Mi cesta
Tu cesta está vacía, pero puedes añadir alguna de nuestras revistas o suscripciones.
Ver productosMientras la jerarquía de la Iglesia de EE. UU. advierte contra la deriva en su país de meterse en una guerra tras otra, Trump opina que «León debería dejar de complacer a la izquierda radical»

13 de abril de 2026 - 5min.
Avance
El papa León XIV se dirigió ayer, domingo, a los aproximadamente 18.000 fieles reunidos en la Plaza de San Pedro, tras el rezo del Regina Caeli, con una intención especial. Mencionando al pueblo libanés, recordó que «el principio de humanidad inscrito en la conciencia de cada persona, reconocido en las leyes internacionales, conlleva la obligación moral de proteger a la población civil de los atroces efectos de la guerra». El papa hizo un llamamiento «a las partes en conflicto» para que cese el fuego y busquen «con urgencia una solución pacífica». El sábado, 11 de abril, el sumo pontífice invitó a los fieles a unirse a él a orar por la paz, en un acto litúrgico que incluía el rezo del Santo Rosario y que se celebró en la Basílica de San Pedro.
El cardenal Robert McElroy, arzobispo de Washington D.C., declaró a 60 Minutes en un programa que se emitió el domingo en los Estados Unidos:
«Según la doctrina católica, esta no es una guerra justa. La fe católica nos enseña que existen ciertos prerrequisitos para una guerra justa. No se pueden perseguir diversos objetivos al mismo tiempo. Es necesario tener un objetivo claro: restaurar la justicia y la paz».
Un poco más adelante, en el mismo programa, subrayó:
«Nos hemos metido en una guerra de elección. Creo que es parte de un momento más amplio en Estados Unidos que resulta preocupante. Vemos ante nosotros la posibilidad de una guerra tras otra».
La reacción del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, en Truth, su red social, después del mensaje del papa y del programa en 60 Minutes, fue la siguiente:
«El Papa León es débil en materia de delincuencia y pésimo en política exterior. Habla del ‘miedo’ a la Administración Trump, pero no menciona el miedo que la Iglesia católica y todas las demás organizaciones cristianas sintieron durante la pandemia, cuando arrestaban […] por celebrar misa, incluso al aire libre y manteniendo la distancia de seguridad».
Añade Trump: «Me cae mucho mejor su hermano Louis que él, porque Louis es un auténtico seguidor de MAGA [Make America Great Again: ‘Haz a Estados Unidos grande otra vez’]. ¡Él lo entiende, y León no!».
Trump no quiere «un papa que piense que está bien que Irán tenga armas nucleares. No quiero un papa que piense que es terrible que Estados Unidos atacara a Venezuela, un país que enviaba enormes cantidades de drogas a Estados Unidos y, peor aún, que liberaba a asesinos, narcotraficantes y criminales en nuestro país».
Por supuesto, Trump rechaza a un papa que critica al presidente de los Estados Unidos: «Estoy haciendo exactamente lo anunciado que haría cuando me eligieron, por una aplastante mayoría».
Trump afirma de sí mismo que está estableciendo cifras récord contra la delincuencia y creando «el mejor mercado de valores de la historia». Opina que «León debería estar agradecido porque, como todos saben, fue una sorpresa mayúscula. No estaba en ninguna lista de papables, y la Iglesia lo eligió solo porque era estadounidense y pensaron que esa sería la mejor manera de lidiar con el presidente Donald J. Trump. Si yo no estuviera en la Casa Blanca, León no estaría en el Vaticano».
Concluye así: «Desafortunadamente, la debilidad de León contra el crimen y contra las armas nucleares no me agrada, ni tampoco el hecho de que se reúna con simpatizantes de Obama como David Axelrod, un perdedor de la izquierda, que es uno de los que querían que arrestaran a feligreses y clérigos. León debería enmendar su papel como papa, usar el sentido común, dejar de complacer a la izquierda radical y concentrarse en ser un gran papa, no un político. ¡Le está haciendo mucho daño y, lo que es más importante, le está haciendo daño a la Iglesia católica! Firmado: el presidente Donald J. Trump».
En respuesta a la publicación de Trump en su red social, Antonio Spadaro, subsecretario del Dicasterio de Cultura y Educación del Vaticano, afirmó, citado por el Financial Times, que dichas palabras reflejaban la «impotencia» de Trump ante las críticas del Vaticano a la guerra. «El ataque es una declaración de impotencia», declaró Spadaro. «Cuando el poder político se vuelve contra una voz moral, suele ser porque no puede contenerla».
Durante su viaje a Argelia, hoy, 13 de abril, el papa ha dicho sobre el mensaje de Trump:
«No considero mi papel como el de un político, no soy un político, no quiero entrar en un debate con él. No creo que se deba abusar del mensaje del Evangelio como algunos están haciendo. Sigo alzando la voz contra la guerra, tratando de promover la paz, fomentando el diálogo y el multilateralismo con los Estados para buscar soluciones a los problemas. Demasiada gente está sufriendo hoy, demasiados inocentes han sido asesinados y creo que alguien debe levantarse y decir que hay un camino mejor».
El mensaje que el obispo de Roma quiere reiterar es «siempre el mismo: la paz. Lo digo para todos los líderes del mundo, no solo para él: intentemos acabar con las guerras y promover la paz y la reconciliación».
Respondiendo a una periodista estadounidense, el papa ha afirmado: «No le tengo miedo a la Administración de Trump. Seguiré hablando en voz alta del mensaje del Evangelio, por el que trabaja la Iglesia. No somos políticos, no miramos la política exterior con la misma perspectiva. Pero creemos en el mensaje del Evangelio como constructores de paz».
Más información, además de los enlaces a lo largo de este artículo:
«Donald Trump lashes out at Pope Leo on social media for criticism of Iran war». Financial Times
«Trump Attacks Pope Leo as Too Liberal and ‘Weak on Crime’». The New York Times
«Once ‘Ultra MAGA’, Trump Supporters Fume About Iran on Truth Social». The New York Times
Foto: Basílica de San Pedro. © Giorgio Galeotti, CC BY 4.0, vía Wikimedia Commons
Artículos similares