Wikipedia, la última gran enciclopedia humana

Wikipedia cumplió 25 años en enero. Es la mayor enciclopedia escrita por personas y, probablemente, será la última. La inteligencia artificial, que aprendió con ella, le resta lectores y pone en riesgo el trabajo de los voluntarios que la mantienen

Globo blanco de Wikipedia, hecho de piezas de rompecabezas con letras de distintos alfabetos, colgado en una pared ocre; le faltan varias piezas en la parte superior.
El globo de Wikipedia, con piezas por completar, en la sede de la Fundación Wikimedia. Foto: Ragesoss. CC Wikimedia Commons
José Manuel Grau Navarro

Avance

Durante casi seis siglos, la mayor obra de consulta del mundo fue la enciclopedia Yongle, encargada por un emperador de la dinastía Ming y terminada en 1408: 22.937 rollos manuscritos en 11.095 volúmenes. En 2007 la superó un proyecto que tenía entonces seis años y se alimentaba del trabajo gratuito de desconocidos. Hoy Wikipedia reúne más de 66 millones de artículos en 342 lenguas, según el Pew Research Center, un instituto estadounidense de sondeos y análisis.

El semanario británico The Economist dedicó el 29 de octubre una reseña al libro The Last Best Place on the Internet (El último gran rincón de internet), del periodista australiano Richard Cooke. Se trata de una historia de Wikipedia que acaba de publicar la editorial W. W. Norton. La tesis del libro, tal como la resume The Economist, es que Wikipedia es la mayor enciclopedia escrita por seres humanos y que probablemente así quedará para siempre, porque cualquier rival futuro se hará con ayuda de la inteligencia artificial (IA). Además, esa misma IA que se alimentó y se alimenta de Wikipedia amenaza ahora con dejarla sin lectores.

Wikipedia nació de un fracaso. En 2000, Jimmy Wales y Larry Sanger pusieron en marcha Nupedia, una enciclopedia en línea escrita por expertos y sometida a un control de siete pasos. La idea era que siempre estaría actualizada, al publicarse en la web. Al cabo de varios meses se había aprobado un solo artículo. Para acelerar, el 15 de enero de 2001 abrieron un sitio paralelo en el que cualquiera podía escribir y corregir.

Los primeros artículos eran flojos, según The Economist, y esa fue la clave de su crecimiento. Quien entraba pensaba que podía hacerlo mejor. Sus responsables pensaron en vender publicidad, pero varios voluntarios se marcharon y Wikipedia quedó como una organización sin ánimo de lucro. Wales no se ha hecho rico con ella.

Artículo

El libro de Cooke retrata con afecto a los raros y excéntricos que han hecho Wikipedia, destaca The Economist. Por ejemplo, tras la Wikipedia en inglés, la segunda por número de artículos no es ni la francesa ni la alemana, sino la cebuana, una lengua del sur de Filipinas. Tiene algo más de seis millones de artículos, generados casi todos por programas automáticos, sobre todo uno creado por el sueco Sverker Johansson, casado con una cebuana.

El ensayo de Cooke también retrata sus límites. Los editores no se parecen al mundo que describen. Son, en su mayoría, hombres, y durante la primera década de Wikipedia la mitad de las ediciones procedía de cinco países, según la reseña del semanario británico.

Amenazas

La primera es política. Wikipedia siempre ha tenido que vérselas con quienes querían manipularla: en 2009 bloqueó las conexiones de la Iglesia de la Cienciología. Hoy la disputa es más amplia. Larry Sanger, que acabó distanciado de Wales, acusa a Wikipedia de un sesgo progresista. Elon Musk, que antes la elogiaba, la llamó «Wokepedia» en diciembre de 2024 y en octubre de 2025 lanzó Grokipedia, una enciclopedia escrita por IA. Muchos de sus artículos adaptan los de Wikipedia, como Musk mismo reconoció. Los defensores de Wikipedia responden que su neutralidad no depende de quién escribe, sino de que cada afirmación tenga una fuente fiable y pueda discutirse en público.

La segunda es la falta de editores. El número de editores activos en la Wikipedia en inglés tocó techo en 2007, con algo más de 51.000; en 2013 eran unos 31.000. Parte del problema son las propias normas. Para frenar el vandalismo y evitar litigios, sobre todo en biografías de personas vivas, Wikipedia se ha vuelto más exigente. Desde 2018, en la edición inglesa solo pueden crear artículos directamente las cuentas con al menos cuatro días de antigüedad y diez cambios previos en la enciclopedia. Los recién llegados deben enviar un borrador para que otros lo revisen. Cooke lo resume con una comparación: cualquiera puede editar Wikipedia igual que cualquiera puede defenderse a sí mismo ante un tribunal. Es decir, la puerta está abierta en teoría, pero en la práctica es difícil entrar.

El informe mensual de la Fundación Wikimedia correspondiente a julio de 2026 registra un descenso interanual del 11 % en los nuevos usuarios que se quedan a editar en las ocho mayores Wikipedias, aunque en la inglesa la cifra se mantiene estable. En el resto de ediciones la caída es del 14 %.

La tercera amenaza, y la más seria, es la inteligencia artificial.

La fuente que se seca

Wikipedia fue, escribe Cooke, probablemente el corpus de entrenamiento más importante de IA. La propia Fundación Wikimedia lo reconoce. Casi todos los grandes modelos de lenguaje se entrenan con sus datos. Con ello heredaron también algunos de sus errores. Durante una década, Wikipedia atribuyó la invención de la tostadora eléctrica a un tal Alan MacMasters, un estudiante británico al que un amigo había incluido en la página por broma en 2012. El bulo se descubrió en 2022, después de que lo repitieran periódicos y libros.

El problema principal, sin embargo, es otro. Los buscadores y los asistentes de IA responden directamente las preguntas, a menudo con información de Wikipedia, y el usuario ya no necesita visitar la fuente. El Pew Research Center lo midió en marzo de 2025 con 900 adultos estadounidenses que aceptaron compartir su navegación: 68.879 búsquedas en Google. Cuando aparecía un resumen hecho con IA, los usuarios pinchaban en un enlace tradicional en el 8 % de los casos; sin resumen, en el 15 %. Wikipedia figura, junto a YouTube y Reddit, entre las fuentes que más mencionan esos resúmenes.

En octubre de 2025, la Fundación Wikimedia hizo pública una caída de alrededor del 8 % en las páginas vistas por personas, comparadas con los mismos meses de 2024. La cifra apareció al descubrir que parte del tráfico supuestamente humano eran programas diseñados para no ser detectados. La Fundación lo atribuye a la inteligencia artificial generativa y a las redes sociales, y advierte de la consecuencia: con menos visitas habrá menos voluntarios que amplíen los artículos y menos donantes que los financien.

Un año después, la tendencia sigue. El informe de julio de 2026 calcula que las páginas vistas han bajado un 4 % en un año, pero avisa de que la cifra se queda corta porque todavía hay robots que pasan por personas. En la web para móviles, menos afectada por los robots, la caída es del 16 %. La Fundación la atribuye en gran parte al uso creciente de los asistentes de inteligencia artificial.

Se lee el trabajo de los voluntarios de Wikipedia por todo internet, aunque no se visite wikipedia.org. Pero una enciclopedia no es solo un depósito de textos. Es un procedimiento: alguien escribe, otro corrige, un tercero exige una fuente, y la discusión queda a la vista de todos. Ese procedimiento necesita lectores que detecten fallos, algunos de los cuales acaban editando, y donantes que paguen los servidores.

Debates

El artículo en inglés sobre Jesús es una de las páginas más disputadas de Wikipedia, según The Economist. Wikipedia lo marca como controvertido y, a la vez, lo reconoce desde agosto de 2013 como artículo destacado, su máxima calificación. Su página de discusión recoge años de debates. En 2004 se aceptó titularlo «Jesus» y no «Jesus Christ», porque judíos y musulmanes no le dan el título de Cristo (el Ungido, el Mesías: el Hijo de Dios señalado por el dedo de Dios). En 2013, tras años de discusión, se decidió fechar con a. C. y d. C. (antes de Cristo y después de Cristo). El recuadro de datos básicos que encabeza el artículo no indica la religión de Jesucristo, aunque el texto dice desde la primera línea que era judío: los editores no se pusieron de acuerdo en incluirla. Tampoco sitúa su nacimiento en Belén, porque sobre eso no hay acuerdo entre los especialistas.

Ni siquiera la existencia de Jesús se libra del debate, aunque en este punto el consenso de los historiadores es claro: existió. El artículo lo dice sin rodeos: «Prácticamente todos los estudiosos modernos de la Antigüedad» coinciden en ello. Otra cosa es cuánto de lo que cuentan los Evangelios puede darse por histórico, según Wikipedia, y ahí sí hay opiniones distintas. Aun así, algunos colaboradores han pedido que su existencia no se dé por hecha. Uno presentó una lista de más de veinte libros que la negaban. Al examinarla, resultó que la mayoría de sus autores no eran especialistas, sino un abogado, un contable, un agrimensor, un cineasta y varios aficionados con libros autoeditados, y que algunas obras ni siquiera negaban que Jesús hubiera existido. Se pidió además una opinión externa en el tablón donde Wikipedia evalúa la fiabilidad de las fuentes, y la respuesta fue que la frase arriba citada refleja el consenso académico. El criterio es dar a cada postura el peso que tiene en las fuentes especializadas, no el mismo a todas.

Y las discusiones siguen. En octubre de 2026, varios editores debatieron si podía afirmarse que la mayoría de las ramas del cristianismo lo consideran el Mesías, y uno de ellos reconoció de paso un error sobre lo que dice el Corán de José.

En una respuesta generada por inteligencia artificial, esos debates cuesta más verlos.

Wikipedia ayudó a crear las máquinas que hoy responden a casi cualquier pregunta. Su futuro depende de que esas máquinas no ahoguen el trabajo humano del que siguen viviendo, concluye, en sustancia, The Economist, y probablemente tenga razón.

Fuentes

Fotografía: Ragesoss, vía Wikimedia Commons (recortada). Licencia CC BY 3.0.