Observatorio: mayo 1990

Redacción NR

EL PAPA CON CHECOS Y ESLOVACOS

Con los cambios políticos en la Europa Central, y en algunos países de la del Este ribereños del mar Negro, son cinco los estados que se han agregado al mundo libre, más la República alemana que se llamaba democrática, sin serlo, que está a punto de caer en los brazos de sus fuertes y poderosos hermanos occidentales. La frágil e inestable federación yugoslava pronto ha de seguir la misma senda, aunque estuviera desvinculada del Pacto de Varsovia. La Europa democrática (CEE y los neutrales más Noruega e Islandia), que comprendía 3.560.000 kilómetros cuadrados y una población de 370 millones, ve incrementada su superficie en un 35 por 100 (1.250.000 kilómetros cuadrados) y sus habitantes en 140 millones. La mitad de estos europeos liberados de los regímenes comunistas son católicos y casi todos ellos cristianos, de religión o al menos de cultura.

El Papa viajero, Juan Pablo II, ha acudido a abrazar a esos pueblos en una breve y multitudinaria visita a checos y eslovacos. Él también es eslavo y centroeuropeo y hasta hace 12 años vivía entre la gente de su etnia, sometido al sistema que entonces reinaba allí, sobre cuyos principios ideológicos y práctica política ha pronunciado una vez más, en esta ocasión, severísimas palabras. Desde el corazón de la Europa de los eslavos el Papa ha convocado a los obispos europeos a una asamblea extraordinaria que deberá consagrarse a una reflexión de todos sobre el cristianismo de Europa y su presencia espiritual y humana en esta nueva situación del continente y del mundo.

UN DIA SIN CORONA

La mayor parte de los jefes de Estado, sean reyes o presidentes, no participan del poder legislativo. Es frecuente que, por imperativo constitucional, le corresponda promulgar las leyes. Al hacerlo, certifican que los órganos legisladores, que de ordinario son las asambleas parlamentarias, han aprobado la norma de que se trata. El caso de Bélgica es peculiar. El artículo 26 de la Constitución establece que el rey es una parte del poder legislativo, igual que lo son las dos Cámaras. En relación con la ley que despenaliza el aborto en determinados supuestos, el rey Balduino ha estimado que, por razones de conciencia, él no podía dar su aprobación. Estaba en su derecho, lo mismo que los parlamentarios que habían votado en contra. Además, la propia constitución le brindaba un procedimiento para seguir su criterio sin dejar de respetar el acuerdo mayoritario de las cámaras.

El precepto constitucional belga que convierte a un rey de nuestra época en legislador, no es simplemente una pervivencia de otros tiempos. Las diversas comunidades históricas y culturales que componen Bélgica forman una nación gracias al vínculo de la Corona, y no son, como antes a lo largo de varios siglos, una o varias provincias de un imperio ajeno. Quizá por eso se suele decir que el rey es el único belga.

EXPO ’92, SALTO ADELANTE PARA SEVILLA

A dos años de la fecha en que debe inaugurarse la Exposición Universal de 1992 de Sevilla, todo lo que se relaciona con ella empieza a ser urgente. No faltan las voces agoreras de los que empiezan a ponerse nerviosos por lo ajustado del tiempo. Pero sólo con los preparativos, la ciudad y sus accesos se han convertido en una activísima columna de suelos levantados, estructuras que se alzan, como la del aeropuerto… Sobre todo en la llamada Isla de la Cartuja, sede de la Exposición. En la foto, una expresiva imagen de cómo debe quedar el principal recinto.

FIN DE CUMBRE EN LA SELVA NEGRA

Felipe González y el canciller alemán, Helmut Kohl, se reunieron durante dos días (20 y 21 de marzo) en la ciudad fronteriza de Constanza (RFA) para celebrar la anual cumbre hispano-alemana. Pero esta vez la reunión tuvo un interés añadido: veinticuatro horas antes se habían celebrado en la RDA elecciones legislativas y la coalición de centro-derecha, «Alianza por Alemania», había triunfado en toda la línea.

Kohl estaba eufórico en Constanza y tampoco le fue a la zaga González que, para agradar a su anfitrión, concedió todo lo concedible y llegó a decir que «el problema de la frontera Oder-Neisse constituye un problema doméstico alemán sobre el que nosotros no debemos opinar».

El canciller alemán tranquilizó a su huésped anunciando que la Alemania reunificada del futuro no recurrirá a los fondos estructurales de la Comunidad Europea ni a otros subterfugios para poner en marcha la economía de lo que es hoy la RDA. «Nos bastamos a nosotros mismos para ello», aseguró Kohl con una sonrisa probablemente suficiente.

Al final de la reunión, Kohl invitó a González a una curiosa excursión. Desde el lago Constanza ambos dirigentes volaron a la Selva Negra para visitar al anciano y gran escritor Ernst Jünger, amigo personal del canciller y una de las grandes figuras de la intelectualidad europea. El encuentro fue cordial aunque casi nadie supo que se había celebrado. Jünger charló con sus visitantes en la biblioteca «sobre todo de Europa y del futuro de Alemania».

LOS EXAMENES DE AZNAR

Al nuevo presidente del Partido Popular se le acumularán los exámenes como a un estudiante de junio. Tuvo que intervenir ante los diputados en el debate de totalidad de la Ley de Presupuestos, a los pocos días hubo de hacerlo ante los compromisarios de su partido en el congreso de Sevilla, y, casi en seguida, otra vez en el Parlamento, cuando el presidente del Gobierno presentó la cuestión de confianza, al cabo de esos seis meses que los españoles han tardado en enterarse de los resultados de las elecciones de octubre. A los ojos de la gran mayoría de los observadores y de la opinión pública ha superado todas las pruebas -y para muchos con buenas calificaciones-.

LA REVOLUCION CIENTIFICA DEL HUBBLE

El telescopio Hubble es, hasta ahora, el instrumento más perfecto inventado por el hombre para explorar el Universo. Sin la atmósfera, que absorbe la mayor parte de las radiaciones electromagnéticas que nos llegan desde el espacio exterior, el Hubble «verá» 10 veces mejor que cualesquiera de los telescopios terrestres. Además, hará posible la resolución en perfectas imágenes de objetos que, debido a su enorme distancia, hoy nos aparecen de forma difuminada. Podrá, también, observar objetos hasta ahora desconocidos, que se encuentran situados a una distancia cinco veces superior a la máxima hoy observable.

Durante los últimos 18 años, el presidente de la Asociación Astronómica Norteamericana, John Bahcall, ha luchado para conseguir que el Hubble fuese una realidad. En pesetas, ha representado una inversión de 170.000 millones.

Con una envergadura de 14 metros y una órbita con una inclinación respecto a la Tierra de 28,5 grados y a 600 kilómetros de altura, el Hubble ha tardado en ser construido unos 15 años. Lleva a bordo dos cámaras de formación de imágenes directas, dos espectrógrafos y un fotómetro. Dispone también de un espejo de 2,4 metros de diámetro y de tres sensores ultrasensibles de guiado, que garantizan la precisión en la localización de los objetos a observar hasta límites realmente insospechados.

Este telescopio espacial representa un auténtico hito en la historia de la ciencia, tal vez sólo comparable al invento del primer telescopio. Aportará nueva luz a las teorías sobre el origen y la edad del Universo. Sabemos, desde los años veinte, gracias a los trabajos de Edwin Hubble, que el Universo se encuentra en expansión. Pues, ahora, será posible medir con exactitud el ritmo de esta expansión. Problemas, como la densidad o la edad del Universo, podrán ser resueltos en esta década, gracias al Hubble, con una aproximación aceptable. Nos encontramos en un momento en el que puede cambiar nuestra visión y nuestras teorías sobre el Cosmos.

FELIPE DE GIRONA

El más destacado de los títulos catalanes de que ha sido investido el heredero de la corona española, el de Príncipe de Gerona, fue otorgado en 1386 por el rey Juan I de Aragón (conde de Barcelona y cabeza del Principado de Cataluña, rey también de Valencia, de Mallorca, de Nápoles, más duque de Atenas, etcétera), a su hermano y futuro heredero, Martín, llamado «el Humano», que luego reinaría con ese nombre y el ordinal Primero, y que sería el último monarca de la llamada dinastía catalana en la mitad oriental de la península. Ambos eran hijos del gran rey catalán Pedro IV (o III o II, según se le cuente por Aragón, por Cataluña o por Valencia y Mallorca). Las ciudades, tierras, castillos, lugares, veguerías, etcétera, que se adscribían al principado habían constituido desde 1350 el «ducado» de Gerona, que Pedro había ofrecido al futuro Juan I, cuando nació y parecía asegurar la sucesión. Comprendía el ducado entonces la ciudad de Gerona y gran parte de lo que ahora es su provincia, más otras localidades y tierras hoy barcelonesas. Don Martín era conocido como duque de Montblanch (provincia hoy de Tarragona), que había sido también el regalo con que el generoso rey Pedro había obsequiado, también en la cuna, a su hijo menor. El condado de Cervera (Lérida) había sido igualmente un señorío de don Juan, y ha pasado ahora a ser título del actual don Felipe.

Pero el viaje a Cataluña del heredero de la corona no ha sido una cabalgata por la historia o una evocación nostálgica de ilustres ancestros, ni una recogida de diplomas nobiliarios, sino una promesa de futuro y una llamada de responsabilidad para el presente. Ha mostrado además, a todos los españoles que el Príncipe es una institución esencial del Estado y que, además, se sabe muy bien su papel.