Michel Zink

2 publicaciones 0 Comentarios
Profesor del Collège de France. París

Michel Zink sobre el futuro del libro digital y del libro impreso

¿Va a expandirse la lectura digital en detrimento de la compra y de la lectura de libros impresos? ¿La lectura de distracción o de información inmediata caerán del lado digital? En cualquier caso la edición digital es una verdadera edición, no la simple puesta en línea del texto. Y tiene un costo.

Cuestión de lector, cuestión de canon

El congreso sobre la Biblioteca de Occidente plantea la cuestión de si se debe proponer una lista de los libros que deberían continuar en forma impresa en la librería de toda familia íntimamente cultivada cuando la lectura digital se haya extendido universalmente. No podría intentar responder directamente a esta cuestión, pues soy incapaz de hacerlo. Y soy incapaz pues no he conseguido franquear la etapa preliminar, que consiste en tomar las medidas de cómo será en el futuro el reparto entre la lectura digital y la lectura de libros impresos. Como un mal alumno que repite y no llega nunca al final  en reflexiones inacabadas sobre este tema. Presento mis excusas porque así esquivaré la cuestión. Debo presentarlas también porque no tengo competencia particular en el dominio de la lectura digital y he de limitarme, como todo el mundo, por otra parte, a suposiciones, proyecciones e hipótesis. En sí misma, la cuestión de la Biblioteca de Occidente es esencial para definir la cultura de Occidente y para asegurar su supervivencia. Pero, tal como está planteada, parece que considera como adquiridos dos presupuestos: 1) La lectura digital va a expandirse en detrimento de la compra y de la lectura de libros impresos. 2) En el reparto entre los dos modos de adquisición y de lectura de libros, el fondo clásico de una biblioteca privada estará constituida por libros impresos, las compras de ocasión y la lectura de distracción o de información inmediata caerán del lado digital. Ninguno de estos dos supuestos puede, sin embargo, ser admitido sin examen ni discusión, aunque el primero parece imponerse como una intuición evidente. Resultados de la encuesta sobre lectura de libros digitales en Francia en marzo de 2013: ciertamente, la lectura de libros digitales aumenta (p. 3). Pero dos tercios de los lectores de libros digitales declaran que lo digital no ha cambiado sus hábitos de lectura. Los lectores de libros digitales son lectores cuya práctica se intensifica y que estiman que leen y compran cada vez más libros impresos (p. 5). En fin, el 55% piensan que su uso de libros electrónicos va a aumentar, pero eran el 53% en septiembre de 2012; el 58% piensan que su uso de libros electrónicos permanecerá estable (p. 14). Incluso sobre el primer punto, la respuesta no es quizás tan clara como se podría pensar. Sin embargo, no cabe duda de que a medio plazo y sobre todo a largo plazo, la lectura digital ganará terreno. Se impondrá casi fatalmente en las generaciones que habrán aprendido a vivir con una pantalla ante sus ojos al mismo tiempo que a caminar y a hablar. Queda por saber en qué dominio se expandirá primero. Miremos primeramente los resultados de la encuesta: los lectores de libros electrónicos son mayoritariamente masculinos, jóvenes (menores de 35 años) y con estudios. La literatura es la materia que está a la cabeza de los libros electrónicos leídos (p. 10). Y, como acabamos de ver, los lectores de libros electrónicos eran antes, siguen siendo e incluso se convierten en más lectores...

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies