Nicaragua: pucherazo a la vista

Redacción NR

Las elecciones generales en Nicaragua se desarrollan en un clima de indiscutible violencia. Durante los últimos meses, esto es, a partir de la propia «apertura» del proceso electoral en octubre pasado, se han repetido los actos de intimidación, maltrato, encarcelamiento, y «desaparición» de numerosos miembros de la oposición democrática, especialmente en los departamentos del norte y del centro-sur, donde la resistencia al régimen dictatorial imperante es más vigorosa. Hasta la propia candidata oficial de la Unión Nicaragüense Opositora (UNO), Violeta Chamorro, ha recibido repetidas amenazas de muerte. Con ser esto grave, llama la atención que semejantes hechos se produzcan ante la indiferencia de los observadores internacionales, el más reputado de los cuales, el ex presidente de los Estados Unidos, Jimmy Carter, no ha levantado su voz ante tanto atropello, siendo así que las denuncias son documentadas y concretas.

Como es obvio, este clima de persecución que, en sí mismo, descalifica la consulta del próximo día 25 de febrero, responde sustancialmente a la propia naturaleza del régimen marxista instalado en Nicaragua —donde el Frente Sandinista, el Ejército y el Gobierno son la misma cosa, aunque en sus causas políticas inmediatas obedece al fundado temor que tienen los falsos sandinistas (como se sabe, Sandino era un liberal y un patriota, no un comunista) de perder las elecciones. Este pánico se funda en el resultado de encuestas solventes realizadas por empresas de prestigio universal, como la reciente de Gallup, que otorga la victoria a la señora Chamorro por 11 puntos de ventaja.