La nueva obsesión: demostrar que uno escribe «como humano»

John Müller

Avance

La periodista Te-Ping Chen describe cómo la expansión de la escritura generada por inteligencia artificial está empujando a muchos autores, blogueros y profesionales a modificar deliberadamente su estilo para evitar ser acusados de usar IA. Algunos introducen erratas, frases excesivamente coloquiales, referencias culturales improbables o puntuación irregular para parecer más auténticos, mientras proliferan detectores informales que identifican supuestos rasgos típicos de ChatGPT, como estructuras demasiado pulidas, frases recurrentes o el uso abundante de guiones largos. El artículo muestra además que incluso quienes sí utilizan IA suelen ensuciar luego el texto para recuperar una voz personal, y que empresas como Writehuman ya venden herramientas destinadas precisamente a humanizar prosa generada por modelos lingüísticos. La consecuencia, según varios entrevistados, es una especie de «prueba inversa de Turing» en la que la sospecha permanente está alterando la manera de escribir en internet y difuminando cada vez más la frontera entre estilo humano y estilo algorítmico.

Artículo completo: Writers Are Going to Extremes to Prove They Didn’t Use AI

https://www.wsj.com/tech/ai/writers-are-going-to-extremes-to-prove-they-didnt-use-ai-46e7c3f7

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