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Ver productosLos días 6 y 7 de febrero se celebró en Madrid este congreso, dedicado al pasado, presente y futuro de la universidad, y organizado por la Fundación CLE

9 de febrero de 2026 - 3min.
Avance
El pasado fin de semana, los días 6 y 7 de febrero de 2026, se celebró en Madrid el congreso Universidad, quo vadis?, organizado por la Fundación CLE. Los ponentes fueron Higinio Marín (¿Para qué nació la universidad?), Pablo Pérez (Mayo del 68 y la universidad), Fabrice Hadjadj (Del Studium al MOOC), José María Barrio Maestre (La verdad importa: el auge del constructivismo), Catherine L’Ecuyer (¿De dónde vienen las ideas lunáticas que encontramos hoy en la universidad?), Diego S. Garrocho (La finalidad de la Universidad en Ortega y Gasset), Carlos Hoevel (¿Es posible recrear hoy la idea de la universidad?), Vicente Bellver (La libertad de expresión y la universidad) e Inger Enkvist (¿Se puede atender la crisis educativa desde la universidad?).
Higinio Marín defendió la tesis de que el origen de la universidad tiene que ver con los tullidos, con los tullidos como antepasados de los catedráticos, que dieron origen en tiempos tiempos inmemoriales a la especialización en el ejercicio de la memoria y la narración. Dicho así suena descarnado, pero él lo elaboró muy bien en su conferencia y de ello daremos cuenta en Nueva Revista más adelante, al igual que haremos con otros discursos y discusiones de este congreso. Se cuenta que Homero era ciego. Por ahí iba la intención de Marín.
Pablo Pérez consideró la revolución del 68 como «conveniente y necesaria», pero a la vez señaló que estamos ahora peor que entonces. Explicó a qué se debían esas contradicciones.
Fabrice Hadjadj subrayó el papel insustituible del profesor como icono del cuestionar y de lo que supone leer y copiar a mano para llegar a ser lo que debemos ser, como se hacía en un Studium medieval.
José María Barrio Maestre explicó la importancia de la discusión en la universidad y cómo esta se debía parecer a proceso de lectio, quaestio y disputatio, también en el contesto medieval, porque la razón es discursiva y se desarrolla en la discusión, con contraste de opiniones.
Catherine L’Ecuyer recordó lo que es obvio aparentemente, pero no en el mundo de la educación y universitario: la verdad existe y se puede conocer. Explicó los errores de la educación mecanicista y de la educación romántico-idealista y defendió las bondades de lo que ella llama educación clásicorrealista.
Diego S. Garrocho se preguntó por qué ahora la generación de profesores universitarios era peor que las anteriores, las de sus maestros, y expuso sus tesis para remediar la situación: entre ellas, conceder más tiempo a la lectura y al estudio.
Carlos Hoevel llevó a cabo un recorrido por la historia de la universidad, centrándose en el intento de rescate humanista de la lectura de los grandes libros en la Universidad de Chicago, antes de la II Guerra Mundial y preguntándose si era posible rescartar el modelo de idea de la universidad de Newman.
Finalmente, Vicente Bellver profundizó en la necesidad de devolver la libertad de expresión a la universidad, algo que impugna la cultura woke.
Más información: https://fundacioncle.org/formacion/duplicado-jornadas/
(Iremos actualizando esta información)