Sexualidad y trabajo en la era de la inteligencia artificial

Los puntos de vista de Bret Weinstein y de Robert Barron

«Venus en la fragua de Vulcano», de Heinrich Füger. Museo Nacional de Varsovia. Archivo en Wikimedia Commons
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El pasado 8 de noviembre de 2025, Joe Rogan entrevistó al biólogo Bret Weinstein, un intelectual muy conocido en los Estados Unidos. Esa conversación se puede seguir en YouTube o en Spotify. En JRE Wiki se puede consultar el cronograma del episodio, seccionado según los temas tratados. 

El biólogo, que no es católico ni al parecer afiliado a ninguna religión, observa dos características de las sociedades contemporáneas que desafían el significado y el propósito mismo de la vida humana, relativas al sexo y al trabajo.

El 12 de enero de 2026, Robert Barron, filósofo y teólogo, obispo católico, en su propio podcast, Word on Fire, reflexiona sobre dos declaraciones de Weinstein.

1) La disociación de la sexualidad humana de la reproducción humana, es decir, la consideración del sexo como asunto principalmente recreativo y procurador de placer, no ligado a la procreación.

2) El  auge de la inteligencia artificial (IA) y de la robótica, con lo que se acerca la posibilidad de que el trabajo se vuelva completamente opcional en el futuro, como profetiza Elon Musk (Working will be optional: post del 22 de octubre de 2025).

Perseguir ambos objetivos podría parecer algo completamente racional, si no loable. 

Sin embargo, tanto Barron como Weinstein, desde posiciones diferentes, señalan que no es el camino adecuado. 

No es razonable, según Barron, relegar la crianza de los hijos y el trabajo al ámbito de la preferencia subjetiva porque la libertad es un bien al servicio siempre de otros mayores y mejores, y tanto la procreación como el trabajo nos introducen en esa esfera de bienes superiores, hacen que sirvamos y nos olvidemos de nosotros mismos y nos aproximan a la imagen que el creador ha pensado para el ser humano.

Barron, de paso, recuerda que los peligros sobre la sexualidad disociada de la procreación, que ahora denuncia Weinstein, ya los vio venir y condenó Pablo VI en su encíclica Humanae vitae, del 25 de julio de 1968.

La imagen es el cuadro de Heinrich Füger titulado Venus en la fragua de Vulcano. Se encuentra en el Museo Nacional de Varsovia. El archivo en Wikimedia Commons se puede consultar aquí.