miércoles - 20 febrero - 2019

Ideas

Ideas

Carlos III: Un reinado para la historia

Pocos reinados en España han tenido tanta trascendencia como el de Carlos III. Tomando como hilo conductor la biografía política y cultural de este rey se ha articulado la exposición Carlos III: proyección exterior y científica de un reinado ilustrado. Su comisario nos lo explica.

Churchill, I.: “Jamás vaciles, Jamás te fatigues, Jamás desesperes”

En el 50 aniversario de su muerte, repasamos en diversas entregas los grandes hitos de la vida y el carácter de uno de los mayores estadistas del siglo XX.

Elecciones en el País Vasco

 El Gobierno de coalición de la Comunidad Autónoma Vasca, PNV-PSOE ha sido un matrimonio de conveniencia. El PNV retenía el poder y aislaba a Eusko Alkartasuna, su principal enemigo político. El PSOE apoyaba al PNV y a cambio se incorporaba al Gobierno Vasco de modo que salíaa de la marginalidad política vasca, del "gheto"  al que había sido relegado por la mayoría nacionalista. Pero este matrimonio de conveniencia  ha resultado finalmente positivo para el País Vasco, por cuanto ha contribuido a la normalización política y ha facilitado el entendimiento entre todas las fuerzas del Bloque Democrático. Por el contrario, ETA y su entorno  están más aislados que nunca, en un proceso abierto, de crisis y, en algunos casos, de autoliquidación.Las inminentes elecciones autonómicas, serán una buena oportunidad para medir el alcance y sentido de la normalización. A mi juicio, la violencia y la tensión política de los últimos años, ha distorsionado la representatividad del actual sistema de partidos en el País Vasco. Hoy, el electorado de Centro-Derecha vasquista, no nacionalista, se encuentra subrepresentado con tan solo cuatro diputados de los 75 que componen la Cámara autonómica, cuando la suma de votantes del PP y del CDS representan aproximadamente el 15 por 100. Y es que buen número de electores que en las Elecciones Generales votan al Centro-Derecha, prefieren votar al PNV con ocasión  de las elecciones autonómicas. Sin embargo, las propuestas de autodeterminación del PNV tensionaron inútilmente la convivencia política el pasado mes de enero. Las confusas alusiones del lehendakari Ardanza sobre su conocimiento de las consignas de ETA, con ocasión de los dramáticos acontecimientos de la Foz de Lumbiere y la reiterada negativa de Arzallus a aceptar la Constitución Española, sugieren que el PNV no puede moderar su proyecto nacionalista y por tanto representa, muy forzadamente, los intereses generales de los electores  vasquistas no nacionalistas.La normalización y clarificación del mapa político del País Vasco, se producirá cuando finalice la necesidad del «Gobierno de emergencia» PNV-PSOE y sea posible contraponer y comparar los distintos proyectos políticos de nacionalistas, socialistas y del Centro-Derecha no nacionalistas, tal y como ocurre en Cataluña o en otros estados de la Comunidad Económica Europea con elecciones regionales.

De Ford a Bresson. La mirada de la fe en el cine

La representación de lo sagrado ha sido, desde los inicios del arte cinematográfico, una de las formas de expresión de la fe más radicales y modernas del siglo XX. En los últimos cien años, no ha habido mejor vehículo transmisor del sentido trascendencia inextirpable al ser humano y que más dignifica su condición. Desde Bresson a Malick, la matriz de los denominados directores místicos basa sus narraciones en dos categorías comunes a la Teología: la imagen y la palabra que siguen siendo aún hoy los objetos de la narración más dinámicos y efectivos que existen. Ese grupo de creadores, a lo largo de las diferentes etapas del siglo pasado y el actual, han testimoniado la fecundidad y creatividad del diálogo entre la fe y el cine, produciéndose así el reencuentro entre la fe y el arte mismo que había sufrido los desmanes del laicismo de los siglos XVIII y XIX y del que volvería a ser víctima a partir de mediados del XX. No es casual que dicha representación de lo sagrado haya encontrado su cénit en obras maestras que abrazan la espiritualidad y la fe en directores de creencias o educación católica, pues la obsesión anicónica de otras culturas, como la protestante o la judía, contraviene la esencia del cristianismo en torno al misterio de la Encarnación en el que Dios mismo se hace icono (del griego eikôn–imagen–), a través del rostro vivo de Cristo. Así, la acción cinematográfica de los directores místicos aúna en un lenguaje artístico y espiritual, como la liturgia misma, todos los elementos simbólicos y narrativos que permitan al espectador posar su mirada sobre el hecho antropológico. El cine bíblico, desde La Pasión de Cristo de Albert K. Léar (1900) a La Pasión de Cristo de Mel Gibson (2004) pasando por las importantísimas y recurrentes Rey de Reyes (Cecil B. DeMille, 1927), El gran pescador (Frank Borzage, 1959), la revisitada Rey de Reyes (Nicholas Ray, 1959), El evangelio según san Matero (Pier Paolo Pasolini, 1964), La historia más grande jamás contada (George Stevens, 1965) o Jesús de Nazareth (Franco Zeffirelli, 1977), no puede estar necesariamente considerado cine espiritual, ni mucho menos místico. La grandeza de su relato no tiene por qué ir ligada a su vocación hermenéutica ni a la meditación teológica, de igual modo que una película de temática pagana puede ser profundamente religiosa y de intensa humanidad. Dicho esto, parece claro que cuando se habla de la mirada de la fe en el cine hay que centrar nuestra propia mirada en los directores que de manera más eficaz y palmaria plantean las grandes preguntas inherentes al hombre: ¿Quién soy yo? ¿Quién es Dios? Estos son los denominados directores místicos (del griego mystikós –encerrado, misterioso–). Y el misterio último es Dios, misterium tremendum et fascinan (misterio, asombro y fascinación). Si algo nos ha dado este grupúsculo de directores fascinados y asombrados por ese Misterio es que han accedido a él –y a Él– a través de la narración cinematográfica, sustentada siempre, como decimos en la imagen...

Bauman ya comprende

Bauman ha muerto. Para la posteridad el afortunado concepto de modernidad líquida que explica el discurrir del hombre entre los sólidos bloques de piedra que un día sirvieron para crear las catedrales hasta el cristal y el acero que componían el Crystal Palace de Londres.

España y el futuro de la seguridad europea

España, por pura geopolítica, no puede quedarse al margen del debate abierto en la OTAN sobre el futuro de la seguridad.

Corea del Norte en la era Trump

Desde que Donald Trump asumiera la presidencia de Estados Unidos la tensión entre Washington y Pionyang no ha dejado de aumentar, hasta llegar a alcanzar niveles sin precedentes.

El neosocialismo verde

El crimen perfecto: después del fracaso de las políticas intervencionistas del socialismo real, éste se maquilla de verde ecologista e, indignado, sale del blanqueado sepulcro de la justicia "social" para acusar al pérfido neoliberalismo como único mal verdadero.

Lutero

En vísperas de cumplirse los quinientos años de las «tesis de Wittenberg», el cristianismo se plantea la reevangelización de su mundo. Por eso, aunque no solo por eso, más allá de las apologéticas a favor o en contra, hay que revisar la significación de Lutero en esta historia.

La corona en la historia de España

La Corona representa la continuidad y tradición de la nación española. Por eso, las interpretaciones coyunturalistas o personalistas de la Monarquía española, desde 1978, ignoran el dato fundamental del papel histórico de la Corona a lo largo de los siglos: el de hacer visible y representar la constitución histórica de España.

Las notas de Valentí Puig: el año Trump

¿Cómo será el primer viaje de Trump a Europa? Algunos consensos pueden saltar por los aires. Tal vez eso acelere la reforma necesaria de la OTAN, pero todo es incierto. En su propio país, Trump puede topar con un sistema de controles y equilibrios que históricamente resulta muy atinado.

Estambul y los viajeros españoles durante la cuestión de Oriente

El orientalismo, como fenómeno político y artístico, no se dio como tal en una España que estaba preocupada por otras cuestiones: pero no faltaron viajeros españoles -más realistas que románticos- con destino a Oriente.

Las notas de Valentí Puig: al borde del caos

A cada anuncio de una decadencia sigue el desbordamiento de otra vitalidad.

Lo normal y democrático es la alternativa, entrevista a J.Mª Aznar

Mantuve esta larga conversación con José Mª Aznar en su despacho de la calle Génova, una tarde de este caluroso octubre. El lector podrá comprobar que hablamos por extenso de los más diversos temas. Pero, entre las muchas opiniones del Presidente del Partido Popular, querría resaltar la idea con la que título esta entrevista: su insistencia en que el cambio político ha de ser un cambio tranquilo y sereno, mirando hacia delante y no profundizando en fracturas. La idea, en suma, de que no hay que dramatizar los cambios políticos porque, en una democracia, lo normal es la alternancia. Pilar del Castillo (P. del  C.).- Para conocer un determinado partido político es interesante empezar sabiendo cuáles son sus referentes, cuando menos los más inmediatos, en la historia política de su país. Desde esa perspectiva Vd. ha reivindicado el legado de la UCD. ¿Qué lleva a la generación política que dirige el PP a reivindicar lo que Vd. ha calificado como el intachable ejercicio democrático del poder por parte de la UCD? José Mª Azoar (J. Mª. A.).- Son muchas las razones por las que la UCD constituye nuestro referente político inmediato. Para empezar, reconocemos que a la UCD se debe el diseño de la gran operación política que restauró la democracia, esa acertada operación que permitió transitar de la dictadura a la democracia mediante la reforma política. Además, contribuyó decisivamente desde el Gobierno de la nación a elaborar y aprobar una Constitución para todos los españoles, la llamada "Constitución de la concordia”. Por otra parte, entonces se cimentaron las bases políticas y jurídicas para la construcción del nuevo Estado autonómico, lo que comportaba una distribución del poder  político y una progresiva descentralización administrativa. Y todo ello, sin olvidar que fue también entonces cuando se dieron los pasos decisivos para la incorporación de España a los escenarios internacionales, como la integración en la OTAN y en la CEE. Visto el curso de la política nacional durante estos últimos años, yo valoro la capacidad que demostró la UCD para mantener la ilusión democrática del país, y su generosidad, traspasando el poder ejemplarmente. Simplemente optó por convocar elecciones cuando estimó que su función política había concluido y que el interés general demandaba una nueva etapa. P. del C.-Es curiosa su insistencia en la reivindicación de un partido en el que Vd. no militó. Parece que se acuerda poco del suyo, en el que ha sido Secretario nacional, diputado, Presidente regional..... J. Mª. A.-En absoluto. He reivindicado la tarea política desempeñada por la UCD en el Gobierno y su actitud en el ejercicio del poder político. Alianza Popular no gobernó: por lo tanto, no podía referirme a ella desde esa perspectiva. Yo considero que Alianza Popular desempeñó un papel esencial en la construcción  de una gran fuerza política de centro-derecha. A Manuel Fraga, una personalidad política fuera de lo común, le debemos haber sentado los cimientos de una mayoría política en condiciones de llegar a ser una alternativa de Gobierno. A partir de ahí, hemos ampliado muestras bases hasta...

La gran revuelta populista. Trump y los republicanos

José María Marco ubica en este artículo la candidatura de Trump como respuesta a la descomposición del Partido Republicano y el alejamiento de los votantes de sus élites, pero también constata la falta de ideología.

Carrera, neutralidad política y gobierno de los jueces

La politización de la justicia, la judicialización de la política y la degeneración de nuestro Derecho Público tienen en la Ley Orgánicadel Poder Judicial (1985) una de su s causa s determinantes. El autor, en este extracto de su Lectio Brevis en el acto de investidura como Doctor Honoris Causa por la Unive rsidad Carlos III, urge -esperanzadamente- a una redefinición de la independencia e inamovilidad de los jueces.

El dudoso encanto de la abstracción

La democracia incuba dentro de sí misma los resortes para su propio socavamiento, al verse dificultada la discución racional sobre los problemas que está llamada a resolver.

Tiempo de meditación

Los resultados de las elecciones generales del 3 de marzo han dejado en manos de los nacionalistas, especialmente de los catalanes, la formación de un nuevo gobierno y, por tanto, la continuidad de la legislatura o la convocatoria inmediata de elecciones: el reto es su integración generosa en un proyecto común.

Colombia

Colombia. Una paz firmada pero no refrendada

Cuando la prensa internacional registra que después de cuatro años de negociaciones entre el Gobierno y la guerrilla más longeva de América Latina, una apretada mayoría de ciudadanos (50,22% vs 49,77%) rechazó en las urnas lo acordado que días antes había sido ratificado en La Habana, en la ONU y en Cartagena de Indias, es lógico pensar que el realismo mágico de Gabriel García Márquez sigue siendo la mejor forma de describir lo que sucede frecuentemente en Colombia. El propósito de este ensayo es ofrecer una radiografía del estado actual del proceso de paz e identificar los cambios culturales que vienen operando en la sociedad colombiana en los últimos años por cuenta del mismo. UNA DERROTA INESPERADA Si se tiene en cuenta que en los últimos dieciséis años la imagen desfavorable de las farc ha estado por encima del 82% y que la popularidad del presidente Santos en las semanas previas al plebiscito rondaba el 29% según los datos del Gallup Poll, parece relativamente sencillo explicar que un acuerdo entre ambos iba a tener muchas dificultades en ser ratificado popularmente. No obstante, las encuestas no son el mejor elemento de análisis del resultado plebiscitario, menos aún cuando todas vaticinaban que el Sí ganaría con al menos diez puntos de diferencia sobre el No. El Sí perdió, entre otras cosas, porque la propaganda —llamada pedagogía por el oficialismo— del voluminoso acuerdo de 297 páginas escritas, por lo demás, en lenguaje farragoso e incomprensible para el ciudadano promedio, se estructuró sobre un falso dilema: refrendar la paz o volver a la guerra. Se trataba de un falso dilema no solo porque, en efecto, los colombianos no amanecimos el 3 de octubre con la noticia de nuevas confrontaciones militares en las selvas del país, sino además porque solo los poetas de la paz y algunos incautos podían creer que un acuerdo firmado con una organización que en los últimos años representa alrededor del 20% de la violencia del país y cuyo cese al fuego unilateral catorce meses antes había aproximado a cero sus acciones violentas más significativas traería la pacificación. La paz como panacea, la paz total —como la llamó el presidente Santos— en suma, era un ideal demasiado ambicioso como para hacer cambiar de opinión a quienes estaban precavidos de la acendrada actitud taimada de las FARC y de su tendencia a hacer de las negociaciones una puesta en escena de su cinismo. Por si fuera poco, las escasas apariciones mediáticas de los aburguesados revolucionarios y sus equívocos gestos de conversión llegaron tardíamente, reforzando la desconfianza hacia su voluntad de paz. Los partidarios del Sí, cual liebre confiada en su ventaja absoluta sobre sus competidores, fueron castigados en las urnas por una ciudadanía que, aunque amedrentada por el estigma que se promovió desde el Gobierno y los medios de comunicación de que votar No era oponerse a la paz, depositó el 2 de octubre un voto de protesta que no estaba en los cálculos de ningún analista o encuestador. Y menos, paradójicamente, entre los líderes del No,...

Presencia internacional y servicio militar

Aparte de que seguridad y defensa son hoy, de facto, conse­cuencia de alianzas y convergencias internacionales, la solu­ción a los problemas del sistema de Defensa nacional -la con­creción del derecho y el deber constitucionales de "defender a España" - pasa por articular los cuadros profesionales de lamilicia con una auténtica "cultura civil de la defensa ".

Tensiones en el mar del sur de China. Un conflicto de difícil solución

Las disputas fronterizas en el mar que baña las costas de Taiwán, Filipinas, Brunéi, Malasia, Vietnam y la República Popular de China han ido en los últimos años más allá de las palabras y la China continental está tomando decisiones unilateralmente que pueden dificultar la resolución pacífica de esta controversia.

La dimensión española de Cataluña, Ara decidirem

En   una  conversación  con NUEVA REVISTA   (Nº 11, febrero de 1991, págs. 6 y ss.) el Presidente Pujol nos habló, hace ahora  cinco  años,  de  "lo que  creo yo que son las tres dimensiones históricas de Cataluña".La primera de ellas sería la carolingia o continental: tres siglos al borde  de  los  Pirineos  (realmente fueron poco más de dos) y mirando al continente. La "Marca Hispanica", como se llamaba en latín a esa franja de territorio, era la frontera meridional del Imperio. Cataluña habría nacido allí, más bien al norte que al sur de la cordillera. (Wifredo, el primer conde independiente de Barcelona -añado yo- era carcasonés). La segunda es la española. Esa nueva "vocacion catalana", la peninsular, habría pasado de un segundo lugar al primero cuando el conde de Barcelona se convirtió en Rey de Aragón el año 1137, dando comienzo a la dinastía catalana de la confederacion.Casi un siglo después, uno de los grandes reyes de esa estirpe, Jaime Iel Conquistador, que recuperaría Valencia para la España cristiana, conquistó antes Mallorca estrenando la tercera vocación de Cataluña, la mediterránea, sobre cuyo origen nos contó también el presidente una bella historia. Cuando el rey don Jaime, muy joven todavía, regresaba de su cautiverio en el sur de Francia para ocupar al trono de sus mayores, "los nobles occitanos, que habían sido desposeídos de sus tierras, van a verle y le piden ayuda para hacer una guerra de reconquista". El monarca, que se proponía emprender una acción sobre Mallorca, les invitó a tomar parte en ella. "Yo les daré en Mallorca lo que han perdido en Occitania". Ahí nacería la vocación mediterránea. Cataluña, decía entonces Pujol, "tiene que posicionarse de acuerdo con esos tres componentes: el español que, en ciertos aspectos  (sic!), evidentemente es el más importante, el europeo, por genealogía tan importante como el español, y el mediterráneo, que es más secundario, porque en realidad está dentro de lo español y de lo eu ropeo". "Tenemos que intentar -añadía Pujol- reunir las tres cosas: dar la espalda a nuestra vocación española no tiene sentido, lo europeo es esencial y lo mediterráneo adereza esto".Sin necesidad de acudir a muchas erudiciones, se puede afirmar que, entre las tres vocaciones, la hispánica es la principal. La Cataluña del "Millenum" -la tata Catalonia, que se dijo en la Alta Edad Media- cobró cuerpo y consistencia cuando los condes se separaron del Imperio y del reino de los francos y reconquistaron al sur de la Marca territorios árabes, que fueron repoblados por hispanos de las zonas limítrofes. Y con don Jaime, Mallorca y las Baleares -vinculadas a Hispania desde tiempos de Cartago y Roma-, acogerían a catalanes occitanos desplazados desde viejos espacios carolingios.Poco después de la conquista de Mallorca tuvo lugar la de Valencia y la de las tierras hasta el rincón sudeste de la península, donde el monarca  catalano-aragonés  limitaba con su yerno, Alfonso el Sabio  de Castilla y de León.Igual que en las Baleares, la lengua de los catalanes, el "lemosín" de entonces,...
cuarta revolución industrial y Davos

Davos y la cuarta revolución industrial

Davos reúne, año tras año, a los principales líderes del mundo en el Foro Económico Mundial (World Economic Forum, o WEF, por sus siglas en inglés). Los más prestigiosos representantes de la política, de la empresa, de la sociedad civil, de la cultura, y de la ciencia acuden religiosamente, desde hace ya cuarenta y seis ediciones, a esta pequeña ciudad del este de Suiza, que se transforma en la Meca de las finanzas globales durante tres intensos días. Una ciudad que, además de tener la reputación de ser la más elevada de los Alpes suizos, se convierte en la cuna de la economía global y cambia sus costumbres y paisajes para que los más altos dirigentes mundiales dispongan de un lugar tranquilo donde dialogar e intercambiar impresiones y conocimientos sobre los asuntos más relevantes del momento. En definitiva, se convierte en una plataforma para debatir y hallar soluciones a problemas de orden global. Durante esos tres únicos días al año, cientos de coches oficiales y sus cristales tintados sustituyen a los quitanieves en Davos, y los helicópteros toman el relevo de los teleféricos. Hoteles y restaurantes toman el control de una localidad que deja de ser un remoto lugar aburrido —como dicen sus propios habitantes, que apenas rondan los 100.000—, donde nieva de noviembre a mayo, llueve durante el verano casi todos los días y que el resto del año vive del esquí y del snowboard. PRESTIGIOSOS PARTICIPANTES En un escenario tal volvió a convocarse su última reunión, celebrada entre el 20 y 23 de enero del recién estrenado 2016. Al acontecimiento económico mundial más esperado del año acudieron, en esta ocasión, procedentes de cerca de cien países, 2.500 grandes personalidades y cuarenta jefes de Estado o de Gobierno, todos ellos acompañados por equipos de seguridad de decenas de personas y bajo la protección adicional de militares armados. Grandes ejecutivos que mueven las finanzas del mundo estuvieron allí, como Bill Gates, Mary Barra, Satya Nadella, Jack Ma, Eric Schmidt, Sheryl Sandberg..., que compartieron ideas y reflexiones con los más importantes políticos mundiales, como la directora del Fondo Monetario Internacional, Christine Lagarde; el presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi; o los gobernadores de diez bancos centrales nacionales. También, el presidente del Banco Mundial, Jim Yong Kim; el primer ministro de Reino Unido, David Cameron; el presidente colombiano, Juan Manuel Santos; el presidente mexicano, Enrique Peña Nieto; el primer ministro griego, Alexis Tsipras; o el primer ministro francés, Manuel Valls, no quisieron perderse un año más el gran foro económico mundial. Entre los españoles se estrenaron tres primeros ejecutivos que nunca habían acudido con anterioridad: los presidentes de Amadeus, Luis Maroto, y los consejeros delegados de Repsol, Josu Jon Imaz, y del Grupo Iberostar, Gloria Fluxa Thienemann. A ellos se sumaron los ya «habituales» de la cita alpina: los presidentes de Acciona, José Manuel Entrecanales; bbva, Francisco González; Banco Santander, Ana Botín; Ferrovial, Rafael del Pino; Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán; el vicepresidente de kpmg International, John Maclean Scott, y el entonces consejero delegado de Telefónica, hoy presidente...

Interpretación de las Elecciones de 1996

Los resultados de los últimos comicios pueden valorarse desde distintas perspectivas: los números absolutos, la comparación "política" o el recuerdo de las últimas elecciones. Y todas han de ser tenidas en cuenta.Después de unas elecciones sucede la maravilla de que casi todos los políticos suelen quedar contentos. Este no ha sido el caso de los últimos comicios. Se ha producido la paradoja de que el partido ganador (PP) se ha sentido desanimado. En cambio, el perdedor (PSOE) ha cobrado un renovado ánimo. Hay que explicar la paradoja.La mentalidad más racional, después de una elección, es que cada partido se compare con los votos o escaños que antes tenía. Visto así el resultado, es claro que el ganador es el PP (cfr. cuadros 1 y 2), que pasa a ser, además, el partido más votado y el más nutrido del Congreso y del Senado. Relativamente hablando, mejora también su posición IU. En términos de escaños sobresale el BNG, que irrumpe en el Congreso con dos diputados. El PSOE pierde escaños, CIU y el PNV se quedan prácticamente como estaban.Cabe otra comparación "más política". Es la que analiza el "mapa" electoral teniendo en cuenta la evolución  de cada partido y su posición relativa respecto a los demás. Así, el movimiento más significativo es el del PP, cuyo voto crece ininterrumpidamente desde 1989 hasta sobrepasar al PSOE en 1996. Al contrario, la trayectoria del PSOE es descendente desde 1982. La última elección supone que esa trayectoria se cruza con la del PP hasta situarse por debajo de ese partido, aunque más en escaños que en votos. Así pues, los dos primeros partidos se encuentran muy próximos (después de haber estado muy lejos), ambos por debajo de la línea de la mayoría absoluta. El tercer partido (IU) se aleja cada vez más del segundo, a una distancia tal (120 escaños) que hace difícil la superación del modelo bipartidista. Aunque en realidad el modelo que funciona es el de "dos partidos y medio". Ninguno de los dos partidos puede gobernar por sí solo; necesita de la colaboración de un tercero o un cuarto.Aquí se presenta otra consideración: es la ventaja relativa de escaños que mantiene cada partido en relación a los votos obtenidos. La fija la Ley Electoral y se determina, además, por la estructura geográfica del voto. El primer partido es el que tiene más ventaja. A igualdad de votos, el PP logra más ventaja que el PSOE al dominar en las provincias donde es más "barato" cada escaño, fundamentalmente las de Castilla y León. El partido con menos ventaja es IU, al tener pocos votos y desperdigados por todo el mapa. En cambio, los pequeños partidos de alcance regional o provincial gozan de una cierta ventaja si consideramos sus escasos votos. Esta estructura es la que lleva a la posibilidad de un Gobierno del PP con los grupos nacionalistas o regionalistas. Pero ese mismo hecho es "autoderrotante", pues inhibe la capacidad de expansión del PP en las regiones donde destacan esos partidos....

El derecho a ser escuchado

Quizá el columnismo, que cuenta con la brevedad entre sus premisas, sea género darwiniano que sobreviva a la hecatombe internauta. Puede que el entrañable hábito del desayuno a doble página junto a la taza de café camine hacia la extinción.

Cataluña impulsa el cambio

Hay que alegrarse -por Cataluña, por España y por la democracia- por la Cataluña plural, crítica y abierta que ha nacido de estas últimas elecciones.

Habrá menos liberalismo y más democracia

Habrá menos liberalismo y más democracia

  Entiendo que el título de la sesión de esta mañana del 4 de Septiembre —La globalización liberal, estado de la cuestión tras 2015— coincide con el del curso que nos reúne —Después de 2015, ¿más o menos liberalismo?— y que los dos se aclaran y refuerzan mutuamente. Pues bien, ambos descansan sobre una pregunta, no del todo retórica y menos aún profética, puesto que las preguntas nunca son proféticas aunque las contestaciones a veces lo sean. La pregunta sobre si habrá más o menos liberalismo después del presente año de 2015 nos obliga a hacernos otras preguntas previas: ¿Qué ha de entenderse por liberalismo? ¿Qué suele entenderse hoy por liberalismo? ¿Existe hoy una cascada de sinónimos sagrados: Democracia, Estado de Derecho, Imperio de la Ley, Libertad, Libertades? (en inglés la precisión es mayor puesto que Liberty y freedoms subrayan las diferencias) ¿Se trata en rigor de sinónimos, o de conceptos multívocos, o de antónimos? ¿O tal vez son palabras de una misma familia que desfilan en solemne hierofanía? Los dos pensadores más citados en España a la hora de reflexionar sobre el liberalismo y la democracia disfrutarán desde el cielo platónico en el que sin duda se encuentran y se sonreirán oyendo tanto despropósito. Me refiero a Aristóteles y a Ortega y Gasset. Y se maravillarán al observar que casi todos los que hoy citan la Política (III. 7) de Aristóteles dicen —por ignorancia o por prudente hipocresía— que el maestro de Alejandro Magno (y de todos nosotros) demostró su hondo y moderno espíritu democrático declarando que las tres formas de gobierno y sus respectivas formas corrompidas son: la monarquía, que puede degenerar en tiranía; la aristocracia, que puede convertirse en oligarquía; y la democracia, que puede caer en demagogia. Lamento, sin embargo, tener que recordar que tales palabras son una tergiversación, por muy políticamente correcta que sean. Lo que dice Aristóteles es que la tercera forma de gobierno (se entiende forma encomiable) es la politeia y que su degeneración es la democracia. Para nada habla de la demagogia. La politeia es una especie de protoestado de derecho mesocrático. Aristóteles considera la democracia algo lo bastante corrupto per se como para no necesitar otra palabra que subraye su condición decadente. Llegado a este punto, confieso mi curiosidad. ¿Quién sería el primer traductor de Aristóteles a una lengua moderna que ideó la superchería para salvar la democracia? Por ahora el más antiguo sacerdote de la corrección política que he encontrado es Jules Barthélemy-Saint-Hilaire (1805-1895). Se decía que era hijo de Napoleón, pero (o por eso) se opuso a Napoleón III. Fue Ministro de Asuntos Exteriores de la Tercera República y favoreció la anexión de Túnez. Pero a lo que dedicó más tiempo fue a traducir a Aristóteles, desde 1837 hasta 1892. Este prócer republicano demuestra cierta sinceridad al reconocer, en nota a su traducción en 1874 de la Política, lo siguiente: «La demagogia. He traducido la palabra democratia por demagogia cada vez que Aristóteles ha usado democratia echándola a mala parte, como aquí. La palabra “democracia”...

Gobernar en minoría

Sería conveniente que se pactase o se plasmase en un texto legal algún mecanismo que evite el desgobierno y la alteración constitucional que provoca un supuesto: el del bloqueo a gobiernos sin mayoría arrollados por la negativa a la aprobación del Presupuesto.

El PSOE gira a la izquierda

La dirección socialista se ha visto muy pronto obligada a elegir entre atender a las demandas ideológicas y políticas de su electorado de centro, con el riesgo de perder base social por su izquierda, o bien satisfacer posiciones netamente socialistas, con el riesgo de perder el apoyo de parte de su electorado ilustrado y moderado. El Manifiesto 2000, segunda entrega del Programa 2000, ha tenido la mala fortuna de aparecer en fechas críticas para Alfonso Guerra y el PSOE, con lo que su efecto de propaganda se ha reducido considerablemente. Pero los que realizamos alguna reflexión en el terreno de las ideas, sabemos que éstas no se pliegan a la coyuntura y que su efecto forma parte de lo profundo, del medio y largo plazo. Pues bien, a mi juicio, lo más relevante del Manifiesto es el notable giro a la izquierda dado por la dirección del PSOE, en comparación con las propuestas ideológicas contenidas en los anteriores Cuadernos para el Debate. Ahora se propone intervencionismo «ad nauseam», economía mixta (bajo la que se enmascaran anteriores propuestas de nacionalización), redistribución y reparto, burocratización de todos los ámbitos sociales y permanentes controles y limitaciones de la libertad.Este giro programático a la izquierda no es sólo ideológico, también se advierte en iniciativas políticas como el «Pacto social» recientemente rubricado por el Gobierno y los sindicatos (por el mismo gobierno que se negó a firmarlo hace apenas un año) y el acuerdo sobre control de contratación de nuevos empleos en las empresas por parte de la burocracia sindical. Este último acuerdo no es más que el adelanto de todo un conjunto de medidas que el Manifiesto propugna bajo el título de «profundización de la democracia», «democracia económica» y «control social de los mecanismos del mercado». La burguesía ilustrada, los profesionales, etc. que hasta ahora habían visto en el PSOE un instrumento adecuado para la modernización del país, muy difícilmente podrán defender que este conjunto de recetas políticas e ideológicas «años cincuenta»sirva para algo positivo ante los retos, no ya del siglo XXI, sino de la presente década.Desde el punto de vista de la aportación teórica la decepción ha sido tan grande como la expectación. El 18 de enero pasado, Alfonso Guerra llegó a decir, en el acto de presentación del Manifiesto, que «estábamos ante la mayor aportación ideológica al socialismo desde el austromarxismo »; en otras palabras, que la contribución de los intelectuales orgánicos del PSOE era la elaboración teórica más importante del socialismo europeo desde principio de siglo.Apenas una semana después, el editorial de un periódico madrileño afín al Gobierno criticaba el Manifiesto por su reducida extensión, apenas 50 páginas, y por su pobre contenido ya que podía haber sido redactado sin dificultad «por un bachiller de buena pluma».La reducida extensión del Manifiesto no debería ser objeto de crítica. Baste recordar que el Manifiesto Comunista de Marx y Engels, de 1848, apenas tiene esas cincuenta páginas y con seguridad se trata de un documento clave en la historia de las ideas...

Revisando la historia de las derechas españolas

Con sus “Estudios revisionistas”, el profesor González Cuevas se revela como el conocedor más profundo del pensamiento de la derecha en España en todas sus manifestaciones.

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