Memoria histórica a la austriaca: la casa natal de Hitler se convierte en centro de policía

Austria transforma la casa natal de Hitler, en Braunau am Inn, en un puesto policial. Busca con ello neutralizar el atractivo del lugar como destino de peregrinación neonazi

Monumento de advertencia contra la guerra y el fascismo, ante la casa natal de Hitler, en Braunau (Austria), en 2013. Se lee: «Por la paz, la libertad y la democracia. Nunca más fascismo. Millones de muertos nos exhortan». Autor de la fotografía: Anton-kurt. Licencia CC BY-SA 3.0 AT. Attribution-ShareAlike 3.0 Austria. Vía Wikimedia Commons
Monumento de advertencia contra la guerra y el fascismo, ante la casa natal de Hitler, en Braunau (Austria), en 2013. Se lee: «Por la paz, la libertad y la democracia. Nunca más fascismo. Millones de muertos nos exhortan». Autor de la fotografía: Anton-kurt. Licencia CC BY-SA 3.0 AT. Attribution-ShareAlike 3.0 Austria. Vía Wikimedia Commons
José Manuel Grau Navarro

Avance

El ministro del Interior de Austria, Gerhard Karner, del ÖVP (Österreichische Volkspartei: Partido Popular Austriaco), ha inaugurado hoy, 22 de julio de 2026, el nuevo Centro de Policía (Polizeizentrum) de la localidad austriaca Braunau am Inn en el inmueble en que Adolf Hitler nació el 20 de abril de 1889. El Centro de Policía alberga una comisaría (Polizeiinspektion) y la jefatura de distrito (Bezirkspolizeikommando). La casa se encuentra en el centro urbano. Su dirección postal es Salzburger Vorstadt 15, 5280 Braunau am Inn.

En diciembre de 2016, el Parlamento austriaco aprobó una ley federal que dispuso la expropiación del inmueble, hasta entonces propiedad de una particular, y su transferencia al Estado. El artículo 1 de esa ley dice: «Con el fin de impedir de manera permanente el mantenimiento, el fomento o la difusión del ideario nacionalsocialista, o una conmemoración de adhesión al nacionalsocialismo, el Estado federal se atribuye, libre de cargas, la propiedad de la finca EZ 217, KG 40005 Braunau am Inn».

En una piedra conmemorativa colocada ante el número 15 de Salzburger Vorstadt, se puede leer: «Por la paz, la libertad y la democracia. Nunca más fascismo. Millones de muertos nos exhortan».

Mientras se tramitaba la ley de expropiación, una comisión de expertos presentó en octubre de 2016 un informe en el que recomendaba a las autoridades «dar preferencia a un uso social-benéfico o administrativo» al inmueble, porque como museo también podría atraer a extremistas de la derecha. Sobre una posible demolición se pronunciaba en contra porque «no debería exponerse a Austria a la acusación de querer negar la historia del lugar».

Algunos habrían deseado allí, a pesar de todo, un museo de historia contemporánea o un centro internacional de encuentro, como hay en Auschwitz. Otros recuerdan que justo la policía respaldó a Hitler, y con celo inaudito, durante los años del nacionalsocialismo.

Con la transformación del edificio, el Ministerio del Interior austriaco pretende una «neutralización del sitio» y privarlo de su atractivo como lugar de peregrinación neonazi.

ArtÍculo

La transformación en puesto de policía de la casa natal de Hitler ha costado alrededor de 20 millones de euros. Comenzó hace tres años.

Austria ha seguido el precedente alemán. Porque también la vivienda privada de Hitler en la Prinzregentenplatz 16 (plaza del Príncipe Regente), en Múnich, es utilizada por la policía bávara desde finales de los años cuarenta. Actualmente alberga la Polizeiinspektion 22 Múnich (Bogenhausen).

La residencia oficial de Hitler en el antiguo palacio de la Cancillería del Reich, en Wilhelmstraße 77, fue alcanzada por el bombardeo estadounidense del 3 de febrero de 1945. El edificio, dañado durante la guerra, fue demolido a partir de 1949. El emplazamiento histórico está documentado actualmente mediante los paneles de la exposición urbana «Geschichtsmeile Wilhelmstraße», mantenida por la Fundación Topografía del Terror.

Magnetismo nazi

A pesar de que hay inmuebles para elegir, muchos por los que pasó Hitler en Austria, a los nazis les gusta sobre todo su casa natal. Ante esa casa de Braunau se han venido repitiendo incidentes con peregrinos ideológicamente nazis que hacen fotos a escondidas, se llevan piedras como recuerdo o depositan flores y coronas, especialmente en torno al 20 de abril, fecha de nacimiento de Adolf Hitler.

También en Leonding, un pueblo cerca de Linz, hubo problemas con la tumba de Alois y Klara Hitler, los padres de Adolf Hitler. Se convirtió en destino para los círculos de extrema derecha de Austria y del extranjero, según documenta por ejemplo la radio austriaca, la ORF. Una muestra: en el día de Todos los Santos de 2011, apareció una vasija con la palabra Unvergesslich (Inolvidables) y las letras «SS» de Unverge-ss-lich resaltadas.

En marzo de 2012, con el consentimiento de la titular del derecho de uso de la tumba de los padres de Hitler, la parroquia de Leonding clausuró la sepultura y retiró la lápida dedicada a Alois y Klara. Los restos no fueron exhumados y el espacio quedó disponible para una nueva sepultura. Es decir, se puso fin al derecho de uso de la sepultura y se dejó de mantenerla como tumba identificada para Alois y Klara.

Historia de la casa natal de Hitler

El edificio donde nació Hitler, en Braunau am Inn, se remonta a 1746. El inmueble estuvo vinculado a una posada y a una cervecería situada en la parte posterior. Alois Hitler y su mujer, Klara, los padres del genocida, alquilaron allí varias habitaciones, probablemente en la segunda planta.

La familia, de escasos recursos económicos, abandonó esa casa poco después del nacimiento de Adolf, pero permaneció en Braunau. Se trasladó a Passau cuando Hitler tenía tres años y cuatro meses, en 1892. En 1899, la familia se instaló en Leonding, cerca de Linz. Se mudó a la propia ciudad de Linz en 1905.

Tras la prohibición del NSDAP, el partido nazi, en Austria, el 19 de junio de 1933, Braunau fue escenario de actividades nacionalsocialistas clandestinas. Después de la anexión de Austria al Reich alemán (marzo de 1938), Martin Bormann, entonces jefe de gabinete del Lugarteniente del Führer y Reichsleiter del NSDAP, hombre de la máxima confianza de Hitler, compró el edificio en mayo de 1938, por encargo del partido nazi, a Josef Pommer, hostelero y propietario de la casa, y a su esposa, Maria Pommer, copropietaria del inmueble. Martin Bormann puso la propiedad a su nombre. El NSDAP, el partido nazi, pagó aproximadamente cuatro veces su valor de mercado, reformó la antigua posada y la convirtió en un centro cultural con biblioteca popular y galería de arte. Quedó inaugurado el 18 de abril de 1943 como «Casa Natal del Führer» (Führer-Geburtshaus).

Tras la entrada de las tropas estadounidenses en Braunau, el 2 de mayo de 1945, el inmueble quedó bajo administración provisional mientras se resolvían los derechos de su propiedad. En 1946 y 1947 fue administrado, por decisión del Gobierno militar estadounidense, por el Banco de Alta Austria y Salzburgo; entre 1947 y 1950, el gobierno regional de la Alta Austria confió su administración al Ayuntamiento de Braunau.

El 16 de enero de 1954, mediante un acuerdo ante la Comisión de Restitución del Tribunal Regional de Linz, Kreszentia Pommer, hija y heredera de Josef y Maria Pommer, recuperó la propiedad del inmueble a cambio de abonar 150.000 chelines a la masa patrimonial confiscada de Martin Bormann, titular propietario de la Casa Natal del Führer. No se trató, por tanto, de una venta a los antiguos hosteleros, sino de la restitución de la casa a su heredera bajo determinadas condiciones económicas.

Después de la restitución, el Ayuntamiento de Braunau arrendó el edificio para instalar provisionalmente varias aulas escolares. Posteriormente albergó la biblioteca municipal hasta 1965. Cuando dejó de necesitarlo como espacio escolar y bibliotecario, el Ayuntamiento puso fin al arrendamiento. La propietaria lo alquiló entonces, durante un breve periodo, a una entidad bancaria. Entre 1970 y 1976, se estableció allí una sección de la recién creada Escuela Técnica Superior de Braunau (Höhere Technische Lehranstalt Braunau, HTL Braunau).

Hacia la expropiación como último recurso

Ante el temor de que una eventual venta del inmueble permitiera convertirlo en un lugar de culto nazi, el Ayuntamiento de Braunau pidió la intervención del Estado. El 17 de mayo de 1972, la República de Austria, por medio del Ministerio del Interior, firmó con la propietaria un contrato de arrendamiento inicialmente previsto para diez años y prorrogado después en repetidas ocasiones. El propósito declarado era impedir que el edificio recibiera un uso incompatible con los intereses y las obligaciones históricas de la República de Austria. El 31 de diciembre de 1977, Kreszentia Pommer transmitió gratuitamente la propiedad a su hija Gerlinde Pommer mediante un contrato de donación. Ese mismo año, una vez trasladada la HTL Braunau a su nuevo edificio, el Ayuntamiento, que actuaba como subarrendatario del Ministerio del Interior, cedió los espacios a Lebenshilfe Oberösterreich (Ayuda a la Vida de la Alta Austria). Esa institución instaló allí talleres, una tienda y un centro de día para personas con discapacidad. Lebenshilfe abandonó el inmueble en septiembre de 2011, porque no podía adaptar el edificio a las exigencias modernas de accesibilidad. Desde octubre de 2011, la casa natal de Hitler quedó vacía, aunque el contrato de arrendamiento principal con el Ministerio del Interior continuaba vigente. Permaneció sin uso hasta el comienzo de las obras de transformación en el otoño de 2023.

Tras la marcha de Lebenshilfe Oberösterreich en 2011, el Ministerio del Interior intentó adquirir el inmueble para asegurar de forma permanente su utilización y evitar que pudiera ser vendido o destinado en el futuro a fines de exaltación nacionalsocialista.

Según el informe parlamentario, el Estado había tratado de comprar la propiedad desde 1984, sin éxito por la negativa a venderla de su propietaria, Gerlinde Pommer-Angloher. En febrero de 2014, Gerlinde Pommer-Angloher manifestó por primera vez cierta disposición a una venta. El Ministerio del Interior le presentó repetidamente ofertas que el Gobierno calificó de «serias, adecuadas y concretas». Las conversaciones concluyeron en enero de 2016 sin acuerdo. El Parlamento aprobó entonces una ley específica que privó a Pommer-Angloher de la propiedad y transfirió el inmueble a la República de Austria. La ley, publicada el 13 de enero de 2017 y en vigor desde el día siguiente, justificó la expropiación por la necesidad de impedir de manera permanente que la casa sirviera para conservar, promover o difundir ideas nacionalsocialistas o para rendir homenaje al nazismo. La antigua propietaria recurrió la medida, pero el Tribunal Constitucional la declaró conforme a la Constitución el 30 de junio de 2017: consideró acreditados los intentos fallidos del Estado de comprar la finca y concluyó que la expropiación respondía al interés público, era proporcionada y no se realizaba sin indemnización.

Más información

Además de remitir a los enlaces a lo largo del artículo, repito aquí los dos propios de la noticia de hoy:

Bundesministerium für Inneres. (2026, 22 de julio). Polizeizentrum Braunau am 22. Juli 2026 eröffnet. www.bmi.gv.at.

Austria Presse Agentur. (2026, 22 de julio). Polizeizentrum im umgebauten Hitler-Geburtshaus in Braunau eröffnet. Der Standard.

Crédito de la imagen: Monumento de advertencia contra la guerra y el fascismo, ante la casa natal de Hitler, en Braunau (Austria), en 2013. Se lee: «Por la paz, la libertad y la democracia. Nunca más fascismo. Millones de muertos nos exhortan». Autor de la fotografía: Anton-kurt. Licencia CC BY-SA 3.0 AT. Attribution-ShareAlike 3.0 Austria. Vía Wikimedia Commons