Claves de la historia de España

Mª Pilar de Cecilia

Título: Isabel, mujer y reina.
Autor: Luis Suárez Fernández.
Editorial: Rialp, Madrid 1992. 342 págs.
Precio: 2.200 pesetas.


Celebramos los españoles en 1992 el quinto centenario, además del Descubrimiento de América, de varios hechos históricos de gran importancia ocurridos en 1492: la conquista de Granada, que marca el fin de la presencia musulmana en la Península y la expulsión de los judíos. Resulta imposible cualquier referencia a estos acontecimientos, sin hacer relación a la reina Isabel I de Castilla como protagonista de todos ellos junto a su esposo, el rey Fernando de Aragón.

De ahí el interés hacia esta singular mujer que hizo cambiar de rumbo la historia de Castilla y, por su matrimonio con el aragonés, la de España, rematando el objetivo de lograr la unidad de los reinos peninsulares, a excepción de Portugal. Muy pocos historiadores estarían en mejores condiciones para esbozar una biografía de la reina Isabel tan completa como la del profesor Luis Suárez Fernández. Especialista en historia medieval, ha publicado recientemente cinco volúmenes dedicados en exclusiva al reinado de los Reyes Católicos, obra de manejo indispensable para el conocimiento de aquellos años trascendentales en la historia de España y la del mundo entonces conocido.

Nace la infanta Isabel en 1451, en un pueblo modesto aunque de hermoso nombre: Madrigal de las Altas Torres. No parecía destinada a reinar, debido a que sus dos hermanos varones la precedían en la línea sucesoria. Sin embargo, por esos extraños virajes del destino, aquella gran mujer que fue Isabel de Trastámara llegó además a ser una gran reina, cuyo recuerdo perdura cinco siglos después de su muerte, ocurrida en 1504, tras una vida tan breve como intensa, lo mismo en las alegrías y éxitos que en los dolores y fracasos.

Las circunstancias históricas

Luis Suárez Fernández, maestro de historiadores, sitúa desde el primer momento la acción dentro del entorno en que suceden los hechos, con referencia a la situación caótica en que se encontraba el reino de Castilla. Refleja con mirada objetiva la realidad de la época, al tiempo que se centra en la figura de Isabel, desde la infancia hasta que se perfila como heredera y sucesora de su hermano Enrique IV, al rechazar la legitimidad de doña Juana la Beltraneja y lograr la coronación como reina de Castilla.

El matrimonio con Fernando de Aragón ofrece, junto a su valor histórico trascendental, el significado humano y sentido romántico de un amor donde la acción y la aventura se unen a los intereses de Estado. El rigor expositivo y crítico se mantiene a través de la obra al enjuiciar las actuaciones de Isabel, prudente a la hora de buscar la reconciliación entre las distintas fracciones de la levantisca nobleza castellana y valerosa al no cesar en su empeño de acabar con la presencia musulmana en España.

Nuevos acontecimientos, positivo uno —ayuda a Colón en su empresa descubridora— y más dudoso el otro —decreto de expulsión de los judíos— muestran igualmente el sentido de responsabilidad y preocupación de la reina por las tareas de gobierno. Gracias a los datos, presentados por el profesor Luis Suárez con rigor y objetividad, el lector dispone de los elementos necesarios para enjuiciar los hechos, no con visión actual, sino de acuerdo con los criterios, mentalidad y circunstancias de la época en que ocurrieron.

No se pretende justificar a la reina Isabel ni hacer su apología, sino señalar las razones de su política, siempre de acuerdo con el consejo de su marido y los intereses del Estado. Con tono sereno, sale al paso de tópicos y visiones simplistas, más producto de la ignorancia que de otras intenciones malévolas. Aunque se percibe el acopio documental y dominio de fuentes históricas, el autor ha procurado descargar el trabajo de cualquier exceso erudito que la hubiera hecho de más difícil interpretación. El estilo, ágil y cuidado literariamente proporciona a esta biografía histórica un cierto aire novelesco, favorecido por la extraordinaria trayectoria vital de la protagonista y la importancia de los sucesos en los que tomó parte decisiva.