Homenaje al profesor Fontán

Redacción NR

En la sede de la Fundación Pastor se celebró un acto en honor de don Antonio Fontán con motivo de su jubilación como catedrático de latín de la Universidad Complutense de Madrid. En el transcurso del mismo, presidido por el director de la Fundación, el profesor Martín Sánchez Ruipérez, le fue entregado al profesor Fontán el libro titulado significativamente Humanitas que incluye diversos trabajos sobre temas de filología clásica. El tomo presenta estudios de filología y lengua latina escritos para la ocasión por sus alumnos y colaboradores como expresión de homenaje al maestro.

El acto, al que asistieron un elevado número de personas unidas a Antonio Fontán por lazos de amistad, afecto y reconocimiento, transcurrió con sencillez y brevedad, al prescindir los participantes de las habituales frases retóricas o formalidades protocolarias propias de ocasiones parecidas. La intervención del homenajeado se desarrolló en tono de conversación familiar, sin que faltaran momentos emotivos y rasgos de humor teñidos de profunda sabiduría y cariño hacia la cultura clásica.

En relación con el título Humanitas, el profesor Fontán aludió al valor del término, al que considera como… el más noble legado que ha recibido nuestra época de la antigüedad grecorromana de expresión latina. Y, seguidamente, en unas cuantas frases sintetiza con finura el sentido múltiple de la palabra y su significación cultural en nuestra época: Humanitas es el resultado de la confluencia de saberes y de estilos de vida y de conducta: artes ad humanitatem o humanitas como paideia. Y es también ética social que se deriva de la común naturaleza de los mortales: humanitas como philanthropia. La paideia humanista conduce en el orden intelectual y moral a la sapientia, y la philanthropia a la clemencia como inspiración y norma para el ejercicio del poder político. Humanitas es, en resumen, el sedimento histórico de valores antiguos y cristianos que alcanzaron su expresión en latín desde Terencio y Ennio —e incluso Plauto— hasta Erasmo, Moro y Vives, por lo menos, pasando por Cicerón, Séneca, Lactancio, Agustín, muchos medievales y Petrarca, el primer moderno. El latín no se deja partir entre pagano y cristiano, ni entre antiguo medieval y humanista.

Dedicó el profesor Fontán la última parte de su intervención a resaltar la importancia fundamental del latín, vehículo de unión entre las diversas razas y culturas no sólo del Mundo Antiguo, sino de las que siguieron, puesto que… cabalgando sobre la cultura grecorromana y pronto también cristiana de expresión latina se prosigue y expansiona ganando nuevas tierras y gentes, durante la Edad Media y la Moderna. A lo largo de él se desarrollan los saberes desde los teológicos a los científicos y técnicos, que se alzan sobre cimientos griegos, pero con la vocación universal que es inseparable del latín. De él nacieron hace más de mil años otras lenguas que sin tardar mucho se convirtieron en lenguas de cultura. Y sobre los modelos latinos y bajo la inspiración del universalismo de su cultura se hicieron lenguas escritas y lenguas cultas, todas las que en el mundo se escriben en caracteres latinos… Las culturas que pasaron la aduana del latín fueron enseguida y para siempre, historia. Las que quedaron fuera, arqueología.