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Ver productos1 Nov 1990 - 2min.
Título: «Las bodas de Fígaro».
Autor: Wolfang Amadeus Mozart.
Intérpretes: Kunz, Seefrid, London, Schwarzkopf y Jurinac.
Orquesta: Orquesta Filamórnica de Viena y Coro de la Opera de Viena.
Director: Herbert von Karajan.
Hay que calificar esta grabación de Las bodas de Fígaro de Mozart. Realizada en 1950, se ha convertido para muchos en versión de obligada referencia. Karajan escogió a un elenco de cantantes entre los que se encontraban algunos miembros de la primera compañía de ópera estable que se creó en Viena tras la II Guerra Mundial. Aquella compañía abrió su temporada el 1 de mayo del 45 precisamente con Las bodas de Mozart. Aunque en aquel periodo de postguerra Herbert von Karajan no dirigió nunca la Opera de Viena, se hallaba vinculado a la intensa vida musical vienesa con algunos ciclos de conciertos sinfónicos. Fue en 1956 cuando se incorporó de forma decisiva a la vida operística de Viena, al ser nombrado director artístico del recién restaurado Teatro de la Opera de la ciudad. Introdujo nuevos criterios en la programación, suprimió la compañía estable y comenzó a traer a los más importantes cantantes del mundo a participar en la temporada operística de Viena. Esta grabación resume y sintetiza la labor de aquel tiempo.
La versión de Karajan que acaba de ser reeditada tiene un defecto; la ausencia de recitativos. Es una pena que se ofrezca la grabación de esta ópera de forma tan entrecortada que impide el seguimiento escénico de la obra. Los recitativos, a pesar de su belleza, no eran tan apreciados en la época en que se realizó la grabación, y es posible también que los problemas técnicos para el registro de una obra tan larga obligaran a reducirla suprimiendo algunos fragmentos. Pero al margen de esta omisión, ciertamente irreparable, Las bodas de Figaro aparecen en esta versión con toda su gracia y su belleza, y sobre todo cuenta con una cualidad: la de restablecer el estilo de interpretación de la compañía de ópera de entonces.
Al ser grabación histórica el sonido no es tan impecable a pesar de la reelaboración técnica al ser reeditada en compact. Pero por encima de todo la versión es verdaderamente espontánea, vivaz y tan alegre que merece la pena escucharla con atención.