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Ver productos1 Ene 1992 - 5min.
En la periferia de Madrid, en el pueblo de Pozuelo de Alarcón, seis chalets adosados allergan la recién creada Escuela Superior de Música Reina Sofía, un nuevo concepto de enseñanza que abre nuevos horizontes a la educación musical en España. Ésta es la principal realización de la Fundación Isaac Albéniz, que cuenta con el patrocinio y apoyo de importantes empresas españolas y organismos públicos como la Comunidad de Madrid. Su objetivo es formar instrumentistas de élite, escogiendo entre los estudiantes de música aquellos con más talento, y hacer de ellos primeras figuras. La filosofía pedagógica que preside la escuela es la de la excelencia. y en ese sentido constituye un centro pionero y único en nuestro país.
Hasta ahora, los jóvenes instrumentistas que terminaban la carrera oficial en los Conservatorios españoles se ven obligados a salir al extranjero a continuar sus estudios en las escuelas de más prestigio del mundo con no pocas dificultades, principalmente económicas. Se ha dicho siempre, con bastante ironía, que los músicos en España tenían tres salidas: por tierra, por mar y por aire. Muchos talentos se han ido quedando en el camino y han visto truncadas sus carreras.
Si los Conservatorios españoles no pueden ofrecer estos estudios superiores para los alumnos más dotados, es aquí donde la iniciativa privada debe intervenir. Y así lo han visto personalidades del mundo musical como Cristóbal Halffter, Luis Galve, Alicia de Larrocha o Enrique Franco, por citar algunos de los que han participado activamente en la confección de este proyecto y hoy forman parte del patronato de la Escuela, junto a maestros internacionales como Zubin Mehta, Yehudi Menuhin o Mstislav Rostropovich, y personalidades del mundo empresarial.
Además de ese carácter de excelencia, el modelo educativo se basa en el tratamiento individual. Cada alumno tiene un programa de estudios de acuerdo con sus necesidades y capacidades. El tiempo de permanencia tampoco es fijo, sino que depende de la evolución de cada uno y de los conocimientos que posea. No se descuidan otras enseñanzas. Además del instrumento, cada alumno recibe clases de Teoría de la Música, Armonía, Contrapunto, y una sólida formación humanística, con enseñanzas de Historia del Arte, Estética e idiomas.
Cada alumno es consciente de que dispone de los mejores medios y maestros y de que, por lo tanto, su rendimiento debe ser superior. En la Escuela Superior de Música Reina Sofía todos los alumnos son becarios, y en su mayoría tienen un régimen de internado con las necesidades de alojamiento y manutención cubiertas, de tal manera que el carácter elitista del centro no hace discriminación por razones económicas.
El profesorado es de máximo nivel. Prestigiosos maestros encabezan las cuatro enseñanzas que se han puesto en marcha en este curso: Dimitri Bashkirov, titular de la cátedra de piano Banco de Santander: Daniel Benyamini, titular de la cátedra de viola: Zakhar Bron, titular de la cátedra de violonchelo Sony, e Iván Monighetti, titular de la cátedra de violín Grupo Endesa. Todos ellos viven junto a sus familias en viviendas próximas a la escuela.
Dimitri Bashkirov, muy conocido por el público español por las numerosas ocasiones en que ha actuado en escenarios españoles y por las clases magistrales de piano que ha dado en nuestro país, nos manifestaba su satisfacción porque «en España siempre me encuentro muy bien, y si a eso se añade que estoy haciendo música para mí, es una doble satisfacción».
Bashkirov, además de una intensa carrera como concertista de piano, ha desarrollado una interesante actividad pedagógica en el Conservatorio de Moscú durante años, y asimismo es invitado con asiduidad por muchas instituciones académicas de todo el mundo para impartir clases magistrales. El pianista ruso confiesa que dedica la mitad de su tiempo a cada una de las dos actividades: «Lo que sí es cierto es que con el tiempo va haciéndose más costoso dar conciertos. Pero es mucho más duro dar clases, esto exige más concentración y esfuerzo mental que las actuaciones como concertista. Pero me he acostumbrado de tal manera que no podría dejar nunca ninguna de las dos actividades; debo continuar con las dos, es mi destino».
En cuanto a la financiación de los estudios, la Fundación ha ideado un sistema que facilite el mecenazgo, con la colaboración de entidades públicas y privadas. Tanto las cátedras como las becas llevan el nombre de su patrocinador. La fórmula está siendo bien acogida y ya se cuenta con tres cátedras patrocinadas: Grupo Endesa la de violín, Sony España la de violonchelo y Banco de Santander la de piano. En cuanto a las becas, los patrocinadores son: Fundación Ramón Areces, Hidroeléctrica Española, Confederación Empresarial de Madrid-COEE, B.P. España S.A., Consejo Británico para España y Banco de España.
En este primer curso la escuela cuenta con 28 alumnos para sus cuatro cátedras. Sus edades oscilan entre los 13 los 28 años, y por ser una escuela internacional, también cursan aquí estudios alumnos procedentes de Finlandia, Israel, Japón, Bulgaria, Unión Soviética y Polonia.
En este primer curso la escuela cuenta con 28 alumnos para sus cuatro cátedras. Sus edades oscilan entre los 13 los 28 años, y por ser una escuela internacional, también cursan aquí estudios alumnos procedentes de Finlandia, Israel, Japón, Bulgaria, Unión Soviética y Polonia, siendo más de la mitad españoles. Para ingresar en la escuela tuvieron que realizar duras pruebas de selección a través de las clases magistrales que los mismos maestros ofrecieron durante las dos últimas ediciones del Festival de Música de Santander.
«Es un privilegio estar aquí», nos comentan los alumnos. «Como además es un pueblo muy tranquilo, estudiamos bastante». Son conscientes de que para permanecer ahí han de dar un rendimiento máximo. «En realidad no es un trabajo duro, lo pasamos muy bien; para nosostros es divertirnos haciendo música». Nos explican que a partir de las Navidades comienzan a dar audiciones musicales de alumnos en el Auditorio de Pozuelo. Están ilusionados porque si continúan integrarán la Joven Orquesta de Cámara a partir del próximo curso, lo que les permitirá ejercitarse en el trahajo de conjunto y ante el público, pero ya entre ellos han empezado a reunirse y formar dúos y trios.
En Pozuelo se han instalado de forma provisional hasta que haya sido construido e¡ edificio definitivo que ha proyectado Ricardo Bofill, y que estará en el barrio madrileño de Hortaleza, en unos terrenos cedidos por la Comunidad de Madrid, El edificio integrará la Escuela Superior. una Escuela Elemental para niños de 8 a 15 años, que se pondrá en marcha en 1993. dos auditorios, hibliotecas. instalaciones deportivas y viviendas para los profesores y sus familias. y residencia de estudiantes. Probablemente para el curso que viene estará el edificio terminado.