Mi cesta
Tu cesta está vacía, pero puedes añadir alguna de nuestras revistas o suscripciones.
Ver productosLos libros fantasma escritos por la IA ganan terreno a los de los humanos. Hay autores reales que, con ayuda artificial, lanzan hasta diez títulos a la semana, el máximo permitido por Amazon

23 Jul 2026 - 4min.
Avance
Kashmir Hill, periodista de tecnología del diario The New York Times, descubrió su propia biografía en Amazon. Una amiga la puso sobre la pista: «¿Por qué no me dijiste que la habías escrito?», le preguntó algo molesta. El libro, nada autorizado, estaba a la venta desde agosto de 2025. The Biography of Kashmir Hill tenía 90 páginas, tapa dura y un precio de 26,99 dólares. Estaba firmada por un tal John Crane Miller y mezclaba datos verificables sobre su vida con generalidades vacías, «como un horóscopo extendido de docenas de páginas», y detalles falsos. Miller resultó ser igual de ficticio, con una foto de autor tomada de un banco de imágenes, pero muy trabajador: en una semana había publicado diez biografías similares, todas ellas de periodistas.
La curiosidad y el espíritu periodístico llevó a Hill a descubrir, gracias al algoritmo de recomendaciones de Amazon, a otra autora prolífica, Diane W. Gray, que en un solo verano especialmente productivo publicó 60 biografías sobre figuras como Joe Rogan, Celine Dion y Paolo Maldini. El libro sobre este último, exfutbolista italiano, solo tenía una reseña: «Basura generada por IA. No comprar». El conocido periodista Dan Rather, sujeto de una de esas biografías fantasma, reconoció en Facebook que nadie le había consultado para escribirla, aunque admitió haberla leído y disfrutado. Su mensaje recibió más de 20.000 «me gusta» y probablemente animó las ventas del libro.
Según Kashmir Hill, Amazon tolera este tipo de contenido generado por IA, salvo casos extremos. Un libro sobre Charlie Kirk publicado en febrero de 2025 se convirtió en superventas tras su asesinato en septiembre, pero acabó retirado después de decenas de reseñas que lo calificaban de estafa. Un portavoz de la compañía, Josh Pflug, declinó hacer comentarios sobre ese caso concreto, aunque aseguró que la empresa dedica «tiempo y recursos significativos» a hacer cumplir sus normas.
Dos profesores de escuelas de negocio analizaron diez millones de libros publicados en Amazon en los últimos cinco años y hallaron que la publicación mensual de e-books se ha triplicado desde la llegada de ChatGPT, superando los 300.000 títulos al mes a finales del año pasado, frente a los 100.000 de 2022. Contra lo esperado, no fue la novela romántica el género más invadido por la IA, sino la no ficción. Los autores del estudio, pese a reconocer que estos libros reciben peores valoraciones, consideran positivo el fenómeno porque generan ventas, por modestas que sean. Una de ellas, Imke Reimers, de la Universidad de Cornell, lo resumió comparándolo con Cincuenta sombras de Grey: para un economista, cualquier libro que aporte valor a los consumidores, venda lo que venda, es bienvenido.
Hill quiso encontrar a los autores detrás de estos libros. Su propio biógrafo, Miller, nunca respondió a sus mensajes. Pero dio con otro, Bill Johns, de 70 años, un exconsultor de ciberseguridad jubilado que vive junto a la bahía de Chesapeake, en Maryland, y que sí accedió a hablar. Johns se enganchó a la escritura asistida por IA después de jubilarse en 2024. Como él mismo explica, escribir un libro es una idea «romántica», qu eno hace con un propósito económico.
Su primer libro, sobre la historia del pirateo informático (precisamente), le costó dos semanas de trabajo y 20 dólares en ChatGPT; vendió solo un par de copias, pero fue suficiente para engancharlo. Hoy tiene 445 libros a la venta en Amazon, organizados por temas —deportes, genios excéntricos, puentes famosos, la propia bahía— y todos con la misma portada: una foto suya generada por IA con traje oscuro. Su método consiste en pedirle a ChatGPT ideas de estructura y un índice, y luego generar capítulo a capítulo, nunca de golpe, porque el modelo empieza a «divagar y alucinar» con textos demasiado largos. Después, revisa el resultado, lo pega en un documento de Word y lo convierte en e-book con la herramienta Kindle Create de Amazon. Su objetivo es publicar diez libros por semana, el máximo permitido por la plataforma.
La mayoría de sus libros no vende ni una copia, pero cada mes coloca varios cientos, a unos siete dólares de beneficio cada uno. En la campaña navideña vendió 821 ejemplares y ganó casi 6.000 dólares. «No es que vuelen de los estantes, pero da para gastar en el bar», afirma.
Cuando Amazon pregunta a los autores si usaron herramientas de IA, Johns siempre responde que sí, pero esa información nunca llega al comprador. La plataforma no la muestra en la ficha del producto. La Authors Guild lleva presionando desde 2023, sin éxito, para que se etiqueten los libros generados por IA.
El artículo recoge una tesis académica provocadora: un grupo de filósofos de la ciencia, entre ellos Eamon Duede, de la Universidad de Purdue, sostienen en un paper titulado Why Slop Matters, que la IA permite a personas sin talento crear contenido que de otro modo nunca podrían producir, y que las críticas actuales recuerdan a las que en su día recibió el kitsch, el arte comercial de revistas y cómics, hoy reivindicado por algunos. Aun así, las reseñas reales de los libros de Johns son demoledoras. Cuando alguna crítica le parece justificada, Johns retira el libro sin mayor dolor. No se lo toma como algo personal, porque técnicamente, él no lo escribió.
El desenlace es interesante y prueba que la plataforma siente el peso de la culpa o teme represalias. Hill publicó una reseña de su propia «biografía» en la que pedía hablar con el autor. Poco después, el libro desapareció de Amazon junto con el resto del catálogo de John Crane Miller.
Artículo original: I Got Slopped