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Lucia Berlin (1935-2004). Escritora estadounidense de cuentos, ensayos y artículos. A lo largo de su vida publicó libros de cuentos como Homesick (1991), So Long (1993) y Where I Live Now (1999). Otros de sus escritos han sido publicados de manera póstuma.


Lucia Berlin: «Una nueva vida», Alfaguara, 2023

«1936-1940. Lucia Barbara Brown, primera hija de Wendell Theodore (Ted) Brown y Mary Ella Magruder Brown, nace en Juneau, Alaska, el 12 de noviembre de 1936. Cinco meses después, el trabajo de Ted como ingeniero de minas los llevará primero a Wallace, Idaho, y de ahí a diversos destinos durante los cuatro años siguientes, saltando por todo el país a otros campamentos mineros de Idaho, Montana, Washington y Kentucky; volverán a menudo a El Paso, Texas, a pasar temporadas con los padres de Mary: el doctor H.A. Magruder y su esposa Mamie».

Estas líneas preludian la sucesión constante de movimientos, traslados y cambios de hogar que va a caracterizar la vida de Lucia Berlin (así, sin acentos). Con ellas comienza el apéndice biográfico con el que su hijo, Jeff Berlin, ha querido cerrar la edición en español de Una nueva vida, un libro que el lector que se asome por primera vez a esta autora debería quizá comenzar precisamente por aquí, por el final, pues la literatura de Berlin se entreteje con su experiencia vital hasta resultar ambas a veces indistinguibles. Porque la vida es la materia prima de la que están hechos prácticamente todos sus relatos. Y qué vida.

Como se ha dicho, Lucia Berlin viajó muchísimo desde su infancia siguiendo los destinos de su padre. Alaska, Texas, Santiago de Chile, Nuevo México, California, Nueva York, México DF y Colorado fueron los territorios de su niñez. Hablaba el español con fluidez, idioma que convive con enorme naturalidad con el inglés en sus narraciones. Su infancia está marcada por una madre fría y alcohólica, adicción (no la única) de la que no podrá escapar tampoco Lucia durante su vida, con ingresos periódicos en centros de desintoxicación.

A los 32 años, esta mujer bellísima tenía ya cuatro hijos de tres matrimonios fracasados. Cuatro hijos de los que cuidaba sola, saliendo adelante como podía con empleos precarios y temporales. Berlin fue limpiadora, trabajadora de centralita, ayudante de enfermería… mientras su vida era una sucesión de hombres y amores (malos amores), de idas y vueltas, desahucios, adicciones, desintoxicaciones, recaídas y nuevos comienzos. Sin embargo, a pesar de haber conocido en profundidad el dolor y no ocultarlo, la literatura de Berlin nos habla de un personaje vital y luminoso que permite entender las razones del éxito arrollador que ha conocido más de diez años después de su muerte, en 2004.

Lucia escribió un total de 77 cuentos, pero en vida solo publicó 3 libros en pequeñas editoriales: Homesick (1991), So Long (1993) y Where I Live Now (1999). De su tercer marido, el músico Buddy Berlin, adoptó el apellido con el que firma unas historias que en su momento pasaron desapercibidas y que hoy, sin embargo, algunos sitúan al nivel de las de Carver y la han convertido en una autora de culto.

Traducido por Eugenia Vázquez Nacarino, Una nueva vida se estructura en tres partes: Cuentos, Artículos y Ensayos, y Diarios, con un prólogo de Sara Mesa, buena conocedora de la ficción —o mejor, autoficción— de Berlin. 

Cuentos

Una nueva vida reúne quince relatos inéditos en español, algunos aparecidos solo en revistas (Suicidio) y otros totalmente inéditos, como Manzanas, su primer cuento.

El relato que da título al volumen, Una nueva vida, se publicó en 1994 en el número 50 de la revista Exquisite Corpse. Como explica Mesa en su prólogo, en él «Berlin parte de una idea de Chéjov en El tío Vania para fabular una huida imposible, ese deseo tan humano de empezar de nuevo, libres de todo pasado. Pero no se puede escapar de quienes somos o, mejor dicho, de quienes fuimos; lo mejor es volver a casa con alegría, si es que hay una casa a la que volver». Su hijo apunta que, aunque la historia de este cuento esté completamente inventada, el personaje principal y su dilema están muy cerca de la propia Lucia en aquella época: «Se sentía fracasada como esposa y como madre, y tantos años escribiendo le habían dado pocas recompensas o reconocimientos». Y, con todo, el texto termina con la alegría de la protagonista por estar de vuelta en casa. Porque ésa es Berlin.

El libro se abre con Manzanas, el primer cuento que Lucia escribe en Nuevo México, con veinte años, cuando asiste a un curso de escritura creativa. Aunque no gustó ni a la profesora ni a quienes se lo mostró, sabemos por su hijo Jeff que a ella le encantaba. «Fue su primera experiencia a la hora de construir un poso entrañable a partir de una experiencia traumática». En este caso, el fallecimiento de un viejecillo que le resultaba simpático, que cayó desplomado muerto en el jardín de su casa.

Las aves del templo, su segundo relato, escrito también para el curso de literatura creativa, se inspira en la vivencia de su primer matrimonio, en el que ya está presente el sentimiento de soledad y abandono.

La doncella es una reelaboración de la primera parte de la novela de Thomas Hardy Tess, la de los d’Urberville (1892), trasladada al pueblo de Corrales, en Nuevo México, donde Lucia vivió entre 1966 y 1969. Cuenta su hijo Jeff que éste era uno de sus libros favoritos y que reinterpretar las historias clásicas que más le gustaban le servía no solo como ejercicio literario sino también como forma de dar un empujón a su proceso de escritura. Lucia se veía reflejada en Tess, la chica inocente seducida por un hombre mayor que la viola. Con catorce años también ella había padecido esa trágica experiencia a manos de un socio de su padre.

En 1975, después de una temporada limpiando casas, Lucia encuentra trabajo como operadora en un hospital. De las notas que toma es resultado Centralita, un cuento que en 1986 se representó en versión teatral.

El foso es el borrador inicial e inédito de la historia de su segunda desintoxicación. Este relato iba a formar parte de la novela Suicide note que dejó abandonada.

No pueden tampoco dejar de destacarse cuentos como Nuestro faro, basado en un testimonio oral de un octogenario (en aquella época trabajaba en un programa para la tercera edad transcribiendo las historias de ancianos), que iba dejándose morir, aterrado ante el final de la historia de amor de toda una vida: «Preferiría morirme hoy, ¡morirme!, antes de que deje de quererme».

Vida de Elsa también parte de la historia de una anciana salvadoreña que Berlin conoció en ese mismo programa. Aquí asume el reto metaliterario de poner palabras a la vida de una mujer que nunca hizo nada distinto de trabajar en una tintorería o ir a la iglesia, antes de quedar postrada en cama. Y escribe un cuento hermoso y emocionante que da cuenta de su delicadeza y su capacidad para acercarse a los que sufren.

En Fuego y Del gozo al pozo Berlin convierte en material literario el tiempo que pasó en México cuidando de su hermana Molly (Sally en el relato), enferma mortal de cáncer, un tema presente en otros relatos ya publicados. «Mi hermana se casó en México y ya nunca se marchó de allí. Teníamos vidas diferentes. O tal vez no. Cada una llevaba la soledad a su manera. Ahora nuestros padres han muerto, nuestros maridos se fueron, los hijos son mayores».

Romance es el único cuento de este volumen en el que Lucia quiso escribir una historia en la que no hubiera un solo elemento autobiográfico. Según su hijo, «sirvió para demostrar que sus relatos ganaban cuando se nutrían más de su experiencia vital, no cuando menos».

Artículos, ensayos y diarios

Una nueva vida reúne también seis artículos y ensayos y cinco extractos de sus diarios que ofrecen claves para conocer mejor a esta autora.

Destaca entre los artículos Diseñar la literatura: El autor como tipógrafo, en el que explica: «Para mí la escritura es un acto no verbal, el placer del proceso ocurre en ese lugar que Charlie Parker denominaba «el silencio entre las notas». A menudo mis relatos son como poemas o diapositivas que ilustran un sentimiento, una epifanía, el ritmo de una época o una ciudad. Un aroma o una risa pueden desencadenar recuerdos que cristalizan en una historia, aunque la fuente de inspiración para mí suele ser visual. El temblor de una mimosa amarilla, el perfil de un rostro será absolutamente lo único que lleve conmigo a la página en blanco». Para Berlin, la imagen debe conectar necesariamente con una experiencia concreta e intensa. A partir de ahí, se produce una transformación de la realidad: «Una transformación, no una distorsión de la verdad. El relato mismo deviene en la verdad, no sólo para quien escribe, también para quien lee. En cualquier texto bien escrito lo que nos emociona no es identificarnos con esa situación sino reconocer esa verdad».

En cuanto a los diarios, se trata de fragmentos de textos que escribió en distintos momentos entre 1987 y 1991 en sus estancias en París, Yelapa, Boulder, Cancún y Berkeley. Como en los cuentos, en ellos conviven el entusiasmo por la vida con la tristeza, el fracaso y la culpa. «Mis amigos van hasta el cuello de problemas. El trabajo es insoportable. El doctor B. está loco y drogado. Quiero huir de casa».

La literatura de Lucia Berlin destila vitalidad, delicadeza, emoción, hondura, ternura y autenticidad. Su valentía al mostrar las heridas de una vida exuberante y extrema no puede sino conmover. Su mirada compasiva, cercana, y su sofisticada y poco frecuente capacidad de percepción encuentran expresión en una prosa sensorial, llena de imágenes visuales de enorme potencia y presidida por un fabuloso sentido del ritmo narrativo y un talento natural para los diálogos. Una prosa clara, directa, sin alardes que, sin embargo, esconde un trabajo de orfebrería para hablar del amor, el dolor, la mujer, la maternidad, la familia, la amistad, la muerte, la soledad, la belleza.

Lucia Berlin quiso volver a empezar muchas veces. Y lo consiguió. Con sus cuentos y su universo literario, ha obrado el milagro de vivir «una nueva vida» en cada uno de sus lectores.


Foto: motivo de la cubierta del libro de Alfaguara modificada con Canva.com

Asesora en el Parlamento Europeo