía de la Ciencia (UCM) // Manuel Toscano, filósofo // David Torres, escritor y periodista en Público // Ferran Toutain, escritor // Óscar Tusquets, artista disperso // Jesús Fernández Úbeda, periodista // Julio Valdeón, periodista // Zoé Valdés, escritora // Olga Valverde, catedrática de Psicobiología (UPF) // Ignacio Varela, periodista // Mario Vargas Llosa, premio Nobel de Literatura // Xabel Vegas, columnista // Ramiro Villapadierna, periodista y gestor cultural // María Zaragoza, escritora.
La cooperación universidad-empresa ha recibido gran atención a todos los niveles (regional, nacional y comunitario) y en el seno de las instituciones de educación superior. Por ejemplo, a nivel de la Unión Europea (UE), la Dirección General de Educación y Cultura (DG EAC) lleva varios años organizando los Foros de Cooperación Universidad-Empresa, que fomentan el desarrollo de políticas favorables a la cooperación, analizan las actividades, factores y mecanismos de apoyo y difunden buenas prácticas de cooperación de éxito en Europa.
En este trabajo se presentará el estado actual de la UBC en Europa, mostrando el progreso alcanzado en los últimos años. Se revisarán brevemente los factores que influencian la UBC y los mecanismos de apoyo más comunes en Europa.
Finalmente se describirán casos de éxito con el fin de dar una perspectiva contextualizada en distintos ámbitos territoriales.
ACTIVIDADES, FACTORES Y MECANISMOS DE APOYO
En la Unión Europea, ya desde la adopción de la agenda de Lisboa en marzo de 2000, con la adopción de la agenda de modernización de las universidades en 2006 y con la aprobación de la estrategia Europa 2020 de la UE para el crecimiento y la ocupación, se ha reconocido la importancia del papel de las universidades en la transferencia de conocimiento a la empresa y la sociedad para la competitividad de Europa.
Figura 1. Esquema del modelo de cooperación universidad-empresa en la UE.

Por ello, la Comisión Europea, a través de DG EAC, ha realizado numerosos estudios y proyectos de investigación sobre la UBC en la UE. A nivel español a comienzos de 2019 se realizó un estudio sobre las interacciones entre la Red de Campus de Excelencia Internacional Agroalimentarios y la Empresa (Delgado y Rubiralta, 2019). En estos trabajos se considera el modelo de cooperación universidad-empresa en Europa, como se esquematiza en la figura 1, estandarizando los tipos, los pilares o soportes y los mecanismos de apoyo a la UBC.
Con algunas excepciones, la cooperación universidad-empresa en Europa está aún en las etapas iniciales de posible desarrollo, y altamente fragmentada
Los resultados del último informe de la CE (European Commission, 2018) muestran que si se dan las circunstancias adecuadas la UBC puede ser una actividad altamente positiva para todas las partes implicadas. Las empresas están empezando a percibir los beneficios de trabajar y asociarse con las universidades como una de las fuentes de innovación futura y de desarrollo de talento y emprendimiento. Las universidades están aumentando su papel como actor clave en el desarrollo regional.
Sin embargo, y como ya reflejaba el informe de 2011 (European Commission, 2011), la mayoría de académicos y empresas, al contrario que las universidades, todavía no están comprometidos con la UBC. Este hecho está limitando la relevancia para el mercado laboral de los programas de estudio, la empleabilidad de los graduados y el impacto y comercialización de la investigación.
Con algunas excepciones, la UBC en Europa está aún en etapas iniciales de su posible desarrollo y altamente fragmentada, con grandes variaciones entre los distintos países, instituciones e incluso sectores económicos y disciplinas académicas. Solo un grupo de instituciones y académicos aparecen realmente comprometidos con la UBC en Europa.
A pesar de su complejidad, parece que la UBC puede fomentarse actuando sobre los pilares de la cooperación: estrategias, estructuras y enfoques, actividades operativas y las condiciones del marco regulatorio según el modelo de la figura 1. Las actividades de cooperación se estandarizan en catorce tipos y cuatro áreas: educación, investigación, valorización y gestión.
Tabla I. Áreas y actividades de cooperación universidad-empresa.

La cooperación en I+D es la actividad UBC más desarrollada, seguida por la de movilidad de estudiantes en el área de educación, mientras que la cooperación en actividades de valorización y de gestión es mucho más escasa. Existe una correlación entre las actividades UBC, de modo que si hay cooperación en una actividad es probable iniciar cooperación en otras.
Entre los factores que influencian la extensión e intensidad de la UBC, se incluyen los beneficios, los motores y las barreras percibidos de esta cooperación por el personal académico y las universidades. Incluso factores situacionales como la edad, el género, años de experiencia en la academia o en la empresa, el tipo de universidad y el país influyen en el desarrollo y extensión de la UBC.
Solo una de cada tres empresas parece comprometida con la cooperación con la universidad como parte de su estrategia
Entre las barreras a la UBC, las más señaladas son la falta de financiación y de recursos, así como, por parte de los académicos, la burocracia interna y la falta de tiempo; las empresas señalan las diferencias culturales, en especial con respecto a la gestión del tiempo, como una de las principales barreras. Como motores principales de la UBC en Europa, los académicos señalan el beneficio a su propia investigación, los rectores y gestores académicos indican la financiación, empleabilidad de graduados y el uso de los resultados de la I+D en la práctica, mientras que para las empresas, la motivación principal viene de los beneficios para sus procesos de innovación, el acceso al talento y las ventajas competitivas que puedan desarrollarse por la colaboración con las universidades.
Al igual que con las actividades de cooperación, existe correlación entre las barreras y motores, de modo que el eliminar las barreras no es en principio suficiente para incrementar la UBC; es necesario, además, fomentar motores.
Por otra parte, la confianza y el compromiso mutuos, el interés y objetivos comunes son necesarios para todos los actores; las personas y las relaciones personales son el motor clave de la UBC en Europa.
Entre los mecanismos de apoyo o pilares para fomentar la UBC reduciendo o eliminando barreras y ofreciendo motores e incentivos a las universidades y empresas, se encuentran el desarrollo o creación de las políticas, estrategias, estructuras y actividades de UBC. De estos pilares el más avanzado es el de actividades operacionales, seguido de estructuras y estrategias; el menos es el de políticas y marco regulatorio: aquí hay gran variedad de políticas nacionales con diferentes ministerios (investigación, innovación, educación, empleo, etc.) y agencias implicados, con riesgo de poca coordinación e incluso conflicto entre las diferentes políticas.
A nivel estratégico la mayoría de las universidades incluyen la UBC entre la misión y visión institucional, pero este compromiso no está soportado siempre por estructuras y recursos ni por mecanismos de incentivos al personal implicado en actividades de UBC.
Entre las empresas, solo un tercio parecen comprometidas con la UBC como parte de su estrategia y dedicación de los recursos y estructuras necesarios, por lo que todavía es necesario conseguir que un mayor número de empresas comprendan la importancia de la UBC para apoyar ventajas competitivas.
EXPERIENCIAS DE ÉXITO EN EUROPA
A continuación se presentan casos de éxito o buenas prácticas seleccionados en función de sus actividades de UBC, tipo de mecanismos de apoyo, grado de madurez, transferibilidad y ubicación geográfica.
1.AIMday. Un concepto simple de promover la colaboración y reunir los sectores público y privado con investigadores académicos.

Desde 2008 la Universidad de Uppsala viene realizando los AIMday con el objetivo de juntar a representantes de los sectores público y privado con científicos académicos y expertos universitarios para discutir cuestiones planteadas previamente por ellos mismos sobre un tema concreto.
El concepto implica la realización de talleres de trabajo con el principio Una cuestión, una hora, un grupo de expertos. Crean foros para discusiones donde los representantes de la industria y los investigadores científicos puedan transformar su conocimiento en algo útil. El objetivo es crear contactos y colaboraciones entre científicos e investigadores con empresas y comunidades del sector público.
El propósito y resultado deseado de las discusiones es no tanto dar respuesta a preguntas concretas, como reunir personas y competencias de modo que lleven a desarrollos de la cuestión, abriendo nuevas oportunidades de colaboración de un modo atractivo e innovador.
Los AIMday se han extendido al Reino Unido (Universidad de Edimburgo) y Sudáfrica (Universidad Metropolitana Nelson Mandela). Está prevista su expansión a otros países. La Universidad de Uppsala ha registrado AIMday como una marca comercial.
La organización de los AIMday requiere del compromiso y participación activa de todos los actores. Los recursos necesarios para su organización incluyen la provisión de salas de reuniones adecuadas y el asegurar que las cuestiones enviadas por los organismos y empresas participantes son específicas y lo suficientemente retadoras para atraer el interés de los científicos investigadores. Su organización implica trabajos de planificación, organización e implantación.
Los investigadores participan con su conocimiento y su tiempo, por lo que es importante que el AIMday se localice cerca de su lugar de trabajo. El aporte de las organizaciones participantes consiste en preparar las cuestiones a proponer como base de las discusiones que se envían antes del evento y son seleccionadas por los organizadores en base a su interés científico. Las actividades del AIMday incluyen tanto las discusiones de los grupos de expertos sobre cuestiones específicas como el tiempo entre las discusiones para el establecimiento de contactos y redes de interés.
El número de participantes y cuestiones varía dependiendo del tema: oscila normalmente entre siete y doce personas. Por ejemplo, el AIMday sobre Seguridad de pacientes organizado en 2012 consiguió reunir cinco organizaciones con seis representantes y dieciocho investigadores que discutieron un total de seis cuestiones. Sin embargo, el AIMday sobre Materiales que se celebra anualmente desde 2008 tiene un promedio de 46,5 representantes de 19 organizaciones que discuten un promedio de 40,6 cuestiones.
Los laboratorios abiertos conjuntos entre Telecom Italia y las mayores universidades italianas generan ideas y soluciones con valor añadido para la consecución de objetivos compartidos de investigación e innovación
El proceso práctico de organizar un AIMday se divide en cinco pasos.
Paso 1: Propuesta de cuestiones por las organizaciones. Se invita a las organizaciones a presentar sus cuestiones formuladas en forma de una o más preguntas, añadiendo información básica relacionada con la cuestión. La cuestión se somete a la reunión previa. La propuesta de al menos una cuestión es requisito necesario para la participación de las organizaciones.
Paso 2: Inscripción de investigadores para discutir las cuestiones. Las cuestiones de las organizaciones se presentan a investigadores de diferentes disciplinas. Los investigadores seleccionan las cuestiones en las que tienen un interés especial.
Paso 3: Formación de grupos. El organizador prepara la logística de horario y localización de las reuniones en base al interés y disponibilidad de los investigadores. El programa optimiza la participación y la eficiencia durante el día para todos los asistentes, y asegura una participación multidisciplinar en cada grupo de discusión. Si no se consiguen suficientes investigadores registrados para una cuestión específica, se desiste de la organización de la discusión por falta de competencias específicas de la universidad en esa cuestión.
Paso 4: El día de la reunión. Cada pregunta se discute durante una hora, ni más ni menos, y el tamaño del grupo es de aproximadamente 7-12 personas. También se asigna tiempo en el programa para que los participantes se mezclen entre sí, o para dar seguimiento a la discusión en los grupos.
Paso 5: Seguimiento. Aproximadamente un mes después de cada evento de AIMday, el organizador hace un seguimiento de las reuniones y, si es necesario, ofrece ayuda para poner en marcha proyectos u otras formas de colaboración.
El principal motor o facilitador del esquema de AIMday es ofrecer una plataforma para promover la colaboración entre organizaciones e investigadores y llegar a la comercialización de resultados de I+D.
Ente las barreras para las universidades de AIMday está ampliar a nuevas áreas por el esfuerzo que supone de motivación de los investigadores para dedicar su tiempo al evento y para atraer el interés de las empresas y organizaciones del área en cuestión.
Como factor de éxito cabe señalar la simplicidad del concepto que ha demostrado ser eficiente para incrementar la colaboración entre las empresas y los investigadores. Otro factor de éxito es la creación de ideas para nuevos proyectos de investigación originadas en la discusión. El factor de éxito inicial es el trabajo realizado por la universidad organizadora para la planificación, organización, implantación y seguimiento del evento.
2.FoodLab
Iniciativa de la CCI de Vaucluse para aumentar las relaciones entre las instituciones de educación superior y la industria en el sector agroalimentario, con foco en:
–Diseño de programas de estudio orientados a la empresa y a la innovación basados en las necesidades de la industria y la cooperación entre instituciones de educación superior.
–Creación de plataformas online para estudiantes con acceso a cursos online y herramientas e instituciones que les apoyen en sus propias ideas de negocio.
FoodLab reúne quince socios de diferente tipo:
–Cinco universidades de tres países (Francia, España, Italia) encargadas del desarrollo de módulos formativos de gestión y creación de negocios.
–Pymes y asociaciones profesionales, que suministran conocimientos sobre las necesidades de la industria en términos de innovación y creación de negocios así como evaluación sobre la utilidad de las herramientas desarrolladas.
–La CCI de Vaucluse: gestor general y responsable de la calidad de los resultados.
Otro grupo importante son los estudiantes de las cinco universidades participantes, que prueban los diferentes módulos formativos y desarrollan proyectos concretos como parte de su trabajo en el aula.
Con una financiación de un millón de euros de la convocatoria de Alianzas del Conocimiento Erasmus + de 2014 (entre 30.000 y 130.000€ por participante según su papel en el proyecto), no cubre el cien por cien de los costes ni soporta nuevas infraestructuras. El proyecto se basa tanto en recursos humanos como en infraestructuras propias, fundamentalmente de las universidades (aulas, ordenadores, salas de reuniones, etc.).
FoodLab forma parte del grupo de iniciativas nacionales y europeas Ecotrophelia Francia para promover la UBC en agroalimentación, con premios nacionales por nuevos productos, nuevos usos y nuevos diseños.
El proyecto se organiza en torno a tres tipos principales de actividades:
1.Identificación de las necesidades de innovación de las compañías alimentarias, estableciendo contactos entre las empresas y los estudiantes de la red. Se realizan encuestas a empresas con el apoyo de ANIA, la asociación francesa de la industria de alimentos, para identificar las necesidades de la industria en el área de innovación y capacidades de emprendimiento. Se incluyen nuevos negocios y start-ups desarrolladas en internet.
2.Desarrollo de nuevos contenidos educativos con nueva metodología y organización en términos de creación de negocios y promoción del espíritu empresarial. Todas las universidades están trabajando en esta actividad para complementar los programas existentes y suministrar a los estudiantes interesados en crear su propio negocio las herramientas necesarias de gestión. Por ejemplo, diseñar un plan de negocios, identificar la legislación relevante, encontrar el apoyo financiero necesario, etc.
3.Creación de una plataforma online dedicada a la creación de negocios: basada en la identificación de las necesidades de los emprendedores para seleccionar y presentar herramientas útiles al creador de empresas del sector agroalimentario.
Algunas colaboraciones, como la de Audi con la universidad de Györ (Hungría), permiten el desarrollo de cursos conjuntos y de experiencia práctica en un entorno industrial real para los estudiantes
El objetivo global es crear una incubadora virtual con oferta de cursos online, herramientas para emprendimiento y una base de datos con información relevante sobre productos, regulación, instituciones de apoyo: incubadoras, aceleradoras, ángeles de negocio, clústers, etc.
Entre los resultados concretos del proyecto se encuentran informes sobre pautas de nuevos enfoques para unir a los actores académicos y empresas del sector alimentario; soluciones para mantener los enfoques pedagógicos y contenidos en el estado del arte; manual de competencias específicas compartidas; análisis comparativos de especificidades nacionales en temas contractuales; formatos de contratos entre instituciones de educación superior y empresas para trabajar juntos en el marco de la iniciativa Ecotrophelia; historias de éxito de transferencia de innovación, etc.
Todos los resultados de cursos online y bases de datos se prueban con un procedimiento de control de calidad bajo la responsabilidad de la Universidad de Valencia.
Impactos del proyecto:
–Fortalece la cultura de negocio en las instituciones de educación superior agroalimentarias. El desarrollo de cursos dedicados a la creación de negocio, emprendimiento y marketing ha permitido completar los programas formativos de las universidades, permitiéndoles un mejor apoyo a los estudiantes que desean comenzar su propio negocio e incrementando el interés por la creación de empresas de los estudiantes.
–Mejora el conocimiento entre los estudiantes sobre los motores y barreras a la innovación y creación de empresas en el sector agroalimentario.
–Fortalece la capacidad de las empresas para innovar, a través del reclutamiento de estudiantes con capacidades para construir proyectos de innovación consistentes con las necesidades de la empresa y de su contexto general y específico.
Las acciones colectivas para fortalecer las relaciones e intercambios entre las instituciones de educación superior, los estudiantes y las empresas son el primer motor para la UBC en el sector agroalimentario, con desarrollo de plataformas donde todos los actores puedan indicar sus necesidades en temas de innovación, gusto de consumidores, educación, legislación, etc.
Desde el punto de vista de la industria los motores para colaborar con las universidades son:
–Uso de capacidades científicas e infraestructuras para el desarrollo de proyectos innovadores.
–Las necesidades de programas formativos en función de las tendencias del sector.
–La identificación de talento para el personal futuro de la empresa.
Como barreras a la innovación en el sector, se señala que el 98% de las empresas europeas son pymes con capacidad limitada de innovación por escasez de recursos, por lo que iniciativas como FoodLab son útiles para minimizar estas barreras.
Entre los retos futuros identificados por Foodlab, se encuentran:
–Pasar de un proyecto basado en usuarios a un modelo abierto, de modo que no solo se reciban contribuciones de los socios del proyecto, sino ofrecer un servicio a todos los actores del sector agroalimentario europeo. La necesidad de recursos financieros para ello implica la posibilidad de que el acceso a la plataforma implique el pago de alguna modesta cuota.
–Actualización de la base de datos con información relevante sobre esquemas de apoyo, instituciones, herramientas para empresas, etc.
Los factores de éxito identificados en FoodLab son:
–Relevancia a los intereses de la comunidad agroalimentaria: instituciones de educación superior, emprendedores, empresarios líderes, asociaciones nacionales profesionales como ANIA.
–Coherencia y relación con otros esquemas de cooperación UBC en el sector agroalimentario a nivel nacional y de la UE.
3.Audi Hungaria and SZE

El establecimiento de la Facultad de Audi en la universidad SZE constituye el mayor ecosistema de innovación de la ciudad de Györ y de la región oeste de Hungría. Los estudiantes de ingeniería de SZE tienen acceso al conocimiento del estado del arte técnico y tecnológico del sector que les ayuda para satisfacer los requerimientos industriales necesarios para el mundo del trabajo. Esta cooperación entre Audi Hungría y SZE es transferible y puede ser un modelo de colaboración entre la academia y la industria en un ecosistema de innovación.
La ciudad de Györ es la capital húngara de la industria de automoción. Su universidad está especializada en educación e investigación en ingeniería del vehículo, transporte y telecomunicaciones. La formación ofrecida por la universidad en estos temas se desarrolla en estrecha colaboración con la industria regional del motor según las necesidades del mercado de trabajo local. SZE alberga el Centro de Investigación de la Industria del Vehículo y de un Centro de Excelencia en Investigación Tecnológica del Vehículo en colaboración con la Academia Húngara de Ciencias.
La colaboración estratégica entre Audi y SZE data de 1996. Permite el desarrollo cooperativo de investigación, programas formativos, cursos y fabricación de vehículos, y contribuye a la experiencia práctica de los estudiantes de la universidad. Existen programas formativos conjuntos y becas.
Los objetivos perseguidos de la colaboración son:
–Suministro de educación de alta calidad, con el mejor nivel de prácticas, en ingeniería del vehículo.
–Facilitar e incrementar la cooperación entre el sector de investigación y la industria de automoción.
–Atraer estudiantes de ingeniería bien formados para trabajar en la región y en la planta de fabricación de vehículos de Audi en Györ.
–Incrementar y desarrollar el mercado laboral en base a las necesidades de la industria regional de automoción, en una estrategia a largo plazo de recursos humanos.
–Desarrollo de pymes regionales y otras empresas, y apoyo a los emprendedores en la creación de start-ups y spin-outs de la universidad.
–Hacer de Györ uno de los centros de automoción, eco- nómicos y culturales más importantes de Hungría y de Europa, a través de la competitividad internacional de la región y de la universidad.
Además de Audi Hungaria y SZE, otros actores locales y regionales, como la ciudad de Györ, promueven un marco que facilita la UBC con empresas locales y regionales como empleadores de los graduados de ingeniería. Esta colaboración se facilita con una estructura dedicada como organización no lucrativa: Universitas.
La financiación de la colaboración entre Audi Hungaria y SZE ha venido de ambas entidades más el consejo de la ciudad de Györ y el gobierno nacional. Audi ha invertido con financiación directa, equipamiento y experiencia. Tanto Audi como SZE han dedicado infraestructuras y facilidades que apoyan la colaboración desarrollando las relaciones con objetivos estratégicos a largo plazo, con desarrollo de centros y programas a largo plazo de apoyo al emprendimiento y con capacidades de investigación e innovación y servicio a socios industriales.
La colaboración permite el desarrollo de cursos conjuntos y de experiencia práctica en un entorno industrial real para los estudiantes en varios temas del sector tales como: motores de combustión (eficiencia, tribología); sistemas alternativos de conducción de vehículos; flujo del vehículo y optimización térmica; nuevos materiales y su proceso (nanomateriales, grafeno, etc.); optimización de procesos de producción; logística y embalaje; análisis medioambiental.
Se apoya también la investigación científica relevante para la industria y cursos de grado y de máster en el campo de ingeniería de la automoción. La colaboración incluye contratos de investigación entre SZE, Audi Hungaria y sus laboratorios. Los expertos de Audi participan directamente en el trabajo de educación e investigación. Audi Hungaria apoya cada año a cuatro o cinco estudiantes de doctorado de SZE o de sus propios empleados que quieran hacer estudios de doctorado.
Hay puestos temporales en la empresa para el personal académico de SZE y en 2015 se inició un programa dual de grado en ingeniería del vehículo con cinco estudiantes admitidos en el primer año, con retribución durante sus estudios y contratos de trabajo a su terminación. Existen además programas conjuntos retribuidos de formación para personal de SZE y Audi Hungaria sobre aspectos académicos y proyectos prácticos.
Como hitos significativos de la UBC puede citarse la creación en 2007 del Departamento de Motores de Combustión Interna y el establecimiento en 2015 de la Facultad Audi Hungaria de Ingeniería de Automoción con seis departamentos: Motores de Combustión Interna, Ingeniería del Vehículo, Fabricación de Vehículos, Ciencia y Tecnología de Materiales, Logística y Transporte; Ingeniería Medioambiental. En 2015 unos 550 estudiantes seguían cursos de grado en estos departamentos y más de 150 en estudios de máster.
Como factor de éxito de los AIMday cabe señalar la simplicidad del concepto
Como factores de éxito, el compromiso del gobierno local y regional ha sido el principal motor con el establecimiento de programas como el de «Modelo de colaboración Györ para el desarrollo de la carrera en automoción» y la participación de compañías locales en el «Distrito de automoción de Györ», coordinados por el gobierno regional de Györ con el apoyo de SZE y Audi Hungaria.
4. TIM Laboratorios abiertos conjuntos
Los laboratorios abiertos conjuntos (JOL por sus siglas en inglés) establecidos dentro de centros universitarios, tras acuerdos estratégicos entre Telecom Italia (TIM) y las mayores universidades italianas, son laboratorios conjuntos interdisciplinares de generación de ideas y soluciones con valor añadido para la consecución de objetivos compartidos de investigación e innovación.
Las actividades de los JOL tienen tres componentes principales: educación, con impartición de cursos a nivel de máster; investigación con laboratorios conjuntos en áreas seleccionadas de interés; transferencia industrial y de ensayo con campos de ensayo en áreas de interés para la compañía, en las que las universidades han demostrado excelencia.
El programa de JOL es una innovación de TIM, la mayor compañía de telecomunicaciones de Italia, en el enfoque de investigación colaborativa y de innovación abierta. El punto de partida es el modelo de innovación abierta abriendo partes de la I+D al mundo externo, otras compañías y las universidades como socios e incluso a las ciudades y sus necesidades. Para explotar este modelo TIM decidió tener instalaciones de la empresa en campus universitarios, reconociendo el hecho de que parte de la investigación e innovación de frontera se realiza en las universidades.
El objetivo de los JOL es iniciar un nuevo modelo de I+D e innovación a través de la localización, diseño, creación y desarrollo conjunto de laboratorios más allá de la transferencia de tecnología. El enfoque de innovación abierta significa que cualquier idea puede incorporarse a la compañía y viceversa: las ideas de la empresa pueden crear valor añadido al interactuar con el mundo exterior con reducciones del «tiempo al mercado» para nuevas ideas y productos.
Se pretende además crear valor corporativo compartido, atrayendo talento y generando nuevas oportunidades de empleo con promoción y difusión de la innovación tecnológica a los ecosistemas socioeconómicos locales y regionales. El modelo de compañía en el campus facilita la interacción espontánea entre el personal académico y el de la industria, incorporando soluciones innovadoras de coplanificación y codesarrollo.
La localización en el campus es importante: genera un espacio abierto para mentes abiertas, donde los investigadores de diferentes disciplinas pueden combinar sus diversas capacidades, adquirir saber-hacer, desarrollar nuevas estrategias de negocio y abrir nuevos caminos para el crecimiento económico y el empleo en la región.
Hasta el momento se han establecido ocho JOL en cinco universidades italianas a través de acuerdos con las instituciones académicas y centros de investigación:
–Universidad Politécnica de Turín: JOL Crab (robótica); JOL MobiLAB (aplicaciones sociales para móviles); JOL Swarm (inteligencia de «enjambre»); JOL Visible (vídeo y analítica de imagen).
–Universidad de Trento. JOL Skill (big data).
–Universidad de Catania: JOL Wave (internet de las cosas).
–Escuela Santa Ana de Estudios Avanzados de Pisa: JOL White (tecnologías de bienestar y salud).
–Universidad Politécnica de Milán: JOL S-Cube (espacios sociales inteligentes).
Las universidades albergan los JOL en sus campus y participan en su gobernanza y gestión. Los académicos y estudiantes de las cinco universidades participan en formación y proyectos de investigación, y otras actividades de innovación tecnológica. En particular los académicos imparten la formación y supervisan la formación avanzada de los estudiantes y los estudiantes aportan la creatividad, talento y nuevas ideas necesarios para el desarrollo de nuevos proyectos abiertos de innovación.
Los JOL ubicados en los campus universitarios mantienen características de la empresa en términos de acceso, seguridad, tecnologías de información en redes, fibra, etc., con infraestructura informática de clase mundial.
El total invertido por la empresa en los quince JOL en el periodo 2012-2015 ha sido de unos 1,5 millones de euros. Los planes de negocio de los JOL se basan en un modelo económico sostenible con generación de ingresos para investigación, prototipos y otros elementos a través de agencias y organismos públicos de financiación.
El modelo implica trabajar juntos en la creación de ideas, tecnologías y oportunidades en actividades de aprendizaje, prototipos y prueba y ensayo. Como actividades de campo se incluyen demostraciones a los clientes. Las actividades formales de educación se complementan con el aprendizaje a través de la experiencia de trabajo conjunto con seminarios, talleres y otras actividades.
Los JOL tienen el objetivo de reducir el tiempo al mercado de nuevos productos: tratan de ser rápidos y ágiles en la consecución del mínimo producto viable que puede ser probado con los usuarios, consiguiendo sensibilización sobre el servicio y aceptación técnica desde etapas tempranas del desarrollo.
En cuanto a resultados conseguidos en el periodo 2012- 2015, pueden desatacarse los siguientes:
–Más de diez ideas innovadoras transformadas en propuestas de negocio y oportunidades comerciales para TIM.
–Veintisiete patentes.
–Colaboración con más de treinta instituciones internacionales.
–Más de sesenta tesis doctorales.
–Cincuenta estudiantes participando en los JOL reclutados por TIM.
–Más de doscientos cincuenta artículos científicos.
–Más de cuarenta seminarios de formación.
El máximo valor añadido del modelo es que el trabajo conjunto realmente mejora la calidad del resultado, con un valor extra en productos diseñados. Se integra el punto de vista industrial en términos del mercado y de sus necesidades.
El motor para la colaboración en los JOL son las fortalezas y expectativas del trabajo conjunto con acceso al talento académico e industrial. El mayor reto es el de conseguir suficiente financiación de fuentes que cada vez son más competitivas. Como factores de éxito cabe señalar dos: primero, la agilidad de aprendizaje, es decir la capacidad para aprender cosas nuevas a gran velocidad; segundo, la rapidez, los JOL requieren personal que piense y actúe rápidamente, comprometidos de encontrar algo que a nivel piloto funcione y desarrolle soluciones antes de pasar al siguiente reto.
Finalmente, y de modo más resumido que en el de los cuatro casos anteriores, las siguientes tablas presentan otros casos de éxito en transferencia de tecnología de la universidad a la empresa.
Tablas II-VII: Resumen de casos de éxito de cooperación UBC en Europa.






DISCUSIÓN Y CONCLUSIONES
Del análisis de los casos estudiados se desprende que las actividades de cooperación universidad-empresa no deben percibirse como un sistema de transacciones en silos o nichos aislados, sino que la UBC debe entenderse como unas relaciones de beneficio mutuo con un gran potencial de actividades de cooperación, que pueden incluir además no solo a las universidades y a las empresas sino también a los gobiernos y otros agentes sociales.
Para ampliar el entendimiento y favorecer el desarrollo de la UBC, tanto la Comisión Europea como los gobiernos nacionales y regionales, las universidades y las empresas pueden desarrollar acciones y actividades como las que se resumen en la Tabla VIII.
Tabla VIII. Acciones posibles a nivel de la CE, gobiernos nacionales y regionales, universidades y empresas.

En conclusión, cabe señalar que el nivel de la UBC en Europa es bastante heterogéneo y que para incrementar los todavía bajos niveles de cooperación, habría que potenciar los motores más que disminuir las barreras, así como desarrollar más los mecanismos de cooperación. La UBC debe considerarse como un ecosistema que debe ser bien gestionado a través de esfuerzos concertados entre los actores y niveles señalados en la Tabla VIII.
En los cuatro grandes grupos estandarizados de cooperación hay potencial para el desarrollo de la UBC en Europa:
–En educación hay oportunidades para un mejor alineamiento de los currículos formativos y competencias de los graduados con las necesidades del mercado de trabajo, la mejora de las vías de empleo para estudiantes y de reclutamiento para empleadores, así como para programas de aprendizaje permanente para las empresas.
–En I+D, las universidades tienen el potencial de ser los socios para la innovación de las empresas con horizontes a largo plazo y también a corto plazo resolviendo problemas. También las empresas aportan beneficios a las universidades por la capacidad para llevar la comercialización de los resultados llevando la I+D a la práctica creando impacto.
–Con acciones de valorización, las universidades tienen la oportunidad de integrarse en los sistemas regionales de innovación como fuente de innovaciones futuras, start-ups y talento empresarial para la cadena de valor de la industria.
–Con la cooperación en gestión se puede mejorar la gobernanza regional e institucional, compartiendo instrumentos y recursos que mejoren la eficiencia.
El desarrollo de este potencial permitiría a las universidades convertirse en el pilar de la competitividad de las ciudades y regiones. La UBC tiene el potencial de aumentar la capacidad del sistema de educación superior adecuándola al acelerado ritmo de cambio social a nivel global.
BIBLIOGRAFÍA
AIMday: http://aimday.se/
Audi Hungaria: https://audi.hu/en/news/news/details/405_Audi_Hungaria_starts_ fifth_department_at_Szechenyi_Istvan_University/.
Delgado, L., y Rubiralta, M.: Estudio Interacciones Empresas-Campus de Excelencia Internacional Agroalimentarios. Fundación Triptolemos. Febrero, 2019.
European Commission. The State of European University-Business Cooperation. DG Education and Culture Study on the Cooperation between Higher Education Institutions and Public and Private Organisations in Europe. 2011.
European Commission. The State of University Business Cooperation in Europe.
Final Report. 2018.
Food Labs: https://foodlab-eu.com/.
Telecom Italia. Open Labs: http://www.telecomitalia.com/tit/en/innovazione/joint- open-labs.html.