sábado - 23 febrero - 2019

Andrés Pedreño Muñoz

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Catedrático de Economía Aplicada. Ex Consejero Delegado de Universia

Universidad y tecnologías disruptivas

Es necesario ponderar las consecuencias de las nuevas tecnologías en la educación superior, tanto a corto como a largo plazo, para diseñar estrategias que tengan un efecto enriquecedor en la calidad de la enseñanza.

La sociedad digital y la empleabilidad

La sociedad digital está introduciendo cambios e innovaciones disruptivas cada vez más intensivas y aceleradas en nuestra sociedad, y muy especialmente en nuestras empresas. Nuestro sistema educativo corre el riesgo de quedarse obsoleto
Nueva Revista

Los retos de la universidad 2.0

 SOBRE UNIVERSIDAD 2.0Desde 2009 celebramos encuentros anuales con especialistas en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) bajo la denominación «Universidad 2.0»1, poniendo énfasis en aquellos cambios que potencialmente contribuyen a la modernización de la universidad en sus vertientes más competitivas e innovadoras. Es un concepto más amplio que el de «Universidad digital». En muchos aspectos lo que se ha pretendido es identificar aquellos factores claves que definen la «universidad de nuestro tiempo», inducidos, eso sí, por las importantes transformaciones ligadas a la innovación y la tecnología. De hecho, este año 2014 se ha avanzado un paso más en el título del encuentro ha sido «Universidad 3.0: smart campus y nuevos modelos de innovación educativa».Cabrían pues dos acepciones o interpretaciones bajo el epígrafe de «Universidad 2.0». Una, referida a todo un conjunto de acciones para modernizar a la universidad con las que se han venido denominando «Nuevas Tecnologías» y otras las implicaciones y alcance que las mismas provocan en el modelo actual de universidad. En este artículo procederé a una integración de ambas.UNIVERSIDAD DIGITAL VERSUS SOCIEDAD DIGITALEn síntesis, como punto de partida, podríamos sostener que vivimos en una sociedad digital, en una nueva economía creativa basada en el conocimiento, cada vez más determinante de la competitividad de un país y de la capacidad de generar empleos cualificados.Experimentamos una profunda y acelerada transformación que abarca a casi todos los sectores y las empresas. En algunos casos debiendo afrontar innovaciones altamente disruptivas y en otros implantando obligadas estrategias de digitalización (procesos productivos, comunicación, comercio y logística, marketing, nuevos pagos...).Nos encontramos ya en una sociedad plenamente digital. Nuestros alumnos millenials o nativos digitales están familiarizados con herramientas y métodos tanto en el juego como en el aprendizaje que no encuentran en la universidad. Al mismo tiempo, las empresas exigen egresados con habilidades digitales y perfiles distintos de los que salen de nuestras aulas.Las respuestas de las universidades parecen lentas y no siempre ajustadas a las demandas sociales. Hemos creado nuestra «zona de confort» universitaria, un ecosistema más analógico y endogámico que digital.Negar que empieza a haber un brecha significativa entre la universidad que tenemos y las demandas sociales de nuestro tiempo es cuanto menos arriesgado para nuestras universidades en cuanto paraliza reformas imprescindibles. La imagen de abajo trata de sintetizar gráficamente la zona de confort universitaria y aquellos cambios ajustados a una sociedad de nuestro tiempo, más digital, global y competitiva.Hay una larga lista de sectores tradicionales que han sufrido un duro impacto derivado de las innovaciones disruptivas que tienen su origen en el desarrollo tecnológico acelerado (telefonía, viajes, industria editorial, marketing, música, cine...) y otras en ciernes (pagos, banca, comercio...). La pasividad a la hora de adoptar cambios y adaptaciones a las nuevas exigencias no parece buena consejera. Las universidades deberían tomar por sí mismas decisiones anticipadas e inteligentes. Sería además una vía de fortalecer la autonomía universitaria.En un país como Estados Unidos con universidades que lideran los rankings mundiales se han abierto debates muy interesantes. Por ejemplo, sobre la naturaleza disruptiva...

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