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El erudito y hombre de Estado prusiano, Wilhelm von Humboldt, nace en 1767 en Potsdam, próxima a la metrópoli Berlín. Pertenece a la generación que vive el final del absolutismo y la reconfiguración de Europa tras la Revolución francesa y las guerras napoleónicas. Intelectual y reformador de enorme influencia en la cultura alemana, sus ideas constituyen un brillante exponente del pensamiento europeo.

De familia noble y acomodada, Wilhelm von Humboldt recibe, junto a su hermano menor Alexander, el que será futuro científico universal y explorador, una cuidada educación. Los hermanos pierden pronto a su padre que muere cuando Wilhelm tiene apenas 12 años. La madre, severa y de raíces calvinistas, toma las riendas de la familia. Anhela ver a sus hijos convertidos en altos funcionarios de la Administración prusiana y con ese fin les proporciona los mejores preceptores y maestros de Berlín.

En 1789 Wilhelm von Humboldt es un joven estudiante en la Universidad de Gotinga donde además de Jurisprudencia ha comenzado a profundizar sus conocimientos de Filosofía, Historia y Filología clásica. Interrumpe sus estudios para realizar un viaje de formación (Bildungsreise), algo usual entre los hijos de familias aristocráticas.

Humboldt viaja con el pedagogo y lingüista Joachim Heinrich Campe, su mentor durante largos años. Tras tener noticias en Aquisgrán del asalto a la Bastilla, se dirigen al París revolucionario. Testigo objetivo y desapasionado de los acontecimientos, Humboldt será sin embargo consciente del significado histórico de la Revolución cuyas ideas ejercerán en él una influencia duradera. Dos años después ya escribe la obra Ideas sobre la organización del Estado suscitadas por la nueva Constitución francesa.

Los hermanos Humboldt pronto comienzan a participar en la vida cultural de Berlín y lo hacen frecuentando aquellos salones en los que reina el espíritu de la Ilustración. Entre ellos destaca el que se da cita en casa de Henriette Herz, esposa del médico judío Marcus Herz. Es ella quien imprime en Humboldt la imagen de mujer emancipada que aparecerá posteriormente en sus obras y los vínculos con el hogar de los Herz determinarán su comportamiento exento de prejuicios hacia sus conciudadanos judíos. Ambos hermanos tendrán una singular e intensa relación con la familia de Moisés Mendelssohn, símbolo de la Haskalá (Ilustración judía) y círculos intelectuales judíos relacionados con ella.

En 1792 escribe Ideas sobre los límites de la realidad del Estado en la que defiende las libertades del individuo. Este ensayo no se publicará íntegramente hasta años después de su muerte. Sí es publicada la parte relativa a la educación, «Sobre la instrucción pública del Estado», en la que Humboldt marca estrechos límites al Estado. Aunque más adelante su opinión acerca de la influencia del Estado experimenta una transformación no dejará de propugnar su ideal afirmando que el ser humano no es objeto del Estado, sino que debe convertirse en su sujeto y moldear por símismo las relaciones sociales. Defiende que cada persona, en la medida de sus necesidades y de sus inclinaciones, limitada únicamente por su capacidad, pueda desarrollar adecuadamente su propia individualidad.

Tras dimitir de su actividad funcionarial Humboldt se casa con su prometida Caroline von Dacheröden. La prolífica correspondencia mantenida por el matrimonio evidencia además del vínculo sentimental una gran complicidad intelectual.

Si bien abandona muy pronto su práctica jurídica, mantendrá siempre una gran preocupación social y en especial una fuerte motivación para la reforma educativa en Alemania.

En 1794 el matrimonio se traslada a la ciudad de Jena. Allí estrechan su amistad sobre todo con Schiller y también con Goethe cuya actividad creativa se reparte entre esta ciudad y la vecina Weimar, centro del clasicismo alemán. En Jena le visita su hermano Alexander. Debido probablemente a su afición compartida por las ciencias naturales, Goethe muestra una mayor afinidad hacia Alexander aunque profesa un gran afecto a ambos hermanos a quienes denomina los Dioscuros en alusión al mito de los dioses gemelos. La comunicación y el vínculo de cariño entre los dos hermanos, a pesar de sus diferentes caracteres, complementará y reforzará su inmensa influencia en el saber universal.

Cuando en 1796 muere su madre ambos heredan una cuantiosa fortuna. Mientras Wilhelm se queda con los bienes raíces y la residencia familiar en Berlín-Tegel, Alexander prefiere disponer de efectivo para financiar sus viajes de exploración.

Al año siguiente Wilhelm se traslada a París con su familia. Allí se relaciona con figuras como el pensador y político Emmanuel Sieyès y la escritora Madame de Staël. Escribe el Ensayo estético. Primera parte. Sobre Hermann y Dorothea de la obra de Goethe. Tras este periodo especulativo y estético centra su atención en la filología.

Con el objeto de investigar el desarrollo de las lenguas en 1799 cruza los Pirineos con su familia y viaja por tierras vascas para estudiar el euskera. Desde Vitoria continúan su ruta hasta Madrid. En El Escorial Humboldt es recibido por los reyes. Carlos IV se interesa por el recién emprendido periplo de su hermano Alexander, a quien pocos meses antes ha autorizado para explorar como investigador las colonias españolas en las Américas. Reside dos meses en Madrid, relacionándose con el mundo artístico e intelectual antes de partir a conocer el sur de España y volver por la costa levantina y Barcelona.

El estudio de una lengua viva tan antigua y a la vez vinculada a la idiosincrasia de un pueblo causa un gran impacto a Humboldt, quien en 1801 volverá al País Vasco -esta vez solo-. En un verdadero y detallado estudio sobre el terreno desarrolla la teoría de que el euskera es la lengua más antigua de Europa y de que el pueblo vasco constituía el representante lingüístico más antiguo de las poblaciones primitivas de la Iberia precéltica. La experiencia vasca es decisiva. La filología comparada y el estudio de los caracteres nacionales serán a partir de entonces objeto de su investigación.

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Tras regresar a su residencia de Berlín-Tegel comienza su actividad política. En 1802 entra nuevamente en la Administración prusiana y se convierte en embajador ante la Santa Sede. Esta función le permite seguir profundizando en la historia y la cultura de la antigua Grecia y de la Romaclásica. En la Ciudad Eterna, el matrimonio Humboldt convierte la sede diplomática en un centro cultural de la sociedad romana. En el verano de 1805 reciben la visita de Alexander, quien tras la vuelta de su expedición a América ya es celebrado en Alemania como el segundo Colón.

La liquidación del Sacro Imperio Romano-Germánico en agosto de1806 a manos de Napoleón, el desplome prusiano tras la doble batalla de Jena y Auerstedt en octubre de ese año y la ocupación francesa de Berlín afectan a Humboldt, si bien permanece en Roma hasta 1808.

El rey, Friedrich Wilhelm III, se ha retirado a Königsberg, en Prusia Oriental, y se ve empujado por sus ministros a realizar profundas reformas para contrarrestar los deseos de libertad que ha despertado la Revolución francesa y sobre todo conseguir que vuelva a funcionar la otrora eficiente administración prusiana tanto civil como militar. La reforma militar fue llevada a cabo por Gerhard Johann von Scharnhorst y August Neidhardtvon Gneisenau con el apoyo doctrinal de Carl von Clausewitz. Las reformas civiles son impulsadas alternativamente por los ministros Karl Augustvon Hardenberg y Heinrich Friedrich Karl vom und zum Stein.

Stein ha promulgado en 1807 un edicto por el que queda abolida la servidumbre hereditaria. El año siguiente una ordenanza otorga a las ciudades la autonomía administrativa. Los reformadores luchan no sólo contra la nobleza terrateniente, los junker, sino también contra la ignorancia de los ciudadanos. Stein y sus colaboradores llaman a Humboldt, en quien ven la personalidad idónea para llevar adelante una reforma a fondo del sistema educativo, a participar en la regeneración del Estado prusiano.

A propuesta de Stein, Humboldt es nombrado consejero y director de la Sección de Culto y Educación Pública en 1809. El rango implica su supeditación al ministro del Interior, Von Dohna, y Humboldt teme no disponer de libertad. Su actividad dura apenas un año y medio pero gracias a su enorme capacidad de trabajo logra la reforma del sistema educativo.Cuenta asimismo con colaboradores como Johann Wilhelm Süvern y Ludwig Nicolovius, funcionarios que ya se han ocupado de las ideas y métodos del pedagogo suizo Johann Heinrich Pestalozzi quien considera que el individuo instruido es el más útil a sí mismo y al Estado.

Siguiendo las tres etapas naturales del proceso educativo, Humboldt propone tres tipos de escuela diferentes consagrados respectivamente a la enseñanza elemental, secundaria y universitaria.

La escuela elemental debe constituir la base de las etapas posteriores. Humboldt propone una formación humana completa para todos en el grado elemental. La enseñanza primaria ha de ser organizada de modo que constituya una base general que nadie pueda desdeñar sin despreciarse a sí mismo, y a partir de la cual se pueda construir todo lo demás. Los alumnos sin medios económicos han de tener la posibilidad de acceder a los niveles superiores gracias a la creación de un fondo nacional.

Humboldt lleva a cabo una ingente labor para la reforma del sistema escolar. Se establecen y estandarizan los planes de estudio, la formación del profesorado y se procede a la homologación de los exámenes de las escuelas primarias y secundarias (Gymnasien).

El maestro -indispensable en la enseñanza elemental- deja de serlo en la docencia universitaria, prolongación y conclusión de la educación general precedente: el profesor de universidad no es un maestro, ni el estudiante un educando, sino alguien que investiga por sí mismo, guiado y orientado por el profesor.

Con la fundación de la Universidad de Berlín, Humboldt quiere instaurar un modelo -caracterizado por aunar la enseñanza y la investigación- para el resto de las universidades de habla alemana, con los nuevos principios de libertad de cátedra e investigación. Consigue el compromiso del filósofo Johann Gottlieb Fichte y el jurista Friedrich Karl von Savigny para enseñar en Berlín. Fichte, autor de los discursos patrióticos A la nación alemana, es elegido primer rector de la nueva universidad.

El deseo de estar de nuevo con su familia y la impresión de que con el Gobierno actual no sería posible materializar ni su proyecto escolar ni sus ideas sobre una transformación eficaz de la enseñanza, le inducen acomienzos de 1810 a presentar su dimisión.

El nuevo destino de Humboldt es Viena donde se reúne con Caroline que se había quedado en Roma. Como enviado especial y ministro plenipotenciario ante el emperador Francisco I consigue influir en la entrada de Austria en la coalición contra Napoleón.

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La invasión y derrota del ejército napoleónico en Rusia en 1812, los reveses en España y la llamada «Batalla de los Pueblos» (Völkerschlacht) de Leipzig en octubre de 1813 marcan el comienzo del declive de Napoleón. Durante el Congreso de Viena y en las negociaciones sobre la Confederación Germánica, Humboldt trabaja como la mano derecha de Hardenberg y contribuye al contenido del acta de fundación de la Confederación. El desarrollo del congreso, impulsado por Klemens von Metternich, hacia la Restauración significa el alejamiento de las ideas liberales de Humboldt. Hardenberg, por su parte, acepta la evolución de los acontecimientos. Surgen las primeras diferencias en su relación que se deteriora al reclamar Humboldt una reforma del Consejo de Estado para dotarlo de una estructura de decisión colegial.

Cualificado, pero incómodo, Humboldt es enviado a Londres, capital en la que permanece como embajador durante medio año. Se le ofrece un ministerio en 1819 y acepta la cartera de Asuntos Estamentarios. El rey ha prometido una Constitución y es la oportunidad de sentar las bases para una monarquía constitucional. Humboldt es miembro de la Comisión Constitucional, mas finalmente sus ideas no son tenidas en cuenta. Austria y Prusia firman los Decretos de Karlsbad, un conjunto de medidas represivas de censura y restricciones sociales que acaban con los movimientos de reforma en Alemania. A raíz de sus protestas ante arbitrarias medidas policiales, Humboldt es destituido el último día de ese mismo año de 1819.

La lingüística pasa a ser su principal ocupación. A lo largo de su vida Humboldt, quien con trece años ya hablaba griego, latín y francés con fluidez, aprende inglés, español, vasco, húngaro, checo y lituano. Sus estudios científicos se extienden a las lenguas indígenas de América, el copto, el antiguo egipcio, el chino, el japonés y el sánscrito.

Según la filosofía antropológica de Humboldt el lenguaje es el origen de todo. La lengua no es algo acabado sino una actividad orgánica, viviente e histórica. Toda lengua se caracteriza por una forma lingüística interior, expresión de la concepción del mundo propia de la nación que habla através de ella.

Mantiene un intercambio de ideas con el filólogo y lingüista Franz Bopp, a quien conoce cuando éste trabaja en los documentos de lenguas antiguas orientales en el Museo Británico. En Londres, Bopp le enseña el sánscrito y Humboldt le apoya para una cátedra de sánscrito en la Universidad de Berlín, que logra en 1821. El lingüista danés Rasmus Rask, Bopp y Humboldt son considerados los padres de la filología comparada.

En estos años Humboldt organiza y redacta los innumerables escritos que se han venido acumulando durante el ejercicio de sus múltiples actividades e intereses: apuntes de viaje, observaciones, informes diplomáticos y los miles de cartas que integran su extensa correspondencia. Comienza la hora de publicar.

En 1820 aparece Sobre el estudio comparado de las lenguas en relación con las distintas épocas del desarrollo del lenguaje, en 1822 publica Acerca del origen de las formas gramaticales y su influencia sobre el desarrollo de las ideas y Sobre la tarea del historiador. En su obra Sobre la lengua kawi de la isla de Java (1830-35) se incluye el famoso ensayo «Acerca de la diferencia de la estructura lingüística del hombre y de su influencia sobre el desarrollo espiritual del género humano».

Una vez retirado a la vida privada, Humboldt encarga al arquitecto Karl Friedrich Schinkel -a quien conoce y aprecia desde sus años en Roma- una remodelación de su residencia en Berlín-Tegel al estilo clasicista. La buena sintonía mostrada en este proyecto vuelve a darse en la construcción del Museo de la Antigüedad (Altes Museum) inaugurado en Berlín en 1830 cuya edificación corre a cuenta de Schinkel, mientras Humboldt, como presidente de la Asociación de Amigos del Arte, creada en 1825, se encarga de la elección de los objetos de arte.

Desde que en 1829 pierde a su esposa Caroline aumenta su soledad aunque mitigada por sus hijos y su siempre próximo hermano Alexander. En abril de 1835 muere Wilhelm von Humboldt a los 67 años. Su enorme talento como pensador con una verdadera visión universal de las cosas le ha limitado quizá en su actividad como hombre de Estado pero le ha engrandecido como ser humano.


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Politólogo y jurista