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La suerte de la clase media en el siglo XXI presenta notables transformaciones y el cuadro resultante ofrece sombras y algunas luces. Las primeras se refieren al declive económico y social de la misma, singularmente en Occidente, después del boom de la segunda mitad de la centuria pasada.

Las luces comienzan a vislumbrarse en los países del Tercer Mundo, donde cada vez más sociedades antes atrasadas están empezando a engrosar la clase media mundial, y sobre todo en áreas de Asia.

Ignacio Aréchaga disecciona en Aceprensa el informe de la OCDE sobre el declive de la clase media en Occidente y sus consecuencias. Por su interés, lo reproducimos:

“Un reciente informe de la OCDE sobre el declive de la clase media en los países de la organización ha sonado como un toque de alarma. Con datos estadísticos sostiene que cada vez es más difícil formar parte de la clase media, y que esta categoría social está menguando en el conjunto de la población y retrocediendo respecto a la clase alta. Pero también hay que tener en cuenta que la clase media de hoy tiene acceso a bienes y servicios que no estaban al alcance de la de otros tiempos.

La presencia de una clase media amplia y próspera siempre se ha considerado un signo de desarrollo de un país. Desde el punto de vista individual, pasar a formar parte de la clase media suponía alcanzar un estilo de vida satisfactorio, gracias a un empleo estable y con perspectivas de hacer carrera.

Había que trabajar duro, pero la recompensa llegaba. Hoy, el informe de la OCDE habla de “la clase media exprimida”. Aunque todavía dos tercios de la población se autodefinen como de clase media, si se atiende a sus ingresos, el grupo de renta intermedia se ha contraído y el ascensor social parece estancado.

Los gastos de consumo de los hogares de clase media han aumentado más rápido que sus rentas

Esto indica un aumento de la desigualdad dentro de la OCDE, el club de los países más desarrollados. Pero no hay que perder de vista que, a nivel global, cada vez más países antes atrasados están pasando a formar parte de la clase media mundial, especialmente en el continente asiático.

¿Quién forma parte de la clase media?

Para la OCDE, entran en este segmento aquellos cuyos ingresos están entre el 75% y el 200% de la renta mediana nacional, siendo la clase alta los que ganan más y la baja los que ingresan menos del 75%.

Pero también hay clases dentro de la clase media. En España, la clase media empezaría a partir de unos ingresos de 14.575 € anuales y llegaría hasta los que están en la clase media alta con un máximo de 38.800 €. Formarían parte de ella el 55% de la población, mientras que el 11,5% sería de clase alta y el 33,5% de clase baja.

Cuando hablamos de renta se trata de la renta disponible, es decir, de la renta que les queda a las familias para su consumo o ahorro, tras pagar impuestos y recibir transferencias.

¿Está disminuyendo la clase media?

Como media, en los países de la OCDE las personas pertenecientes a la clase media han pasado del 64% de la población en 1985 al 61,5% en 2015. El cambio no es muy grande, aunque es más pronunciado en algunos países donde ha caído más de 4,5 puntos, como Alemania, Estados Unidos, Canadá, Finlandia y Suecia. En España la clase media menguó un 3,7% en ese periodo.

En el curso de los últimos treinta años, las rentas intermedias han crecido menos de un tercio que la renta del 10% más rico

La proporción de clase media varía entre un 50% de la población en países como Estados Unidos, Chile o México hasta casi el 70% en los países nórdicos y otros de Europa continental.

¿Cómo han evolucionado los ingresos de la clase media?

La clase media vio aumentar sus ingresos de un modo sostenido hasta mediados de los años 2000. Pero entre 2007 y 2016 el progreso ha sido solo de un 0,3% anual. Globalmente, en el curso de los últimos treinta años, las rentas intermedias han crecido menos de un tercio que la renta del 10% más rico. En consecuencia, la influencia económica de la clase media y su papel de centro de gravedad de la economía se han debilitado.

¿El coste de vida de la clase media ha aumentado?

Los gastos de consumo de los hogares de clase media han aumentado más rápido que sus rentas. El informe de la OCDE destaca que el elevado precio de la vivienda, el incremento del gasto en educación y en salud exprimen unos salarios que han crecido muy moderadamente en los últimos diez años. Influye especialmente el coste de la vivienda, que si en los años 90 suponía la cuarta parte de la renta disponible, ahora absorbe alrededor de un tercio. Es verdad que en muchos países de la OCDE el Estado del Bienestar asegura la gratuidad en educación y sanidad. Pero la prolongación de la educación y el envejecimiento provocan una subida de estos gastos.

El aumento del coste de la vida de la clase media, dice el informe, “se explica quizá también por la adopción de modos de consumo que tienden a ‘imitar’ los de la clase alta, lo que ha provocado una cascada de gastos inasumibles”.

Una de cada cinco familias vive por encima de sus ingresos, lo que supone un riesgo de endeudamiento excesivo

El incremento de los gastos dedicados a la vivienda y a otros bienes y servicios reduce la capacidad de ahorro de la clase media. Una de cada cinco familias vive por encima de sus ingresos, lo que supone un riesgo de endeudamiento excesivo. La clase media se endeuda más que la clase baja y que la clase alta. Aquí cabe preguntarse si la clase media de hoy está peor que la de antes o si está más acostumbrada a endeudarse para mantener un estilo de vida por encima de lo que puede permitirse.

¿Cómo se ha transformado el empleo de la clase media?

Las perspectivas profesionales de numerosos trabajadores de clase media son inciertas. La evolución del empleo hacia trabajos que exigen una cualificación alta ha ido en detrimento de los trabajos medianamente cualificados de la clase media, que corren el riesgo de ser automatizados.

En contrapartida, hay que tener en cuenta que cada vez hay más jóvenes que van a la universidad y que salen con más cualificación que sus padres.

En nuestros días un hogar ordinario necesita dos sueldos para formar parte de la clase media

¿Es más difícil hoy formar parte de la clase media?

El nivel de competencias profesionales exigido para obtener una renta propia de la clase media se ha elevado. En consecuencia, es cada vez menos posible para ciertos empleos obtener el mismo nivel de ingresos que antes. Según el informe, “en nuestros días un hogar ordinario necesita dos sueldos para formar parte de la clase media, mientras que en el pasado bastaba un solo sueldo de un empleo altamente cualificado”.

¿A qué se debe el descontento de la clase media?

Los hogares de renta intermedia han visto que sus ingresos crecen menos que los de la clase alta, y que en algunos países se han estancado. También comprueban que el modo de vida de la clase media es cada vez más caro. A la vez, sus perspectivas profesionales son inseguras, por el riesgo de que la revolución digital destruya sus empleos.

También existe el sentimiento de que lo que reciben del Estado no se corresponde con lo que aportan con sus impuestos y cotizaciones sociales. En realidad, según el informe de la OCDE, aportan dos tercios de los ingresos fiscales y reciben el 60% del gasto público en prestaciones del Estado, es decir, reciben casi tanto en especie como lo que pagan. Pero la clase media está más afectada por la progresividad del impuesto sobre la renta, mientras que la clase baja está a menudo exenta y la clase alta tiene otras fuentes de renta y puede beneficiarse de nichos fiscales.

Las jóvenes generaciones han tenido acceso desde temprana edad a un conjunto de bienes y servicios que sus padres no disfrutaron

¿Qué posibilidad tienen las nuevas generaciones de formar parte de la clase media?

En comparación con las generaciones actuales, la del baby boom (nacida entre 1946 y 1964) se ha beneficiado de empleos más estables en el curso de su vida activa y de sistemas de pensiones bien desarrollados. El informe sostiene que las nuevas generaciones tienen más dificultades para integrarse en la clase media. Incluso llega a decir que “cada nueva generación ha visto disminuir sus oportunidades de formar parte de la clase media”.

Pero cabe matizar que las jóvenes generaciones han tenido acceso desde temprana edad a un conjunto de bienes y servicios que sus padres no disfrutaron a sus años.

¿Qué recomienda la OCDE para sostener a la clase media?

A fin de favorecer la equidad, recomienda trasladar más la carga fiscal de las rentas del trabajo a las rentas del capital y las plusvalías, al patrimonio inmobiliario y las sucesiones. “En numerosos países, el impuesto sobre la renta podría hacerse más progresivo, sobre todo en lo que concierne a las personas de rentas altas, y más equitativo para la clase media”.

Para facilitar el acceso a la vivienda, se trata, por el lado de la oferta, de promover la construcción privada y también la vivienda social pública destinada a hogares no solo de baja renta. Esto iría acompañado de medidas de acción sobre la demanda a través de ayuda financiera al crédito o de desgravaciones fiscales a la compra de la vivienda principal.

En las ayudas para los gastos de educación, el informe menciona desde los servicios de guardería subvencionados a los préstamos y becas para los estudiantes de enseñanza superior. No son medidas muy novedosas. Y siempre queda la duda de si habrá suficientes ricos para cubrir estos gastos sin aumentar los impuestos sobre la clase media.

Pero si se trata de atacar en su raíz la vulnerabilidad laboral de la clase media, el informe recomienda favorecer los sistemas de formación continua a lo largo de la vida profesional. Programas de formación de adultos más numerosos e innovadores deberían centrarse en los trabajadores de empleos medianamente cualificados, y en los sectores más expuestos a las mutaciones del mercado de trabajo”.


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