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Ver productos1 Ene 1992 - 3min.
1. La pregunta incluye un juicio de valor que no comparto totalmente. Lo que convendría poner de manifiesto es que planificar a un horizonte de diez años las nuevas necesidades de generación del sistema eléctrico nacional es una tarea ardua, dado el conjunto de incertidumbres que contiene el escenario. No hay que perder de vista que, en un informe requerido a un importante grupo de expertos por la Comunidad Europea en julio del año pasado, se afirmaba que uno de los problemas de planificación más complicados con los que cabe hoy enfrentarse es precisamente el de determinar las necesidades de nueva generación, a la vista del cúmulo de incertidumbres de mercado, de tecnología, de medio ambiente, etc., que hay que considerar. A partir de esta base, las opciones estratégicas del PEN, por lo que se refiere al subsector, parecen bastante razonables, en cuanto que persiguen un perfil bajo de inversión, una mayor flexibililidad del sistema, una minimización del impacto medioambiental y un proceso de diversificación, cuyo componente gasístico está en línea con las tendencias que se observan en Europa. En suma, se trata de criterios prudentes y razonables para una situación de alto nivel de incertidumbre.
2. En la proporción en la que lo hace me parece que sí. El gas natural dispone de reservas suficientes, mejor distribuidas desde el punto de vista geoestragégico que las del petróleo y con una perspectiva de evolución de precios no demasiado agitada. A partir de estos datos, es deseable aproximarse al porcentaje de aportación del gas al abastecimiento energético que constituye la media europea. Naturalmente. una de las vías que se abren para nosostros en ese proceso es la de establecer conexio- nes con los países del norte de Africa, aunque también con el resto de Europa. Es cierto que el norte de Africa es hoy una región en la que se advierten gérmenes de inestabilidad. ¿Quiere ello decir que debemos, en función de esos gérmenes, cerrarnos a toda relación profunda con quienes son nuestros vecinos más cercanos, respecto de quienes, además, nuestro interés es precisamente que incrementen su estabilidad? Toda apuesta estratégica seria tiene sus riesgos. Pero si los europeos de! Sur tenemos que apostar por algo, ese algo es precisamente la estabilidad de los países de! norte de África, a la que sin duda puede colaborar el hecho de que tengan en nosotros un mercado seguro y estable de uno de sus recursos fundamentales.
3. Es cierto que en las centrales nucleares en situación de moratoria hay implicados grandes volúmenes de uno de los recursos hoy más escasos, que son los financieros. Pero de aquí a concluir que la moratoria actual, en relación con las centrales por ella afectadas, es un error, hay un largo trecho que no se puede recorrer a base de simplificaciones, ni de mero análisis de coste de las opciones de sustitución.
Las condicionantes de opinión pública son hoy muy fuertes y muy influyentes en todos los países democráticos. A más largo plazo, es posible que los nuevos desarrollos tecnológicos de esta energía, unidos a una reflexión generalizada y global de la sociedad sobre las oportunidades y riesgos del abastecimiento energético, permita incrementar los parques nucleares hoy existentes. El PEN prevé hacer lo necesario, para que, cuando ello sea políticamente posible, España esté en buena disposición para seguir accediendo a esa fuente de energía.