Compartir:

ÁLVARO LUCAS ÁLVARO LUCAS · ¿Cuál es el estado actual del debate en torno al origen del hombre?

 

DANIEL TURBÓN · • La polémica actual que tiene lugar sobre todo en Estados Unidos, donde hay estados que rechazan cualquier explicación evolutiva del origen del ser humano, no es más que un grito de «basta ya», de evitar el adoctrinamiento escolar de los hijos. Y hasta cierto punto no les falta razón, porque cuando se enseña evolución no se distingue «evolucionismo», que es sinónimo de ideología, de «evolución» que en sí misma es una ciencia de la naturaleza.

AL ·  ¿Cómo se define entonces de manera rigurosa la evolución?

DT  · La evolución no es otra cosa que el cambio en el tiempo de los organismos. Nosotros mismos evolucionamos a lo largo de nuestra vida, pero a eso le llamamos crecimiento, desarrollo y, en la última etapa, senectud. En este punto todo el mundo está de acuerdo. La polémica se produce porque lo que se ha dado en llamar «diseño inteligente» también es ideología, puede ser filosofía de la naturaleza pero no es en ningún caso una ciencia experimental, una ciencia de la naturaleza, conclusión a la que se llegó tras un juicio que tuvo lugar no hace mucho en EE.UU. en el que intervinieron muchos científicos, y cuyo dictamen final se pronunciaba sobre si el DI se podía o no definir como ciencia. Sus partidarios no pudieron presentar ni una sola publicación en una revista científica.

 

 

db.jpg

 

 AL ·  ¿Por qué el DI no se puede definir como una teoría científica?

DT · • Porque no sigue el método científico, que consiste en inducir y deducir fenómenos de la naturaleza que se pueden verificar en repetidas ocasiones y por observadores distintos. Aunque los que apoyan la postura totalmente contraria a la del DI tampoco han aplicado bien el método científico, porque han tomado la parte por el todo. Como ya dijo Karl Popper, el método científico es excesivamente reduccionista y se limita a los experimentos que uno puede hacer. Yo no puedo afirmar científicamente que todos los cuervos son negros porque tendría que haberlos visto todos, pero sí puedo afirmar desde un punto de vista científico que, muy probablemente, la mayoría de los cuervos son negros. Esto es lo que no respeta el mundo de la biología o al menos ciertos biólogos, algunos de ellos muy contrarios al pensamiento religioso y que terminan por dejar a un lado la ciencia para enredarse en posturas ideológicas.

En resumen, un error, como es la postura del DI, trata de combatir otro error, el del ultraevolucionismo. En descargo del DI se puede decir que es un movimiento defensivo mientras que el otro es un ataque exacerbado e intencionado que desea justificar una manera de vivir pero eso ya no es ciencia sino ideología.

AL · La idea de que alguien rellenara los huecos inexplicables de la evolución termina por ser pueril si posteriormente se encuentra una explicación científica. ¿No es el DI una manera de echar más leña al fuego de un debate estéril?

DT · La gente necesita redondear aquello en lo que cree o aquello en lo que trabaja, necesita saberlo todo, y si no lo sabe lo falsea hasta terminar creyendo que realmente es verdad.

 AL · Eso es quizá lo menos comprensible para las personas que tienen fe…

DT · Los cristianos no han prestado toda la atención que debieran al tema de la evolución. Los papas han sido muy cautos y no han dicho nada, por eso los teólogos están muy desorientados. Ha pasado un siglo y medio desde que se formuló la teoría de Darwin y eso, en una sociedad científica y tecnológica, es mucho tiempo. Espero que en los próximos veinte años podamos tener una orientación clara de la docencia pontificia. 

Además, hay una señal con respecto a Darwin que los impulsores del darwinismo no quieren divulgar, ni el decimonónico ni el actual, y que molestan mucho a algunos: que fuera enterrado en la abadía de Westminster, donde se entierra a los ingleses importantes que son creyentes. Es el caso, por ejemplo, de Newton. ¿Cómo se puede enterrar a un descreído en un lugar sagrado? Se puede saber hasta quién portaba su féretro en el momento del entierro.

AL · Hábleme del creacionismo

 DT · El creacionismo es sencillamente absurdo, es la interpretación literal de la Biblia que surge con el protestantismo. Sabemos que el Génesis no se puede interpretar literalmente, es más, la exégesis demuestra que está deliberadamente hecho para que una sociedad científica y tecnológica comprenda que el texto no pretende ser científico. Por ejemplo, el hecho de que el primer día haya una luz y que días después aparezcan el sol, la luna y las estrellas, y el día antes la hierba verde, en la terminología de la Vulgata.

No hay una evolución creadora sino una creación evolutiva. En el catecismo no se menciona ni una sola vez la palabra «monogenismo» y, por lo tanto, decir que el hombre no proviene de una única pareja no se opone a la doctrina de la Iglesia. La unidad moral de la humanidad es lo que cuenta y promulga el concilio. Lo fundamental del Génesis es la imposición de un orden en un caos.

Me he encontrado con muchos que me dicen que lo que yo defiendo cambia aquello en lo que han creído durante toda su vida y yo les respondo que un creyente en lo que tiene que creer es en el Credo y no necesariamente en Adán y Eva.

AL · ¿Qué opina del concepto «Biólogos» acuñado por Francis Collins con el que sintetiza que «Dios, quien no está limitado ni por el espacio ni por el tiempo, creó el universo y estableció leyes naturales que lo gobiernan. Asimismo, al tratar de poblar con seres vivos este universo, Dios eleigió el mecanismo de la evolución»?

DT · Yo le diría que leyera a Teilhard de Chardin (18811955), reconocido paleontólogo jesuíta, que ideó en su día el término «Noosfera». Fue muy conocido en los años 6870. Participó en muchas excavaciones históricas del hombre fósil, sobre todo el de China, lo que entonces se llamaba Sinanthropus pekinensis, que es homo erectus pekinensis. Hubo en España un gran entusiasta de Chardin que fue el catedrático de Paleontología de Sabadell, Oviedo y Barcelona, Miquel Crusafont, farmacéutico que luego se hizo geólogo. Hizo su tesis sobre los jiráfidos de hace quince millones de años, fue en definitiva un gran pionero enamorado de Teilhard de Chardin. Todo el que quiera saber sobre evolución debe leer el libro El fenómeno humano de Teilhard de Chardin.

AL · Se exige a la postura creyente una condición de comprobación y que respete la libertad de pensamiento o las reglas de la ciencia, pero desde el ámbito cientifista no se admite lo que algunos científicos creyentes formulan de que si Dios es Dios es imposible demostrar su existencia sólo con los medios de la ciencia.

DT · La figura de Francisc Collins es muy interesante en ese sentido y tengo previsto invitarlo a venir a España para que pueda hablar de estos temas. El Vaticano organiza el año que viene un congreso sobre el origen del hombre porque es el bicentenario de Darwin, probablemente será en marzo. Se cumplirán doscientos años del nacimiento de Darwin y ciento cincuenta de la publicación de El origen de las especies. Será un buen momento para aclarar algunas cuestiones.

AL · ¿Qué opinas de la polémica surgida en torno a las declaraciones del Cardenal Schoborn 2007?

DT ·  Schoborn venía a decir que por la declaración de Juan Pablo II de 1995 no se debía entender que el neodarwinismo fuese una nueva ideología sino una actualización de aspectos científicos. El neodarwinismo es una teoría biológica de la evolución en que intervienen estos mecanismos y punto, nada de doctrina o ideología, es pura biología. ¿Por qué? Porque está la selección natural. Muchas personas entienden el neodarwinismo como el retorno de un Darwin malvado, y no es así.

Hay tres Darwins, el Darwin real, la persona; el Darwin del darwinismo, creado con su colaboración, aunque ésta fuera pasiva y algunos de sus seguidores fueran más allá del o que él quiso haber dicho y prueba de ello es la alusión a un creador en la sexta edición de su obra y que está enterrado en Westminster; y el Darwin de hoy; con lo que hay que evitar que a uno le vendan solamente el Darwin del darwinismo.

 

 

  


Compartir: