miércoles - 20 febrero - 2019

Artes

Artes

Música..

Boulez '95
Sinfonía n° 6 de Mahler
Orquesta Filarmónica de Viena
Director: P. Boulez
DEUTSCHE GRAMMOPHON
445 835-2 DDD

Obras de Oliver Messiaen
Orquesta de Cleveland
Director: P. Boulez
DEUTSCHE GRAMMOPHON
445 827-2 DDD

Salomé en el espejo

Volvió a ocurrir. El estreno de la nueva producción de Salomé, la ópera de Richard Strauss, en el Teatro Real de Madrid suscitó gritos y protestas entre parte del público. Más de cien años después, esta obra parece seguir suscitando el escándalo en la platea que la contempla.

Zbigniew Herbert. “El laberinto junto al mar”

Reseña del libro "El laberinto junto al mar" de Zbigniew Herbert (Acantilado, 2013). Traducción de A. Rubió y J. Slawomirski.

En torno al sentido de la vida: los documentales de Anne Christine Girardot

Anne Christine Girardot es una de las directoras de documentales más originales del panorama actual. En 2015 con "La isla de los monjes" ganó el premio "Religion Today". Ahora prepara la continuación.

Historia del arte fotográfico (y II)

Ofrecemos la sjgunda y última parte del texo de Paul Strand. La primera se publicó ai el número anterior.

Cuatro óperas del siglo XX

De cuatro óperas producidas en el Teatro Real y en el Liceo de Barcelona del género lírico pertenecientes al siglo XIX. "De la casa de los muertos" de Janacek, "El sueño de una noche de verano" de Britten, "La ciudad muerta" de Korngold y "Diálogos de carmelitas" de Poulenc.

Kieslowski: la honradez resignada

 Si echamos una mirada rápida a la historia, podemos ver cómo en todos los periodos de crisis de valores siempre han surgido espíritus de una sensibilidad especial, llamados a ser conciencia y altavoz de una sociedad que se deshumanizaba y que, a su vez, arrinconaba a los individuos más indefensos y desprotegidos; también descubriremos que esa circunstancia suele agudizarse en periodos bélicos y de posguerra. De esta manera, los dos grandes conflictos del siglo pasado se nos presentan como caldo de cultivo idóneo para la formación de un grupo de artistas y pensadores que se sensibilizaron con la cuestión humana e intentaron explicar el sentido del hombre y de la vida. A grandes rasgos, se puede decir que unos lo hicieron desde su propia existencia agónica, renunciando a una verdad objetiva y a una moral nítida, mientras que otros adoptaron posturas más personalistas, indagando en la dignidad del individuo y dándole, en ocasiones, una dimensión de eternidad.Entre los primeros sería necesario hacer, a su vez, múltiples diferenciaciones —casi tantas como pensadores— y distinguir, por ejemplo, entre el existencialismo ateo de Sartre o el fatalismo humanista de Albert Camus. El pensamiento de este último, rebosante de escepticismo y vacío de trascendencia, encontrará múltiples ecos y referencias en los más diversos ámbitos culturales, también merced al marcado sentido sensible y poético de sus escritos: el cine no escapó a su influjo, además de constituirse en un buen reflejo de esa corriente antropológica por su facilidad para recrear ambientes y situaciones interiores. Así, Truffaut o Godard recogerían ese aire de angustia e incertidumbre, esa inadaptación y rebeldía social en películas como Los cuatrocientos golpes o Al final de la escapada, con las que se iniciaría una nueva y decisiva etapa en la historia del cine, lanouvelle vague. Por su parte, vemos cómo Luchino Visconti también se inspiró en el escritor francés al adaptar en 1967 su novela El extranjero, mientras que el mexicano Felipe Cazals realizaba en 1983 Bajo la metralla a partir de la novela Los justos, material literario de primer orden para abordar cualquier tipo de terrorismo revolucionario-social. Muchos más cineastas han bebido de esa fuente literaria, entre los que se pueden destacar al argentino Luis Puenzo, que trasladaría a la pantalla La peste (1992), y más recientemente a Frank Castorf, quien pondría en imágenes la adaptación hecha por Camus a partir de Los poseídos de Dostoievski.UNA RELACIÓN CONFESADAA continuación, procuraremos estudiar concretamente el influjo que Camus ejerció sobre Krzysztof Kieslowski, un cineasta polaco que, paradójicamente, no llevó al cine ninguna de sus obras. A pesar de ello, esa influencia parece quedar fuera de toda duda al analizar sus respectivas obras y vidas, o su sentido de la existencia, del dolor, del amor o de la muerte, realidades todas ellas teñidas de una angustia y un pesimismo que no ocultan una lucha esforzada por superar lo caduco y perecedero de unos seres abocados a la libertad. Similitud de prismas con los que miran al hombre, también a partir de experiencias...

Música – Igor Stravinsky

Igor Stravinsky,
Le Sacre du Printemps
Les Noces
Bojko y Maruna. Ludha y Silins.
Kammerchor Fronst. Senff.
Members of Piano Circus
Deutsches Symphonie Orchester
Berlín. Vladimir Ashkenazy
DECCA 444542-2 ddd


El Bosco, la exposición

Fernando Rayón reseña la exposición que tuvo lugar en el Museo Nacional de Prado con ocasión del quinto centenario del Bosco. La exposición contó con el repertorio más completo hasta la fecha del artista y nos acercó a su obra y vida.

Música lorquiana

Reseña musical de "In memoriam, Canciones populares españolas. Romancero gitano" por Federico García Lorca.

Homenaje de plata

Nos habla del perfil musical y aniversario de "plata del debut de Plácido Domingo" en el Covent Garden.

Clara Sanchís, actriz de “La lengua en pedazos”: “Este personaje es el más difícil que he hecho hasta ahora”

Clara Sanchís representa a Teresa de Jesús en "La lengua en pedazos", obra de Juan Mayorga que anoche triunfó en el II Festival de Teatro del Somontano. Conversa con NR antes de la función en Barbastro.

¿El ocaso de las idolatrías?

Götterdämmerung, de Richard Wagner
Lance Ryan, Ralf Lukas, Matti Salminen, Franz-Josef Kapellmann, Jennifer Wilson, Elisabete
Matos, Catherine Wyn-Rogers, Daniela Denschlag, Pilar Vázquez, Eugenia Bethencourt, Silvia
Vázquez, Ann-Katrin Naidu, Marina Prudenskaya.
Producción del Palau de les Arts Reina Sofía y el Maggio Musicale Fiorentino, Carles Padrissa-
La Fura dels Baus (dir. escena).
Orquesta de la Comunitat Valenciana, Zubin Mehta (dir.)
Palau de les Arts Reina Sofía, Valencia, 2.6.09.

El talento de Hopper y el último Rafael

Reflejo de su vida solitaria, bien patente ya desde su infancia, las rememoraciones de Hopper reflejan la crisis existencial del siglo XX, donde el hombre solitario, en medio de la sociedad de masas, busca la felicidad, sin encontrarla; y reflejo por tanto de la incomunicación de los habitantes de las grandes urbes estadounidenses, que constituirían el núcleo de sus obras. Así, buen número de estas se desarrollan en lugares públicos, como bares, teatros, cines, oficinas, hoteles, etc., ambientes prácticamente vacíos que realzan la soledad y el dramatismo del hombre moderno, aislado en medio de la sociedad masificada, como antes decíamos. En este sentido, como certeramente se ha señalado, «lo que nos habla desde sus obras es la compasión, la empatía con el destino de la gente normal y vulgar». Si a esto unimos una ejecución impecable, un marcado dominio de los efectos de luz y sombra, y una bien patente calidad en el manejo del color, entenderemos mejor la singular aportación de Hopper a la pintura del siglo XX.Pero, lo curioso del caso, es que Hooper tardó bastante tiempo en ser suficientemente valorado por la crítica de su país. No en vano, tuvo que esperar hasta los 43 años para conocer el éxito en su primera exposición en Nueva York, y poder así dedicarse por completo a la creación artística. En este sentido, su tan singular como de una sorprendente solidez Casa junto a una vía de tren (1925) —en la que se inspiró Alfred Hitchcock para su siniestra mansión de Psicosis— fue su primer cuadro en integrar la futura colección de pintura del recién inaugurado MoMA de Nueva York. Ahora bien, eso sí, si tardío fue su descubrimiento, rápido fue su reconocimiento por la crítica y el público.Casa junto a vía de tren (1925)  Si bien, como se comprueba en la exposición, hay un buen número de escenas al aire libre, como la que acabamos de mencionar, o como la radiante de colorido Puesta de sol ferroviaria (1929), Hopper destaca en los interiores, como en ese tan atractivo como valioso El Teatro Sheridan (1937), una de las obras más destacable de la exposición. En ella, además de las características ya remarcadas sobre el arte de Hopper, se puede apreciar su pasión por el cine y, por ende, por la fotografía, tan fundamental en toda su obra. En este sentido, Diddier Ottinger, comisario de la exposición junto a Tomás Llorens, se refiere a que «la iconografía, la diversidad de los dispositivos “escénicos” que utiliza, responden a una visión del mundo que subraya su ironía teatral».Habitación de hotel (1931)Pero, tal vez más notable aún sea su inspiradísima Habitación de hotel (1931), una de las obras maestras de Hopper. El desvalimiento de la joven sentada en la cama, junto a sus pertenencias, constituye toda una lección del mensaje que quiere transmitir la obra, a la vez que una lección de su maestría técnica en los contrastes de luz y sombra, por no hablar de sus recurrentes y tan bien traídas líneas verticales...

Libros, Joyas mozartianas

Wolfgang Amadeus Mozart
Obra completa para flauta y orquesta.
Concierto para flauta, arpa y orquesta.

Konrad Hünteler, flauta
Helga Storck, arpa
Orchestra of the 18th Century con instrumentos originales
Dir.: Frans Brüggen
PHILIPS 442148-2 DDD


Alfredo Kraus in memoriam

Se nos ha ido una de las más importantes voces del siglo. El pasado 10 de septiembre moría Alfredo Kraus a los 71 años. Muy pocos cantantes han podido alcanzar esta edad en plenas facultades como él. Hace tan sólo unos meses actuaba en recitales en Sevilla, en Las Palmas y en el Teatro Real de Madrid, asombrando a un público devoto que soñaba con la que iba a ser su gran actuación en ese mismo escenario: Werther, de Massenet. No pudo llevar a cabo ese sueño a causa de la enfermedad que ha marcado su destino.Desde hacía más de cuarenta años, no había dejado de mostrar un extraordinario talento y una exquisita elegancia y sensibilidad en su forma de cantar. Esas cualidades emanaban de su personalidad y las supo aplicar de igual manera en el trato humano tanto en su profesión como fuera de ella.Para muchos amantes de la música, Alfredo Kraus ha sido el mejor tenor de la segunda mitad del siglo. Otros mantienen criterios distintos, y pondrían otro nombre en ese primer puesto. Pero nadie discute el lugar destacado que Kraus ocupa entre los mejores.Poseía un don natural que era su timbre de voz único, y una elegancia en el canto heredera de la mejor tradición belcantista. Aplicó su inteligencia y gusto exquisito a unas facultades físicas extraordinarias. Para él, la esencia del canto reside en respirar bien; llegó a elaborar su propia técnica respiratoria, que le facilitaba administrar el aire correctamente para conseguir la mayor riqueza de matices.Su voz reunía las cualidades perfectas para encarnar los papeles de los principales héroes románticos. En una línea de seriedad y rigor interpretativo, al contrario que otros cantantes, no quiso nunca abarcarlo todo, sino escoger aquellos papeles que le eran más apropiados o con los que se sentía verdaderamente cómodo. Kraus sabía que, en esta profesión, el secreto para mantener la calidad y ascender hacia la perfección es elegir muy bien lo que se canta. A lo largo de su carrera seleccionó un repertorio compuesto por una treintena de títulos que fue mejorando y madurando. Entre ellos, Rigoletto y La Traviata de Verdi, I Puritani y La Sonnambula de Bellini, Lucia de Lamermoor, La Favorita, Don Pascale y L'Elisir d'Amore de Donizetti, Les Pécheurs de Perles y Lajolie Filie de Perth de Bizet, Manon y Werther de Massenet; además de algunos títulos de Zarzuela, para él queridos como Doña Francisquita, Marina, La tabernera del puerto, Bohemios o Katiuska. Nunca fue partidario de sacar la ópera de los escenarios y hacer grandes espectáculos en campos de fútbol, y no participó en eventos de este tipo, que según él desvirtuaban el sentido original de la música. Kraus siempre abogó por hacer las cosas bien, con dignidad, aunque por ello perdiera o no ganara tanta popularidad como otros cantantes. No buscaba el éxito fácil, sino el trabajo bien hecho, con el respeto que le merecía su amor por la música.Su extremado esmero en la dicción, con una cuidada pronunciación, mereció críticas...

De lo bello hermoso a lo hermoso siniestro

En un panorama narrativo como el nuestro, en el que las variables son tan diversas, tan decididamente contrapuestas, hablar de estética (de paradigma común, por tanto) podría interpretarse como una presuntuosidad por poco perdonable. Sin embargo, y aun a exprensas de los estragos que han causado ya por una parte la exaltacion de la juventud como valor inapelable y, por otra, el encumbramiento irracional de lo nuevo por lo nuevo, es lo que el autor se propone hacer a continuación.

El cine, oración salvaje

Se reproduce la conferencia que el escritor y director de cine Gonzalo Suaréz pronunció el primer días de congreso.

Homenaje a Javier Carvajal

Creo que fue Woody Allen quien escribió, en ese libro provocador y fascinante que es Cómo acabar con la cultura de una vez por todas, algo así como: De todos los hombres célebres que han existido, sin duda me hubiera gustado ser Sócrates. No solo porque fue un gran pensador, pues también a mí se me reconocen algunas intuiciones razonablemente profundas, si bien las mías indefectiblemente giran alrededor de cierta azafata de las líneas aéreas suecas. Bien, mis intuiciones razonablemente profundas (en el caso de que existan) y las de muchos, muchos arquitectos españoles, giran invariablemente alrededor de la arquitectura gracias, fundamentalmente a Javier Carvajal, que es, por encima, o además, de uno de los mejores arquitectos españoles, un auténtico maestro.Hacer la laudatio de Javier Carvajal exige, inexorablemente, referirse a esa doble faceta, a ese magnífico saber conjugar la docencia y el ejercicio profesional, la reflexión sobre la arquitectura y su enseñanza con el fatigoso, arduo y enriquecedor intento de hacerla realidad.Pero esto exigiría demasiado tiempo por mi parte y demasiada paciencia por la vuestra. De modo que, esta noche, quisiera centrarme solo en su faceta de profesor.Sus obras materiales ahí están:Ahí está ese Panteón de los Españoles en Roma, que,con la iglesia de Vitoria, es obra definitiva en el cambiode sensibilidad del arte sacro.O los edificios de viviendas colectivas de Cristo Rey,de Montesquinza, de Caracas, de León, ejemplos de construccióndelicada, sensible, del tejido urbano.O esas viviendas unifamiliares de referencia obligada:las casas Hartman, Sobrino, Biddle Duke, Baselga, Lladó,Cardenal, Rodríguez-Villa y, sobre todo, ese potente, expresionista,exquisito conjunto realizado para los GarcíaValdecasas y para él mismo en Somosaguas.O los edificios docentes, como la Escuela de EstudiosMercantiles de Barcelona, la Biblioteca de Derecho de Madrid,la sede de la Universidad de Comillas, la Escuela deTelecomunicaciones de la Politécnica o la Biblioteca de Navarra,que (lamentablemente para mí) hace la competenciaa mi Facultad de enfrente.O los de oficinas, como el Banco Industrial de León, la Adriática, la Moraleja...O los edificios en altura, desde la Torre de Valencia al espléndido proyecto para Telefónica...O los edificios singulares, como aquel inolvidable Pabellón de España en la Feria Mundial de Nueva York, felizmente en vías de recuperación para Madrid, o el Zoo de la Casa de Campo...Hoteles, mezquitas, estadios, embajadas...Todas esas obras, cuya sola enumeración marea, ahí están. Son demostración de un trabajo obsesivo, una indesmayable dedicación, un buen hacer ejemplar.Pero la rica y fértil vida de Javier Carvajal tiene otra dimensión inmaterial, y por ello difícilmente cuantificable, aunque extraordinariamente eficaz. Y a esa otra dimensión quisiera referirme esta noche.Javier es, estaréis de acuerdo, un maestro.Y un maestro que predica con el ejemplo.Un maestro que sabe que ese fructífero entrelazarse de enseñanza y ejercicio profesional es condición imprescindible para quien intente ayudar a otros a recorrer caminos ya personalmente descubiertos, transitados y sufridos.Hablo ahora como universitario, como alguien que aprendió de Javier a amar una institución que sigue siendo, a pesar de su pregonada obsolescencia, el lugar privilegiado para la creación del pensamiento, el debate intelectual y su transmisión.Pues bien. Si...

Teatro multimedia: antecedentes y estado de la cuestión

El teatro no vive de espaldas al progreso científico o a las transformaciones de la sociedad, por el contrario, integra la evolución de los renovados procedimientos de la narración, conoce las nuevas formas de comprender el mundo, le atraen los avances técnicos o percibe la nueva mirada del espectador.

Instrumento regio

En tan sólo once años de reinado (1786-1797), Federico Guillermo II de Prusia consiguió que su corte de Postdam alcanzara un brillo extraordinario en lo que se refiere a la música y las bellas artes. No es un hecho puramente casual, pues coincide con la época de mayor expansión política del reino prusiano. De su tío Federico el Grande heredó no sólo el reino sino una enorme pasión por la música, y del mismo modo quiso rodearse de los mejores músicos del momento. En lugar de tocar la flauta y el clave como lo hiciera su tío, Federico Guillermo II optó por la viola da gamba. Y así, en el largo período de sólida formación en muchas materias, pero principalmente de índole militar (que era lo que requerían los tiempos), el heredero al trono recibió las enseñanzas de Ludwig Christian Hesse, uno de los más renombrados "gambistas" alemanes de su tiempo.Durante la Guerra de los Siete Años, fue enviado a Breslau (actual Wroclaw). Allí combatía el aburrimiento dejando la viola da gamba y familiarizándose con el "moderno" violonchelo de la mano del italiano Graziani, pues de allí procedía el nuevo instrumento.Cuando pudo tener su propia corte en Postdam, reclutó un buen número de músicos con quienes hacer música de cámara. Su gran afición por los Cuartetos, que él mismo interpretaba al chelo, le hizo ser destinatario de importantes obras, como los Cuartetos Op. 5 que Haydn le dedicó recién llegado al trono. Los tres Cuartetos Prusianos de Mozart fueron escritos para él y, a juzgar por la dificultad de la parte del violonchelo, debía ser buen intérprete; o, al menos, su fama como tal, justificada o no, era conocida en toda Europa.Además de atender sus obligaciones reales, consagraba diariamente dos horas a la música, y era tal su dedicación, que en sus viajes de campaña se hacía acompañar por dos violinistas y un violista, pues no podía renunciar a sus diarias sesiones cuartísticas.Siendo todavía príncipe, Federico Guillermo contrató en 1773 a dos grandes chelistas franceses: los hermanos Jean-Pierre y Jean-Louis Duport. Su presencia en la corte de Postdam sería decisiva para acrecentar el mecenazgo de Federico Guillermo hacia el violonchelo y los compositores que escribieran para este instrumento. Con toda seguridad ellos fueron los grandes intérpretes, pero Federico Guillermo II, al fin y al cabo, era el rey y fue siempre el destinatario de las partituras.Atraído por su intensa vida musical, Beethoven visitó la corte prusiana en varias ocasiones, y con tal motivo dedicó al rey dos Sonatas Op. 5 y tres series de Variaciones para violonchelo y piano. Boccherini, sin moverse de España, consiguió a través de J. P. Duport que se le nombrara compositor de la corte de Prusia y recibiera una importante asignación anual.Grandes músicos como Beethoven, los dos Duport, Bernhard Romberg y Boccherini, que contribuyeron de forma muy importante a enriquecer el repertorio para violonchelo, deben en gran medida su aportación a la pasión de Federico Guillermo II de Prusia por este instrumento.En este disco...

Otto Dix, la pintura del testigo

Otto Dix nos sigue mirando directamente a los ojos. Así, la exposición que hasta mayo le dedica la Fundación Juan March no es únicamente una muestra histórica, de hecho la primera que se dedica en nuestro país al artista más denostado por los nazis. Las obras del célebre autor alemán nos ponen aún frente a muchos de nuestros dilemas actuales sobre la libertad de expresión, Occidente, el compromiso y hasta la dignidad del ser humano en tiempos de tribulaciones. Así quedó resaltado en la presentación del pasado día 10 de febrero en la que participaron Javier Gomá, director de la Fundación Juan March; el presidente de la Fundación Otto Dix y yerno del artista, Rainer Pfefferkorn; Ulrike Lorenz, directora del Kunstforum Ostdeutsche Galerie de Regensburg (Ratisbona), especialista en Otto Dix y autora del catálogo razonado de los dibujos del artista, así como de todos los textos que recoge el catálogo de esta exposición, y Manuel Fontán del Junco, desde enero nuevo director de Exposiciones de la Fundación Juan March.

Morandi, el mismo cuadro

Morandi: el mismo cuadro 1999 ha sido el año Morandi. Los miembros del «club Morandi» (Juan Manuel Bonet dixitj estamos de enhorabuena. A la magnífica exposición celebrada, entre junio y septiembre, en el Museo ThyssenBornemisza (óleos) y el Museo de Arte Contemporáneo Esteban Vicente de Segovia (grabados y acuarelas), le sucedió, de septiembre a diciembre, la del IVAM, Centre Julio González, en Valencia, que reunía los fondos de las dos anteriores. La muestra ha contado con el patrocinio de Bancaja y sus comisarios han sido Juan Manuel Bonet, Tomás Llorens y Marilena Pasquali, directores, a la sazón, de los tres museos que la han organizado: los mencionados IVAM y Thyssen, así como el Museo Morandi de Bolonia. A esta exposición y al esmerado catálogo editado a propósito (con colaboraciones de los comisarios y de J. F. Yvars, A. RáfoIs-Casamada, A. Arikha, J. Carrete Parrando, E. Roditi y R. Longhi) remiten las líneas de Alvaro Valverde.

Los Beatles frente a los Stones: la última palabra

Cuando era niño, este era el debate estético más importante de mi generación. Seguro que los ancianos lo están debatiendo todavía. De todos modos, fue un resultado desventurado de esos tiempos. En cualquier momento, siempre hay grupos de música que son muy interesantes, y la idea de que puedan ser reducidos a solo dos fue bastante tonta. El hecho es que ningún artista de la música popular llega a igualar la alabanza dirigida a los Beatles. Según su recepción, son genios trascendentes, son emblemas de toda una época. Son esencias extrañas de nuestra conciencia colectiva, etc., pero su música es absurdamente insuficiente.Ya habrás adivinado en qué lado del debate me voy a poner. Pero en primer lugar déjame decir que la idea de la esencia de una generación, o de un zeitgeist, grabada en un disco de vinilo es una idea que viene de las concepciones modernistas de las artes y otras disciplinas. Se puede pensar en Beethoven o Van Gogh, o en Nietzsche, Picasso o James Joyce: son fuerzas extrahumanas de la naturaleza, genios trascendentes que vislumbran el futuro y nos llevan allí gracias a las grandes fuerzas visionarias que habitan dentro de sus cabezas.La manera en que pensamos estas personas sirve a varias funciones, más allá de nuestro deseo de tener algo que venerar. Hacen más fácil contar las historias del arte, de la filosofía o de las ciencias: te permiten escribir un relato de grandes avances y de personajes singulares. En el fárrago de las artes o de las ideas, son nódulos: simplifican historias y experiencias en una taquigrafía que consiste en algunos nombres o esbozos biográficos. Además, nos interesan como estudios de personajes, o como estudios de la patología simbólica, siempre presente en nuestra imaginación entre lo híper eficaz y la enfermedad mental. La elevación de las personas a tales alturas es, creo yo, bastante aleatorio. Pero hace las cosas más fáciles y sacia nuestro deseo de admirar algo o a alguien sin condiciones.Lo cual no quiere decir que una cosa valga igual que otra, o que un artista no sea mejor que otro. Pero sí quiero decir que nadie es más mejor que todos los demás, como imaginamos en el caso de Picasso o de los Beatles.Avant la avant-gardeEn parte, la divinización de los Beatles fue posible gracias al auge del arte vanguardista, que llegó al occidente en el siglo XIX con Manet. Las artes de vanguardia procedieron por una serie de innovaciones radicales o, desde otro punto de vista, por una serie de rechazos radicales del pasado: una serie de negaciones. Superar o destrozar el pasado es signo de genialidad, y el arte vanguardista consiste en una serie creciente de movimientos, cada uno definido en parte por su destrucción o negación del momento anterior:impresionismo/fauvismo/cubismo/dadaísmo, por ejemplo o expresionismo/minimalismo/pop/conceptualismoEn el arte vanguardista, la autenticidad del artista y del trabajo se establece por la victoria ssobre el peso muerto de la tradición. El vanguardista se libera y nos libera de la opresión de la tradición...

El helenismo alejandrino en la cultura occidental

La Asociación de Amigos de la Biblioteca de Alejandría posee la certeza de que una parte de nuestro pasado, de nuestro presente y de uestro futuro estará eternamente ligada a los conceptos de museo y biblioteca. La autora se acerca al Egipto Helenístico y a su capital, Alejandría, a través de esos dos conceptos.

La otra mirada impresionista

Entre los grandes exponentes del Impresionismo, se ha tenido en ocasiones como en un segundo lugar, sin duda por la falta de un conocimiento adecuado de su obra, la figura de Berthe Morisot (Bourges, 1841-París, 1895), su principal representante femenina. Y resulta cuando menos sorprendente, pues su arte resuelto, delicado y vigoroso a la vez, es de una modernidad manifiesta. Pudo influir en ello el hecho de que fuera mujer, en un mundo — e l del arte en general, y el de la pintura en particular— reservado tradicionalmente a los varones. En este sentido, hay que reconocer que el papel creativo de las mujeres fue durante mucho tiempo limitado, al ser excluidas de las Academias de Bellas Artes por hombres que preferían verlas dedicadas a la esfera de lo puramente doméstico o, en cualquier caso, a un mundo alejado de la práctica profesional de las artes. Pero lo cierto es que Monet, Pisarro, Renoir y demás, fueron conscientes de la valía de Morisot, quien, como recordara Pisarro en 1895, fue una «gran mujer de extraordinario talento que honró a nuestro grupo impresionista». Renoir, que la conocía bien, alabó también sus cualidades, y Manet, su mejor amigo y colaborador, sintió verdadera admiración por su libertad de experimentación.La historia nos dice que desde mediados del siglo XIX, con el ascenso de una cierta clase media fruto de la industrialización en los países más ricos, se generó una actitud más abierta sobre la participación de la mujer en el mundo artístico. Aun así, como la Escuela de Bellas Artes permaneció cerrada para ellas hasta 1897, las jóvenes aspirantes a pintoras se vieron en la necesidad de recurrir a tutores particulares, o bien a las academias creadas por artistas varones. Este es el caso de la academia formada en 1868 por el retratista Rodolphe Julian. Gracias a este tipo de iniciativas, las mujeres fueron incorporándose progresivamente al mundo artístico de los varones. Y no sólo eso. Paradójicamente, en cierto modo tuvieron la fortuna de no tener que soportar las trabas académicas de sus compañeros, y contra las que, por cierto, se sublevaron los más puros representantes del Impresionismo. Podían así dotar de una fresca espontaneidad a sus pinturas, lejos de las trabas impuestas por el academicismo oficial.Entre las pintoras impresionistas, muy valiosas algunas de ellas, la más importante fue muy posiblemente Morisot, pintora de paisajes rebosantes de frescura, de trazos desenvueltos, y casi siempre con la figura humana como punto de referencia. Unido a ello, fue también una extraordinaria pintora de escenas de la vida doméstica, donde podía recrearse y dar rienda suelta a sus dotes de observación, al igual que al tratamiento lleno de naturalidad de la intimidad familiar. De fuerte personalidad, luchó contra los convencionalismos sociales de la época, que tendían a recluir a las mujeres en el ámbito de lo privado. Prueba de ello es su dedicación profesional a la pintura, a pesar de la advertencia del profesor Guichard, quien hizo saber a la madre del peligro que acechaba...

Las epifanías de Gustav Mahler

Con motivo del 150 aniversario del nacimiento del compositor y el centenario de su muerte, el director titular de la Royal Concertgebouw de Amsterdam, Mariss Jansons, ha grabado la Segunda y Tercera Sinfonías, creando dos versiones excepcionales.

Portugal: el prestigio internacional de un cine que no existe

Una retrospectiva en el tiempo del cine producido en Portugal y su repercusión en Europa.

Volver al Teatro: México

En México, como en muchos países (o en todo el mundo), el teatro dejó de ser el motor de reflexión crítica y generación de opinión pública desde la llegada del cinematógrafo, primero, y de la televisión, después. La capacidad de provocar en las esferas de poder preocupación y, en algunos casos, la urgencia de intervenir para llevar a la cárcel a los alborotadores hombres y mujeres de teatro quedó atrás a horas tempranas de la segunda mitad del siglo XX o poco antes (salvo en los países que padecieron o padecen dictaduras). En el convulso siglo XIX que comenzó con el conflicto que nos independizó de España para luego vivir mil y un guerras intestinas y dos intervenciones extranjeras: la norteamericana y la francesa; las historias de cómo una obra de teatro lograba «inflamar los pechos de los patriotas» para al final de la representación empujar a una turba directo al Palacio de Gobierno para increpar a los políticos en turno hoy son anécdotas folclóricas.De hecho, si hace diez años me hubiesen preguntado por la importancia del teatro en la sociedad mexicana hubiese contestado sin chistar que no tiene ninguna. En una reciente encuesta sobre consumos culturales se reveló (¡oh, sorpresa!) que el 80% de mis compatriotas nunca han pisado un edificio teatral en sus vidas (somos más de cien millones). Sinceramente creo que el porcentaje se eleva por lo menos en un 15%. Parece aterrador, pero si queremos un «volver al teatro» de los públicos parecería inaplazable dar otra «vuelta» de tuerca y preguntarnos por la pertinencia del teatro. Suponiendo que mis cálculos sean correctos y el 95% de los mexicanos nunca hayan visto una obra de teatro...«¿Es como el cine?» —me preguntaba una señora hace poco.«Eso mismo, nada más que en vivo» —contesté.¿Por qué entonces habríamos de hacerlo hoy necesario para la gente? Y además, en un país que está viviendo una guerra entre fuerzas armadas y crimen organizado que lleva ya cerca de 50.000 muertos en cinco años y medio, me parecería siniestro no repensar el papel de los creadores y artistas. La urgencia de considerar al teatro (y las artes, la lectura, el deporte, etc.) como un elemento valiosísimo para sanar a un país que se multiplica en huérfanos y viudas, en miedo e incertidumbre, no puede instalarse en el imaginario de nuestros políticos y la gente si los propios hacedores no logramos que entiendan sus beneficios. Muchas son las experiencias de países que durante conflictos armados o épocas de violencia extrema (y después de estas) emplearon expresiones artísticas (y al teatro como una de las principales) para ayudar a la reconstrucción de los dañados tejidos sociales, al cierre de dolorosas cicatrices. Testimonios de teatreros que vivieron desde la guerra de los Balcanes o las masacres en Ruanda hasta la guerra sucia en Colombia o la posdictadura en Argentina, hablan del inmenso valor de su quehacer en la sanación de un pueblo y las víctimas de la barbarie. ¿Cuántos muertos estamos esperando que haya en...

Stefan Zweig. Lo viejo y lo nuevo

La autobiografía de Stefan Zweig, "El mundo de ayer", constituye un testimonio elocuente de las contradicciones de la cultura artística de la primera mitad del siglo XX.

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