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“Europa está en la encrucijada. O avanzamos en la integración política o nos hundiremos en la irrelevancia”, ha afirmado Josep Piqué, economista y exministro de Asuntos Exteriores, Ciencia y Tecnología e Industria, en el seminario El futuro del capitalismo, organizado por el Consejo Social de la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR), con la colaboración de Nueva Revista.  “Las respuestas desiguales ante la crisis de la pandemia -añadió- revelan algunas de las debilidades del Viejo Continente, ante los retos que plantea el mundo globalizado”.

Piqué participó en la segunda sesión de este ciclo de conferencias, presentado por Jordi Sevilla, exministro de Administraciones Territoriales y actualmente presidente del Consejo Social de UNIR, y dirigido por Rafael Pampillón, catedrático de Economía y profesor del IE Business School.

En la presentación, Jordi Sevilla, señaló que “el capitalismo siempre ha sido, desde su origen, un sistema con tendencia a crecer, a expandirse, buscando en algunos casos materias primas y en otros mercados; y por tanto, siempre ha habido una gran relación entre el modelo económico capitalista y los problemas geopolíticos“. Esto se está viendo ahora con “el enfrentamiento Estados Unidos-China”.

 “Hay unos campos claves para tomar la delantera y obtener la hegemonía, y el más importante es la inteligencia artificial”

Josep Piqué explicó que el mundo “se mueve con dos grandes parámetros:  la globalización, que tiene mucho que ver con la reducción de la pobreza, la paz social y la equidad económica; y la revolución tecnológica, que tiene mucho que ver con la recomposición del escenario político global”. Todo ello ha implicado una “creciente complejidad con las cadenas de valor”. En el caso de la revolución digital “hay unos campos claves para tomar la delantera, a nivel competitivo, y obtener la hegemonía, y el más importante es la inteligencia artificial“.

El economista y exministro señaló que se está produciendo “un decoupling  o desacoplamiento” entre los principales motores de la economía mundial; y este proceso está conduciendo “a un mundo liderado por China y otro liderado por EEUU”. 

“Con la globalización -ha añadido- se ha producido un desplazamiento del centro de gravedad del planeta hacia Asia y el Pacífico; y con la irrupción de nuevas potencias que no asumen las reglas del juego de Occidente, y singularmente China”. Hasta  “el concepto de Asia Pacífico está obsoleto”, ahora es preciso hablar de Indopacífico en el que se incluye a India “por su capacidad demográfica y su capacidad tecnológica”. La conclusión es que “Vivimos en un mundo post-occidental”.

En este escenario, Estados Unidos “ha comenzado un repliegue, sobre todo desde sus intervenciones fallidas en Oriente Medio”. Esa fase se inició con Obama y Trump, y la continúa “Biden, que acaba de anunciar que EE.UU. se retira de Afganistán después de 20 años”, porque Norteamérica ya no es “la potencia indispensable”, como decía Madeleine Albright. Lo que ahora trata de hacer Biden es reconstruir “los vínculos de la Alianza Atlántica que deshizo Trump” y plantear nuevas estrategias. Así, Washington es cada vez más consciente de “la importancia de India para contener el expansionismo de China”

LA AMBICIÓN IMPERIAL DE CHINA

Con Xi Jinping, China, por su parte, “ha regresado a su inmemorial ambición imperial”. Tras unas décadas reforzándose económicamente -durante la época de Deng Xiao Pin-, se ha lanzado a disputar a EE.UU, el poder global, y “aspira a lograrlo en 2049, cuando se cumplirán 100 años del triunfo de Mao en la guerra civil china”. Ha basado su recuperación en el capitalismo de Estado, en el que la “lo capitalista es la economía y lo comunista es la organización del Estado. Este es cada vez más leninista: uno manda y los demás obedecen”. 

A otro nivel sitúa Piqué a Rusia, que no es protagonista porque no tiene capacidad para ser una potencia global (su PIB es como el de Italia) pero que puede ser “una potencia militar y estratégica”. Con Putin pretende recuperar la autoestima y ganar terreno en áreas como Oriente Medio, donde ha jugado un papel clave en Siria. 

Y en cuanto a Europa, el ponente indica tiene un papel secundario. Nos jugamos el futuro “mientras los demás no nos perciban como un sujeto político, y no como un conjunto de países yuxtapuestos”, dado que  “cada país por separado no tiene ningún peso específico para jugar un papel relevante”.

Hizo una alusión a España, recordando que sin el paraguas del Banco Central Europeo, España no se podría financiar como país. Pero “cuando te ayudan tienes que ser responsable” y eso implica el compromiso de recuperación de la senda de estabilidad. Advirtió sobre la tentación que puede tener el Gobierno español de utilizar “los recursos de los fondos europeos para gastar y no para invertir, poner en marcha reformas  y modernizar el tejido productivo”. 

 “La globalización ha producido un empobrecimiento relativo sobre las clases medias de Occidente y eso puede explicar fenómenos políticos como el populismo”

La globalización, que ha tenido efectos positivos (la reducción de la pobreza en los países emergentes, por ejemplo) ha generado, paradójicamente, “un empobrecimiento relativo sobre las clases medias de Occidente,con un impacto sobre la igualdad; y eso puede explicar fenómenos políticos como el populismo”. 

Respecto al futuro del capitalismo, el exministro recordó que la retribución del accionista ha dejado de ser el eje exclusivo de los objetivos en la cultura empresarial y que ahora prevalece “la función social de la empresa”.

Cristina Mingorance.
Cristina Mingorance.

En la sesión también ha intervenido Cristina Mingorance, profesora titular de Economía en la Universidad San Pablo CEU. Señaló que “China debe hacer ciertos cambios si quiere consolidarse como la primera potencia económica mundial”, porque quienes han ocupado una posición dominante hasta ahora han sido potencias basadas en “una economía de libre mercado”. Y está por ver que China dé ese paso. “Si no lo hace, la hegemonía seguirá en países de corte liberal”. 

UXÓ: UNA OPORTUNIDAD PARA CAMBIAR EL SISTEMA

Por su parte, Jorge Uxó, director del Gabinete de la Secretaría de Estado de Derechos Sociales y profesor de Teoría Económica de la Universidad de Castilla La Mancha, indicó que “la gran crisis de 2008-2013 es consecuencia del modelo de crecimiento insostenible” que se había gestado en las décadas anteriores, cuando estaba vigente lo que calificó de “modelo neoliberal”. Se intentó abordar esa crisis “con medidas de austeridad fiscal y salarial y recortes de gasto, que provocaron la segunda de las recesiones y certificaron la ruptura del contrato social”. Esto propició “un incremento de la desigualdad”. Todos estos problemas se exacerban con la crisis de la COVID. Uxó sostiene que en la respuesta han cobrado protagonismo el Estado y las políticas de inversión públicas. 

Jorge Uxó.
Jorge Uxó.

Añade que las políticas públicas son una oportunidad para superar las crisis del capitalismo: a las tres que apunta la economista Mariana Mazzucato, autora de El Estado emprendedor, (sanitaria, económica y ecológica), Jorge Uxó añade dos más: la crisis social y la crisis de la desigualdad de género.

“Queda la duda -sostiene Uxó- de si esta readaptación de las políticas económicas es una vía oportunista para salir del paso o si se está produciendo un cambio de paradigma”. Cree que algunas de las medidas “pueden contribuir a la reconstrucción del contrato social” como las propuestas fiscales del Fondo Monetario Internacional para establecer un tipo mínimo global a la tributación del capital.

Parafraseando a Mazzucato, concluye Uxó que “hemos puesto en pie de guerra al Estado para combatir la pandemia”, y debemos “aprovecharlo  para cambiar el sistema o al menos para mejorarlo”. 

Finalmente, intervino el catedrático José María Beneyto,  director del Real Instituto de Estudios Europeos en la Universidad San Pablo CEU. Ante algunos interrogantes que suscita la transformación interna del capitalismo, como por ejemplo si “está EE.UU. está a punto de un gran boom” o si el de Biden es “un nuevo paradigma económico”, se mostró optimista ante la perspectiva de “una gran recuperación económica”, a juzgar por los datos de empleo y crecimiento de EE.UU., aunque “todo va a depender de las vacunas y la lucha contra la pandemia”. 

José María Beneyto.
José María Beneyto.

Apuntó que sí está habiendo una transformación real del capitalismo en las empresas, con “la narrativa de Blackrock (y su consejero delegado Larry Fink) y los grandes fondos de inversión sobre la responsabilidad social”, la sostenibilidad o el gobierno corporativo, que es “algo más que retórica”. 

Respecto a la incertidumbre sobre el futuro del trabajo, hay teorías contrapuestas. Mencionó las previsiones de The Economist, en el sentido de que muchos factores inducen a pensar que “no habrá destrucción del empleo y que no está demostrado que la tecnología elimine puestos de trabajo, sino que los genera”. 

CISNES NEGROS EN LA DIGITALIZACIÓN

Beneyto valoró positivamente los beneficios de la digitalización, pero advirtió que la digitalización aumenta “el riesgo de la persistencia de cisnes negros”, uno de los cuales es el peligro para la ciberseguridad. 

Por último consideró, en contra de la opinión mayoritaria, que “el modelo británico post-brexit puede triunfar” porque es “disruptivo y altamente competitivo frente a una Unión Europea, marcada por una enorme burocracia”.  Opinión de la que discrepó Josep Piqué: “Le daría la razón si el Reino Unido siguiera siendo la cabeza del Imperio Británico”. Añadió que el propio brexit ha abierto una dinámica de descomposición interna del Reino Unido. 


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