Centroamérica: ¿la última oportunidad?

Durante la toma de posesión de la nueva presidenta de Nicaragua se hizo patente algo que constituye una novedad: el consenso de las tres grandes Internacionales (la socialista, la liberal y la democristiana) sobre los asuntos centroamericanos. Nunca en los últimos 10 años la paz y el bienestar para la gran mayoría de los países del istmo centroamericano se hallaron tan próximos.

Alberto Míguez

Una serie de acontecimientos de tipo regional e internacional favorecen el clima de distensión y diálogo, inédito hasta ahora. En tres países al menos (Nicaragua, El Salvador y Guatemala) existen condiciones para el establecimiento de regímenes democráticos plenos, hasta ahora aproximados. La negociación parece haberle ganado la mano a la confrontación con todos los matices e incluso retrocesos que se quieran.

Nicaragua se había convertido por la fuerza de los hechos en el ojo del huracán subversivo, el gran santuario de las fuerzas irregulares izquierdistas de El Salvador y, en menor medida, de Guatemala. El triunfo de la opción democrática en las elecciones generales y presidenciales y la llegada al Gobierno (ya que no completamente al poder) de Violeta Barrios de Chamorro, ha marcado un hito, a mi modo de ver, irreversible en el proceso de pacificación regional. Se trata de prever ahora tanto el ritmo de democratización interna como las repercusiones que puede tener sobre otros procesos vecinos.

Durante la toma de posesión de la presidenta nicaragüense se hizo patente algo que constituye una novedad en la respuesta internacional a los acontecimientos centroamericanos: la creación de un cierto nivel de consenso entre las tres Internacionales (la Socialista, la Liberal y la Democristiana) representada gráficamente con la presencia en el acto de personalidades tales como el presidente de Venezuela, Carlos Andrés Pérez (Internacional Socialista) Adolfo Suárez (Internacional Liberal) o Giulio Andreotti (incombustible primer ministro italiano, figura emblemática de la Internacional Democristiana). A estas presencias habría que añadir la del vicepresidente Quayle, significativa también del apoyo que Estados Unidos parece dispuesto a ofrecer económica y políticamente al nuevo régimen, por supuesto con todas las limitaciones de presupuesto y de diseño político de sobra conocidas.

Tanto los países europeos occidentales como Estados Unidos coinciden en que para nada serviría aislar los núcleos de subversión guerrillera, aplicar con severidad los acuerdos de Esquipulas II y Tela y reprimir a los sectores favorables a soluciones radicales y violentas si al mismo tiempo no se promueve una política de desarrollo económico y social en el área. La ayuda y la cooperación internacional con los países del istmo y especialmente con Nicaragua, El Salvador y Guatemala constituyen hoy por hoy una condición imprescindible y una oportunidad única para que las favorables circunstancias actuales puedan dar fruto.

EI autor considera, con datos en la mano, que los países centroamericanos están en condiciones de superar la grave crisis que los aflige desde hace varios lustros, a condición de que se logre ¡a pacificación definitiva del área y se establezcan sistemas democráticos sólidos, como el de Costa Rica.

Desde que en noviembre de 1985 se firmó el Acuerdo de Cooperación para el Desarrollo entre la Comunidad Europea y Centroamérica, las cifras de ayuda de la CE se han incrementado regularmente pasando de 42 millones de ecus a 112 en 1988. El descenso no verificado en 1989 (92 millones) se debe a una disminución de la ayuda alimentaria (principalmente a causa del rechazo por las autoridades del área de la leche en polvo, salvo aquélla que proviene de Dinamarca, Reino Unido e Irlanda) pero en modo alguno de la destinada a cooperación financiera y técnica, que aumentó considerablemente. También hay que destacar la contribución europea al «Sistema Regional de Pagos» en América Central cuya primera fase (44 millones de ecus) se aprobó recientemente.

A nivel bilateral, el salto cualitativo y cuantitativo ha sido, también, espectacular. Países como Italia, RFA o España han aumentado considerablemente sus créditos y ayudas a los países con mayores dificultades. Existe la razonable esperanza de que otros, menos concernidos por la crisis del istmo, inicien planes de cooperación más amplios, máxime cuando en el terreno político cualquier ayuda financiera o técnica a estos países empieza a resultar neutra sobre todo si, como parece probable, los procesos de negociación entre los gobiernos y las «fuerzas irregulares» (vocabulario éste de Esquipulas) de Guatemala y El Salvador concluyen con acuerdos de alto el fuego, primero, y de negociación después.

Centroamérica ha sido durante bastantes años en España una de las piedras de la discordia en política exterior entre el Gobierno socialista y la oposición de centro y derecha. El caso nicaragüense, por ejemplo, resultó paradigmático: la ayuda -en muchos casos derrochada por los sandinistas- ofrecida por razones de solidaridad ideológica constituyó motivo de polémica como lo siguen siendo, aunque por razones diferentes, los créditos a Cuba. Pero la llegada al Gobierno de Violeta Chamorro ha servido para despejar ciertos malentendidos: por de pronto el gobierno se ha comprometido a mantener las cifras de cooperación y ayuda de años anteriores (para el ejercicio 1990-91 unos 100 millones de dólares en total), lo que constituye una buena señal y, tal vez, un principio de consenso en temas de mayor envergadura. En último término, lo que se llamó la «cumbre diplomática del avión», es decir, el viaje de Fernández Ordóñez, José María Aznar y Adolfo Suárez Madrid-Managua-Madrid en el 707 de la fuerza aérea española, tal vez presagie un compromiso más amplio de consenso en política exterior, una de las asignaturas pendientes del Gobierno socialista desde su primera instalación.

AMERICA CENTRAL, INDICADORES SOCIO-ECONOMICOS AÑO 1988

  • Guatemala
    • Superficie (km²): 108.889
    • Población: 8.681.000
    • Natalidad (1980-85) % (por mil): 37,9
    • Mortalidad (1980-85) % (por mil): 7,6
    • Mortalidad infantil % (por mil): 53,6
    • Alfabetismo (1981) %: 57,5
    • Deuda externa US$: 2.768.000.000
    • Exportaciones FOB (US$): 1.073.400.000
    • Importaciones FOB (US$): 1.413.200.000
    • Tasas de crecimiento PIB: 3,5
  • El Salvador
    • Superficie (km²): 20.935
    • Población: 5.032.000
    • Natalidad (1980-85) % (por mil): 36,3
    • Mortalidad (1980-85) % (por mil): 8,4
    • Mortalidad infantil % (por mil): 57,4
    • Alfabetismo (1981) %: 68,1
    • Deuda externa US$: 1.783.400.000
    • Exportaciones FOB (US$): 633.000.000
    • Importaciones FOB (US$): 976.500.000
    • Tasas de crecimiento PIB: 0,5
  • Honduras
    • Superficie (km²): 112.088
    • Población: 4.829.000
    • Natalidad (1980-85) % (por mil): 43,9
    • Mortalidad (1980-85) % (por mil): 10,1
    • Mortalidad infantil % (por mil): 78,6
    • Alfabetismo (1981) %: 59,7
    • Deuda externa US$: 3.331.300.000
    • Exportaciones FOB (US$): 893.000.000
    • Importaciones FOB (US$): 916.600.000
    • Tasas de crecimiento PIB: 3,8
  • Nicaragua
    • Superficie (km²): 130.000
    • Población: 3.622.000
    • Natalidad (1980-85) % (por mil): 44,2
    • Mortalidad (1980-85) % (por mil): 9,7
    • Mortalidad infantil % (por mil): 61,7
    • Alfabetismo (1981) %: 74,0
    • Deuda externa US$: 7.222.200.000
    • Exportaciones FOB (US$): 212.700.000
    • Importaciones FOB (US$): 1.228.400.000
    • Tasas de crecimiento PIB: -8,0
  • Costa Rica
    • Superficie (km²): 50.900
    • Población: 2.866.000
    • Natalidad (1980-85) % (por mil): 30,5
    • Mortalidad (1980-85) % (por mil): 6,3
    • Mortalidad infantil % (por mil): 18,8
    • Alfabetismo (1981) %: 89,8
    • Deuda externa US$: 4.500.000.000
    • Exportaciones FOB (US$): 824.200.000
    • Importaciones FOB (US$): 1.273.300.000
    • Tasas de crecimiento PIB: 3,8

Fuente: Progreso Económico y social en América Latina. Informe 1989. Banco Interamericano de Desarrollo.