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seac_img1.jpgCon un prólogo de César Nombela: «El recorrido intelectual por los caminos de la ciencia, los del conocimiento de la realidad verdadera en expresión de Zubiri, es, sobre todo, una ctividad profundamente humana» y con una cita de Luigi Giussani: «Hay una evidencia previa y un asombro que rebosa en la actitud del auténtico investigador: la sorpresa de la presencia me atrae, y así es como se pone en marcha en mí la búsqueda», se abre el libro, que consiste en una serie de citas de importantes científicos sobre su labor como investigadores. Desfilan por el libro Galileo, Faraday, Mendel, Curie, Einstein, Fermi, Severi, Lorenz, Feynmen y otros muchos. ¿Qué han pretendido los autores? Humanizar la ciencia. Presentar ante el no científico, ante el hombre de la calle, quizás con una formación en otros campos, que la ciencia es una creación auténticamente humana, tan humana como el arte, la literatura o la política, sometida a las mismas tensiones, a los mismos prejuicios y con la misma grandeza que estas otras creaciones humanas. La ciencia, como todo lo humano, es fruto de una época, de unos intereses, de unos gustos y cambia y se modifica con el paso del tiempo. Los científicos son hombres como los demás, aunque se haya pretendido que eran mejores. Hay estudios que demuestran las bajezas, las inmoralidades y las mentiras de muchos científicos. No son ni mejores ni peores. Son hombres, fruto de la época que les ha tocado vivir.


La ciencia se encuentra hoy en el centro de las preocupaciones del hombre de nuestros días. Tomando una postura u otra frente a la misma, la ciencia presenta hoy una conciencia clara de su importancia. Práctica, dando lugar a una técnica y teórica intentando explicar el mundo. Por otro lado, la ciencia aparece hoy bajo el signo de la modestia.


Hoy sabemos que todateoría científica es sólo una aproximación a la realidad, que vendrán otras aproximaciones que darán lugar a que la primitiva teoría quede abandonada o quede como sólo un recuerdo histórico. Es «la lógica de la investigación científica». El libro concede prioridad a los textos que aclaran los factores de la experiencia humana «implicada en el ejercicio del trabajo científico y la percepción de la realidad que se desarrolla en el intento de mirar e interrogar a la naturaleza». Este libro bucea en el interior del científico e intenta explicar y justificar sus trabajos de investigación. Se destaca que el asombro y la contemplación de la realidad se encuentran en el origen de cada paso de la ciencia. Luego ésta, en algún sentido, puede ser concebida como una aventura humana, similar a otras aventuras como puede ser, por ejemplo, el deporte. ¿Qué es la realidad?, ¿cómo se puede conocer?, ¿hasta qué punto se puede conocer?, ¿cómo se puede explicar?


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Alberto Miguel Arruti (1932-2011) licenciado en Ciencias Físicas, periodista y escritor; trabajó muchos años en RTVE, donde llegó a ser Director de los Servicios Informativos de TVE y RNE. También fue miembro de la Junta Directiva de la Asociación Española de Comunicación Científica. Impartió docencia en la Facultad de Ciencias de la Información
de la Universidad Complutense de Madrid, así como en las Universidades Europea de Madrid, CEU San Pablo y Universidad Internacional de Andalucía.