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“Ante un tsunami que no esperábamos como fue la pandemia, todos los modelos de protección sociosanitarioss han fallado”; y “ante problemas globales sólo caben soluciones globales”. Estas son dos de las conclusiones de Antonio Huertas, presidente de Mapfre, en el seminario El futuro del capitalismo, organizado por el Consejo Social de la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR), con la colaboración con Nueva Revista.

Se trata de la tercera sesión del ciclo de conferencias, presentado por Jordi Sevilla, exministro de Administraciones Territoriales y actualmente presidente del Consejo Social de UNIR, y dirigido por Rafael Pampillón, catedrático de Economía y profesor del IE Business School. El tema de la sesión fue La sostenibilidad del crecimiento económico.

Jordi Sevilla.

Jordi Sevilla señaló, en la introducción, que la sostenibilidad tiene que ver con “los límites al crecimiento del modelo industrial capitalista”, marcados por tres problemas: “la contaminación; un recurso escaso, como es el petróleo; y más recientemente el cambio climático” Ante ese reto, cabe preguntarse, si “estamos construyendo un modelo económico que también sea sostenible socialmente”, y que tenga “la capacidad de integración y generación de cohesión social suficiente”.

“La comunidad internacional tiene que hacer posible que esa solución frente al virus alcance a todas las regiones del planeta”

El presidente de MAPFRE se refirió a la triple crisis ocasionada por la pandemia: la sanitaria, la económica y la social. “El proceso de vacunación frente a una pandemia global, tiene que ser también global” indicó. “Por lo que la comunidad internacional tiene que hacer posible que esa solución frente al virus alcance a todas las regiones del planeta”, singularmente a áreas especialmente castigadas, como América Latina.

“El seguro -añadió- no ha fallado en ningún caso y en ningún país, yendo incluso más allá de sus compromisos contractuales, dado que la pandemia estaba excluida, en muchos mercados, de ciertos seguros”. En concreto, la Fundación Mapfre ha destinado 45 millones de euros a ayudas frente a la pandemia y, en conjunto, el grupo Mapfre ha movilizado más de 200 millones en el mundo.

¿Podría la industria aseguradora proteger la caída de actividad de un país o de todos los países del mundo a la vez, debido a una crisis global como la que hemos vivido? planteó el ponente. Citó un estudio de la Asociación de Ginebra, think tank líder del sector, según el cual “no hay capacidad alguna para asegurar un riesgo sistémico como este, a pesar de la fortaleza financiera y la solvencia de la industria del seguro”. Y dió un dato: de los 4’5 billones de dólares europeos de pérdidas, apenas el 1% estaba asegurado.

Para hacer frente a riesgos de esa naturaleza es preciso “la colaboración público-privada”, ya que ni los Estados en solitario, ni agrupaciones multi-estados van a poder hacerlo.

En este sentido, la Asociación de Ginebra propone tres soluciones: “un seguro obligatorio o voluntario ofrecido por los gobiernos y administrado por aseguradoras privadas; que los gobiernos reaseguren a empresas privadas a partir de una determinada capacidad para hacer frente a esos retos; o crear seguros de cobertura limitada”.

Respecto a la sostenibilidad, señaló Huertas, que “no es solo un problema de clima”, sino que es también “un problema social“. Afirmó que la pandemia no puede frenar los compromisos de sostenibilidad en relación con los Objetivos de Desarrollo de Naciones Unidas de la Agenda 2030, y que, por el contrario, “se deben acelerar todo lo que se pueda en esta década de acción para alcanzar su cumplimiento”.

 ESTABILIDAD ANTICÍCLICA

El presidente de MAPFRE destacó que “el seguro es una industria especialmente preparada para desarrollar ese beneficio social de los productos socialmente responsables (ASG)”. Porque se trata de “un sector amortiguador de las crisis; porque está supervisado; y porque tiene un modelo de gestión de balance que aporta estabilidad anticíclica al conjunto del sistema”. Para ello, es necesario un cambio de mentalidad: “invertir en ASG no es perder rentabilidad”. De hecho, estas inversiones están creciendo a nivel mundial: más de 620.000 millones de dólares en 2020.

Huertas aludió, por último, a la recuperación económica, y señaló tres palancas para impulsarlas: “la educación digital; el apoyo a las pequeñas y medianas empresas y el fortalecimiento de la investigación y el desarrollo tecnológico”.

Concluyó afirmando que “el momento en que nos encontramos se resume en esperanza y oportunidad”, apostando por la educación, para impulsar la formación y la empleabilidad.

EMMA NAVARRO: RECUPERACIÓN SOSTENIBLE

En la sesión también intervino la economista del Estado Emma Navarro. Ha sido presidenta del Instituto de Crédito Oficial (ICO) y vicepresidenta del Banco Europeo de Inversiones, y actualmente es consejera independiente de Iberdrola España. Navarro señaló que el gran desafío es hacer frente a la descarbonización. “Los gobiernos tienen que actualizar sus compromisos para reducir las emisiones y lograr el objetivo del 1’5%”

Emma Serrano.

Y aunque es un reto muy complejo, hay elementos esperanzadores: “EE.UU. ha recuperado su ambición climática; y la Ley del Clima de la Unión Europea consagra la neutralidad climática”.

Los planes de recuperación económica ponen el foco en la sostenibilidad medioambiental. “Así Europa va a destinar en torno al 37% de los fondos de recuperación a objetivos de acción climática; y Estados Unidos ha anunciado un programa de inversiones de más de 2 billones de dólares en infraestructuras bajas en carbono y renovables”. Y no sólo los gobiernos, “también las empresas están cada vez más comprometidas”. Si bien, lograrlo va a ser más complicado en los países en desarrollo.

Respecto a la recuperación económica, considera Navarro que es “una oportunidad histórica para España, que es el segundo país más beneficiado del programa Next Generation, con 140.000 millones de euros en préstamos y subvenciones, condicionados a reformas que nos van a permitir reforzar la economía”.

“La Ley del Cambio Climático moviliza 200.000 millones de euros, que traen oportunidades de inversión muy importantes”

Además, sólo en España “la Ley del Cambio Climático moviliza 200.000 millones de euros, que traen oportunidades de inversión muy importantes; y como el sector público no puede hacer frente a todo este reto, hará falta la colaboración del sector privado y el sector financiero”. En este sentido, “está habiendo “una profunda transformación en el mundo de las finanzas para conseguir el objetivo de la sostenibilidad” apostilló Emma Navarro.

TERESA RASERO: INVERTIR PARA CRECER

Finalmente intervino Teresa Rasero, presidenta de Air Liquide España y de AEGE (Asociación de Empresas con Gran Consumo de Energía), que se refirió a los desafíos y oportunidades que ha puesto de manifiesto la crisis pandémica y las rápidas respuestas de la tecnología. “A mediados de 2020 nos preguntábamos si tendríamos vacunas, pero a principios del 21 ya estaban aquí”. De igual modo que nos hablan de las tecnologías del 2050, “algunas no existen aún o son muy incipientes”. Ese reto ha hecho, por ejemplo, que “se haya acelerado el transporte de hidrógeno, algo que nos hubiera llevado años conseguir”.

Teresa Rasero.

Respecto a la transición energética, matizó que es preciso hablar de “la transición de la sociedad; de la industria y de cómo tiene que reinventarse esta; de cómo se tienen que transformar las ciudades etc.” Echó en falta que la reciente Ley del Cambio Climático no diga que debe aplicarse “con un precio competitivo de la energía”, porque esta última es la base de la sostenibilidad económica de las empresas y de los usuarios.

Sostiene Teresa Rasero que una palanca esencial de la recuperación son las grandes empresas, y las multinacionales, que son las que van a tirar de las pymes. Pero queda mucho camino por delante, en materias como investigación e innovación. Rasero indicó que los ratios de I+d+i en España son pobres (una inversión de algo más de 300 € por habitante, cuando la media de la UE está en más del doble); y el crecimiento de los últimos años ha sido del 5 o el 6%, cuando Alemania está en el 40%.

“Es vital la alianza industria-universidad para usar bien los fondos de recuperación y que la sociedad avance”

Recordó que “es la industria la que invierte, y mucho, en España; y la que tira de la tecnología y de la educación”; por eso “es vital la alianza industria-universidad para usar bien los fondos de recuperación y que la sociedad avance”

Concluyó apelando a la necesidad de educación, singularmente “en formación online a la medida de lo que las empresas y la sociedad necesitan”; y a la necesidad de colaboración:  “Estamos en un momento de cambio y progreso en el que es básica la colaboración. Este cambio necesita una economía que realmente invierta para crecer”.


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