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Además de un notable éxito editorial desde su promulgación en 1992, el Catecismo de la Iglesia Católica, “uno de los mayores acontecimientos de la historia reciente de la Iglesia” (Juan Pablo II), significa también un acontecimiento cultural de primer orden. A la asimilación objetiva del texto sin duda contribuye todo esfuerzo de comprensión, en particular si es pluridisciplinar o interdisciplinar. Complementando la abundante bibliografía aparecida sobre el Catecismo y los rigurosos esfuerzos hermenêuticos que desde las ciencias sociales toman el texto catequético como referencia, AEDOS (Asociación para el Estudio de la Doctrina Social de la Iglesia) y Unión Editorial han editado un volumen que toma cumplida nota de la polivalente riqueza de su contenido.

Bajo el título “Estudios sobre el Catecismo”, los 32 trabajos que componen el libro, precedidos por la lúcida presentación del presidente de AEDOS y coordinador del volumen, se articulan en una neta trabazón de fondo, que da razón de su carácter de obra colectiva; ésta se encuentra dividida, por otra parte, en 5 apartados: “Aspectos globales”, “Antropología”, “Familia y vida humana”, “Política y sociedad” y “Economía y empresa”.

Por este orden, se tratan asuntos histórico-teológicos, presupuestos filosóficos del cristianismo, de incardinación epistemológica de la doctrina catequética, historiográficos y de pragmática; directamente antropológicos (los relativos a la fundamentación de la libertad y a la dualidad varón-mujer), de orientación ética de las disciplinas biomédicas, y demográficos; políticos (y de teología política), jurídicos y éticos, y -cubriendo finalmente el amplio espectro de lo teórico-económico y la práctica empresarial- también socioeconómicos. Destacan de estos últimos, además de los dedicados al liberalismo y al Estado de bienestar, los estudios “Economía de mercado y dignidad humana” (J.A. García Durán y A. Carol) y “Amor de preferencia por los pobres y dinámica económica del cristiano” (R. Rubio de Urquía). La obra se cierra con un excelente índice de materias, más que suficiente para quien desee orientarse por el contenido general del volumen.

Los autores, muy reconocidos en sus respectivas disciplinas, manifiestan diferencias, discrepancias y divergencias en sus análisis, siempre desde una coincidencia fundamental metodológica y desde el respeto al texto de referencia y al objetivo de AEDOS (estudiar y difundir la doctrina social de la Iglesia “con el fin de hacerla lo más práctica y operativa posible”). Esas discrepancias responden tanto a su variada formación científica como a sus diversas preocupaciones teóricas y prácticas. En lo que en ningún caso cae ninguno de los autores es en la lectura parcial; es decir, ninguno pierde la conexión-orgánica propia del género catequético. La labor de mediación intelectual que ejercen, de inducción a una reflexión que trasciende la práctica casuística, se convierte así en una de las muchas a las que el Catecismo invita, para que cada cual actúe luego según su ciencia, experiencia y deseo de compromiso.

Hay una nota distintiva de estos estudios, y es que responden a la constante llamada de Juan Pablo II a una “nueva evangelización” de Europa a través de la renovación de su cultura. La preocupación por esta radical reorientación que la asimilación del mensaje cristiano exige a la cultura occidental para que manifieste la raíz originariamente cristiana de muchos de sus valores (premodernos, pero también modernos y postmodernos), no solo late en el fondo de los estudios, sino que es en algunos explícita (como en “Catecismo católico y estrategias culturales”, de Jacinto Choza). De esta forma, los autores animan —cada cual desde su disciplina científica- a una labor personal e institucional, concreta y operativa.

El resultado es, en definitiva, una obra interdisciplinar de consulta imprescindible a la hora de profundizar en los últimos desarrollos e interpretaciones de la doctrina catequética y, en particular, en el momento de abordar la reorientación de la acción humana desde la persona y desde la irrenunciable dignidad que brota de su libertad. Como dice el coordinador del volumen, AEDOS se apresta ahora a celebrar el definitivo acontecimiento de la Encarnación con una nueva obra sobre los retos que el tercer milenio presenta a toda doctrina social, y a la de la Iglesia en particular.


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