El lenguaje como expresión de búsqueda

Rafael Gómez López-Egea

Título: «Símbolos y mitos».
Autor: Manuel Alvar.
Editorial: CSIC, Madrid, 1990. 426 páginas.
Precio: 3.200 ptas.


Estamos viviendo épocas en las que -supuestamente- existe la firme voluntad de acabar con los «mitos», como reliquias cerriles de un pasado repetitivo y dócil. El observador perspicaz no tarda en percibir la falsedad de tales actitudes cuando ve cómo se adormece a la juventud «destructora de mitos», con otros nuevos (cantantes de «rock duro», futbolistas, pilotos de carreras) que encarnan tales mitos, mucho menos hermosos, poéticos o artísticos que los rechazados por inútiles.

Manuel Alvar ocupa actualmente un lugar primordial en el ámbito de la cultura y la ciencia española. Es un puesto logrado después de una larga vida de trabajo ininterrumpido al servicio de la universidad, la investigación y de la literatura. Ahora, desde la Real Academia, como director, continúa ejerciendo su magisterio con brillantez y creatividad inagotables. Basta consultar su última publicación, Símbolos y Mitos, para comprobar la madurez de su pensamiento y aprender a valorar la obra de los grandes maestros de la literatura española del siglo XX. Unamuno, Antonio Machado, Jorge Guillén, García Lorca, Dámaso Alonso, Vicente Aleixandre, Luis Rosales, Buero Vallejo y Carmen Conde.

Se adentra en estos creadores desde una posición de sencillez y profunda humildad. No como si los examinara con la frialdad del científico experimental, sino con el ánimo de entrar en ellos, descubrir su aliento humano y artístico, estudiar el contenido de sus obras. Busca en ellas el símbolo que late en sus palabras, esas «cargas emocionales» que lo animan y dan a conocer. Encuentra la recreación del «mito» en autores que, al tomarlo de la tradición, aciertan a renovarlo con sus propias vivencias, hasta adaptarlo, transformándolo, a nuestra cultura actual.

Símbolos y mitos, imaginación y aspiraciones ideales, sentimientos y dolores que laten con vigor en los autores que Manuel Alvar ha seleccionado en su libro, como representantes del lenguaje y de la palabra, combinados con ansias de trascendencia, puesto que la palabra, como dice el mismo Alvar: «Es el medio para que podamos expresar el espíritu de los hombres, todo aquello que está más allá de la naturaleza humana».

La simple enumeración de los autores analizados por Manuel Alvar define por sí misma la importancia de los trabajos reunidos en estos «símbolos», que son también «mitos», expresiones del bello arte literario que el profesor Alvar aborda de forma lúcida y magistral. Unamuno, Lorca, Aleixandre, cobran vida nueva, porque el análisis de sus escritos se produce en estrecho contacto con sus propias biografías, lo que fueron de verdad y desearon expresar utilizando el material propio del escritor: la palabra. Filósofo del lenguaje, Alvar nos dice que «la palabra es materia (digamos sustancia) elaborada (digamos forma)». Y continúa el maestro Alvar: «Ahora bien, cuando el poeta utiliza su materia artística, la recibe como una herencia dotada de una serie de elementos constitutivos (forma y sustancia), que sirven para que pueda ser expresada…».

Con tales planteamientos, los trabajos de Manuel Alvar nos permiten profundizar en los más íntimos rincones del escritor, poeta, narrador, dramaturgo y descubrir el sentido que animaba sus palabras, los símbolos que encierran la idea de su creador. Así, por citar un ejemplo, resulta experiencia apasionante seguir las Poesías de Miguel de Unamuno, vistas a la luz de su Diario íntimo, porque cobran un particular y específico significado.

El bagaje documental aportado por Manuel Alvar en su último libro, avala con sólida doctrina el hilo de sus reflexiones, y las capacita para sentar criterios básicos en el estudio de los autores sometidos a examen. Sin embargo, el estilo ágil del profesor Alvar consigue dar la impresión de ligereza a un trabajo que funde la filosofía del lenguaje con el análisis lingüístico y filológico, desarrollado con el máximo rigor metodológico.

El magisterio de Dámaso Alonso, la honda personalidad de Machado, el sentimiento y la ternura de Carmen Conde; Luis Rosales, en busca de la verdad y la claridad, se reflejan en las brillantes páginas de estos Símbolos y mitos, gracias a los cuales, nos desvela el autor algunos de los significados escondidos en esa materia tan frágil y delicuescente, pero eterna, que son las palabras.