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Ver productos1 May 1991 - 5min.
Autor: Sergei Prokofiev.
Título: «Pedro y el lobo», «Sinfonía clásica» y otras obras.
Orquesta: The Chamber Orchestra of Europe.
Solista: José Carreras.
Director: Claudio Abbado.
DEUTSCHE GRAMMOPHON. 429397. DDD.
No podía imaginar Prokofiev mientras escribía entusiasmado Pedro y el lobo, en la primavera de 1936, la gran acogida que este cuento musical iba a tener entre los niños de todo el mundo.
Cuando emprendió la partitura, después de pasar un largo exilio de casi veinte años en EE.UU. y Francia, acababa de regresar a la URSS. Todavía estaban vigentes las consecuencias de la revolución cultural estaliniana, y, para evitar represalias y censuras, se volcó en la música infantil, que no le iba a presentar complicaciones de tipo ideológico o político. Así, además de algunas partituras fáciles para niños, ideó el cuento musical de Pedro y el lobo con un sentido didáctico.
El texto, de gran sencillez, fue escrito por el propio compositor. Cada personaje del cuento tiene un leitmotiv a cargo siempre del mismo instrumento: el pájaro por la flauta, el gato por el clarinete, el oboe representa al pato, Pedro es la orquesta de cuerda, etc. Al principio se presentan los personajes y los instrumentos. Al escuchar repetidamente los temas y los timbres instrumentales, los niños aprenden a diferenciarlos. El texto se presenta fragmento a fragmento y la música poco a poco va ganando protagonismo. «Para mí-decía Prokofiev lo importante no era tanto el cuento sino la música que escuchan los niños, para la que el relato constituye sólo un pretexto».
Ésta es una versión muy cuidada y especialmente concebida para los niños por los efectos un tanto espectaculares que Claudio Abbado imprime en la música. José Carreras es un narrador de excepción, que actúa de verdad mientras relata el cuento, simulando las voces del pajarito, del pato tonto o del terrible lobo.
Hasta ahora no habíamos escuchado una versión verdaderamente española de Pedro y el lobo y al mismo tiempo de tan buena calidad. Los productores, al lanzar esta nueva y magnífica versión, han tenido el acierto de elegir en cada país, para narrar en su propia lengua, a artistas de gran popularidad, como Carreras en España, Charles Aznavour en Francia o Sting en Inglaterra. Completan el disco la popular Sinfonía clásica, la Obertura sobre temas hebreos y la Marcha, op. 99. Estas dos últimas piezas, poco conocidas, contribuyen a conocer la música de Prokofiev en otras facetas compositivas.
Este disco constituye un buen camino para iniciar a los niños en la música y para deleitar de igual modo los oídos infantiles y de los adultos.
Título: «Missa Luba (Una misa africana. Diez melodías populares africanas)».
Intérpretes: Muungango National Choir, Kenia.
Director: Boniface Mganga.
PHILIPS CD 426 836-2. DDD.
Es ésta una grabación especialmente interesante. A mitad de camino entre la etnomusicología y la adaptación clásica de la música folklórica, sin duda contribuye a un mejor conocimiento occidental de la música africana. Los cantos tradicionales negros, por su gran influencia en la música norteamericana, en el jaz y en la actual música pop, no nos son del todo desconocidos, pero siguen teniendo a nuestros oídos el encanto de un primitivismo lejano y de una rica cultura bien distinta a la nuestra.
En la Missa Luba las melodías africanas más tradicionales, transmitidas de padres a hijos y no compuestas expresamente para ello, han sido adaptadas para ser utilizadas como cantos de la liturgia cristiana. Para ello la percusión —tambores y calabazas— juega un papel indispensable en estos cantos, con ritmos incesantes que invitan a la danza. Ritmos y cantos muy seductores, ofrecidos por cantantes amateurs, entran en el mundo de la Gran Música con resultados altamente profesionales.
Las melodías auténticas no han sido modificadas y conservan de este modo el verdadero estilo original. Del más puro estilo africano es la alternancia de «llamada y respuesta» que mantienen la mayor parte de ellos.
Es asombroso de qué manera puede combinarse la tradicional severidad de los textos latinos de la misa cristiana con los ritmos primitivos de la música africana en esta Missa Luba de extraordinaria vitalidad.
El mismo sentido de alabanza a Dios tienen los diez cantos populares de Kenia que completan este disco. Son preciosos. El éxito que ha acompañado a este grupo coral y de percusión a lo largo de sus múltiples giras por todo el mundo va a ser aumentado con toda seguridad a través de esta maravillosa grabación.
Autor: Franz Schubert.
Título: «Sinfonías n.º 5 en Si bemol Mayor y n.º 8 en Si menor, «Incompleta»».
Intérpretes: The London Classical Players.
Director: Roger Norrington.
EMI-CDC 749823 2. DDD.
Cuando hace algunos años comenzaron las versiones en instrumentos originales, el campo de la interpretación musical se abrió enormemente a nuevos criterios en la forma de expresión y a sonidos que hasta entonces resultaban desconocidos. Un mayor rigor musicológico e histórico guiaba estas iniciativas. Tras la música del Renacimiento, vino la medieval, luego la de la época barroca y por fin la del clasicismo.
The London Classical Players es un conjunto especializado desde su creación en tocar la música con instrumentos de época. Centrados en un repertorio hasta ahora eminentemente clásico (siglos XVIII y XIX), han cosechado buenos éxitos en todo el mundo junto a su director y fundador, Roger Norrington. Poco a poco han ido extendiendo su repertorio a la época romántica, que, aunque cercana a nosotros en el tiempo, poseía un sonido particular de la orquesta.
Es la búsqueda de mayor autenticidad la que ha motivado la creación de conjuntos cada vez más especializados y, paralelamente, de un mercado internacional de instrumentos musicales de época, que incluye una industria artesanal de construcción de nuevos instrumentos réplica exacta de los antiguos.
Franz Schubert ha sido calificado como romántico; sin embargo, las prácticas instrumentales que él vivió eran muy cercanas a las de Mozart y Haydn. Por eso Norrington, con gran acierto, ha querido acercarse a esta música bajo estos supuestos interpretativos. La popular Incompleta y y la Quinta en Si bemol son dos bellas obras del más puro lirismo romántico, y quizá quizá por eso Norrington debía haberse recreado algo más en ellas, especialmente en los movimientos lentos. Por lo demás, el sonido es impecable y se aprecia el esfuerzo por ofrecer un resultado sonoro propio de los primeros años del siglo XIX, en que fueron creadas estas partituras.