Vicente Miró

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Realidad, utopía y conciencia. Diez apostillas para una justa interpretación histórica

La interpretación moderna de esta obra pasa por considerarla el decidido alegato que un grupo heterogéneo de autores eleva a la sociedad en favor de la libertad de conciencia como prerrequisito para lograr una sociedad justa exenta de opresión. Así, los ejes interpretativos de esta visión contemporánea son dos: utopía y conciencia. El primero de los cuales magnificado por el hecho de que el personaje supuestamente hagiografiado en la obra es, ¡nada menos!, que el mismísimo introductor del concepto de utopía política a través del famoso libro del mismo nombre. No obstante lo atrayente de esta visión para el gusto y los supuestos contemporáneos, y sin ánimo de agotar otras vetas de interpretación, creo que la intención de la obra se explica mejor en el plano metapolítico como una exploración de las relaciones ontológicas entre realidad y conciencia. Intentaré sustentar esta afirmación mediante la enumeración de algunos aspectos históricos, que —aun siendo de dominio público— no han sido, en general, suficientemente dados a la consideración del público contemporáneo: 1. Tomás Moro entregó en 1515 un manuscrito con el nombre de «Nusquama» a su amigo Erasmo de Rotterdam y este lo publicó al año siguiente en Lovaina bajo el título de La nueva isla de Utopía (título completo en inglés: A Truly Golden Little Book, No Less Beneficial Than Entertaining, of the Best State of a Republic, and of the New Island Utopia). Moro se arrepintió inmediatamente de haber dejado a Erasmo publicar la Utopía, por considerar que la ambigüedad, equivocidad y extraña mezcla de sensatez y extemporaneidad del texto cumplían un nefasto papel público y podían llevar al extravío de mucha gente, como indudablemente así ha sucedido. Posteriormente nunca volvió a escribir obras de carácter sarcástico, como Utopía, sino graves tratados y libros devocionales. Este aspecto de la biografía intelectual de Moro queda sutilmente reflejado en la obra de Shakespeare cuando, después de haber intentado gastarle una broma de confusión de identidad a Erasmo, el personaje de Moro dice a quien le suplanta: Fool, painted barbarism, retire thyself into thy first creation! (3, 1, 140). Pero para comprender cómo Tomás Moro llegó a esta situación es necesario preguntarse por Erasmo y el erasmismo. 2. El erasmismo fue una corriente literaria, estética y devocional iniciada por el gran amigo de Moro, Erasmo de Rotterdam. Abogaba por la expurgación de la costumbre de la vida espiritual y utilizaba la broma, la simulación y el sarcasmo como recurso para conseguirlo. Este es el sentido de dos de las obras más famosas de esta corriente, el Elogio de la locura de Erasmo —dedicada a Moro en un retruécano de palabras con su título en griego (Moriae Enkomium)— y también, a su pesar, la Utopía de Tomás Moro. Shakespeare nos da puntualmente noticia del carácter humorístico y antiacadémico del erasmismo cuando hace decir a Erasmo: Study should be the saddest time of life, the rest a sport exempt from thought of strife (3, 1, 156). El elemento sarcástico del erasmismo responde al intento de soportar con humor una visión escéptica respecto a las formas exteriores de la expresión...

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