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Vamos a hablar hoy de análisis del votante, justo un día después de las elecciones municipales, autonómicas y europeas de ayer, aunque por esa misma proximidad el análisis que voy a presentar está basado sobre todo en las elecciones generales del 14 de abril de 2019.

En primer lugar, adjuntamos aquí los datos, en esta presentación y en estos cuadros de comparativas, junto con la intervención grabada.

Análisis del votante-presentación.pdf

Análisis del votante-comparativas.pdf

-Lo que más llama la atención en términos del conjunto es el incremento de la participación, un 5,9 por ciento, lo cual supone 2,8 millones más de votantes en abril de 2019 que en junio de 2016.

-Esos 2,8 millones claramente beneficiaron al PSOE y a las fuerzas nacionalistas. ¿Con qué sentido? ¿Con qué idea? A mi modo de ver con la idea de evitar una posible victoria que podemos llamar “a la andaluza”, es decir, evitar el triunfo al conjunto del sumatorio de las tres fuerzas del centro y del centro derecha: Ciudadanos, Partido Popular y Vox.

-Del preelectoral del CIS de marzo de 2019, podemos deducir que el electorado del PSOE se ha mostrado como el electorado más fiel. La subida del PSOE en abril de 2019 proviene sobre todo de lo que pierde Unidas Podemos y de los que sí participaron en las elecciones y antes se habían abstenido.

El Partido Popular perdió 3.590.000 votos, el 45 por ciento de sus apoyos electorales en 2016. Sus votantes se fueron, viendo los cuadros, a Vox (2,6 millones de votos de 47.000 votos aproximadamente en 2016) y a Ciudadanos, que gana aproximadamente 1 millón de votos respecto a 2016.

-Donde más claro se ve que la abstención también benefició a los nacionalistas fue en Esquerra Republicana (ERC), que creció 383.000 votos, es decir, un 60 por ciento, que es muchísimo para un partido ya asentado. Como también lo supuso en el caso de Bildu y en el caso del PNV. El PNV aumentó 107.000 votos (crecimiento del 37 por ciento) y Bildu 74.000 votos (un 40 por ciento). A estos efectos, el único partido con estancamiento fue Junts per Catalunya (JxCat), la antigua Convergencia Democrática de Cataluña.

-Sobre el crecimiento de los partidos nacionalistas. Ese crecimiento, en 2019, ha supuesto 1 de cada 10 votos válidos. Uno de cada diez votos en España ya es un voto nacionalista, con todo lo que eso supone.

-Cabe destacar también la situación de empate electoral entre la España de la derecha y la España de la izquierda, en un escenario de participación alto (75%, las tres cuartas partes del censo electoral). Trasladado a términos políticos y escaños: en junio de 2016 y en diciembre de 2015, la derecha tuvo que dividir por dos, mientras que ahora divide entre tres, y claramente la izquierda está dividiendo entre dos.

Fragilidad de la coalición de Gobierno: en 2015 hubo coalición de bloqueo al PP y moción de censura: resultado, las elecciones de 2016. En estos momentos, aunque la sensación pueda ser otra, el soporte del Gobierno socialista son 175 escaños (PSOE, Unidas Podemos, otros “Podemos”, PNV, Compromís, Coalición Canaria y el Partido Regionalista Canario). La diferencia respecto de los inicios de 2016 a mi modo de ver es el “crédito”, la credibilidad al ciclo electoral del PSOE. La clave para llegar al final de la legislatura será el apoyo del bloque nacionalista: qué ocurrirá con el PNV y con los soberanistas catalanes. Ahí es donde va a estar la llave.

Perfil y motivos del votante

-El postelectoral del CIS todavía no está disponible. Nos basamos para el siguiente análisis en el preelectoral del CIS. Los pronósticos del CIS fueron bastante certeros, aunque jugaban con una horquilla bastante amplia, por ello hay que felicitar al actual presidente del CIS, José Félix Tezanos.

-La variable más idónea que podemos usar porque reproduce certeramente los resultados reales de las últimas elecciones es el sumatorio de intención de voto directo más simpatía. La intención más simpatía prácticamente clava los resultados. Incluso lo que da el CIS como no afiliación a partidos, el 26%, se corresponde con la abstención. En el preelectoral, casi la mitad del censo tenía intención de voto directo.

-Sexo. La variable sexo tiene poca incidencia, excepto en algunos casos como Vox, donde los hombres doblan prácticamente a las mujeres. Sobre que Unidas Podemos podría atraer más a las mujeres, no ha sido así, más bien ha subido la tendencia masculina, aunque muy ligeramente: mayor probabilidad de voto en hombres que en mujeres en el caso de Unidas Podemos. Algo que no ocurre, sin embargo, en el caso del Partido Popular. Aquí hay una pequeña mayor probabilidad de que le voten las mujeres.

-Edad. Los partidos mayoritarios, PSOE y PP, tienen un electorado más envejecido. Es destacable la caída del voto a Unidas Podemos entre los mayores de 65 años. Ciudadanos aumenta entre los menores de 45 años, como ERC. El votante de Vox no tiene picos de edad. La abstención es mayor entre los menores de 45 años y sobre todo de los muy jóvenes, de 18 a 24 años.

-Estudios. Con los niveles más bajos de estudios hay propensión a votar el PSOE o al PP. A Ciudadanos, Podemos y ERC son más proclives los que tienen estudios superiores. Es menor también globalmente la abstención en personas con estudios superiores.

Escala ideológica 1-10. España es un país que en esa escala se sitúa más a la izquierda que a la derecha. Eso quiere decir que la derecha, para ganar, necesita posicionarse en el punto medio en torno al cinco. Quien está más cercano a la posición media según los autoposicionamientos de sus votantes claramente es el PSOE, que está en el 4,1, y es justo el PSOE el que ha rentabilizado la movilización. En el caso del PP: los propios votantes del PP en 2016 se sitúan en un 7, y el conjunto de la ciudadanía los sitúan en el 8,1. Los que no votaron en el 2016 se situaban poco por encima del 4.

-Los principales problemas de España. Coinciden más con lo que tienen que ser el principio de un nuevo ciclo político, como la corrupción, y con los temas de contenidos social (calidad del empleo, sanidad, el paro), que con temas más clásicos de movilización del voto en el bloque conservador. De hecho, el primer problema que aparece claro en este sentido es la independencia de Cataluña, y es una mención que surge sobre todo en el votante soberanista de Cataluña (ERC y Junts): el doble respecto otras formaciones.

Elecciones municipales, autonómicas y europeas del 26 de mayo de 2019

-A pesar de ese tirón de 20 puntos más con respecto a las europeas de mayo de 2014, lo que se han perdido son casi 4 millones de votantes. Es decir, ha subido la abstención, respecto de las generales del mes pasado, en 11 puntos.

El PP y el PSOE mantienen prácticamente los mismos votos que obtuvieron en abril. En abril el PSOE tuvo 7.480.000 votos, y ahora 7.327.000 votos. El PP 4.356.000 y ahora 4.491.000.

-Las pérdidas están en Ciudadanos, un tercio de sus votantes, quizá por una menor implantación territorial; en Unidas Podemos: hasta un 40 por ciento de los votos de abril: 1.490.000 votos respecto de las elecciones de hace un mes; y en Vox, la mitad de sus votos respecto de abril: 1.290.000 votos, un 48 por ciento (quizá en parte, como en el caso de Ciudadanos, también por una menor implantación territorial).

Ganan los partidos nacionalistas: una cuarta parte más de votos que en abril. El nacionalismo sigue sumando votos en aquellas comunidades con una presencia destacada.

Fernando Vallespín, Cristóbal Torres y Pedro Arriola
Fernando Vallespín, Cristóbal Torres y Pedro Arriola (de izquierda a derecha en la imagen) han intervenido hoy en el seminario de Nueva Revista sobre “Análisis del votante”. Foto: © Josema Visiers

[Lo anterior es una transcripción parcial de la conferencia, que se puede seguir al completo en el vídeo de arriba.]

Véase también:

Análisis del votante. Fernando Vallespín: “A pesar de todo estamos eligiendo la moderación” 

Análisis del votante. Pedro Arriola: “Solamente hay ‘el problema’. El de los territorios”


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