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Ernst Ulrich von Weizsäcker,
L. Hunter Lovins y Amory B. Lovins
Factor 4
Galaxia Gutenberg
Círculo de Lectores
Barcelona, 1997, 429 págs.

Para ser éste un libro sobre un tema científico, es enorme el número de lectores que ha tenido hasta ahora. Eso indica que existe una preocupación colectiva por los problemas, relacionados de un modo u otro con la conservación del medioambiente. Son ya muchos los que hablan de cambiar el rumbo del sistema de producción actual, que se basa en el fomento del consumo, la explotación intensiva de los recursos y el máximo rendimiento de la mano de obra. Este sistema de producción da lugar al desempleo y al desastre ecológico. Frente a esta situación han surgido los defensores del desarrollo sostenible, una forma de progreso económico compatible con las exigencias del medio ambiente. Pero esta postura ha chocado siempre con el obstáculo de resultar menos rentable que las posiciones tradicionales de mercado.

Y aquí viene la originalidad del Factor 4. Los autores del libro sostienen que introducir criterios ecológicos en los procesos de producción no genera pérdidas económicas, sino al revés, interesantes beneficios. Ésta es la idea central de su obra. Los autores cuentan como “el Club de Roma ha acompañado este libro desde el momento de su concepción. En marzo de 1995 el Club organizó una conferencia donde se debatió el concepto del presente informe”. Las discusiones fueron duras, hicieron necesario que buena parte de esta obra fuera reescrita. Sin embargo, finalmente, “el comité ejecutivo del Club aceptó admitir el libro revisado como informe al Club de Roma”.

A lo largo de catorce capítulos, integrados en cuatro partes, se estudian cincuenta ejemplos del Factor 4, es decir, cincuenta casos en los que se puede duplicar el bienestar con la mitad de los recursos que habitualmente se aplican. No hay que olvidar la personalidad de los autores. Ulrich von Weizsäcker es presidente del prestigioso Wuppertal Institut, Amory y Hunter Lovins son destacados expertos mundiales en cuestiones de eficiencia energética.

El último capítulo lleva por título “El bienestar no material”, y es el más sugerente del libro. Rechaza la teoría de Dawkins, según la cual el egoísmo es el principio fundamental de la productividad económica. Refuta el aforismo, tantas veces repetido, de Hobbes: “el hombre es un lobo para el hombre”. Según los autores, hasta en su literalidad, el aforismo es falso, pues los lobos muestran una inhibición casi insuperable de morder a lobos más débiles. Recuerda que los delfines cuidan a los enfermos o que el parasitismo más perfecto consiste en la simbiosis entre anfitrión y huésped. En fin, hace referencia a las experiencias antropológicas de Mary Clark, según las cuales “la colaboración marcada por el respeto mutuo es mucho más motivadora y satisfactoria que la competencia”. Según Kohn, “las situaciones competitivas actúan de freno -en vez de ser un estímulo- sobre todo para las actividades creativas y para la solución de cuestiones complejas”.

El libro, en definitiva, destruye muchos tabúes y presenta una visión optimista del mundo en un momento, como el presente, plagado de incertidumbres.


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