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Ver productosVarios expertos analizan en profundidad y desde diferentes ángulos la reciente operación militar estadounidense en Caracas, que culminó con la captura de Nicolás Maduro

7 de enero de 2026 - 3min.
Avance
En el centro de investigación Brookings, con sede en Washington, han analizado en profundidad y desde diferentes ángulos la reciente operación militar estadounidense en Venezuela, que culminó con la captura de Nicolás Maduro y su esposa el pasado 3 de enero. Los autores, un grupo de expertos en política internacional, no solo hablan sobre la ejecución de la acción en Caracas, sino de sus implicaciones legales, políticas, económicas y estratégicas para Estados Unidos, Venezuela y la comunidad internacional.
Así, Scott R. Anderson destaca el amplio poder del presidente estadounidense para emplear la fuerza militar sin autorización explícita del Congreso, apoyándose en una interpretación amplia de las facultades ejecutivas. Aunque la administración argumenta que la acción no constituye una «guerra prolongada», el analista sostiene que este uso discrecional de la fuerza plantea tensiones y deja latente la posibilidad de futuros conflictos entre instituciones.
Marcela Escobari y Alex Brockweh creen, por su parte, que la salida de Maduro crea una ventana estrecha pero significativa para un proceso de transición democrática, siempre que se logre establecer legitimidad política, estabilidad económica y cohesión militar. Los expertos señalan que la mayoría de los venezolanos votó por la oposición en 2024, pero la presencia continuada de figuras del antiguo régimen —como Delcy Rodríguez— amenaza con socavar esa voluntad popular. La reconstrucción económica requiere no solo inversiones substanciales, sino un enfoque integral que combine asistencia humanitaria, reestructuración de deuda y apoyo multilateral. Además, recomiendan evitar el uso de la fuerza, que podría provocar inestabilidad en lugar de una transición sostenible.
Vanda Felbab-Brown expone que, tras la espectacular operación, falta claridad estratégica en Washington sobre el papel que Estados Unidos debe jugar en el futuro de Venezuela. El propio Donald Trump ha alternado entre un discurso de administración directa del país y declaraciones de no intervención, lo que refleja una contradicción entre objetivos declarados y acciones políticas reales. Estas discrepancias, si no se resuelven, podrían debilitar la credibilidad de la estrategia estadounidense.
A propósito del petróleo y la situación económica, Samantha Gross apunta como punto clave la improvisación económica solo sostenida por las expectativas de que el petróleo financiará la recuperación venezolana y las operaciones estadounidenses. La industria venezolana está en ruinas tras décadas de mala administración y falta de inversiones, por lo que recuperar niveles de producción significativos llevará años y costos muy elevados, sostiene.
Desde la perspectiva militar y estratégica, Michael E. O’Hanlon y Ted Piccone afirman que, aunque la operación fue técnicamente impresionante, no se justificaba claramente desde la defensa nacional estadounidense y carece de un marco multilateral o legal sólido. Advierten que la falta de apoyo del Congreso y la violación de normas internacionales debilitan la legitimidad de la acción. Asimismo, recalcan que la construcción de una Venezuela estable y segura será extremadamente difícil sin una participación sostenida y amplia.
El artículo Making sense of the US military operation in Venezuela se puede leer en este enlace. Se pueden leer más artículos sobre el asunto en este enlace.
La imagen de arriba es una foto facilitada por la DEA (Drug Enforcement Administration) sobre la reciente captura de Nicolás Maduro en Venezuela. Tiene licencia de Wikimedia Commons y se puede ver aquí.