José Bernardo San Juan

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Unas notas sobre el “Silencio” de Scorsese y Endo

José Bernardo San Juan, de la mano de Jiménez Lozano, nos introduce en la gran novela del escritor católico japonés, "Silencio", ahora volcada al cine, y que sigue siendo tan dura como cincuenta años atrás.

El “trasfondo desconcertante” de Raymond Carver

  Muchos lectores ha tenido en España Raymond Carver a tenor del número constante de ediciones de sus obras, y muchos sigue ganando puesto que el ritmo editor aún persiste en nuestros días. De hecho es difícil encontrar un escritor de relatos que haya tenido igual y tan continuado éxito en este país. El fenómeno no es exclusivamente nuestro; lo excepcional es que mientras que en los países de lengua inglesa –Estados Unidos fundamentalmente– ha venido acompañado de abundantes estudios aquí apenas se han dedicado esfuerzos críticos. Las siguientes páginas pretenden ofrecer al lector nuevo una posible clave de interpretación de los textos carverianos, y al lector de siempre, una propuesta para su debate. *** Cuando ve la luz Will you please be quiet, please? (¿Quieres hacer el favor de callarte, por favor?), en 1976, Raymond Carver rozaba los cuarenta años. En aquellos momentos ya hacía más de veinte que escribía: “hace mucho tiempo —era el verano de 1958—, mi mujer, nuestros dos niños y yo abandonamos Yakima, Washington, para trasladarnos a un pueblecito en las afueras de Chico, California. Nos ganábamos la vida a duras penas . Pero desde mis primeros recuerdos, desde mucho antes de que nos trasladáramos a California en busca de una vida distinta y de nuestro pedazo de pastel americano, yo había querido ser escritor. Quería escribir, escribir lo que fuera —ficción, naturalmente, pero también poesía, obras de teatro, guiones cinematográficos y artículos — cualquier cosa que requiriera juntar palabras y crear algo coherente e interesante para alguien aparte de mí mismo”. Sin embargo sus difíciles circunstancias personales, su afición por el alcohol, los problemas económicos y familiares convirtieron la inclinación de Carver por la escritura y su interés por publicar en una verdadera odisea. Gracias a la ayuda —determinante, pero aún por concretar— del editor Gordon Lish, los escritos de Carver comienzan a gozar de cierta popularidad. En pocos años ve la luz el resto de sus libros de relatos: en 1977 Furious Seasons and Other Stories; What We Talk When We Talk About Love (De qué hablamos cuando hablamos de amor) en 1981 y en 1983 Fires: Essays, Poems, Stories yCathedral (Catedral). Alos libros mencionados debemos añadir dos, la antologíaWhere I´m Calling From: New and Selected Stories y el libro póstumo Si me necesitas, llámame, publicado en el año 2000. En él, Tess Gallagher, poetisa y segunda mujer de Carver, recuperaba cinco relatos que estaban en proceso de corrección cuando murió el escritor. Con su muerte a los 50 años, Carver dejó una obra pequeña pero sumamente atractiva. Desde sus primeros libros los estudiosos creyeron encontrar en esos relatos un nuevo estilo de escritura. Pronto, expresiones como “minimalismo” o “realismo sucio” sirvieron para referirse a sus cuentos. Quizá desde Hemingway y Faulkner ningún escritor americano había conocido tal cantidad de admiradores ni un grupo tan grande de escritores que imitasen su estilo, sustanciado en el empleo de fraseo corto, en la huida de cualquier elemento accesorio o palabra ociosa, en el retrato de una clase media desarraigada...

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