Inéditos de Raymond Aron

Sucre Alcalá

Título: «Leçons sur l’histoire».
Autor: Raymond Aron.
Editorial: Editions de Fallais. París, 1989. 457 páginas.
Precio: 150 francos franceses


Cuando parecía publicada la ya voluminosa obra del gran pensador francés, uno de los maestros indiscutibles de nuestro tiempo, he aquí una nueva y definitiva reflexión inédita sobre el conocimiento histórico, establecida a partir de las lecciones pronunciadas en el Colegio de Francia durante los Cursos 1972-1973 y 1973-1974.

Las lecciones han sido cuidadosamente transcritas, corregidas y completadas -mediante un laborioso examen de los apuntes que se dejaba en casa el maestro, ya que éste era un gran improvisador y no se atenía a los guiones previos- por una «aroniana» de gran categoría, Sylvie Mesure, cuyas anotaciones a la Filosofía crítica de la historia (edición de Julliard, París, 1987), el primer gran libro de Aron sobre la materia, publicado en 1938, constituyen un ejemplo de interpretación que, a la postre, es el rasgo decisivo de la Historia.

Constituiría una pretensión desorbitada intentar siquiera en tan pocas líneas una síntesis de la monumental obra, comprensiva, como he dicho, de dos cursos, el primero titulado Del historicismo alemán a la filosofía analítica de la historia, y el segundo, La edificación del mundo histórico. Pero, además, contiene las «Gilford Lectures» dadas por el profesor Aron en la Universidad de Aberdeen en 1965 y 1967, publicadas, luego, unitariamente, como La consciencia histórica en el pensamiento y en la acción.

Baste decir, en resumen, que Raymond Aron confronta, con todo rigor, la filosofía analítica de la historia, propia de la escuela anglosajona, con el llamado «historicismo alemán» que, aun no siendo exclusivamente germánico, nace y se desarrolla ante todo en Alemania, extendiéndose después por los países latinos.

Aron parte de la base de que no hay distinción real tanto en el uso corriente como en el filosófico entre historismo e historicismo, refiriéndose inmediatamente a la definición dada por Sir Karl Popper en su libro Miseria del historicismo, el cual considera que el historicismo constituye una manera de contemplar la historia, según la cual ésta estaría determinada por fuerzas irresistibles, y los hombres, consecuentemente, sometidos a las mismas. Aron considera que esta visión del historicismo es singular, poco corriente, y cita a renglón seguido a dos clásicos de la escuela, como Meinecke y Troeltsch, para quienes el historicismo remite a una concepción de la historia humana según la cual el devenir del hombre se define por la diversidad fundamental de las épocas y de las sociedades, es decir, por la pluralidad de los valores característicos de cada sociedad o de cada época. Una de las consecuencias de esta interpretación del pluralismo es el relativismo de los valores, opuesta al concepto de «las luces» que confirmaba la existencia de valores universales de la humanidad, ligados al triunfo de la razón.

Como es obvio, Aron dedica gran parte de sus lecciones al examen de la filosofía analítica, cuya sustancia, simplificando, consiste en un esfuerzo de análisis del lenguaje o, mejor dicho, de los lenguajes, sea el de la vida cotidiana, sea el lenguaje científico, con el objeto de determinar las proposiciones que tienen un sentido y las que no lo tienen, las verídicas y las falsas, etc.

En el fondo, utilizando este contraste entre las dos principales tradiciones intelectuales que han desarrollado la reflexión sobre las ciencias humanas, Aron plantea el gran debate clásico en torno al papel del hombre en la historia y la tragedia de la acción política.