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Luis Peral, a través de la asociación Familia y Dignidad, ha sido el organizador del seminario sobre Buenas prácticas internacionales de apoyo público a la familia, que se celebró el pasado viernes en Madrid. En el seminario intervinieron Katalin Novák, ministra para la Familia y la Juventud de Hungría, la francesa Ludovine de la Rochère, presidenta de La Manif pour Tous, el croata Kresimir Planinic, cofundador de In the Name of the Family y Martin Patzelt, diputado del Bundestag.

En esta conversación con Nueva Revista, Peral sintetiza lo más importante del evento.

-¿Cuéntenos, por favor, el porqué y la idea para la organización de este seminario?

-Uno de los objetivos de nuestra asociación es defender a la familia y creo que parte de esa defensa es dar a conocer cómo está la familia en Europa: ver las buenas prácticas que hay en esos países, qué riesgos, qué amenazas, y es lo que hemos visto aquí. Las buenas prácticas por parte del Gobierno de Hungría, buenas prácticas fiscales por parte de sucesivos gobiernos franceses, y cómo se han deteriorado estas prácticas durante la presidencia de François Hollande; la amenaza en general contra la familia por parte de la ideología de género en el mundo. En algunos entornos hablar de la familia (así, en singular) levanta suspicacias, siempre hay alguno que dice no hay que hablar de las familias, de los distintos tipos de familias. En España tenemos una situación donde probablemente hay un insuficiente apoyo público económico a la familia. La media de la Unión Europea está en el 2,5% del PIB. Aquí hemos visto que hay países que están en el 4%, como Hungría; y próximo al 3%, como Francia. Nosotros estamos muy mal, estamos en el 1,2%. Ahora que se van a debatir los próximos presupuestos, los partidos deberían reflexionar y pensar cómo la familia… cómo la familia ha ayudado mucho a sacar a España de la crisis, ha habido abuelos que han ayudado a salir adelante a sus hijos, padres que se han hecho cargo de las hipotecas de sus hijos, personas que han acogido a sus descendientes en su casa, cuando han perdido la suya. La familia es algo muy valorado por los españoles.

-¿Qué mensaje y qué fruto espera que dé este seminario a la sociedad española?

-El mensaje es que hay que ser valiente para apoyar a la familia, que hay países que lo están haciendo, que hay países como Hungría que están consiguiendo resultados muy importantes, elevando la tasa de natalidad, elevando el número de parejas que contraen matrimonio, es decir, una unión estable, una unión consolidada, y que hay que ser valiente en defensa de la familia, porque al final, cuando se pregunta a la gente qué instituciones valora, la primera siempre es la familia. Los políticos están para servir a los ciudadanos y para priorizar las cosas que los ciudadanos priorizan.

-De las intervenciones en el ámbito internacional, ¿cuál ha sido la que más le ha llamado la atención?

-La verdad es que todos han estado muy interesantes. Yo tengo bastante vinculación con Francia. Me ha parecido muy importante el análisis de Ludovine de la Rochère en el sentido de cómo en Francia ha habido políticas fiscales importantes que han conseguido que Francia tenga una natalidad claramente por encima de la media, pero cómo eso puede deteriorarse rápidamente con un gobierno como el de Holland, que ha recortado todas esas ventajas. Y por supuesto, las propuestas de Hungría son francamente espectaculares: un Gobierno sin complejos a la hora de apoyar no solo a la familia, sino el derecho a la vida y el matrimonio entre hombre y mujer: lo han puesto en la Constitución.


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